Nadie ha retratado la psicología humana como lo hizo Fiódor Dostoyevski. Su obra, fiel reflejo de una personalidad compleja y atormentada, marca una de las cimas de la narrativa universal. Admirada por generaciones de lectores y autores, Crimen y castigo narra el asesinato cometido por Rodión Raskólnikov, un estudiante arrogante y endeudado cuyo nihilismo anticipa la literatura existencialista. Su descenso a los infierno corre en paralelo al de la ciudad de San Petersburgo, en plena decadencia, que Dostoyevski retrata con pulso firme y una galería de personajes absolutamente memorables.
Fina crítica social y multitud de personajes con una profundidad psicológica asombrosa. Las desventuras de Anna Karenina y su afán por integrarse en una sociedad hipócrita que la margina por adúltera, pero perdona los desmanes de su amante, nos hacen reflexionar sobre la invisibilización de la mujer a la par que nos ofrecen un fresco monumental de la Rusia decimonónica y todas sus contradicciones
León Tolstói (1828-1910) es reconocido como uno de los escritores más importantes de la novela rusa y de la literatura mundial. Nacido en una antigua familia de la nobleza, sus obras constituyen un fiel reflejo de la sociedad rusa de la época, convirtiéndolo en uno de los representantes más reconocidos del realismo. En “Anna Karenina” (que empezó a publicarse como un folletín en 1875, y se publicaría por primera vez entera en 1877), Tolstói narra la relación adúltera entre Anna Karenina, casada con un alto funcionario del gobierno, y el conde Vronsky, vínculo a través del cual el escritor retrata la doble moral y los antivalores de un entorno que no sanciona con la misma dureza moral al hombre y a la mujer. Además, muestra la profunda desigualdad social entre la élite y el campesinado, y la búsqueda de la felicidad del ser humano, que alcanza tras una metamorfosis espiritual. La novela ha sido llevada al cine en más de diez adaptaciones, y también sido adaptada a producciones teatrales y ópera
Poco más de veinte años de escritura le valieron a Chéjov un lugar revolucionario en la historia del teatro occidental. La gaviota, Tío Vania, Las tres hermanas o El jardín de los cerezos, incluidas en este volumen junto al resto de su producción escénica, cambiaron los rumbos del realismo, abrieron las puertas a las principales poéticas del teatro moderno y sentaron las bases tanto de la expresión minimalista como de un realismo no naturalista que propició las mezclas con otras estéticas. Este tomo recupera la excelente traducción y prólogo preparados por la célebre pedagoga teatral Galina Tolmacheva. Se suma una traducción de Platónov, el “Don Juan” de Chéjov, primera pieza escrita por el dramaturgo. De lectura indispensable, el Teatro completo demostrará a los lectores que la revolución de Chéjov sigue aconteciendo en el presente. –Jorge Dubatti–
La obra de Tolstói reflejó toda una época de la vida de Rusia: para él "la novela tiene como finalidad la descripción global de la vida humana"; y los sucesos que se desarrollan en "Anna Karénina" revelan una observación atenta y directa de un ambiente del que el propio autor fue partícipe. Aunque desde su aparición fue acogida como una reacción contra el movimiento naturalista francés, sigue en esta obra los modelos del naturalismo hasta superarlos.
Yákov Petróvich Goliadkin es un funcionario de bajo rango de San Petersburgo, de vida solitaria y modesta: «hasta me enorgullezco de no ser un gran hombre, sino uno pequeño», dice. Una noche, después de que lo echen de una fiesta a la que no ha sido invitado, se encuentra en la calle, en medio de una tormenta de nieve, con un hombre con una apariencia que es exacta a la suya, «lo que se llama un doble en todo el sentido de la palabra». Al llegar a casa, se lo encuentra sentado en su cama y al día siguiente en su oficina, donde a nadie parece llamarle mucho la atención su extraordinario parecido: cosas, dicen, de «la madre naturaleza». Pero él no tarda en verlo como un intruso, un competidor, un adulador que enseguida se gana la confianza de sus jefes y compañeros, y empieza a temer que conspira contra él. El narrador, que lo llama constantemente «Señor Goliadkin» y «nuestro héroe», parece distanciarse de su personaje, como si solo fuera el sujeto de un grotesco cuadro gogoliano sobre las mezquindades del funcionario ruso; pero, a medida que avanza «nuestro del todo verosímil relato», llega a un grado desconcertante de compenetración que toma por asalto las convenciones del punto de vista narrativo. El doble, que aquí presentamos según el texto de su primera edición de 1846, casi nunca publicado en las ediciones modernas, fue una decepción para la crítica, los lectores y el propio Dostoievski, que acababa de triunfar con su primera novela, Pobre gente. Sin embargo, es desde hace tiempo una de sus obras más emblemáticas, posiblemente porque su angustiosa incerteza y su atmósfera inclemente de pesadilla conservan su misterio.
Escrita poco después de la decisiva etapa vital que representaron su reclusión en el penal siberiano de Omsk durante cuatro años y su posterior servicio como soldado durante cinco, HUMILLADOS Y OFENDIDOS es una novela clave en la trayectoria de Fiódor Dostoyevski (1821-1881), pues supuso la afirmación del rumbo que habría de tomar en adelante su extraordinaria carrera literaria. Influida aún por el carácter folletinesco de su publicación original en 1861, es a la vez crónica de amores imposibles y drama social, gran novela de entretenimiento y notable galería de personajes que mereció el elogio del gran Tolstói.
La voz de Dostoievski, capaz de penetrar en las profundidades del alma humana para observar los sentimientos más sublimes o más terribles, sigue fascinando a los lectores, que reconocen en sus obras un universo común tan deslumbrante como peligrosamente actual y cercano. Tras varios años de apasionada lectura del autor, Tamara Djermanovic consigue tomar distancia para ofrecer un análisis sintético e iluminador que hace justicia a la riqueza de una obra llena de claroscuros y a un autor tan angélico como demoníaco.
Si Lev Tolstói (1828-1910) alcanzó sin duda la celebridad gracias a sus grandes novelas, como "Guerra y paz", "Anna Karenina" o "Resurrección", no es menos cierto que sus obras más breves y sus cuentos comparten el mismo vigor literario y la misma profundidad. En "Cuánta tierra necesita el hombre y otros cuentos" encontramos reunido lo mejor de su producción en este género, con una variedad de registros que va desde el relato de aventuras, como "El prisionero del Cáucaso", a la incursión en el folclore ("Historia de Iván el Tonto"), sin olvidar otras piezas que se consideran unánimemente entre las mejores escritas nunca, como "Jolstomer", "Lo que mueve a los hombres" o el cuento que da título al volumen. Presentación de Víctor Andresco
La sola mención del nombre de Anna Karénina sugiere inmediatamente dos grandes temas de la novela decimonónica: pasión y adulterio. Pero, si bien es cierto que la novela, como decía Nabókov, «es una de las más grandes historias de amor de la literatura universal», baste recordar su celebérrimo comienzo para comprender que va mucho más allá: «Todas las familias felices se parecen; las desdichadas lo son cada una a su modo». Anna Karénina, que Tolstói empezó a escribir en 1873 (pensando titularla Dos familias) y no vería publicada en forma de libro hasta 1878, es una exhaustiva disquisición sobre la institución familiar y, quizá ante todo, como dice Víctor Gallego (autor de esta nueva traducción), «una fábula sobre la búsqueda de la felicidad». La idea de que la felicidad no consiste en la satisfacción de los deseos preside la detallada descripción de una galería espléndida de personajes que conocen la incertidumbre y la decepción, el vértigo y el tedio, los mayores placeres y las más tristes miserias. «¡Qué artista y qué psicólogo!», exclamó Flaubert al leerla. «No vacilo en afirmar que es la mayor novela social de todos los tiempos», dijo Thomas Mann. Dostoievski, contemporáneo de Tolstói, la calificó de «obra de arte perfecta».
El sitio de Sevastópol, que se inició en septiembre de 1854 y se prolongaría todo un año, fue uno de los episodios decisivos de la guerra de Crimea, en la que Rusia se enfrentó a una alianza turco-anglo-francesa. Lev N. Tolstói, por entonces alférez en el Ejército ruso, llegó a Sevastópol en noviembre de 1854. Entre junio de 1855 y enero de 1856 se publicaron sus Relatos de Sevastópol, tres crónicas que la censura mutiló y no se publicarían íntegras hasta 1928. A Tolstói le interesaba la psicología de los combatientes, su reacción ante la muerte y el horror, y las complejas sutilezas de la jerarquía militar. Junto con los de William Howard Russell, estos relatos pueden considerarse los primeros reportajes de guerra modernos.
Novela que, como "El eterno marido" o "El doble" (publicadas ya en esta colección), se puede encuadrar entre las pertenecientes al Dostoyevski humorístico o burlón, "La aldea de Stepánchikovo y sus moradores" hace un retrato afilado y mordaz de la Rusia provinciana del siglo XIX. La trama de la obra, en tono de jocosa comedia sentimental, permite al escritor ruso trazar el retrato psicológico de toda una galería de personajes, entre los que se encuentran el terrateniente, su familia, los siervos, los amigos, los parásitos... Buena parte de la ironía y el humor que destila, además, descansa en el recurso de otorgar a los personajes "apellidos parlantes" que definen su forma de ser. La relación de estos apellidos que acompaña oportunamente a la traducción permitirá al lector apreciar plenamente este rasgo humorístico.
Los diez relatos reunidos en esta antología, desconocidos en lengua española, plantean temas de lo más diverso: el dilema de la conciencia enfrentada a la muerte; asombrosos viajes a Marte, habitado por monstruosas pero inteligentísimas y benevolentes criaturas que han inventado instrumentos que se adelantan a nuestros modernos dvd, satélites artificiales o paneles de energía solar; epidemias de locura en prósperas repúblicas fundadas en el Polo Sur; el viaje a una refinada civilización del futuro de un preso hipnotizado en una cárcel zarista; encuentros amistosos con extraterrestres descritos con una precisión intrigante...
Bajo el título genérico de "Historias de San Petersburgo" se reúnen los cinco relatos breves más sobresalientes de la obra de Nikolái Gógol (1809-1852), vinculados por el nexo común de estar situados en la capital de la Rusia imperial. Junto a piezas tan célebres como «La nariz» y «El abrigo», encontramos otras, como «La avenida Nevski», «El retrato» y «Diario de un loco», que representan lo más característico del modo de contar del autor, a saber, su deliciosa combinación de sátira social, fantasía, ternura y compasión.
Pocos escritores han sabido observar mejor y conocer la naturaleza y la experiencia humanas que Antón Chéjov. El presente volumen, que incluye, entre otros, relatos tan conocidos e imborrables como «La señora del perrito», «El beso», «El profesor de lengua» o «Del amor», reúne una selección sumamente significativa y afinada de los cuentos de este maestro del género, en los que reconocemos rápidamente nuestras debilidades, nuestras reacciones, nuestras vacilaciones, los recónditos sentimientos, deseos y desilusiones que todos hemos podido experimentar o imaginar. Y es que leer a Chéjov es siempre como regresar a casa.
Una experiencia personal del propio Tolstói fue la inspiración para La tormenta de nieve, que vio la luz en 1856 en la revista El contemporáneo. Una ventisca sorprende a un viajero y su cochero en la estepa rusa y les aparta de su camino. Cuando el cochero decide volverse, el viajero se une a una caravana en la que conocerá a una serie de variopintos personajes. Una obra temprana del gran autor ruso que, en su brevedad, aborda temas como la superación de obstáculos, la vanidad o la búsqueda de reconocimiento.
La felicidad conyugal es una de las obras más bellas y emocionantes escritas por Lev Tolstói. En ella, el autor nos habla sobre el matrimonio y las fases de un amor, marcado siempre por el respeto y la sinceridad. Masha tiene diecisiete años y acaba de perder a su madre. Confinada en la vieja casa solariega junto con su hermana Sonia y su institutriz Katia, su único solaz son las visitas del apuesto administrador de la herencia, Serguéi Mijáilich, que le dobla la edad. Nacerá entre ellos el amor, silencioso al principio y declarado después. Una tierna historia sobre el enamoramiento y un retrato perfecto de personajes y de época.
Chéjov refleja en su obra las contradicciones de la vida social de su país en las postrimerías del siglo XIX y vísperas de la revolución democrática burguesa de 1905 a 1907. Describe irónica y despiadadamente la degradación paulatina, tanto económica como cultural, de la nobleza latifundista, centrando su atención en la suerte de su propio estamento social. Chéjov introdujo un cambio radical en las formas de la dramaturgia, dando a la acción dramática una estructura nueva capaz de abarcar cualquier manifestación de la vida. Con una simple sucesión de cuadros cotidianos logra impresiones generales, a veces de una gran intensidad.
Antón Chéjov es uno de los mejores dramaturgos y maestro del relato corto de la historia de la literatura. Su perfección técnica, únicamente es comparable a su rigor, expuesto en el famoso principio del «arma de Chéjov»: una historia solo funciona si se eliminan los detalles superfluos. La presente recopilación es muy ilustrativa, tanto de la evolución cronológica de sus relatos como de sus preocupaciones temáticas. «Enemigos», «Obispo» o «La señora del perrito» son puro deleite para los lectores, así como auténticas lecciones de escritura.
Considerada por la crítica como la primera obra maestra de Dostoievski, Crimen y castigo es un profundo análisis psicológico de su protagonista, el joven estudiante Raskólnikov, cuya firme creencia en que los fines humanitarios justifican la maldad le conduce al asesinato de una usurera. Pero, desde que comete el crimen, la culpabilidad será una pesadilla constante con la que el estudiante será incapaz de convivir.