En Siberia se ubica la prisión donde llegan todos los criminales: ladrones, contrabandistas y prisioneros del Estado; entre ellos, Dostoievski, quien convivió con reclusos provenientes de diversas partes de Rusia. Conoció sus hábitos, sus miedos y sus conciencias desbordados por el peso del pasado. Memorias de la casa muerta ofrece un escalofriante recorrido por este lugar sombrío y tortuoso.
La presente antología incluye obras diversas de los máximos representantes de la literatura rusa de mediados y finales del s. XIX, así como de principios del s. xx. En todas ellas se abordan temas humanos interesantes: los celos y la codicia en Los hermanos Karamazov, y la obstinación en El Cocodrilo, de Fiódor Dostoyevski; el coraje y la guerra en el Valor, y el orgullo y la humildad en El Padre Sergio, de León Tolstói; la falta de carácter en El camaleón, y el fingimiento en Una perra cara, de Antón Chéjov; los amores fugaces en Insolación, de Iván Bunin; y el sufrimiento causado por un amor no correspondido en el Maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov. A través de las obras que se incluyen en esta antología (cuento, relato y novela) y de estupendas narraciones que nos ofrecen ironía, elocuencia y exaltación, así como humor y tristeza, el lector podrá introducirse en la vasta producción de estos grandes escritores rusos, entre los cuales se encuentran los pilares del realismo literario y los ganadores de los premios Pushkin y Nobel de Literatura.
En el corazón débil, Dostoyevski retrata con delicadeza y crudeza el conflicto interior de un hombre incapaz de sostener el peso de la felicidad. Vasia Shumkov, funcionario modesto y soñador, se enfrenta a un torbellino de emociones cuando el amor y el éxito profesional despiertan en él una angustia paralizante. Entre la ternura, la compasión y la tragedia, el autor indaga en los límites de la razón, la culpa y la sensibilidad extrema. Este relato breve revela el genio psicológico de Dostoyevski y su mirada implacable sobre la vulnerabilidad del alma humana.
Ambientada en San Petersburgo, Noches blan cas cuenta la historia de un joven que lucha contra su inquietud interior. Con una escritura ligera y tierna, que ahonda en el tormento y la culpa del amor no correspondido, los dos protagonistas de esta nouvelle sufren un profundo sentimiento de alienación que, en un principio, los une.
Un médico atraviesa la desolada estepa en el crepúsculo y se pierde. Llega a una cabaña junto al nuevo ferrocarril donde dos hombres, un ingeniero y su joven ayudante, están pasando la noche. Después de tomar unos tragos, el ingeniero se maravilla ante la belleza de las luces en la distancia, mientras que al joven las luces le recuerdan a las muerte. No le ve sentido al amor o a los logros humanos porque, al fin y al cabo, todos tenemos el mismo destino: la muerte. Esto anima al viejo ingeniero a contar una historia de su juventud. Luces cuenta una historia dentro de otra, y la historia exterior ilumina a la interior.
Antón Chéjov (1860-1904) es uno de los maestros indiscutibles del cuento corto y una de las figuras más prominentes de la literatura rusa de todos los tiempos. Vivió una carrera extremadamente prolífica, dejando más de un centenar de relatos cortos, quince obras de teatro, ensayos y novelas cortas. A pesar de que empezó a escribir cuentos por razones económicas, Chéjov creció en su ambición artística e hizo contribuciones estilísticas y formales al género que contribuyeron al desarrollo del cuento moderno. Esta selección de cuentos incluye una muestra importante de sus mejores trabajos, el amplio rango emocional del autor, sus temas preferidos y la inagotable inspiración que su país y su gente le proporcionaba.
Publicada en el exilio entre 1907 y 1908, la novela del ruso Maksim Gorki (1869-1936) refleja como ninguna las miserias y penurias del obrerismo ruso a finales de la época zarista. Sus ansias de conseguir mejoras son reprimidas con violencia. Sobresale en ella el papel de la doctrina marxista a través de los libros, periódicos y panfletos revolucionarios, la solidaridad de una madre maltratada con su hijo y con sus compañeros de infortunio, unidos por la causa revolucionaria. En 1926 el cine soviético la llevó a la pantalla.
Este volumen contiene dos relatos del escritor ruso Fiódor Dostoyevski (1821-1881), considerado como uno de los mejores novelistas de todos los tiempos. En el primero, se refleja con singular maestría la propia ludopatía del autor durante aquellos años, a través de la desafortunada figura de su protagonista. Un tema de ayer, pero un alegato que no ha perdido su urgencia, impulsado por un sentimiento de siempre: el del amor. Y nos ofrece un acabado retrato psicológico de su época que completa con el segundo relato, más breve, de la clase dirigente en la Rusia del zar Alejandro II (1853-1881), con descarnados rasgos caricaturescos.
Publicada en 1886, La Muerte de Iván Ilich es considerada como uno de los mejores ejemplos del formato de novela corta de todos los tiempos. En ella se narran los últimos días del juez Iván Ilich, hasta su muerte, en la Rusia del siglo XIX. Esta novela fue el producto de serios cuestionamientos metafísicos y religiosos hacia el final de la vida de su autor, León Tolstói (1828-1910). El autor se cuestionaba la religión, la libertad, la educación y otros aspectos sociales que le rodeaban, y por eso se avoca a una exploración de la muerte y del morir, a través de la historia de un hombre que tuvo una vida sin significado, sin huella, sin importancia.
Qué simple si El jardín de los cerezos fuese tan solo la dramatización de las fuerzas sociales en pugna: una aristocracia que desaparece corrompida por la inercia y el tedio, y el pujante Lopajin, hijo de campesinos, convertido en próspero burgués. Qué cosa más fácil sería ver, en la transacción social, sacrificada la belleza pasiva del jardín bajo las garras del inversor. Como los pases de magia de Charlotta o la palabrería envolvente de Trofimov, la obra de Antón Chéjov burla el conflicto, suspende su sentido, lo sofoca suavemente en la contemplación. Pero lo retoma en la crisis interior de sus personajes, que deben superar el vacío de sus vidas y la incomunicación con la historia que se cierra y que nace ante sus ojos.