Considerada por muchos la «fundadora» del feminismo, Mary Wollstonecraft defendió en tiempos de la Ilustración el derecho de las mujeres a recibir la misma educación que los hombres y a participar en igualdad de condiciones en la vida política de la sociedad. Gran defensora de la necesidad de una mayor presencia de la mujer en la literatura, murió a los pocos días de dar a luz a su segunda hija, la futura autora de Frankenstein. El lector reconocerá en las páginas que siguen muchas reflexiones todavía vigentes en lo que sigue siendo una asignatura pendiente de la humanidad. «Las mujeres solo deben doblegarse a la autoridad de la razón, en lugar de ser las modestas esclavas de la opinión.»
El emperador y filósofo romano Marco Aurelio destacó por su serenidad, su modestia y su búsqueda de la verdad, a la vez que fue un césar brillante en el campo de batalla. Solo escribió una obra: Meditaciones, uno de los mejores libros de filosofía y ética de la historia. Se trata de un compendio de sabiduría y reflexión para afrontar los tiempos adversos. Sus principios estoicos siguen estando vigentes en la actualidad: cómo mantener la integridad, cómo ser tolerante, cómo conservar la calma, cómo vivir en armonía el presente, actuando sobre lo que depende de uno y aceptando lo que no. En definitiva, una obra maestra para comprender mejor nuestra alma.
Poeta, ensayista, compositor y pintor, Rabindranath Tagore fue el primer escritor no europeo que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1913. Con su aspecto de gurú venerable, viajó por todo el mundo y fue el representante de la sabiduría oriental y símbolo del movimiento nacionalista indio. En 1914 publicó El jardinero, una recopilación de poemas que constituye uno de los ejemplos más perdurables del estilo sencillo pero profundo con el que Tagore supo cautivar a varias generaciones de lectores.
Lewis Carroll es un referente indiscutible de la literatura universal. Unió su afición a la literatura con sus conocimientos como profesor de matemáticas para ponerlos al servicio de su obra, salpicándola de paradojas lógicas y juegos de palabras que desafían las normas de lo establecido. El resultado és un díptico ingenioso y desternillante capaz de sorprender y conquistar a pequeños y mayores. Esta obra recoge las dos obras más conocidas de Carroll: Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo
Es un lugar común referirse a El arte de la guerra como «la versión china de El príncipe» y a Sun Tzu como «el Maquiavelo oriental», aunque, bien mirado, fueron Sun Tzu y su libro de estrategia los que inspiraron a Maquiavelo. Nadie diría, a la vista de su estructura, su concisión y su estilo tan directo, que esta obra tiene más de dos mil años. Su contenido tiene tanta vigencia hoy como entonces, porque, en el fondo, las siempre acertadas máximas de Sun Tzu no nos hablan sólo del arte de hacer la guerra, sino también de cómo gestionar conflictos de todo tipo y salir airosos de ellos.
AunqueF. Scott Fitzgerald era un autor popular cuando publicó El gran Gatsby, esta no se convirtió en novela de culto hasta después de su fallecimiento.Gatsby encarna el arquetipo del millonario cuyo éxito radica en la juventud y la popularidad, y que al mismo tiempo oculta con celo sus miserias personales y el origen de su fortuna. Es, en resumen, la metáfora perfecta de los EstadosUnidos de los felices años veinte y de la ley seca. Imitada hasta la extenuación y siempre admirada, El gran Gatsby es, casi un siglo después, la auténtica Gran Novela Americana.
Lewis Carroll decidió dar una segunda parte a su exitoso cuento Alicia en el país de las maravillas, escribiendo seis años más tarde Alicia a través del espejo, también conocido como A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, en el que muchas cosas de las que acontecen en el libro parecen, metafóricamente, reflejadas en un espejo. Con ello culmina un díptico espectacular que convierte a su autor en uno de los más grandes de la literatura universal.
El escritor H. P. Lovecraft, en su relativamente corta vida (1890-1937) perfecciona la inspiración de su maestro espiritual Edgar Allan Poe, en cuanto a concebir una atmósfera de terror en sus narraciones y crear así el terror cósmico. Abandona de una vez por todas los castillos góticos encantados, los fantasmas, vampiros y brujas para diseñar un inframundo de seres semihumanos, extraterrestres o extradimensionales, y el terror se transforma para el lector en un miedo a lo cósmico, al universo. En el mundo del autor existe siempre algo amenazador, pero no se sabe nunca su naturaleza hasta tal punto que por mucho que luchemos quedamos prendidos en ella.
H.P. Lovecraft discípulo de Edgar Allan Poe, con este título amplía las ramificaciones y seres fantásticos del "Terror cósmico", previamente introducido con otras de sus obras, La Llamada de Cthulhu. Índice: . En las montañas de la locura. . La Ciudad sin nombre. . Los gatos de Ulthar.
Nadie ha retratado la psicología humana como lo hizo Fiódor Dostoyevski. Su obra, fiel reflejo de una personalidad compleja y atormentada, marca una de las cimas de la narrativa universal. Admirada por generaciones de lectores y autores, Crimen y castigo narra el asesinato cometido por Rodión Raskólnikov, un estudiante arrogante y endeudado cuyo nihilismo anticipa la literatura existencialista. Su descenso a los infierno corre en paralelo al de la ciudad de San Petersburgo, en plena decadencia, que Dostoyevski retrata con pulso firme y una galería de personajes absolutamente memorables.
Carmilla, el clásico vampírico de Joseph Sheridan Le Fanu, se anticipó en un cuarto de siglo al Drácula de Bram Stoker, pero su valor va mucho más allá que el de ser el antecedente femenino del famoso conde de Transilvania. La escabrosa y atrevida relación entre sus protagonistas, Laura y Carmilla, aún hoy resulta sorprendente. La temática de la femme fatale alcanza aquí su máximo exponente, y los ecos de esta magnífica novela gótica la convierten en uno de los principales referentes del terror que se escribe en la actualidad. Todo un clásico cuya lectura hará las delicias de los amantes del género.
Recopilación de historias inspiradas por la tradición oral, cuya relevancia fue curiosamente marginal dentro del contexto de la literatura árabe medieval. No obstante, a ella le debemos la fascinación por lo oriental que surgió a partir del siglo XVIII gracias a estudiosos como Antoine Galland, el autor de la primera traducción al francés, o exploradores como Richard Francis Burton, que la tradujo al inglés respetando el alto contenido erótico de la obra.
H. P. Lovecraft ha pasado a la historia de la literatura como uno de los grandes innovadores del relato fantástico y de terror del siglo XX. Es un escritor de culto que con sus obras de auténtico terror produce adición entre sus lectores. Esta obra es una de las más emblemáticas que atrapa hasta el final y propició el nacimiento de los llamados Mitos de Cthulhu.
Es un lugar común referirse a El arte de la guerra como «la versión china de El príncipe» y a Sun Tzu como «el Maquiavelo oriental», aunque, bien mirado, fueron Sun Tzu y su libro de estrategia los que inspiraron a Maquiavelo. Nadie diría, a la vista de su estructura, su concisión y su estilo tan directo, que esta obra tiene más de dos mil años. Su contenido tiene tanta vigencia hoy como entonces, porque, en el fondo, las siempre acertadas máximas de Sun Tzu no nos hablan sólo del arte de hacer la guerra, sino también de cómo gestionar conflictos de todo tipo y salir airosos de ellos.
Las 12 historias recopiladas en este volumen se publicaron entre 1891 y 1892 en The Strand Magazine y posteriormente se editaron en forma de libro. El propio autor los catalogó como sus relatos favoritos y constituyen la piedra angular del llamado canon holmesiano. Después de su publicación, el género ya no volvió a ser el mismo. «Dedico mi vida a un largo esfuerzo por huir de las vulgaridades de la existencia. Estos pequeños problemas me ayudan a conseguirlo.»
Edgar Allan Poe (1809-1849) es, sin duda, uno de los maestros del relato corto, género del que fue pionero. Célebre por sus historias de terror y misterio, Poe supo dar vida y expresión a las regiones más oscuras y turbulentas del alma humana. Narraciones extraordinarias reúne una selección de sus mejores cuentos y varios de sus maravillosos poemas. Las ilustraciones han sido creadas expresamente para esta edición.
Poco podía imaginar el dr. John Watson que compartir piso en Londres iba a ser más emocionante y arriesgado que combatir en Afganistán. ¿El responsable? Su compañero de piso, Sherlock Holmes, cuyas dotes deductivas y personalidad fascinan a Watson hasta el punto de ayudarlo en sus casos y comenzar a plasmarlos por escrito. Estudio en escarlata es el trepidante comienzo de la andadura en común de los célebres inquilinos del 221B de Baker Street, el llamado canon «holmesiano», que se prolongaría durante cuatro novelas y medio centenar de relatos.
Edgar Allan Poe es uno de los grandes autores del siglo XIX y el indiscutible maestro del relato de terror. Este segundo volumen de lujo de Cuentos macabros presenta seis de sus inquietantes relatos magníficamente ilustrados por el artista Benjamin Lacombe y traducidos por otro gran escritor, Julio Cortázar: «Metzengerstein», «Eleonora», «El jugador de ajedrez de Maelzel», «El rey Peste», «Conversación con una momia» y «Manuscrito hallado en una botella».
Esta obra escrita por Eliette Abécassis se desarrolla en Praga en 1552. En una época turbulenta en la que los judíos son perseguidos, el Maharal decide crear una figura de arcilla, el gólem, para que los defienda. Una niña, Zelmira, presencia la extraña ceremonia oculta entre las sombras. Las ilustraciones de Benjamin Lacombe realzan la historia y ayudan al lector a adentrarse en ella.
Esta edición presenta la versión íntegra del clásico de Lewis Carroll donde se narran las aventuras de Alicia y otros extraños personajes en el mundo mágico del País de las Maravillas, ilustrado por Benjamin Lacombe. Incluye una sección final con correspondencia del autor con Alice Liddell y otras niñas, apuntes a la edición y datos cronológicos y biográficos. Esta edición está bellamente ilustrada por Benjamin Lacombe.