Un café, una silla y una regla que seguir: unos pasos que pueden conducir a la felicidad. Existe un café en Tokio donde puedes elegir revivir un momento preciso de tu existencia. Ese gesto, esa palabra, esa carta, ese beso, eso que no dijimos. Ese es el momento. Hace falta valor para afrontarlo de nuevo, pero el resultado a veces es inesperado. Me pregunto si el pequeño Yuki, que no puede superar el divorcio de sus padres, estará preparado. Y quién sabe si Megumi, que debe decidir qué nombre ponerle a su hija sin tener a su lado al hombre que ama; o sus amigas Ayame y Tsumugi, que han permitido que el orgullo se interponga entre ellas. Hilos y destinos que podrían haber permanecido rotos, pero que ahora tienen una segunda oportunidad.
Los cadáveres de un oscuro funcionario y una camarera aparecen una mañana en una playa de la isla de Kyushu. Todo parece indicar que se trata de un caso claro: dos amantes que se han suicidado juntos tomando cianuro. Pero hay ciertos detalles que llaman la atención del viejo policía local Jutaro Torigai: el difunto se había pasado seis días solo en su hotel y en su bolsillo encontraron un único billete de tren; así que, seguramente, los amantes no habían viajado juntos. Enseguida se descubre también que el funcionario trabajaba en un ministerio en el que se acaba de destapar una importante trama de corrupción; el subinspector Mihara de la Policía Metropolitana de Tokio se hará cargo de la investigación en la que contará con la inestimable ayuda de Torigai. Publicado en Japón en 1957, El expreso de Tokio es uno de los best sellers más famosos de Seicho Matsumoto. Su intriga minuciosamente ensamblada y la combinación de elementos psicológicos, sociales y políticos marcaron una nueva época en la novela negra japonesa.
La sola mención del nombre de Anna Karénina sugiere inmediatamente dos grandes temas de la novela decimonónica: pasión y adulterio. Pero, si bien es cierto que la novela, como decía Nabókov, «es una de las más grandes historias de amor de la literatura universal», baste recordar su celebérrimo comienzo para comprender que va mucho más allá: «Todas las familias felices se parecen; las desdichadas lo son cada una a su modo». Anna Karénina, que Tolstói empezó a escribir en 1873 (pensando titularla Dos familias) y no vería publicada en forma de libro hasta 1878, es una exhaustiva disquisición sobre la institución familiar y, quizá ante todo, como dice Víctor Gallego (autor de esta nueva traducción), «una fábula sobre la búsqueda de la felicidad». La idea de que la felicidad no consiste en la satisfacción de los deseos preside la detallada descripción de una galería espléndida de personajes que conocen la incertidumbre y la decepción, el vértigo y el tedio, los mayores placeres y las más tristes miserias. «¡Qué artista y qué psicólogo!», exclamó Flaubert al leerla. «No vacilo en afirmar que es la mayor novela social de todos los tiempos», dijo Thomas Mann. Dostoievski, contemporáneo de Tolstói, la calificó de «obra de arte perfecta».
Publicada en 1774, revisada en 1787, Las penas del joven Werther es quizá una de las obras más influyentes de la literatura universal. El «efecto Werther» no sólo creó tendencias literarias y modas en el vestir, sino también una peculiar oleada de suicidios. Fue libro de cabecera de Napoleón? y también del monstruo de Frankenstein. Todos ?clásicos y románticos? quisieron apropiarse de él: fue icono del sentimentalismo y héroe de la exaltación revolucionaria; también fue, como dijo Thomas Mann, «el horror y el espanto de los moralistas». Al final de su vida, Goethe lamentaba que la mayoría de los jóvenes que peregrinaban a Weimar para visitarlo sólo conocieran esa obra suya. Hoy leer las desventuras de este joven artista burgués que, a raíz de un amor prohibido, descubre su insospechada comunidad con los locos, los humildes, los desdichados y hasta los asesinos no anula ni el distanciamiento ni la identificación. Werther sigue preguntándonos si pactar es una necesidad o una rendición. Sigue apuntando a nuestro yo, y lo que significa conservarlo. Sigue hablando de nosotros mismos.
La vida entera de Emily Brontë está recorrida por una misma pasión: la poesía. Estos poemas, compuestos en complicidad con sus célebres hermanas, Charlotte y Anne, comparten y amplían algunos de los temas centrales de su famosísima novela Cumbres Borrascosas: el amor que se sobrepone a la muerte y a la esperanza, el poder de la fantasía, la lealtad y la traición, las energías que solo se desprenden en soledad… y están escritos con la misma fuerza visionaria que sobrecoge en sus mejores páginas narrativas. Para situar la acción de sus poemas, Emily Brontë levantó con la imaginación un espacio mítico que bautizó como Gondal: una isla situada al norte del Pacífico. Sus versos exploran las costumbres, las rivalidades políticas con los reinos vecinos y las intrigas entre la familia real de Gondal y sus nobles, bajo los que se transparentan sus propios anhelos y opresiones como mujer casi aislada en un rincón de la Inglaterra del XIX. Brontë combina en estos poemas un ojo sereno y exacto para la descripción de los paisajes con una inaudita fuerza para explorar de manera minuciosa las pasiones ocultas que mueven a los seres humanos, añadiendo un acento femenino a las posibilidades descubiertas por los poetas románticos ingleses. Esta obra ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura y Deporte.
Los diez relatos reunidos en esta antología, desconocidos en lengua española, plantean temas de lo más diverso: el dilema de la conciencia enfrentada a la muerte; asombrosos viajes a Marte, habitado por monstruosas pero inteligentísimas y benevolentes criaturas que han inventado instrumentos que se adelantan a nuestros modernos dvd, satélites artificiales o paneles de energía solar; epidemias de locura en prósperas repúblicas fundadas en el Polo Sur; el viaje a una refinada civilización del futuro de un preso hipnotizado en una cárcel zarista; encuentros amistosos con extraterrestres descritos con una precisión intrigante...
Yákov Petróvich Goliadkin es un funcionario de bajo rango de San Petersburgo, de vida solitaria y modesta: «hasta me enorgullezco de no ser un gran hombre, sino uno pequeño», dice. Una noche, después de que lo echen de una fiesta a la que no ha sido invitado, se encuentra en la calle, en medio de una tormenta de nieve, con un hombre con una apariencia que es exacta a la suya, «lo que se llama un doble en todo el sentido de la palabra». Al llegar a casa, se lo encuentra sentado en su cama y al día siguiente en su oficina, donde a nadie parece llamarle mucho la atención su extraordinario parecido: cosas, dicen, de «la madre naturaleza». Pero él no tarda en verlo como un intruso, un competidor, un adulador que enseguida se gana la confianza de sus jefes y compañeros, y empieza a temer que conspira contra él. El narrador, que lo llama constantemente «Señor Goliadkin» y «nuestro héroe», parece distanciarse de su personaje, como si solo fuera el sujeto de un grotesco cuadro gogoliano sobre las mezquindades del funcionario ruso; pero, a medida que avanza «nuestro del todo verosímil relato», llega a un grado desconcertante de compenetración que toma por asalto las convenciones del punto de vista narrativo. El doble, que aquí presentamos según el texto de su primera edición de 1846, casi nunca publicado en las ediciones modernas, fue una decepción para la crítica, los lectores y el propio Dostoievski, que acababa de triunfar con su primera novela, Pobre gente. Sin embargo, es desde hace tiempo una de sus obras más emblemáticas, posiblemente porque su angustiosa incerteza y su atmósfera inclemente de pesadilla conservan su misterio.
El sitio de Sevastópol, que se inició en septiembre de 1854 y se prolongaría todo un año, fue uno de los episodios decisivos de la guerra de Crimea, en la que Rusia se enfrentó a una alianza turco-anglo-francesa. Lev N. Tolstói, por entonces alférez en el Ejército ruso, llegó a Sevastópol en noviembre de 1854. Entre junio de 1855 y enero de 1856 se publicaron sus Relatos de Sevastópol, tres crónicas que la censura mutiló y no se publicarían íntegras hasta 1928. A Tolstói le interesaba la psicología de los combatientes, su reacción ante la muerte y el horror, y las complejas sutilezas de la jerarquía militar. Junto con los de William Howard Russell, estos relatos pueden considerarse los primeros reportajes de guerra modernos.
Virginia Woolf (1882-1941) es una de las mayores figuras literarias del siglo xx. Como todos los grandes clásicos, su obra todavía necesita ser comprendida plenamente y siempre necesitará nuevas lecturas porque sigue conteniendo tesoros infinitos. En Sobre la escritura. Virginia Woolf, el profesor Federico Sabatini presenta los más significativos pasajes de las cartas en las que habla de la escritura y de sí misma como escritora: frases breves sobre las técnicas narrativas y la dificultad y el gozo del proceso creativo, consejos a sus amigos escritores y opiniones sobre las obras de sus colegas. En ellas se revela su personalidad vanguardista y original, su ironía, sentido del humor y su profunda clarividencia. Un compendio exquisito no solo para los apasionados y los estudiosos de la autora sino también para los aspirantes a escritores y los amantes de la buena literatura.
"Altazor" y "Temblor de cielo" (1931), poemas en verso y en prosa respectivamente, son las obras clave del poeta chileno Vicente Huidobro, uno de los importadores de las vanguardias artísticas a España. Con el paso del tiempo se ha ido agrandando el eco de la calidad de su obra. En concreto "Altazor" es hoy para muchos una intensa obra metafísica además de un ingenioso juego de palabras. Para otros es la culminación del creacionismo, movimiento cuya paternidad se atribuye en general a Huidobro. Para todos es un texto tan admirable como desconcertante.
Siete relatos sobre la búsqueda del erotismo y el ideal de belleza femenina. Estos siete cuentos, tan controvertidos como hermosos, reflejan el recorrido de la obra de Tanizaki, escrita durante medio siglo y marcada por la búsqueda del ideal femenino y el erotismo, que alterna y combina mundos occidentalizados, poblados de femmes fatales, con la delicada belleza del pasado. Así, encontramos historias ambientadas en otras épocas, como la del tatuador obsesionado con decorar el cuerpo de la mujer perfecta, e historias contemporáneas como la de un hombre aterrorizado por los trenes, la del discípulo de una sádica maestra de música o la de un muchacho obsesionado por el recuerdo de su madre muerta y la belleza de la mujer que su padre ha buscado para sustituirla.
La obra poética de Silvina Ocampo es un continente poco explorado en la geografía de la literatura argentina. Estimulante y delicada, combina los temas sencillos y la riqueza expresiva en una asociación felizmente innovadora. Animada a veces por una bella ternura irónica, otras por una simpatía extendida por los animales, las plantas y los enamorados, la poesía de Ocampo encontró en el interior de la lengua oficial una singularidad tan afinada como original. La disciplina del ritmo acompañada por regresos a los mismos temas en tonos distintos, la influencia de la infancia, el apunte autobiográfico, la miniaturización y el boceto narrativo son marcas inconfundibles de una voz poética consciente. Este volumen reúne los libros de poesía de Ocampo aparecidos entre 1942 y 1984, un conjunto de traducciones para la revista Sur de 1947, más un puñado de poemas no recogidos antes en libros, la poesía dispersa seleccionada por Noemí Ulla en 2001 y una serie de traducciones ejemplares. Se completa con un conjunto de poemas inéditos aparecidos en revistas. La publicación de esta Poesía completa en un único volumen pone al alcance de los lectores toda la producción en verso de esta escritora impar en la lengua española.
El presente volumen de la biblioteca Kafka invita al lector a conocer el lado más íntimo del escritor checo a través de sus diarios, legajos y cuadernos de viaje, editados por orden cronológico y respetando fielmente los manuscritos originales, sin las supresiones de Max Brod, su albacea. Estas páginas, en las que aparece una rendición de cuentas de una intensidad casi insoportable, ofrecen una visión panorámica de la vida de Kafka, incluidos sus paseos por Praga, sus sueños, la difícil relación con su padre, sus sentimientos por la mujer con la que no lograba casarse y su contienda personal con la culpa.
En agosto de 1950, William Faulkner publicó esta colección de cuentos, que fue galardonada un año después con el National Book Award. Un volumen que él mismo dispuso y que obedece a la búsqueda de una armonía en la que las piezas no desentonen y se modulen como una entidad propia. Una aproximación a la crueldad, brutalidad y ternura del ser humano, una muestra más de la genialidad de William Faulkner y una perfecta puerta de acceso al universo de este maestro indiscutible de la literatura moderna norteamericana.
En el corazón de Hakodate hay un lugar extraordinario: una pequeña cafetería que sirve café con un aroma intenso y envolvente, capaz de hacerte evocar emociones lejanas y revisitar un momento del pasado. En ella se adentran personas valientes, como Yayoi, quien, privada del cariño de sus padres de pequeña, no cree poder afrontar la vida con una sonrisa. O Todoroki, cuyo éxito no le permitió apreciar la felicidad que siempre tuvo a su alcance. O Reiko, que nunca llegó a pedirle perdón a su hermana y ahora se siente culpable. O Reiji, para quien un simple "te quiero" representa un obstáculo insuperable. A todos les gustaría poder cambiar lo que ya fue, pero borrar el pasado no es siempre la mejor opción. Lo que importa, como transmite Kawaguchi en esta emotiva novela, es aprender de él para construir un futuro más brillante.
Acusado de un crimen que desconoce por jueces que no ve nunca y conforme a leyes que nadie puede explicarle, K. se topará con un número inimaginable de puertas mientras intenta comprender la situación. A medida que el proceso ocupe un lugar creciente, cada puerta constituirá una traba burocrática más. Y, conforme aumente la incertidumbre, su vida personal -incluidas sus relaciones con una joven vecina- se volverá cada vez más impredecible. Al parecer, K. solo puede acelerar el desconcertante descenso al abismo que le ha tocado vivir.
Carmilla, el clásico vampírico de Joseph Sheridan Le Fanu, se anticipó en un cuarto de siglo al Drácula de Bram Stoker, pero su valor va mucho más allá que el de ser el antecedente femenino del famoso conde de Transilvania. La escabrosa y atrevida relación entre sus protagonistas, Laura y Carmilla, aún hoy resulta sorprendente. La temática de la femme fatale alcanza aquí su máximo exponente, y los ecos de esta magnífica novela gótica la convierten en uno de los principales referentes del terror que se escribe en la actualidad. Todo un clásico cuya lectura hará las delicias de los amantes del género.
A la hora de abordar la publicación de los escritos póstumos de Kafka, la edición crítica de la editorial alemana S. Fischer se vuelve imprescindible. Muchos de ellos se habían publicado bajo títulos sugeridos por los editores, en algunos casos por el propio Max Brod, pero no eran ediciones «canónicas» stricto sensu, puesto que la mayoría de estos textos, escritos por Kafka en sus cuadernos, no son más que apuntes para futuras obras. En este volumen que titulamos “El silencio de las sirenas” encontraremos una agrupación más acorde con las intenciones del autor y traducciones, una vez más, con las máximas garantías de rigor y fidelidad.
La transformación, o metamorfosis, de Gregor Samsa en un bicho monstruoso, similar a un enorme escarabajo, es uno de los hitos de la literatura universal. Franz Kafka escribió el relato en 1915 y lo publicó por primera vez en la revista mensual Die Weissen Blätter. En noviembre de ese mismo año, el título se imprimió como libro independiente bajo el sello de la editorial Kurt Wolff, con fecha anticipada de 1916. En este volumen, la más conocida y divulgada pesadilla kafkiana es objeto de una nueva traducción a cargo de Juan José del Solar, que ha tenido presentes la luz que arroja sobre la obra de Kafka la edición crítica de la editorial S. Fischer, que ha obligado, felizmente, a reeditar bajo nuevos parámetros a un autor que está considerado el más emblemático del siglo XX.
Con la excepción de La transformación, el presente volumen reúne todos los escritos que Franz Kafka dio a la imprenta en vida. Se encontrarán aquí libros completos de narraciones y de prosas breves como Contemplación (1913), En la colonia penitenciaria (1919), Un médico rural (1919) o Un artista del hambre (1924), pero también diversos textos de factura ocasional publicados originalmente en revistas y periódicos. Con una mezcla de cuentos famosos y piezas poco conocidas, el conjunto revela el personal universo simbólico del autor, la variedad de su visión literaria y su extraordinaria capacidad para profetizar algunos de los horrores del siglo xx.