Albert Camus escribió La muerte feliz en 1935, cuando contaba con solo veintitrés años de edad. Pese a dejar el texto casi terminado, nunca intentó publicarlo, y todo indica que lo aparcó para volcarse en su siguiente proyecto, El extranjero. Así pues, hubo que esperar hasta 1971, once años después de su muerte, para que el inédito saliera a la luz. Pero la espera no fue en vano. En sus evocaciones líricas del mar y el paisaje mediterráneo, La muerte feliz aporta claves sobre la experiencia de Camus en Argelia, mientras que su trama y sus personajes prefiguran la cosmovisión que el autor expuso poco después en su «ciclo del absurdo». Leída hoy, esta notable novela de juventud no solo es imprescindible para descubrir las primeras muestras del enorme talento de Camus, sino que resulta un libro fascinante por derecho propio.
Normas de comportamiento en las sociedades occidentales, los principios del samurái dan forma a todos los aspectos de la civilización japonesa. La obra se convirtió en un emblema del Japón hasta el presente.
En esta colección de historias entrelazadas, el narrador anónimo conoce a El Hombre Ilustrado, un curioso personaje con el cuerpo completamente cubierto de tatuajes. Sin embargo, lo más remarcable e inquietante es que las ilustraciones están mágicamente vivas y cada una de ellas empieza a desarrollar su propia historia, como en La pradera donde unos niños llegan un juego de realidad virtual más allá de sus límites. O en «Calidoscopio», el sobrecogedor relato de un astronauta que se dispone a reentrar en la atmósfera terrestre sin la protección de una nave espacial. O en La hora cero, en el que los invasores extraterrestres han encontrado unos aliados lógicos y sorprendentes: los niños humanos.
Historia de piratería en estado puro, la isla del tesoro es la aventura de Jim Hawkins, enviado casi por azar en busca de un legendario tesoro enterrado, empresa encabezada por un siniestro pirata con una pierna de madera conocido como John Silver el largo más famoso pirata de la historia de la literatura. Una vez allí las dos facciones formadas por los representantes gubernamentales y los piratas se harán fuertes cada uno en su fortaleza y pugnaran por ser los primeros en hacerse con el tesoro. En las peripecias del joven Jim del capitán Smollet, del pirata John Silver y el resto de los tripulantes de la hispaniola cristaliza la esencia de la novela de aventuras la que da forma literaria a la búsqueda mítica de un objeto preciado, un sueño que puede ser real y actúa como móvil para la huida hacia escenarios exóticos donde la libertad es posible. Es esta edición la gran obra de Stevenson se acompaña por la esplendidas ilustraciones en color del reconocidos artista.
Por vez primera una mujer, erudita y traductora, ofrece una interpretación actualizada de 'El Arte de la Guerra', uno de los libros más influyentes de la literatura universal. Michael Nylan nos obsequia con una magistral versión de esta obra clásica, descubriendonos nuevos e insólitos significados y conservando la belleza literaria del original
Gregor Samsa despierta una mañana convertido en un insecto, pero no deja de hacerse preguntas mientras se produce una transformación, una metamorfosis que no afecta sólo a su aspecto exterior, su caparazón, sino también (y sobre todo) a su interior, a sus pensamientos y a su actitud ante la vida. La metamorfosis, el libro más leído de Franz Kafka, es uno de los ejemplos más depurados de su técnica narrativa, consistente en enfrentar a los personajes con hechos aparentemente absurdos que desbordan todas sus capacidades. Acompañan a esta magnífica obra, dos de los relatos breves más lúcidos del autor checo: La condena y Carta al padre.
Me han insultado y me han calumniado desde el principio del mundo. Los propios poetas (amigos míos por naturaleza), que me defienden, no han sabido defenderme bien. Uno de ellos (un inglés llamado Milton) me hizo perder una batalla indefinida que nunca llegó a realizarse. Otro (un alemán llamado Goethe) me dio el papel de alcahuete en una tragedia de medio pelo.
Recuperamos el libro que introdujo la obra en prosa de la poeta en España. Marina Tsvietáieva (1892-1941) es una de las más grandes poetas que dio la literatura rusa del siglo pasado. Sin embargo, su obra y su nombre, injustamente ignorados durante mucho tiempo, no fueron ampliamente reconocidos y valorados en diversos países hasta casi medio siglo después de su muerte. El núcleo de El poeta y el tiempo, que en su momento fue el primer volumen en español de la prosa de Marina Tsvietáieva, está constituido por tres ensayos: «Un poeta a propósito de la crítica», «El poeta y el tiempo» y «El arte a la luz de la conciencia». Estos son el producto de la constante reflexión de la autora sobre el arte, de su meditación sobre la conciencia y el tiempo y de su profunda preocupación por el sentido de la tarea del poeta. El volumen se abre con la «Respuesta a un cuestionario», en la que la propia autora se presenta al lector hablando de sí misma, de sus orígenes, de su evolución espiritual. Y se cierra con las reflexiones de Tsvietáieva a propósito de las cartas de Rilke, «sólo un pretexto para desplegar su fuerza creativa, remontar el vuelo y contagiarnos de su poesía», en palabras de Selma Ancira, estudiosa de la literatura rusa, a cuyo cargo ha corrido la edición y traducción de los textos.
Albinus, un respetable crítico de arte, conoce a Margot, mucho más joven que él. Albinus queda prendado y abandona a su esposa y a su hija para fugarse con ella. Pero entonces irrumpe Axel Rex, un joven y cínico artista, examante de Margot. Se completa así el último vértice de un triángulo amoroso de fatales consecuencias. Tras sufrir un accidente que lo deja ciego, Albinus se retira a una casa aislada con Margot. Pero lo que no sabe es que allí se instala también Axel, que hace el amor con Margot y se pasea retadoramente desnudo ante Albinus, que oye pasos e intuye que algo extraño está sucediendo. Fechada en 1932, esta novela aborda un tema clásico: un triángulo amoroso en el que se entremezclan la pasión y la degradación. «Una pequeña obra maestra rebosante de crueldad, uno de esos libros a los que no se puede quitar ni añadir nada sin causarles un daño irreparable» (Times Literary Supplement). «Una fábula moral sobre la dignidad y la perversión, entre paródica y farsesca. Novela espléndida» (Javier Aparicio Maydeu, El Periódico). «La escritura rezuma inteligencia; la disposición de los elementos narrativos es a menudo excelente; con un gran sentido de la elipsis, Nabokov rodea cada escena colocando detalles y matices de modo y manera tal que estos sugieren el corazón de la escena sin que necesite nombrarlo; este trabajo de gran sutileza y que realiza con evidente dominio de la técnica de la elipsis deja un amplio espacio para que el lector entre en la novela» (José María Guelbenzu, El País). «Fascinante novela, admirable artefacto literario, soberbio juego de contraespejos y de exquisito virtuosismo» (Francisco Solano, ABC).
Notas del subsuelo es una novela clave para comprender el universo narrativo de Fiódor Dostoyevski. A través del monólogo del protagonista, el autor se aventura en las profundidades de la psique humana donde confuyen sentimientos tan antagónicos como el amor y el odio. Retrato ideológico de la Rusia de su época, Notas del subsuelo es una crítica a las corrientes de pensamiento del siglo XIX, las cuales el autor retrata para ridiculizarlas y así provocar en el lector un escepticismo que tiende a poner en duda la sumisión a cualquier tipo de autoridad ideológica.
Un artista hace un retiro a las montañas, donde se queda en una posada desértica. Buscando qué pintar, escribe poesía. Kusamakura (literalmente "Almohada de pasto", aunque en realidad hace referencia a pasar la noche a la intemperie, durmiendo afuera durante un viaje), escrita en 1906, es una novela cargada de haikus y meditaciones sobre el arte y la posición del artista en la sociedad y es una de las novelas más filosóficas de Sôseki.
Reivindicar un corazón terraja Prólogo de Corazón terraja, libro de cuentos de Soledad Castro Lazaroff Usted tiene en su mano doce ficciones protagonizadas por mujeres. En estas páginas, usted podrá llegar a ellas, conociendo algunos pedacitos de su vida cotidiana. Mujeres de distintas edades, orientación sexual, clase social, que comparten simplemente su condición de mujeres en el patriarcado. Usted no encontrará juicios, ni verdades, ni poses. No encontrará heroínas que lo han desafiado todo para demostrar al mundo su valor. Recorrerá en cambio historias de miserias, duelos, contradicciones y deseos con mala fama. Relatos profundos, de esos que muchas de nosotras dejaríamos en la intimidad hasta el final de los días. Ese es, entonces, el primer aporte sustantivo de estos textos: poner luz en las oscuridades de las otras, unas otras ficticias, para permitirnos sentir compañía en los depósitos de nuestras oscuridades propias.
Con un claro trasfondo autobiográfico, El jugador, originalmente publicado en 1866, refleja los dos grandes impulsos -el juego y la pasión amorosa- que dominaron la vida de Fiódor Dostoyevski. En medio de una galería de personajes desarraigados y trashumantes que deambulan por la ciudad-balneario de Wiesbaden (el <> de la ficción), la patética figura de Aleksei Ivanovich personifica el goce y la angustia del tipo humano que acaba por canalizar toda su capacidad de protesta en la pasión por el juego como vía de acceso, mediante el dolor y el envilecimiento, a una libertad vorazmente deseada. Esta obra fue escrita al mismo tiempo que Crimen y Castigo,debido a la necesidad de enfrentar las deudas que apremiaban al autor producto de su afición por el juego.
La autora de Amores cimarrones. Las mujeres de Artigas y de La tierra alucinada. Memorias de una china cuartelera recrea en esta oportunidad la muerte de algunos personajes de la historia uruguaya, con perfecta maestría. Cuentos de mala muerte es un recorrido singular con estaciones en variadas personalidades de nuestra historia: un escribiente retirado y una doméstica nos relatan los últimos años de José Artigas en Paraguay. Una esclava de catorce años se topa con el fantasma de Juan Antonio Lavalleja. Un bolichero viejo le relata a su hijo la agonía de Fructuoso Rivera, en un rancho de Melo perdido entre yuyales, a orillas del Arroyo Conventos. La peona Rudecinda Chávez, de estricta existencia histórica (olvidada sin embargo, hasta ahora, por los investigadores) cargará los revólveres del matrero Martín Aquino, durante esa última noche en que fuera jaqueado por la policía. Un sobreviviente de Salsipuedes se confiesa en su lecho de muerte ante la joven patrona de la estancia, al mejor estilo de un asesino serial. Una mujer despechada, una madre cruel y sobreprotectora y un espía ciego, nos transportarán a la tarde fatídica en que Venancio Flores y Bernardo Berro mueren asesinados, casi a la misma hora y en similares circunstancias. Un ingeniero inválido, protagonista de la Revolución de Quebracho, será testigo indirecto del intento de asesinato de Máximo Santos, y se verá envuelto en una trama marcada por el amor, el odio y el resentimiento. Martina Silva, peona de la estancia La Ternera, emerge de las sombras para contarnos cómo y por qué José Saravia encargó el asesinato de su esposa. El pretexto para contar es la muerte, aunque el verdadero anclaje está en la vida, que se ilumina con la pluma de la autora, como el escenario de un teatro, para desencadenar visiones de humor negro, y adentrarse –a partir de un trasfondo histórico de rigurosa exactitud– en la tragedia y la cotidianeidad de la existencia. Cuentos de mala muerte evidencia lo invisible y lo inquietante que se esconde detrás de todo corazón humano. Nueve relatos para paladear y disfrutar de la lectura.
Samuel Fergusson es lo que se dice un genio excéntrico. Encerrado en su propio mundo, ha ideado un globo que puede subir o bajar a voluntad sin perder gas o echar lastre, es decir, ha creado un objeto que ser conducido por los aires sin depender de las corrientes favorables. Pero la curiosidad de este sabio no se circunscribe al laboratorio científico. Inspirado por las aventuras de los grandes exploradores de la época,ecide poner a prueba su invento, el globo Victoria, realizando un viaje que una las exploraciones realizadas por Burton y Speke en el África Oriental con las de Barth en las regiones del Sahara y el Chad, y hallar las fuentes del Nilo. Acompañado por su criado Joe y por su amigo Dick Kennedy, pone rumbo al África Central, una región por entonces apenas conocida. La expedición aeronáutica partirá de la isla de Zanzíbar y recorrerá durante cinco semanas los Montes de la Luna, el lago Victoria, el Nilo, los montes Auríferos, el lago Chad, el desierto del Sahara, el río Níger, hasta las cataratas de Güina en el río Senegal... El viaje será mucho más accidentado de lo previsto, y cada día será una
Sus reflexiones a partir de la vivencia de la guerra lo acompañarían toda la vida.Fue sobre su apuesta por la desobediencia civil y por la no violencia, basada en su anarquismo evangélico, que se levantó la acción política de Mohandas Gandhi y de Martin Luther King.
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol. «Ningún amante ha pensado en su amada con tanta ternura, ninguna mujer ha sido tan embelesadamente evocada, con tanta gracia y delicadeza, como Lolita» (Lionel Trilling). «La obra más satisfactoria –quizá la única satisfactoria– de la literatura erótica que haya leído... Mientras nuestro siglo entra en sus años finales, la última carcajada puede ser la mejor de todas: la Gran Novela Americana fue escrita por un ruso» (Alan Levy). «Entre las más sutiles y complejas creaciones literarias de nuestro tiempo. Lo cual no significa, por cierto, que no sea un libro provocador» (Mario Vargas Llosa).