Esmeralda y Quasimodo: su historia de amor y de muerte, tal vez la mejor recreación del mito de la bella y la bestia, es una de las cumbres de la novela romántica universal. La seductora gitana que se gana la vida tocando la pandereta y bailando en las calles de París, en compañía de su cabra Djali, despierta dos pasiones irreprimibles: la loca atracción sexual del archidiácono de la catedral y el amor más absoluto y puro de su protegido, el forzudo jorobado campanero de la catedral. Pero la fascinante Esmeralda cae a su vez rendida de amor por Febo, el bello y egocéntrico capitán de los arqueros del rey… Esta trama de afectos entrelazados y enfrentados estará condenada a la tragedia y exigirá las mayores pruebas de amor y heroísmo. Con todo, por encima de estos personajes memorables, sobresale otro indiscutible: la propia Catedral de Nuestra Señora de París. Tal era el deseo de Víctor Hugo, quien comenzó a escribir su novela con el fin expreso de que sus contemporáneos fueran más conscientes del valor de la arquitectura gótica, por entonces descuidada y a menudo destruida para ser reemplazada por nuevos edificios. La obra es por ello, asimismo, un magnífico homenaje al arte prodigioso que alumbró la catedral.
Disparad a todos los arrendajos azules que queráis, si podéis acertarles, pero recordad que es un pecado matar a un ruiseñor. Este es el consejo que da a sus hijos un abogado que está defendiendo al verdadero ruiseñor del clásico de Harper Lee: un hombre de color acusado de violar a una joven blanca. Desde la mirada de Jem y Scout Finch, Harper Lee explora con humor y una honestidad insobornable la actitud irracional que en cuestiones de raza y clase social tenían los adultos del Sur profundo en los años treinta. La conciencia de una ciudad impregnada de prejuicios, violencia e hipocresía se enfrenta con la fortaleza y el heroísmo silencioso de un hombre que lucha por la justicia. 'Matar a un ruiseñor', audaz en la creación de una voz ingenua pero perspicaz, tan ocurrente como insolente, es también la novela de la formación de una niña tempera-mental y muy singular, movida por la aspiración de ser mejor y comprender a los otros. Los alegatos de Atticus ante el juez y el jurado, su valor, su aplomo, impregnan el libro, pero la corriente que sacude en todo momento a los lectores la conduce Scout, la chiquilla vestida de cualquier manera, sin coquetería, a la que le gusta leer, saber, escuchar.
Cuando el primer editor de Aristóteles, Andrónico de Rodas, se dispuso a compilar la obra del maestro, halló una serie de escritos dispersos acerca de una «filosofía primera». Los reunió en catorce libros y les dio el título de Metafísica porque los colocó literalmente tras los ocho libros de Física. Esto explica la dispersión de este libro, que no fue concebido como tal, sino como un conjunto de materiales destinados originalmente a servir como base para las lecciones de Aristóteles sobre los temas filosóficos perfectamente delimitados en cada capítulo. La Metafísica es, por lo tanto, una especie de «programa de investigación» sobre las primeras causas y principios del ser, el conocimiento del ser «en cuanto ser», el conocimiento de la causa última de la naturaleza y de la realidad. De la falta de univocidad del objeto de estudio, el ser, surgen las dos ramas de la metafísica aristotélica: la ontológica, que estudia lo que puede ser afirmado sobre cualquier cosa que existe sólo «en tanto que existe» y no debido a las cualidades especiales que pueda tener, y la teológica, dedicada al «primer motor inmóvil», es decir, a Dios como principio y causa.
Éste es el primer libro que se publicó en España de un autor entonces desconocido, Charles Bukowski, que alcanzó de inmediato gran popularidad. Se ha comparado a Bukowski con Henry Miller y Hemingway, con Célice y Artaud, con Charlie Parker y W. C. Fields, y en pocos años pasó de escritor «maldito» a leyenda viviente. Los relatos aquí reunidos parecen extraídos de las tripas ulcerosas de su narrador, escritos entre ataques de delirium tremens, orgías y fantasías alcohólicas, utilizando el crudo lenguaje de la calle, de la escoria, de la basura, como nadie lo había hecho. Crónicas brutalmente divertidas de la pesadilla yanqui, del «desierto de neón», tan exentas de hipocresía, tan auténticas, que hacen estremecer. Apostamos a que el lector de este libro estará de acuerdo con la receta de Neil Baldwin: «Tomar una porción de Hemingway, añadir una dosis de humor (del que Hemingway extrañamente carece, mientras Bukowski es un virtuoso), mezclar con un puñado de hojas de afeitar y varios litros de vino barato, luego una o dos gotas de ironía, agitar bien y leerlo al final de la noche: así tendrá el auténtico sabor Bukowski».
H. P. Lovecraft ha pasado a la historia de la literatura como uno de los grandes innovadores del relato fantástico y de terror del siglo XX. Es un escritor de culto que con sus obras de auténtico terror produce adición entre sus lectores. Esta obra es una de las más emblemáticas que atrapa hasta el final y propició el nacimiento de los llamados Mitos de Cthulhu.
Tanto los cuatro relatos breves de Lumínile como la nouvelle que da título a este volumen pertenecen –por sus personajes, el ambiente y las historias- a esa zona de ensueños en que transcurre toda la obra de la Marosa. Dramas vividos y soñados por señoras-niñas objeto del relato, o más bien de la alucinación Osvaldo Aguirre La voz que surge de su obra construye un autorretrato de estética monumental y respiración minimalista que en ningún momento busca explicarse o traducirse. Quizá no retrata a su autora pero funda su leyenda.
Por quién doblan las campanas narra tres días de finales de mayo en la vida del norteamericano Robert Jordan, quien se encuentra en la Sierra de Guadarrama con la misión de hacer volar un puente, y durante esos días convive con un grupo variopinto de guerrilleros donde hay desde sencillos y honestos campesinos y gitanos hasta irregulares forajidos metidos a combatientes. En la novela, Hemingway retrata a los guerrilleros en sus quehaceres cotidianos individuales con su vida agreste, tan retadora como la misma guerra. Son tres días al aire libre, suficientes para desnudar el alma humana, para descubrir el amor y al mismo tiempo mostrarnos el amplio escenario de aciertos y desaciertos que conllevó la Guerra Civil Española, todo esto con el dominio de una extraordinaria técnica narrativa que la sitúan, sin duda, como una novela imprescindible de la literatura norteamericana del siglo XX
Una maravillosa selección de frases inspiradas en la sabiduría oriental que condensa la esencia de la vida, de la autora de la novelaHaru, Flavia Company. Una lectura transformadora. Este libro alberga lo más esencial de la vida, en un estilo que no pertenece a ninguna época y les habla a todas. Inspirada en la sabiduría oriental, esta luminosa selección de frases sobre el amor, el desamor, la muerte, el dolor, el deseo, la rebeldía, el enojo, entre otros, es una guía de exploración interior, un espejo en el que todos podemos mirarnos y comprender. Son frases que unas y otros han subrayado al leer la novelaHaru. En el prólogo, la autora también revela el misterio de su escritura y de la inspiración literaria y sus caminos. ¿Quién no se ha encontrado rechazando lo que llega de golpe para descubrir más tarde que no sólo era el único camino posible sino el más cercano al corazón? Porque Haru somos todas. Porque Haru somos todos.
Esta es la historia de una búsqueda espiritual. Su protagonista, Lawrence Darrel, es un joven intelectual con una sed inextinguible de respuestas a las preguntas fundamentales de la vida. La Gran Guerra, en la que se alistó con dieciséis años como voluntario, marca un antes y un después en su existencia. Ya es otra persona, y siente un vacío que le impulsa a abandonarlo todo para hallarse a sí mismo. Larry romperá su compromiso con Isabel una joven que desprecia sus ideales mientras sueña con el lujo y todo aquello que a él le resulta indiferente, y renunciará a un prometedor futuro profesional a cambio de la libertad para vivir las experiencias que pide su yo superior. Tras este renacimiento, emprenderá un camino de aprendizaje de diez años buscando saciar la inquietud de su alma en los ámbitos más diferentes: como investigador en la Biblioteca de París, como trabajador en una mina de carbón, ingresando en un convento benedictino en Alemania, viajando a España, a la India, al Tibet... Al regresar a Chicago encontrará a Isabel, ahora casada, y a Sofía, una antigua amistad, quien después de la muerte de su marido e hijo se ha entregado a la bebida y las drogas. Publicada en 1944, en plena Segunda Guerra Mundial, la narración del viaje iniciático de Larry obtuvo un éxito inmediato del público y la crítica, adelantándose en sus planteamientos a los movimientos contraculturales beat generation y hippie, que harían su aparición décadas después.
Esta obra es para muchos, el primer tratado moderno sobre el arte de gobernar. Más allá de asuntos secundarios y casi exóticos como el abuso del término «maquiavélico» para referirse a algo astuto o engañoso, tenemos frente a nosotros un tratado intachable, cuya vigencia en la actualidad resulta asombrosa, sobre las cualidades que debe reunir un buen gobernante. Las reflexiones de Maquiavelo son una lectura obligatoria para instruir a quien desee comprender cuáles son los límites del poder y su naturaleza.
Pessoa rima con Lisboa. Como un “flaneur”, Fernando Pessoa vagó por todos los rumbos de la ciudad, recorrió una y otra vez sus barrios.
El amor brujo cuenta la historia de Estanislao Balder un ingeniero aburguesado de treinta años que, para superar su existencia anodina, se enamora de Irene, una estudiante. En esta novela tragicómica y burlesca, Arlt critica - de un modo sagaz - un estereotipo de hombre. Aquel que, por medio de la caza y la conquista, solo intenta recuperar la inocencia, la juventud y un impulso de vida que alguna vez tuvo y perdió. En El amor brujo, la última novela que escribió Arlt antes de dedicarse al teatro, están presentes, como un eje que recorre toda su obra, las problemáticas del hombre urbano y moderno; y su escritura rompe con los cánones de lo que hasta entonces se entendía como buena literatura.
En palabras de George Orwell, Rebelión en la granja es la historia de una revolución que sale mal. La corrupción, el abuso de poder, la manipulación de la verdad y el culto al líder acaban con los sueños de libertad, igualdad y justicia de los habitantes de la Granja de los Animales. Hasta los ideales más nobles pueden pervertirse y degenerar en una parodia de aquello contra lo que se luchaba. Con esta sátira feroz de todos los totalitarismos, Orwell nos regala una apasionada reivindicación de la libertad que se ha convertido por méritos propios en uno de los grandes clásicos de la literatura del siglo xx.
Este breve tratado de doctrina política, escrito por Niccolò di Bernardo dei Machiavelli (Maquiavelo) en 1513, mientras sufría prisión acusado de conspirar contra los Médici, es la referencia obligada de todo gobernante enfrentado a los exigentes retos de la res publica. Este doctrinal para gobernantes, lleno de sentido común y pragmatismo, trata de enseñar la forma de adquirir, mantener y fortalecer un principio —ciudad o región—. El texto, fuera de cualquier supuesto moral, es una sucesión de advertencias y consejos para mantener la regencia del territorio. Un tratado político universal fruto de la experiencia del autor en temas diplomáticos pero, sobre todo, de la necesidad personal. Lo que la convierte en una obra interesante cuando se añade el factor humano, tantas veces olvidado o dejado en la sombra, de los autores.
Dos amigas de la infancia —Natalia y Catalina— a las que ahora separan el tiempo, el océano, un idioma. Natalia Litvinova escribe en La nostalgia es un sello ardiente la historia de un vínculo entre dos mujeres a lo largo de los años, desde la complicidad y la compañía primeras hasta que sus vidas se separan cada vez más, y desata varios hilos: la manera en la que el pasado y nuestro origen nos definen, la amistad entre mujeres, la relación entre madres e hijas, entre esas hijas y sus hijas. La melancolía y la soledad, el paso del tiempo, la vida que se esperaba y la vida que se tiene, aquello que ha sucedido pese a todo. Si a Catalina la entendemos como espejo, ¿qué imagen nos devuelve?
¿ Cuál es el precio de la juventud eterna ? El joven Dorian Gray , cautivado por la visión hedonista de la vida de su mentor Lord Henry , para quien lo único que merece la pena es la belleza y la satisfacción de los sentidos .
La magnitud y la enorme repercusión de la obra de Franz Kafka (Praga, 1883 - Kierling, Austria, 1924) contrastan con la vida sencilla y discreta del autor. Nacido en el seno de una familia judía de clase media, el autor de La metamorfosis compaginó toda su vida el trabajo en una compañía de seguros con la escritura. Su entrega a la literatura fue absoluta y muchas noches las pasó en vilo afanándose por acabar alguna de sus narraciones. En una sola noche escribió «La condena», que incluimos en esta selección y que es uno de sus cuentos más leídos y estudiados. El lector también encontrará aquí piezas extraordinarias como «En la colonia penitenciaria», «Ante la Ley», «Un artista del hambre» o «Josefina la cantante». Todas son expresión del universo kafkiano, de una singularidad radical, y revelan la potencia simbólica de una obra que reclama su interpretación y que constituye como ninguna otra un documento fidedigno de la modernidad.
El emperador y filósofo romano Marco Aurelio destacó por su serenidad, su modestia y su búsqueda de la verdad, a la vez que fue un césar brillante en el campo de batalla. Solo escribió una obra: Meditaciones, uno de los mejores libros de filosofía y ética de la historia. Un compendio de sabiduría y reflexión para afrontar los tiempos adversos. Sus principios estoicos siguen estando vigentes en la actualidad: cómo mantener la integridad, cómo ser tolerante, cómo conservar la calma, cómo vivir en armonía el presente, actuando sobre lo que depende de uno y aceptando lo que no. En definitiva, una obra maestra para comprender mejor nuestra alma.
Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.
La antología reúne relatos de Tolstói, Dostoievski, Andréiev y Platonov, entre otros nombres. También incorpora a escritoras como Marina Tsvietáieva y Nadiezhda Teffi. Con prólogo y traducción de Alejandro Ariel González, ofrece un recorte singular de la literatura rusa.