Carlos Ruiz Zafón concibió esta obra como un reconocimiento a sus lectores, que le habían seguido a lo largo de la saga iniciada con La Sombra del Viento. «Puedo conjurar rostros de chiquillos del barrio de la Ribera con los que a veces jugaba o peleaba en la calle, pero ninguno que quisiera rescatar del país de la indiferencia. Ninguno excepto el de Blanca.» Un muchacho decide hacerse escritor al descubrir que sus invenciones le regalan un rato más de interés por parte de la niña rica que le ha robado el corazón. Un arquitecto huye de Constantinopla con los planos de una biblioteca inexpugnable. Un extraño caballero tienta a Cervantes para que escriba un libro como no ha existido jamás. Y Gaudí, navegando hacia una misteriosa cita en Nueva York, se deleita con la luz y el vapor, la materia de la que deberían estar hechas las ciudades. El eco de los grandes personajes y motivos de las novelas de El Cementerio de los Libros Olvidados resuena en los cuentos de Carlos Ruiz Zafón —reunidos por primera vez, y algunos de ellos inéditos— en los que prende la magia del narrador que nos hizo soñar como nadie.
Nuestros pequeños crecen cada día, y es importante guardar un momento antes de acostarse para parar, conectar y empatizar con ellos, compartir vivencias y expresar emociones que necesitan de ese momento de reposo para salir. El sueño es fundamental en su desarrollo y el momento justo de antes de ir a dormir influye en su calidad y en los pensamientos y emociones que quedan en el cerebro justo antes de entrar en este modo de «desconexión y procesamiento de información». Este libro se convertirá en la herramienta de papel ideal para encontrar vuestro momento al final del día para miraros a los ojos, inspirar calma, naturaleza, valorar lo cotidiano, apreciar el mundo en todos sus aspectos y alentar a los niños y niñas a ser ellos mismos «Siembra en los niños ideas buenas aunque no las entiendan. Los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas crecer en su corazón.»
Los relatos que se incluyen en esta edición pertenecen a El regreso de Sherlock Holmes (1904) y fueron escritos después de que Conan Doyle se viera obligado a resucitar a su personaje por el éxito obtenido. Las aventuras del detective y de su ayudante están en la línea de los relatos cortos propios para ser publicados en la prensa y leídos rápidamente, por lo que el estilo queda en segundo lugar.
A través de relatos breves publicados en 1918 se expone con una prosa lúcida, experiencias límite del ser humano, de su conciencia y de quienes le rodean, siempre con la muerte al fondo en un medio exuberante y hostil.
Estoy cansada de buscar una filosofía que concuerde conmigo y con mi mundo, quiero buscar un mundo que concuerde conmigo y con mi filosofía. Escritos cuando tenía unos veinticinco años y vivía en Francia con su marido, el poeta y banquero norteamericano Hugh Parker Guiler, estos dieciséis relatos inéditos en castellano sorprenden por su madurez y frescura, a la vez que muestran ya los dos elementos que luego se afianzarían en su obra —la ironía y el feminismo— y también sus obsesiones —el deseo femenino, la sexualidad, el adulterio, la belleza y el retrato de una masculinidad tan deslumbradora como tóxica—. Algunas de estas historias están protagonizadas por claros alter ego de Nin; otras, por apasionadas bailarinas de flamenco, misteriosos extranjeros, músicos... Poco después de escribir estos cuentos, Nin conocerá a Henry Miller, que diría de ella: «Cuando trato de imaginar de quién es deudor tu estilo, me siento frustrado, no recuerdo a nadie con el que tengas el más ligero parecido. Me recuerdas únicamente a ti misma». Melancólicos y punzantes, revelan ya a una gran autora que hizo saltar por los aires las convenciones literarias y sociales de su época.