Una niña solitaria se enamora del amante de su madre y practica misteriosas ceremonias rituales; una mujer permanece medio siglo encerrada en un sótano, víctima de un caudillo celoso; en el fragor de una batalla, un hombre viola a una muchacha y mata a su padre... Éstas son algunas de las historias reunidas en este volumen, que recupera con pulso vibrante los inolvidables protagonistas de la novela Eva Luna: Rolf Carle, la maestra Ines, el Benefactor...
En 2007, coincidiendo con el octogésimo cumpleaños de Gabriel García Márquez, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española prepararon esta edición conmemorativa de Cien años de soledad publicada por Alfaguara. Se trata de la última versión que revisó y corrigió personalmente el autor de este clásico contemporáneo sin igual en nuestra lengua. Hoy, una década más tarde y tras haber pasado varios años lejos de las librerías, la edición vuelve a estar en disposición de los lectores para celebrar el quincuagésimo aniversario de su publicación. En esta edición, la obra de García Márquez viene acompañada de espléndidos textos críticos de autores de la talla de Mario Vargas Llosa, Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Víctor García de la Concha, Claudio Guillén y Sergio Ramírez, entre otros.
El viaje a las Cataratas del Iguazú de Federico Benítez y sus hijos ya está arreglado, pero un llamado de último momento altera los planes: una deuda de gratitud, vieja e impostergable, lo obliga a cambiar de rumbo y encaminarse, con esos dos disgustados adolescentes a la rastra, hacia la lejana Patagonia. En cuatro días de viaje este hombre ensimismado y torpe les contará a los jóvenes una historia oculta que es la suya, la suya y la de su desangelada adolescencia, la suya y la del Primer Torneo Interdivisional de Fútbol del Colegio Nacional Normal Superior Arturo Del Manso, jugado en 1983. Y ese torneo de fútbol, con sus arbitrariedades, con sus trampas, con sus mezquindades pero también con sus grandezas, con sus luces y con sus sombras, será para este muchacho de quince años un laboratorio de la vida, del que saldrá transformado. Bajo la forma de un relato de viaje, de una novela de iniciación, Eduardo Sacheri nos atrapa en una historia emocionante sobre los vínculos humanos y nos muestra cómo en el inmenso friso del poder puede recortarse de pronto una figura generosa capaz de cambiar el curso de una vida.
Tres primas revisitan su pasado, sus sueños, sus deseos y sus frustraciones. La muerte de Pancha, la última de las empleadas que trabajó en la casa de la tía Casilda en el Pueblo, donde compartieron su infancia, es el detonador de un viaje que las vuelve a reunir. En este emotivo homenaje al clásico libro Mujercitas de Louisa May Alcott, conocemos a Nieves, Lola, Ada y Luz, cuyas personalidades son espejo de las hermanas March. A en las actitudes y acciones de estas mujeres el lector descubre cómo sus caracteres apuntan a aspectos arquetípicos de la psiquis femenina, e inevitablemente reconocerá en cada una de ellas facetas de toda mujer.
La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe y a lo largo de más de sesenta años, podría parecer un melodrama de amantes contrariados que al final vencen por la gracia del tiempo y la fuerza de sus propios sentimientos, ya que García Márquez se complace en utilizar los más clásicos recursos de los folletines tradiciones. Pero este tiempo -por una vez sucesivo, y no circular-, este escenario y estos personajes son como una mezcla tropical de plantas y arcilla que la mano del maestro moldea y con las que fantasea a su placer, para al final ir a desembocar en los territorios del mito y la leyenda. Los jugos, olores y sabores del trópico alimentan una prosa alucinatoria que en esta ocasión llega al puerto oscilante del final feliz.
Un padre separado hace años de su mujer, con la que tiene una hija llamada Sara, que tiene un comportamiento extraño: se pasa horas sentada mirando el jardín, y no se alimenta de nada excepto por pájaros vivos, que su madre le suministra. Un relato corto sobre dos hermanas en la niñez.
En este libro encontrarás escritos que Mario Benedetti compuso para ser cantados así como muchos poemas ya existentes que él mismo adaptó para la canción, género por el que siempre se sintió atraído. Dentro de su habitual tesitura, el autor transita de lo cotidiano a lo épico, de la reflexión afectiva al compromiso político, sin perder en ningún momento ese estilo directo y entrañable que han colaborado a difundir, por medio de la música, artistas como Joan Manuel Serrat, Nacha Guevarra, Daniel Viglietti, Amparo Ochoa, entre muchos otros.
“Desconcertante, lista a inquietar a la crítica, está ya en los escaparates la primera novela de Juan Rulfo, Pedro Páramo, que transcurre en una serie de transposiciones oníricas, ahondando más allá de la muerte de sus personajes, que uno no sabe en qué momento son sueño, vida, fábula, verdad, pero a los que se les oye la voz al través de la ‘perspicacia despiadada y certera’ de tan sin duda extraordinario escritor.” Con estas palabras iniciaba Edmundo Valadés la primera reseña de Pedro Páramo, aparecida el 30 de marzo de 1955 y conservada por Rulfo entre sus papeles. Desde entonces, escritores como Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Gu¨nter Grass, Susan Sontag y Mario Vargas Llosa, o el cineasta Werner Herzog, entre muchos más de cualquier lengua, coinciden en calificar esta novela como una de las obras maestras de la literatura de todos los tiempos. La encuesta del Instituto Nobel de Suecia, de 2002, dirigida a un centenar de escritores y estudiosos de todo el mundo, ubicó a Pedro Páramo entre las cien obras que constituyen el núcleo del patrimonio universal de la literatura. El dibujo a tinta de la portada es de Ricardo Martínez. Apareció en la primera edición de Pedro Páramo, que se terminó de imprimir el 19 de marzo de 1955.
«Mi libro preferido, y el primero que escribí.» Gabriel García Márquez Con este libro, Gabriel García Márquez se descubrió a sí mismo como un narrador. Sin embargo, la intención primera era escribir un reportaje sobre un hombre, Luis Alejandro Velasco, que estuvo diez días a la deriva en una balsa mecida por el mar Caribe. El futuro Nobel de Literatura y entonces joven reportero que era García Márquez escuchó el relato de los hechos de boca de su protagonista y los transformó, tal vez sin pretenderlo, en un prodigioso ejercicio literario, una narración escueta y vigorosa donde late el pulso de un gran escritor. La publicación por entregas del reportaje en El Espectador de Bogotá supuso un alboroto político considerable -se revelaba la existencia de contrabando ilegal en un buque de la Armada colombiana, lo que costó la vida de siete marineros y el naufragio, más afortunado, de Velasco- y el exilio para su autor. «El 22 de febrero nos anunció que regresaríamos a Colombia. Teníamos ocho meses de estar en Mobile, Alabama, Estados Unidos, donde el A.R.C. Caldas fue sometido a reparaciones electrónicas y de sus armamentos. En los días de franquicia hacíamos lo que hacen todos los marineros en tierra: íbamos al cine con la novia y nos reuníamos después en Joe Palooka, una taberna del puerto, donde tomábamos whisky y armábamos una bronca de vez en cuando.»
Borges y Bioy Casares compartieron cincuenta años de amistad literaria, buena parte de los cuales los pasaron encerrados, escribiendo juntos. Eran el mismo otro: un tercer escritor, inasimilable a uno tanto como al otro, profundamente excéntrico. De ahí que Bustos Domecq y Suárez Lynch -los alias con que formalizan la existencia del Tercer Escritor- sean algo más que seudónimos. Son escritores de derecho, tan autores como los autores que los inventaron. En ese otro llamado Bustos Domecq o Suárez Lynch descubrieron la posibilidad prematura, y por eso doblemente fascinante, de esa experiencia de balbuceo, inestabilidad y desequilibrio que Adorno llamó "estilo tardío", y que los artistas, según él, sólo alcanzaban una vez que eran dueños absolutos de sus medios artísticos. El estilo tardío es el malestar hecho estilo, una suerte de implosión que sacude la obra y la vuelve contra sí misma, al precio incluso de liquidarla. Esa obra maestra enferma, irreconocible para sí misma, Adorno decía que sólo podía aparecer al final de algo. Con la obra del Tercer Escritor, Borges y Bioy demostraron que también podía aparecer en el medio, en una zona de pasaje, que la pasión política podía ser su motor activo, el chiste al cuadrado su lógica de vértigo y la risa su signo, su huella digital y su música.
Los cuentos de Bolaño condensan todo su universo literario, uno de los más rupturistas y personales de la creación en español: la literatura, la sexualidad, lo cotidiano y lo extraordinario, la rebeldía de los que viven en el límite de la marginalidad, el viaje como huida y como forma de vida, la juventud, la violencia, las tramas policiales y el arte como obsesión. Salvo «El contorno del ojo» -hasta hoy solo publicado en 1983 en un volumen colectivo-, el resto de los relatos aparecieron originalmente enPutas asesinas, El gaucho insufrible, Llamadas telefónicas y El secreto del mal.Pero aquí, reunidos todos, cada uno de ellos se enriquece y adquiere un significado diferente en el diálogo que establece con los demás.
Reescribí todos los cuentos otra vez desde el principio en ocho meses febriles en los que no necesité preguntarme dónde terminaba la vida y dónde empezaba la imaginación, porque me ayudaba la sospecha de que quizás no fuera cierto nada de lo vivido veinte años antes en Europa. La escritura se me hizo entonces tan fluida que a ratos me sentía escribiendo por el puro placer de narrar, que es quizás el estado humano que más se parece a la levitación. Además, trabajando todos los cuentos a la vez y saltando de uno a otro con plena libertad, conseguí una visión panorámica que me salvó del cansancio de los comienzos sucesivos, y me ayudó a cazar redundancias ociosas y contradicciones mortales. Creo haber logrado así el libro de cuentos más próximo al que siempre quise escribir.
En 2004, a la muerte de su mujer, Iván, aspirante a escritor y ahora responsable de un paupérrimo gabinete veterinario de La Habana, vuelve los ojos hacia un episodio de su vida, ocurrido en 1977, cuando conoció a un enigmático hombre que paseaba por la playa en compañía de dos hermosos galgos rusos. Tras varios encuentros, «el hombre que amaba a los perros» comenzó a hacerlo depositario de unas singulares confidencias que van centrándose en la figura del asesino de Trotski, Ramón Mercader. Gracias a esas confidencias, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de Liev Davídovich Bronstein, también llamado Trotski, y de Ramón Mercader, también conocido como Jacques Mornard, y cómo se convierten en víctima y verdugo de uno de los crímenes más reveladores del siglo xx. Desde el destierro impuesto por Stalin a Trotski en 1929, y desde la infancia de Mercader en la Barcelona burguesa, sus amores y peripecias durante la Guerra Civil, o más adelante en Moscú y París, las vidas de ambos se entrelazan hasta confluir en México. Ambas historias completan su sentido cuando sobre ellas proyecta Iván sus avatares vitales e intelectuales en la Cuba contemporánea y su destructiva relación con el hombre que amaba a los perros.
En plena Guerra Civil española, el joven médico Víctor Dalmau, junto a su amiga pianista Roser Bruguera, se ven obligados a abandonar Barcelona, exiliarse y cruzar los Pirineos rumbo a Francia. A bordo del Winnipeg, un navío fletado por el poeta Pablo Neruda que llevó a más de dos mil españoles rumbo a Valparaíso, embarcarán en busca de la paz y la libertad que no tuvieron en su país. Recibidos como héroes en Chile -ese «largo pétalo de mar y nieve», en palabras del poeta chileno-, se integrarán en la vida social del país durante varias décadas hasta el golpe de Estado que derrocó al doctor Salvador Allende, amigo de Victor por su común afición al ajedrez. Víctor y Roser se encontrarán nuevamente desarraigados, pero como dice la autora: «si uno vive lo suficiente, todos los círculos se cierran». Un viaje a través de la historia del siglo XX de la mano de unos personajes inolvidables que descubrirán que en una sola vida caben muchas vidas y que, a veces, lo difícil no es huir sino volver.
Hija de un padre anarquista y una madre católica, la escritora Armonía Somers (1914-1994) es una de las propuestas más estimulantes del siglo XX literario en Latinoamérica. Una escritura que se expande y se libera de ataduras para subvertir las tradiciones, desmoronar mitos, fracturar estereotipos, trascender los recursos expresivos o explorar una imaginación sin límites. Una narrativa en la que aflora siempre el coraje para cuestionar prejuicios sobre la homosexualidad, el aborto, la violencia de género, las maternidades, la identidad y la fe. Una escritura que no requiere más explicación: «El cuento, y también la novela deben llegar vírgenes al lector. A quien no capte hay que dejarlo en su penumbra mental. Yo tengo muchos de esos con la candileja a media luz». Prologado por la especialista María Cristina Dalmagro, el presente volumen reúne su narrativa breve completa constituida por El derrumbamiento (1953), La calle del viento norte y otros cuentos (1963), Todos los cuentos (1967), Muerte por alacrán (1978), Tríptico darwiniano (1982), La rebelión de la flor (1988) y El hacedor de girasoles (1994). Como bonus track una miscelánea de diversos textos que profundizan en la reflexión y el análisis de la escritora sobre las luces y las sombras de su escritura y su lectura, destacando la inclusión del inédito guion cinematográfico de su reconocido cuento «Muerte por alacrán».
Esta colección contiene 17 cuentos publicados por Juan Rulfo a partir de 1945, cuan¬do aparece “Nos han dado la tierra” en las revistas América y Pan. Rulfo comenta los relatos que sigue escribiendo en cartas a su novia Clara Aparicio. En 1951 se publica el séptimo en América, “Diles que no me maten” (Elías Canetti lo consideraba uno de los mejores de la literatura universal y Gunther Grass es otro admirador del mismo). Gracias a la primera beca que recibe del Centro Mexicano de Escritores puede termi¬nar los ocho que aparecerán con los previos en 1953, en el libro titulado —por otro cuento— El Llano en llamas, dedicado a Clara. Dos relatos más, aparecidos en revis¬tas en 1955, serán incluidos en 1970. Sus cuentos fueron considerados por Rulfo como su aproximación a Pedro Páramo, en particular “Luvina”. Enrique Vila Matas dice de éste que es “el mejor relato que he leído en mi vida”. (Texto definitivo de la obra establecido por la Fundación Juan Rulfo).
En el contexto de la celebración del VII Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad argentina de Córdoba en marzo de 2019, esta edición rinde homenaje a uno de los autores en español más importantes de todos los tiempos y a su obra más emblemática, que conmocionó el panorama cultural de su tiempo y que no deja de encontrar lectores hasta nuestros días. La publicación de Rayuela en 1963 supuso una verdadera revolución en la narrativa en lengua castellana: por primera vez, un escritor llevaba hasta las últimas consecuencias la voluntad de transgredir el orden tradicional de una historia y el lenguaje para contarla. Rebosante de ambición literaria y vital, renovadora de las herramientas narrativas, destructora de géneros y convenciones, Rayuela es Cortázar en esencia, con toda su complejidad ética y estética, con su imaginación y su humor. La edición recupera, como complemento a la novela, tres textos magistrales de Gabriel García Márquez, Adolfo Bioy Casares y Carlos Fuentes, autores contemporáneos de Julio Cortázar, que dan cuenta de la dimensión del autor y de la recepción que tuvo la novela en su tiempo. Además, incluye trabajos de los escritores Mario Vargas Llosa y Sergio Ramírez, y de los críticos Julio Ortega, Andrés Amorós, Eduardo Romano y Graciela Montaldo, que muestran la intemporalidad de la propuesta narrativa cortazariana. Incluye, además, por primera vez desde 1983, la reproducción facsimilar del «Cuaderno de bitácora», la libreta en la que Cortázar fue anotando ideas, escenas y personajes de la novela durante el proceso de escritura. Este cuaderno permite, como un juego de los que tanto gustó Cortázar, un diálogo del autor con el lector sobre la novela que traspasa las fronteras del tiempo. De la lectura de esta novela el lector emerge tal vez con otra idea acerca del modo de leer los libros y de ver la vida. Es, sin duda, un mosaico donde toda una época se vio maravillosamente reflejada.
Mi planta de naranja-lima relata la historia de un niño que un día, de pronto, descubre el dolor y se hace adulto precozmente. Las ensoñaciones, la picardía, el sufrimiento y la ternura del protagonista atraerán al lector desde las primeras páginas. Es un retrato del Brasil de la pobreza más absoluta, pero, también, una novela llena de poesía. Como todas las obras de Vasconcelos, perdura en el tiempo porque su historia y sus personajes tocan el alma y constituye una lectura entretenida y apasionante que, al mismo tiempo, enseña valores. Es una de las más importantes novelas de la nueva literatura brasileña. Ha sido traducida a más de treinta y dos idiomas, y adaptada para el cine y la televisión en cinco oportunidades. Se han vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo. Desde su primera edición en 1968, se ganó un merecido lugar entre las obras más entrañables y queridas de América latina y de todo el mundo. Un verdadero clásico.
En esta última entrega de la serie en la que Carlos Castaneda describe las enseñanzas de don Juan Matus, el autor cruzará, mediante aterradoras y sorprendentes experiencias, las etapas que separan al "guerrero" del "hombre de conocimiento", dejando así de ser un aprendiz para volverse un brujo. En estas páginas los conceptos del tonal y el nagual cobran gran importancia, pues son clave en la manera en que el mundo invisible se articula con el que percibimos a diario y sirven para perfeccionar el dominio de uno mismo y la interacción consciente. Así, al final del aprendizaje, Castaneda asimilará el postulado que impera en la sabiduría de don Juan: con plantas o sin ellas, seguiremos en el reino de los ensueños, en el camino del hallazgo, en el mundo de los acertijos. Parecería que el viaje del lector termina aquí, pero en realidad esta obra es el verdadero inicio de su propio descubrimiento. Por ello, esta lectura, como el presagio esperado por el discípulo de don Juan, se volverá un buen augurio para todos aquellos que desean adentrarse en otros títulos del escritor o en cualquier ideología experimental, y así revelar al "guerrero" que se oculta en cada uno de nosotros. Éste es el último de los cuatro relatos sobre la transformación de Castaneda, quien habría de convertirse en el último eslabón de una larga cadena de sabios yaquis, profundos conocedores de la fuerza interior y de las virtudes de ciertas plantas para lograr que ese poder se libere y dé paso a lo mejor de uno mismo.