«Es una isla, en el brazo de un río, poblada de ingleses y de irlandeses y de rusos y de gente que ha llegado de todas partes, perseguidos por las autoridades, amenazados de muerte, exiliados políticos. En esa región se han mezclado todas las lenguas, se pueden escuchar todas las voces. Nadie llega o el que llega no quiere volver. Porque allí están refugiados los muertos.» Un periodista sigue la pista de una compleja trama de intrigas: un museo secreto, la historia de una máquina capaz de elaborar sus propios relatos, una isla utópica, ficciones que se entretejen y que habitan dentro de otras ficciones. La ciudad ausente de Ricardo Piglia es un logro narrativo donde se funden admirablemente la novela policial y la literatura fantástica. Luis Scafati y Pablo De Santis han sabido interpretar esta vertiginosa historia hasta consumar una obra impar, un hito en el género de la novela gráfica.
Decidida y sagaz, Manon Neville se consolida como la cabeza de la poderosa Casa Neville. Al tiempo que su influencia se extiende, sus enemigos urden nuevas conspiraciones para destruirla. Alexander Blackraven, su prometido, es un sostén fundamental para la formidable joven. Pero el amor apasionado que los une no está exento de ambigüedades ni de secretos que hunden sus raíces en el pasado. Contra todo y contra todos, la joven pareja iniciará un largo viaje en clíper hacia China, durante el cual ambos se conocerán profundamente y vivirán aventuras que los pondrán a prueba. Pero la mano del enemigo es larga y, no importa cuánto se alejen de Lon-dres, sus vidas continúan en peligro. En medio de la compleja red de mentiras y de traiciones que los rodea, Manon y Alexander intentarán consolidar un amor que por momentos parece imposible. La Casa Neville. No quieras nada vil es la segunda parte de la fantástica saga histórico-romántica que tiene a Manon por protagonista. En este volumen el thriller se intensifica en una trama sin respiro, que fascinará por igual a los lectores y a las lectoras que siguen a Florencia Bonelli desde siempre y a quienes se acerquen por primera vez a la magia de su imaginación y su escritura.
Ricardo Ferrari se ha pasado la vida leyendo, pero no ha podido escribir más que algunos cuentos y varios artículos. El encuentro con una carta perdida o no tanto lo empuja a crear una narrativa de lo real, a pensar su historia como algo que se puede escribir, pero sin escribir ni una palabra. Son unas pocas líneas tiradas junto a un contenedor de basura que inauguran una trama policial que descubre las partes oscuras de la vida del padre del protagonista, y por extensión, de su propia historia. El pasado surge a borbotones por más esfuerzos que haga Ricardo por darle una estructura. Como en Intima, como en 18 y Yaguarón, como en Mientras espero, una vez más la metaliteratura y la autofleción se trenzan en la prosa límpida de Appratto. «En este momento de su vida, cuando parece que ya ha pasado por todo, por quiebres y abandonos y cortocircuitos afectivos, para llegar. a una calma, solitaria en que las cosas suceden a una velocidad estable y se sitúan en los lugares que él dispone, aparece, de la nada, un dato de la realidad, de otra realidad desconocida.»
Un apasionante relato que atrapa al lector desde el primer párrafo y que lo mantendrá en vilo hasta la última frase. Una historia real que el tiempo quiso olvidar, rescatada por la pluma de Diego Fischer. El 10 de julio de 1963, el Vapor de la Carrera Ciudad de Asunción zarpó del puerto de Montevideo con más de cuatrocientos pasajeros. Hacía días que un espeso manto de niebla cubría las capitales de ambas márgenes del Plata. El destino puso a bordo a un consagrado músico italiano que viajaba por el mundo con un Stradivarius, a un sacerdote francés mundialmente famoso por su trabajo con las personas que vivían en las calles de París, y a un joven matrimonio judío que esperaba su tercer hijo. Basado en una profunda investigación periodística, La Bendición de Jonás recrea la trágica madrugada del crudo invierno de 1963, en la que centenares de personas enfrentaron a la disyuntiva de morir en el incendio que había estallado en el barco o intentar sobrevivir arrojándose a las gélidas aguas del Río de la Plata.
Clara se encierra como último plan de salvación. Y en el encierro arrastra a sus pocos seres amados. Está sola y aterrada, y ha decidido poseer y conservar, cueste lo que cueste, el único amor imposible: el amor del padre. Sólo se permitirá un pequeño espacio de libertad: la azotea. Y de esa mínima porción de aire sacará fuerzas para darles respiración boca a boca a los que indefectiblemente ha condenado a morir. La azotea no es una novela sobre el incesto ni sobre la crueldad. Es una novela sobre la soledad y la tristeza, sobre la fragilidad del alma frente al infierno de la mirada de los otros. Fernanda Trías me confesó que nunca estuvo conforme con la primera versión. Diez años después se sentó a corregir: a buscar en lo que había dicho lo que verdaderamente quería decir. Lo encontró, sin duda. Y hoy nos trae esta versión definitiva, precisa, que convierte a La azotea en una valiosa obra de arte, fruto de la madurez literaria de una excelente escritora joven y prometedora.
¿Qué sucedería si personas de cualquier lugar del planeta pudieran meterse en la vida de otras? ¿A través de qué dispositivo lo harían? ¿Hasta dónde podría llegar la creatividad humana para sacar provecho de esta situación? Cada uno de los personajes de esta novela encarna el costado más escalofriante de la tecnología. Ya se registran miles de casos en Vancouver, Hong Kong, Tel Aviv, Barcelona, Oaxaca, y se está propagando rápidamente a todos los rincones del mundo. No son mascotas, ni fantasmas, ni robots. Son ciudadanos reales, y el problema -se dice en las noticias y se comparte en las redes- es que una persona que vive en Berlín no debería poder pasearse libremente por el living de otra que vive en Sídney; ni alguien que vive en Bangkok, desayunar junto a tus hijos en tu departamento de Buenos Aires.
Cerca de los cuarenta años, Rosario, una mujer que con esfuerzo ha logrado estabilidad en su vida, se enfrenta al dilema postergado de la maternidad. Tras recibir un diagnóstico que reduce sus posibilidades para fecundar, se embarca, junto a su pareja, en un proceso médico extenuante que modifica la cotidianidad y los proyectos que han construido juntos. Pero no es solo el impedimento de concebir un hijo lo que intensifica esta etapa de su vida, sino el examen de sus motivaciones personales, de sus recuerdos, y del mandato familiar y social que la compelen. Con un lenguaje sereno e introspectivo, Infértil, primera novela de Rosario Yori, le da cuerpo a una emotiva historia donde el anhelo materno se enfrenta a las dudas propias de la intimidad biológica y psicológica de sus personajes.
Tiempos modernos y claudicaciones humanistas son los ejes sobre los que argumentan las preocupaciones filosóficas de Ernesto Sabato en este texto fundamental de su escritura. Sabato analiza la crisis que atraviesa la cultura moderna y rastrea las causas del nihilismo existencial en el que ha caído la humanidad hipnotizada por el progreso fugaz, la despersonalización y la falta de solidaridad. Discutido por sectarismos de todos los matices en el momento de su publicación original en 1951, en la actualidad puede leerse con la decantación que permite el tiempo y la valoración de la palabra de un maestro: los avances de la ciencia y la técnica han transformado al hombre en el engranaje de una máquina de producir y consumir. La exagerada preocupación por lo económico y la explotación del hombre por el hombre llevan a la masificación, al desprecio de las emociones, a la intolerancia y a la pérdida de la identidad. Implacable testigo de su presente, Sabato lanza a las generaciones futuras una advertencia terminante: se puede resistir al poder de la robotización si se transita el camino de regreso a los afectos, el diálogo, la imaginación, la belleza y la fe. Si se retoma el valor del arte y de la literatura. Si se recuperan los valores encarnados en San Agustín, Pascal, Buber, Jaspers y otros pensadores existencialistas.
He asumido hace tiempo que jamás lograré extirpar el dolor de mis pacientes, porque el dolor es parte constitutiva de la vida. No importa cuánto alguien se analice, de todos modos sufrirá si pierde un amor, o si muere un ser querido. El dolor es inevitable, pero no el padecimiento. Y esa diferencia es la que hace que cada día vuelva al consultorio. Sé que tampoco lograré que desaparezca en ellos la sensación, aunque a veces leve y susurrada, de soledad. Pero es así, pues, como decía aquella vieja canción, estamos todos solos. En el año 2007 Gabriel Rolón publicaba Historias de diván, un verdadero fenómeno editorial en el que ponía en evidencia una manera inédita de transmitir algo tan íntimo como es el encuentro entre un analista y su paciente, una forma radicalmente distinta de poner el Psicoanálisis al alcance de cientos de miles de lectores. Hoy, siete años después de aquel primer trabajo, toma el riesgo de ir un poco más lejos, hacia una zona en la que quien padece llega a una situación límite. Por eso, por estas páginas transitan las adicciones, la discapacidad, el incesto, la mentira, la culpa, una histeria grave y sufriente, y un amor desmesurado al borde mismo de la locura. Al final de cada relato, el desarrollo de un concepto teórico y su articulación con el caso expuesto son una invitación a indagar, ya no sólo en lo acontecido durante las sesiones, sino también en el marco conceptual que sostiene la práctica clínica. Lejos está la intención de llevar esta propuesta a un texto de estudio sobre Psicoanálisis. Se trata mejor de compartir experiencias vitales, irrepetibles. Momentos sostenidos en la pura pasión de quien mira al miedo a los ojos para hacer más llevadero un mundo que duele. Y es ahí, en esa zona entre perturbadora y turbulenta, donde sale al cruce Historias inconscientes. Como testimonio y a la vez palabra de acción. Como el libro que confirma definitivamente a Gabriel Rolón entre los autores más importantes de la última década.
Historias de cronopios y de famas es uno de los libros legendarios de Julio Cortázar. Postulación de una mirada poética capaz de enfrentar las miserias de la rutina y del sentido común, Cortázar toma aquí partido por la imaginación creadora y el humor corrosivo de los surrealistas. Sin duda alguna, con este libro Cortázar sella un pacto de complicidad definitiva e incondicional con sus lectores.
En este primer libro de ficción, Borges trabaja con biografías de ladrones y rufianes; personajes traidores y a veces también heroicos. Aquí están, entre otros, Lazarus Morell, redentor de esclavos, Tom Castro, hijo apócrifo y tolerante, y la viuda Ching, hábil en el saqueo en altamar. Cuentos que juegan a falsear y tergiversar historias ajenas. Le siguen “Hombre de la esquina rosada”, uno de sus relatos más celebrados, y “Etcétera”, un testimonio de sus incontables lecturas: “A veces creo que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores”.
Tres primas revisitan su pasado, sus sueños, sus deseos y sus frustraciones. La muerte de Pancha, la última de las empleadas que trabajó en la casa de la tía Casilda en el Pueblo, donde compartieron su infancia, es el detonador de un viaje que las vuelve a reunir. En este emotivo homenaje al clásico libro Mujercitas de Louisa May Alcott, conocemos a Nieves, Lola, Ada y Luz, cuyas personalidades son espejo de las hermanas March. A en las actitudes y acciones de estas mujeres el lector descubre cómo sus caracteres apuntan a aspectos arquetípicos de la psiquis femenina, e inevitablemente reconocerá en cada una de ellas facetas de toda mujer.
Alejandro, un arquitecto de 45 años, tiene todo lo que muchos hombres podrían desear: trabaja en un gran proyecto, vive con su novia, tiene una lujosa casa que él mismo diseñó, un perro, un auto y una amante. Lleva una vida controlada, obsesionado por la perfección monocromática, hasta que conoce a Andrés, un joven veinte años menor, por el que empieza a sentir una extraña atracción que no entiende ni quiere reconocer. Esta inesperada relación lo sumergirá en un viaje de autodescubrimiento en el que se enfrentará a eventos de su vida que ni siquiera recordaba. Una historia que se sumerge en mundos psicológicos, filosóficos y vinculares que, a menudo, ocultamos en nuestras aplastantes rutinas.
«El periodismo puede, y debe, echar mano de todos los recursos de la narrativa para crear un destilado, en lo posible, perfecto: la esencia de la esencia de la realidad». Veinticinco años han pasado desde la crónica más temprana de todas las que contiene esta antología del mejor periodismo de Leila Guerriero: un cuarto de siglo con los textos imprescindibles de la gran cronista en lengua española, quien ha revisado y ampliado este libro para la ocasión. Frutos extraños es una lección magistral de escritura en la que la autora nos descubre la cara más sensible, vigorosa y palpitante de su oficio. Aquí encontramos muchas de sus crónicas célebres: la historia de una mujer capaz de asesinar a tres amigas con cianuro, la de otra que mató a su hija minutos después de parirla o la de un mago manco. El volumen incluye también algunas de sus brillantes reflexiones sobre el acto de escribir e incorpora perfiles de figuras como Ricardo Darín o María Kodama, además de relatos de episodios históricos recientes que sin duda marcarán una época, como las últimas elecciones presidenciales en Argentina. Este compendio confirma a Leila Guerriero como la gran defensora de que no hay nada «más sexy, feroz, desopilante, ambiguo, tétrico o hermoso que la realidad».
Un deslumbrante puzle literario: la misteriosa historia de un magnate de los años veinte en varias versiones que se complementan o contradicen. En los triunfales años veinte, Benjamin Rask y su esposa Helen dominan Nueva York: él, un magnate financiero que ha amasado una fortuna; ella, la hija de unos excéntricos aristócratas. Pero a medida que la década se acerca a su fin, y sus excesos revelan un lado oscuro, a los Rask empiezan a rodearlos las sospechas… Ese es el punto de partida de Obligaciones, una exitosa novela de 1937 que todo Nueva York parece haber leído y que cuenta una historia que puede, sin embargo, contarse de algunas otras formas. Hernán Díaz compone en Fortuna un magistral puzle literario: una suma de voces, de versiones confrontadas que se complementan, se matizan y se contradicen, y, al hacerlo, ponen al lector ante las fronteras y los límites entre la realidad y la ficción, entre la verdad –acaso imposible de encontrar– y su versión manipulada. Fortuna explora los entresijos del capitalismo americano, el poder del dinero, las pasiones y las traiciones que mueven las relaciones personales y la ambición que todo lo malea. He aquí una novela que, mientras recorre el siglo XX, atrapa al lector en la primera página y no lo suelta hasta la última, manteniéndolo en permanente tensión gracias al fascinante juego literario que propone, repleto de sorpresas y giros inesperados.
Formas breves es una recopilación de textos misceláneos que el propio autor describe como «páginas perdidas en el diario de un escritor». En ellas reflexiona sobre la literatura desde la ficción hasta el pensamiento crítico; desde un diálogo con los autores que se han convertido en la estela de su obra e imaginario -Arlt, Macedonio, Borges, Gombrowicz, Kafka, Chéjov, Joyce y Hemingway, entre otros- hasta los temas más abstractos, como la naturaleza del relato corto o el punto de inflexión entre realidad y ficción. Este es un homenaje a la literatura misma; un lugar donde se pone en juego su doble filo: una ficción que se lee como una verdad apócrifa, un realismo que aparece como un artificio veraz.
Flores en el barro sumerge al lector en mundos fascinantes a través de un conjunto de reflexiones, poemas y relatos unidos por un hilo invisible: la posibilidad de los protagonistas de cambiar el rumbo de sus vidas. La vida o la muerte. Seguir o frenarse. Romper o reparar. Repetir o cortar el patrón. El barro o la flor de loto. En sus páginas Lorena Pronsky nos invita a comprender que cada final es siempre un nuevo comienzo. Que darnos cuenta de que nuestros pies se hunden en el lodo es también la oportunidad de iniciar una nueva historia. A su vez reflexiona sobre la importancia de tomar decisiones meditadas y aprovechar las ocasiones de cambio que se nos presentan, a pesar del costo emocional que a veces puedan implicar para nosotros y nuestros seres queridos. La paciencia y la confianza son los dos elementos claves a lo largo de este proceso de transformación personal, aquello que nos permitirá cruzar al otro lado del dolor y presenciar el florecimiento de nuestros propios pétalos. Antes de extender los brazos para emprender el vuelo, debemos dejar atrás nuestro estado anterior; cortar el cordón que nos ata. Es un acto tan sencillo como doloroso que nos abrirá la puerta a una nueva forma de existencia, en la cual el pasado no se niega ni se elimina, sino que pasa a ser una parte vital de nuestro crecimiento. En Flores en el barro, la pregunta nunca es, entonces, si elegimos barro o elegimos loto. En uno anida el otro. Florecer está en nosotros.
Dieciocho relatos que consagraron a Julio Cortázar como uno de los mejores cuentistas argentinos. Empeñado en transgredir las leyes de la narrativa convencional, en estos relatos Julio Cortázar combina la intertextualidad, un uso inédito de lo coloquial y el juego interminable para hacer entrar al lector en un particularísimo universo donde nada es lo que parece. El magistral "Continuidad de los parques", "Los venenos", "Axolotl" y "La noche boca arriba" son algunos de los míticos relatos que componen este volumen imprescindible.
Pensé en un laberinto, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Ficciones es posiblemente la obra más reconocida de Jorge Luis Borges y un hito en la historia de la literatura.
Desde su primer libro de poesía Evohé, publicado en 1971, hasta La ronda de la vida, editado en 2023, Cristina Peri Rossi ha creado una de las obras poéticas más audaces, celebradas, sólidas y originales de la literatura hispanoamericana del siglo XX y principios del XXI, convirtiéndose en una influencia indiscutible y decisiva en el auge y renovación de la poesía en castellano. Si algo define la poesía de la Premio Cervantes 2021, es el altísimo grado de intensidad y sobre todo de emoción en cualquiera de sus registros. Su obra lírica o erótica, subversiva o alegórica, desgarrada o irónica, abarca todos los estilos donde siempre se percibe un grado de sensibilidad, de transgresión y maestría en el manejo de las palabras que conducen inexorablemente a la emoción. Nadie que haya leído su poesía puede sustraerse a ella. En este volumen el tema recurrente del deseo y la pasión se une a una reflexión sobre la soledad, la enfermedad y el dolor, pero siempre manteniendo ese contrapunto de voces, de ternura y también de aguda ironía como pulsión de vida y de muerte. Con esa íntima naturalidad de su lenguaje Cristina Peri Rossi entreteje un libro donde un poema responde al otro en un diálogo real o imaginario, como una Fata Morgana, hasta conducirnos en su desenlace final, intenso y sutil al mismo tiempo, al Síndrome de Sthendal: «Todo es bello porque todo es abyecto».