Charles Bukowski se dio a conocer en España con sus «relatos de locura cotidiana», publicados en dos tomos: Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones y La máquina de follar, que le valieron una inmediata popularidad. Su obra ha provocado, entre otros, los siguientes comentarios: «Un maestro de la sátira anarquista. Una leyenda viviente» (New York Review of Books). «Los más honestos, directos, iluminadores e importantes relatos publicados en este país en los últimos 20 años» (San Francisco Chronicle). «Un humor sardónico que a veces da la impresión de que W. C. Fields se haya reencarnado como escritor» (Rolling Stone Magazine). «Bukowski. Considerado por muchos como el mejor escritor americano. Y por otros posiblemente el peor. Yo estoy entre los primeros» (Jim Christy, Toronto Hobe). «Un profeta de nuestro tiempo» (The New York Times Book Review). «Ha dejado a Jack Kerouac muy lejos... Escribiendo se parece a Charlie Parker tocando jazz» (Die Welt). «Chirriantes exposiciones de un escéptico revolucionario... Es el campeón mundial de los escritores peso pesado» (Der Spiegel). «Corred enseguida a comprarlo, sin duda tendréis uno de los mejores impactos de vuestra vida» (Cavanna, Charlie Hebdo).
Obra del escritor británico H. G. Wells (1866-1946), La máquina del tiempo (1895) fue la primera historia de ciencia ficción en popularizar la idea de viajar en el tiempo. La novela narra cómo un misterioso hombre, que se hace llamar el Viajero del Tiempo, construye una máquina que le permite moverse a través del tiempo y el espacio y las maravillosas aventuras que vive gracias a su invención. Nacida de la especulación científica de una época, La máquina del tiempo fue la primera novela del autor y su temática, junto al resto de su amplia obra, marcarían la tendencia de la ciencia ficción por muchos años. La presente edición contiene ilustraciones de Alejandro Díaz y está presentada en formato de 13,5 x 19 cms, con encuadernación tapa dura y marca páginas de hilo.
Obra que se halla en los inicios de la novela de ciencia ficción, "La máquina del tiempo" (1895) sigue conservando el mismo poder de fascinación y vigor narrativo que le valieron el éxito inmediato en el momento de su publicación. Afortunada síntesis de los conocimientos científicos del autor, del maquinismo que hacía furor en la época y de la visión escéptica de Herbert George Wells (1866-1946) respecto al rumbo tomado por la sociedad que le tocó vivir, el relato (un clásico) describe un futuro inquietante en el que dos razas semibestiales, los eloi y los morlock, comparten en una peculiar simbiosis un planeta extraño y desolado sobre el que se han cernido catástrofes y transformaciones, pero en el que brilla aún, como tenue esperanza, un hálito de humanidad.
El escritor británico H.G. Wells (1866-1946) fue uno de los pioneros en el género de la ciencia ficción, considerado, junto a Julio Verne, como el padre de este género literario. Gracias a su gran conocimiento científico, Wells consigue unir ciencia y ficción en sus novelas, sumergiendo al lector en mundos futuristas salidos de los posibles avances científicos. Así, obras como "La máquina del tiempo", nos trasladan a mundos futuristas en los que la ciencia logra uno de los hitos soñados: el viaje en el tiempo. Así, el protagonista de esta historia, cuenta cómo, gracias a una máquina que él mismo inventó, es capaz de viajar a través del espacio y el tiempo, y narra las aventuras que ha vivido gracias a ello.
Obra que se halla en los inicios de la novela de ciencia-ficción, "La máquina del tiempo" (1895) sigue conservando el mismo poder de fascinación y vigor narrativo que le valieron el éxito inmediato en el momento de su publicación. Afortunada síntesis de los conocimientos científicos del autor, del maquinismo que hacía furor en la época y de la visión escéptica de Herbert George Wells (1866-1946) respecto al rumbo tomado por la sociedad que le tocó vivir, el relato (un clásico) describe un futuro inquietante en el que dos razas semibestiales, los eloi y los morlock, comparten en una peculiar simbiosis un planeta extraño y desolado sobre el que se han cernido catástrofes y transformaciones, pero en el que brilla aún, como tenue esperanza, un hálito de humanidad.
Danielle ha abandonado Ravenswood con una oscura profecía planeando sobre su cabeza y el deseo de venganza instalado en su corazón. Su pasado y su futuro nunca han sido tan inciertos como ahora, y lo único que parece seguro es la rabia que no deja de crecer en su interior. Pero cuando nuevos y dolorosos secretos salgan a la luz y su poder se convierta en algo que jamás imaginó, tendrá que decidir en qué creer, quiénes son sus verdaderos aliados y cuánto está dispuesta a perder para que el mundo entero no termine sumido en las sombras. «Te veo, Danielle Good, y tú tampoco me das miedo».
En pleno fragor de la batalla de Solferino, que en 1859 marcó para el imperio austro-húngaro el comienzo de la pérdida de sus territorios italianos, el teniente Trotta salva inesperadamente la vida del emperador Francisco José. A partir de entonces el destino de la ennoblecida familia von Trotta -cuyos avatares narra esta novela- parece quedar irrevocablemente ligado al de la dinastía reinante y su declive, que correrá paralelo a lo largo de tres generaciones. Con una gran capacidad de evocación y una exquisita ironía no exenta de nostalgia, la novela nos transporta a un mundo en decadencia que se resiste a dejar de ser tanto como muchos se resisten a despedirse de él.
La marquesa de Gange es una de las pocas novelas cuya autoría ha sido reconocida por el Marqués de Sade, más tradicional en el tratamiento argumental y lingüístico que sus producciones más afamadas como Justine o Los infortunios de la vírtud, Los 120 días de Sodoma o Filosofía en el tocador. Cuenta la historia de una joven hermosa e irresistible que, en medio de un idilio amoroso, sufre el acoso y los sucesivos juegos seductores de los hermanos de su marido, y cuya defensa y resistencia a la pérdida de la virtud van armando el argumento hasta el fatal desenlace. Donatien Alphonse François, MARQUÉS DE SADE, nació en París en 1740 y murió en Charenton en 1814. Noble de nacimiento, su vida se vio envuelta en una serie de escándalos que lo llevaron a pasar casi treinta años en prisión víctima de sus excesos y perversiones. De joven manifestó su vocación literaria y como autor encarna, para muchos, la imagen de la liberación total frente a las convenciones sociales. Fue duramente censurado y sus libros han circulado de manera clandestina.
«Adolf Eichmann, el responsable supremo de la "solución final", no pudo ocultar, cuando lo juzgaron, una nota de orgullo en la voz: había trabajado a lo grande, a escala de millones, sin cometer un solo error desde el punto de vista logístico-organizativo, ni menos aún desde el punto de vista humano. Pero admitió que para planificar científicamente el exterminio de seis millones de personas había tenido que "sudar". Dentro de sus posibilidades, en cambio, el mayor Sarzana "sudó" muy poco para encontrar la forma de matar, en la noche entre el 25 y el 26 de enero de 1848, a ciento catorce personas de una sola vez y con medios, cómo decirlo, artesanales.» Así arranca "La masacre olvidada", una de las obras más especiales de Andrea Camilleri. Tras una exhaustiva documentación y partiendo de recuerdos transmitidos por su familia, el célebre autor siciliano revive, en una historia de humor amargo, la masacre de 1848 en Sicilia oscurecida por las autoridades e ignorada por los historiadores. Esta obra rescata esos nombres del olvido, rastrea a los asesinos y reconstruye los motivos. Nos recuerda, una vez más, que el relato que busca la verdad incómoda, trágica y humilde nos enseña mucho más sobre la vida que el de las lápidas o los libros.
Esta edición recoge una aterradora selección de los cuentos más fascinantes del maestro del terror gótico, Edgar Allan Poe. Lleva por título el nombre de uno de los relatos más referenciados del autor, obra maestra quizá sin igual en su narrativa breve: «La máscara de la Muerte Roja», una alegoría acerca de la inevitabilidad de la muerte o la negación de la realidad. Otros relatos tan espeluznantes como «El gato negro», «El hundimiento de la Casa de Usher» o «Berenice» vienen a completar esta recopilación imprescindible entre los clásicos del género.
Es la obra hermética del escritor checo Kafka, publicada en 1915. Narra la historia de un comerciante que un día sufrió un cambio y se convirtió en una criatura no identificada de manera clara pero de aspecto similar a una cucaracha gigante.
Contiene "La metamorfosis", "Carta al padre", "Informe para una academia", "Meditaciones", y "Consideraciones sobre el pecado, el sufrimiento, la esperanza y el camino verdadero".
Cuando ya lo has perdido todo, puede que alguien quiera destruirte también a ti. Tras la muerte accidental de su hijo pequeño, Ebba y Mårten se trasladan a la isla de Valö para rehacer su vida. Ahí, se instalan en una granja enla que vivió la familia de Ebba hace muchos años. Pero la tragedia los sigue acechando, y un incendio, a todas luces provocado, saca a relucir la historia siniestra que pesa sobre la granja. Hace treinta años toda la familia de Ebba desapareció sin dejar rastro. Solo se salvó ella, entonces un bebé de un año, a quien encontraron sola en la casa. Desde ese momento, recibe una misteriosa felicitación el día de su cumpleaños, firmada con una simple G… Patrik abre una investigación, y Erica, siempre en busca de material narrativo, empieza a tirar del hilo de la historia de la granja por su cuenta. Un acto impulsivo de Anna, la hermana de Erica, aún afectada por la pérdida del bebé que esperaba, revelará la verdad de golpe.
Insaciable. Cachonda. Directa. Inocente. Inteligente. Impulsiva. Solitaria. Enfadada. Tajante. Hiriente. Perspicaz. Siempre anhelante. Y lo que Waldo más anhela: el señor Korgy, su profesor de escritura creativa. Un hombre casado, con un hijo, hipoteca y facturas, sueños rotos, aspecto deteriorado y barriga. Ella no sabe por qué lo quiere. ¿Es por su pasión? ¿Su experiencia vital? ¿El hecho de que sabe de libros, películas y cosas que ella no conoce? ¿O es algo más puro que eso? ¿Arraigado en su inesperada conexión, sus espíritus afines, el similar filtro a través del cual cada uno percibe el mundo que lo rodea? O, quizá, le basta con que él la vea cuando nadie más lo hace.
Cuando Thad Beaumont en pleno bloqueo creativo, después de que su novela Las súbitas bailarinas optara al Premio Nacional de Literatura y lo perdiera, decidió seguir los consejos de su mujer y publicar una serie de thrillers retorcidos y sangrientos bajo el pseudónimo de George Stark, no pensó, ni por asomo, que le sería tan difícil "deshacerse" de ese otro yo que, no se explicaba cómo, había dejado de ser ficticio. Cuando el comisario Alan Pangborn aparece en su casa acusándole de un brutal asesinato, Thad trata de afirmar su inocencia, de asegurar que nada tiene que ver con todos esos monstruosos asesinatos cometidos tan cerca de su casa, ni con la retorcida mente que protagoniza sus novelas policíacas, ni con las llamadas de aquella voz que, obscena y susurrante, le pide al teléfono que se rinda. Pero, ¿cómo explicar que sus huellas ensangrentadas han aparecido por todas partes en la escena del crimen?
Publicado por primera vez en 1976, ya instalada la dictadura militar en la Argentina, La moneda de hierro incluye treinta y seis poemas, sonetos en su mayoría, que revelan un nuevo giro de impronta onírica en la poesía de un Borges que advierte será juzgado por la imagen que se tiene de él antes que por el contenido de su libro. Borges dice que este libro "misceláneo" que el azar fue dejándole a lo largo de 1976 entre East Lansing (Michigan, Estados Unidos de América) y su "recobrado país", la Argentina, no vale mucho más ni mucho menos que sus anteriores volúmenes y que ese vaticinio le depara una suerte de impunidad ya que no será juzgado por el texto sino por la imagen indefinida pero suficientemente precisa que se tiene de él. En efecto, esta obra, que reúne más de treinta poemas además de prosa poética, no escapa al contexto en que es publicada: es en su prólogo que Borges afirma que, a pesar de saberse indigno de opinar en materia política, descree de la democracia, "ese curioso abuso de la estadística". Se destacan aquí "Una llave en East Lansing", "La luna", "El fin", "El remordimiento" ("He cometido el peor de los pecados [...] No he sido feliz."), y los notables "Ein Traum" y "Heráclito".
En una habitación del hotel Orange, en Bloemfontein, Sudáfrica, cuatro hombres aterrados descubren un diario. Rápidamente, uno de ellos reconoce a su autor, un entomólogo experto en fiebres africanas, cuyas confesiones en papel revelan la más espeluznante de las venganzas profesionales. A través de un cuaderno de piel, el doctor narra la evolución de un minucioso y macabro plan para acabar con su mayor adversario, gracias a sus experimentaciones con el díptero más temible del continente africano, la mosca che-ché. La muerte alada, en cuya trama acaban cobrando vida las maldiciones que arrastran las leyendas más antiguas de África, es la historia en torno a la cual se agrupan el resto de los relatos reunidos en este volumen. Cinco narraciones para que el lector deje volar su imaginación y disfrute con uno de los grandes clásicos de la literatura del terror.
Quizá algo que nadie puede negarle a Arthur Miller es haber sido una de las grandes voces críticas del siglo XX, de los pocos que han sido consecuentes con la idea de que el teatro debe ser un lugar desde el que se remueven y azotan conciencias y se analiza la manera en que vivimos. Pero Miller nunca recurre a sermones y convierte siempre la "percepción moral" en forma dramática a través de personajes claramente individualizados. Testigo de excepción de hechos importantes del siglo XX, la Gran Depresión de los años 30, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, el maccarthysmo, la guerra de Vietnam, el derrumbe del comunismo e incluso la caída de las Torres Gemelas, sobre todos ellos ha expresado su punto de vista desde la creación dramática o desde sus escritos teóricos o periodísticos. "La muerte de un viajante" está unánimemente considerada la obra cumbre de Arthur Miller. La fuerza de la historia reside tanto en lo que cuenta como en la manera de contarlo. La obra nos relata las últimas veinticuatro horas en la vida de un viajante de sesenta y tres años llamado Willy Loman, con un magistral retrato de unos personajes que, siendo portavoces de una época, son por encima de todo únicos y singulares, en una atmósfera onírica, inquietante y emotiva.
Gustav von Aschenbach, un reconocido escritor alemán, decide visitar Venecia para pasar allí los meses de verano. Coincide en el hotel con una familia polaca y descubre el ideal de belleza en el joven hijo de la familia, Tadzio. Aschenbach observa cada vez más al chico y cae en una especie de enamoramiento que le sirve para reflexionar sobre temas como la verdad y la belleza. La devoción por Tadzio se da en el plano platónico, pues el temor al rechazo impide que el escritor se acerque físicamente. A medida que crece la fascinación por el joven, sobre Venecia se cierne una epidemia de cólera. Las autoridades mienten para no ahuyentar al turismo, pero cada vez más personas mueren. El escritor, que ha rechazado alejarse de Venecia y disfruta con la contemplación de Tadzio, cae enfermo y muere víctima de la peste.
Albert Camus escribió La muerte feliz en 1935, cuando contaba con solo veintitrés años de edad. Pese a dejar el texto casi terminado, nunca intentó publicarlo, y todo indica que lo aparcó para volcarse en su siguiente proyecto, El extranjero. Así pues, hubo que esperar hasta 1971, once años después de su muerte, para que el inédito saliera a la luz. Pero la espera no fue en vano. En sus evocaciones líricas del mar y el paisaje mediterráneo, La muerte feliz aporta claves sobre la experiencia de Camus en Argelia, mientras que su trama y sus personajes prefiguran la cosmovisión que el autor expuso poco después en su «ciclo del absurdo». Leída hoy, esta notable novela de juventud no solo es imprescindible para descubrir las primeras muestras del enorme talento de Camus, sino que resulta un libro fascinante por derecho propio.