Un clásico del escritor de ficción más leído del Uruguay, ahora en un nuevo y atractivo formato. Tres meses después de terminada la Guerra Cívil de 1904, el Uruguay todo se conmovía con el asesinato de Celia Rodríguez Larreta a manos de su marido, Adolfo Latorre. Horas después, el propio Latorre moría de un tiro disparado por el abogado de su mujer. Los hechos, bautizados por la prensa de la época como la tragedia del Hotel del Prado, ocuparon las primeras planas de los diarios de Montevideo y Buenos Aires. ¿Cuáles fueron las verdaderas razones de los dos crímenes? ¿Los hechos fueron como se contaron? ¿Qué papel cumplió en la historia Luis Alberto de Herrera? ¿Qué consecuencias politicas tendrían estas muertes? ¿Cómo era la vide de la alta sociedad montevideana del Novecientos? Mejor callar es una nueva investigación de Diego Fischer, en la que el escritor deja al descubierto hechos, personajes y tramas que permanecieron cubiertos por un manto de silencio durante más de un siglo. Mejor callar es el retrato de una sociedad cruel e hipócrita, que condenaba severamente a las mujeres que rompían las estrictas normas de la época o intentaban rebelarse contra ellas. Basado en documentos inéditos hasta hoy, el autor va encastrando las piezas de un complicado puzle en el que varias de las familias más distinguidas y acaudaladas de ambas orillas del Río de la Plata fueron víctimas y victimarias de dos crímenes cuyos reales motivos la Historia prefirió callar.
A escribir se aprende escribiendo, y leyendo lo que uno escribe. Escribir no es necesario ni es útil, pero exige tiempo y se lleva gran parte de la vida. Pero es de las mejores cosas a las que uno puede dedicarse. Cuando te pongas a escribir tenés que saber que en ese momento hay millones de personas que están haciendo lo mismo. El que escribe no está compitiendo con quienes se dedican a la escritura. El que escribe lo hace porque sabe que en el papel escrito está la vida verdadera, la única que vale la pena vivir. Escribir no es un campeonato […] Vivir es una competencia con uno mismo. Escribo para ser. Así de sencilla es la cosa. […] La escritura es una farsa que algunos individuos utilizamos para buscar un poco de alivio. Nunca lo encontramos, pero al menos evitamos por un rato la desesperación.
El Premio Nobel de Literatura 2023 narra en este maravilloso libro la emocionante y triste historia de Lars Hertervig, un pintor noruego del siglo XIX. Düsseldorf, 1853. El joven artista Lars Hertervig, alumno de Hans Gude en la Academia de Arte de Düsseldorf, está encerrado en su habitación, paralizado por la ansiedad que le provocan las clases de arte y el amor irracional que siente hacia Helene Winckelmann, la hija de su casera. La fijación de Lars por Helene, marcada por alucinaciones y furiosos delirios sexuales, obliga a la familia de la joven a expulsarlo de la habitación donde se hospeda. Sin ningún lugar adonde ir, Hertervig deambula entre un café donde soporta las burlas de sus compañeros de la academia y el apartamento de los Winckelmann, en el que intenta desesperadamente ser admitido de nuevo: una especie de limbo que lo lleva a un inexorable estado de locura.
Tragicómica y melancólica, esta novela nos presenta un mundo plúmbeo y totalitario, dominado por fuerzas ciegas e impersonales. Un escenario humano desolador en el que la inteligencia es anulada por la fuerza bruta y la violencia, y en el que el caos arrastra irremediablemente a unos personajes que, entre el conformismo y la insignificancia, no aciertan a crear un orden nuevo menos cruel y menos gris. El estallido de violencia no alcanza siquiera el rango de revolución y la vida transcurre, en esta pequeña y anónima ciudad húngara, sumida en una atmósfera de terror y amarga ironía. ?Melancolía de la resistencia? es una obra maestra del humor negro.
Tras el éxito de la Serie Millennium, vuelve David Lagercrantz con un segundo caso de Rekke y Vargas. Claire Lidman falleció catorce años atrás, pero Samuel, su marido, siempre se ha negado a aceptarlo. Cuando un buen día cree reconocer su perfil en una fotografía tomada delante de la basílica de San Marcos, en Venecia, recurrirá al profesor de Psicología Hans Rekke y la policía Micaela Vargas en busca de ayuda. Los dos se muestran escépticos al principio, pero Rekke descubre indicios sorprendentes. ¿Es posible que Claire siga viva? ¿qué la llevó a desaparecer? ¿O sólo quieren aceptar el caso como excusa para seguir trabajando juntos? La frenética investigación los llevará atrás en el tiempo y Rekke se verá obligado a revivir dolorosos recuerdos de su propio pasado, mientras Micaela deberá hacer frente a las amenazas de su despiadado hermano Lucas. Además, el nuevo amor de Julia, la hija de Rekke, hará temblar los cimientos de la ordenada vida del profesor y se verá obligado a enfrentarse, de nuevo, a su terrible enemigo de juventud, Gabor Morovia.
Un relato admirable y ya clásico, en la estupenda traducción de Julio Cortázar. Un emperador romano se inclina sobre su pasado: el poder, las conquistas, los turbios episodios palaciegos, las horas de triunfo y de peligro… Adriano cuenta su propia historia y poco a poco el César va dejando asomar al hombre, su atormentada intimidad, su secreto, que habría de fijarse en estatuas, en poemas, en templos. Bajo la forma de una autobiografía imaginaria minuciosamcnte fundamentada en la realidad histórica, Marguerite Yourcenar reconstruye un tramo espectacular del gran pasado clásico. La autora cuenta que una vez encontró, en una carta de Flaubert, esta frase inolvidable: ‘Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo’. Es el momento que inmortaliza su «Memorias de Adriano». Marguerite Yourcenar.
En Siberia se ubica la prisión donde llegan todos los criminales: ladrones, contrabandistas y prisioneros del Estado; entre ellos, Dostoievski, quien convivió con reclusos provenientes de diversas partes de Rusia. Conoció sus hábitos, sus miedos y sus conciencias desbordados por el peso del pasado. Memorias de la casa muerta ofrece un escalofriante recorrido por este lugar sombrío y tortuoso.
François René de Chateaubriand (1768-1848) fundió en las "Memorias de ultratumba" lo individual y lo universal, su vida doméstica y su existencia de estadista. Destinadas a ser publicadas después de su muerte, pudo analizar en ellas con entera libertad su compleja trayectoria literaria, sentimental y política, que incluye una decisiva intervención en 1823 en los asuntos de España, y los sucesos más representativos de la agitada historia francesa de la época: la Revolución Francesa, Napoleón y los reinados de Luis XVIII, Carlos X y Luis Felipe de Orleans, en los que tuvo una activa participación. Especial interés tienen, asimismo, las descripciones de sus viajes por América, Inglaterra, Italia, Jerusalén, Berlín, Venecia, Praga y otros muchos lugares. La presente selección de esta cumbre del género memorialístico ofrece al lector los hitos más relevantes de una obra en la que la distancia entre las fechas de escritura y las de los acontecimientos relatados permitió a su autor establecer una enriquecedora dialéctica entre la memoria y el tiempo que Marcel Proust tuvo en su día muy en cuenta a la hora de abordar su labor literaria.
Territorio Modiano: el narrador evoca experiencias, personas y lugares que conoció cuando tenía veinte años. «Cuando regresé a Francia, tras una ausencia de diez años, me informé a través de las pocas personas susceptibles de darme noticias de los miembros del grupo. No fueron noticias muy buenas, y me hicieron comprender aún mejor que el tiempo había pasado. Yo, que tan a menudo observaba el envejecimiento ajeno, tuve que acostumbrarme, a mi vez, a la idea de que mi juventud tocaba a su fin.» En la época en que tenía veinte años, el narrador conoció a varias personas con las que compartió complicidades y confidencias. Visitó con ellas lugares que en algunos casos ya no existen: un restaurante en el que comían hombres solitarios, un bar que regentaba una martiniquesa, ciertas calles de París, una casa en la Costa Azul… Era aquel un mundo elegante y sofisticado, de sastrerías, partidas de bridge, olor de pinares y noches interminables… Pero en el que, bajo el refulgente esplendor, también había recodos sombríos. Un mundo contenido en el estribillo de una canción titulada «Memory Lane». Patrick Modiano, arropado en este caso por los exquisitos dibujos de Pierre Le-Tan, se desliza una vez más por los territorios de la memoria evanescente, por escenarios y personajes que permanecen ya inalcanzables en el pasado, por instantes irrepetibles que perviven todavía en el recuerdo. Como la belleza de aquella chica, Françoise, cuyo rostro agigantado se le aparece de pronto al protagonista en el cartel de un cine, porque ahora ella es actriz y protagoniza otros ensueños…
"No perdamos el tiempo, porque el tiempo no va a nuestro favor sino en nuestra contra. En una epoca en la que reina el sinsentido, no nos apoyemos en el sólido intelecto y abandonemos ya la vana creencia humanista de que en un mundo plagado de armas y repleto de desconfianza mutua pueda conseguirse algo con palabras." Mensajes de un mundo olvidado recoge por vez primera en nuestra lengua diez textos de procedencia diversa íartículos, ensayos, conferenciasí, que el autor escribiera entre los años 1914 y 1940. Algunos de estos textos devienen en recuerdos desgarradores de un mundo que tocaba a su fin, ante el avance inevitable de la barbarie de la guerra. Sin embargo, en aquellos años de oscuridad, enajenación y miedo que ensombrecieron el viejo continente durante la primera mitad del siglo xx, algunos, como Stefan Zweig, alzaron su voz en pos de la concordia y la unidad, rechazando el sectarismo y el fanatismo de los totalitarismos y nacionalismos exacerbados que se extendieron por Europa en una espiral de violencia sin parangón. Una reflexión muy actual sobre Europa de una de las grandes voces del siglo XX.
El romance de Jules y Evan continúa en esta emocionante y conmovedora historia sobre madurar y enfrentar los desafíos del amor. Nadie dijo que crecer sería fácil, pero Jules no esperaba que fuera tan abrumador: la relación de sus mejores amigos está dañada, su mamá no está lista para soltar el pasado y los problemas con su novio Evan parecen no acabar. Jules está segura de que no hay forma de empeorar la situación... hasta que su cercanía con Shane la hace cuestionar sus verdaderos sentimientos hacia el chico que por mucho tiempo juró odiar. Elegir entre Evan y Shane no debería ser difícil: uno es su guapísimo y misterioso novio; el otro es... un idiópido, pero tantos problemas nublan el juicio de Jules y le impiden dar el siguiente paso. Ahora, no sólo tendrá que enfrentarse a la incertidumbre de lo que vendrá cuando se gradúe, sino que su corazón deberá tomar una decisión que cambiará su vida para siempre.
En esta obra, la prosa poética de Mauricio Rosencof alcanza una hondura inusual. A través de un diálogo imposible con su hermano mayor, fallecido en la niñez, el autor ilumina las sombras de su cautiverio durante la dictadura uruguaya. Leonel -conservado en la memoria como un niño suspendido en el tiempo- se vuelve presencia que acompaña y confronta al "Ruso" en los días más oscuros del calabozo. En ese recorrido aparecen también las figuras de su madre, quebrada tras la pérdida de su hijo; su padre, sobreviviente del Holocausto en Polonia y testigo de un nuevo horror en el sur de América; y hasta un Dios que pasa a visitarlo con frecuencia. Mi hermano Leonel es un texto atravesado por la ternura, la compasión, el humor y la poesía, donde Rosencof ofrece una nueva página íntima y existencial de su vida. "Pero hay algo fantástico: todo esto ocurre acá, en un trozo de territorio del universo de dos por uno, donde no termino de saber qué soy, porque no hago nada… No espero a nadie. Solo venís vos, cuando se te canta. Pero tal vez no estés viniendo a mi mundo. Lo más sensato es pensar que soy yo quien está avanzando hacia el tuyo".
Brett Bohlinger tiene un buen trabajo, un amplio loft, un novio irresistible... La vida no podría irle mejor. O al menos eso cree. Hasta que su madre muere, dejando un testamento con una única condición. Para recibir su herencia, Brett debe cumplir una lista de deseos que ella misma elaboró cuando solo tenía catorce años. Brett no consigue entender la decisión de su madre. Sus deseos de entonces no tienen nada que ver con los de ahora. Algunos parecen irrealizables, como mejorar la relación con su padre fallecido hace años. Otros, como ser una maestra maravillosa, le exigirán cambiar toda su vida. ¿Y qué hay de tener un bebé, o tal vez dos? ¿Y de enamorarse? ¿O de tener un caballo? A través de cartas, que irá leyendo cada vez que cumpla un deseo, su madre le hará entender que es más fuerte de lo que cree, que los regalos más maravillosos de la vida se encuentran en las cosas sencillas, y que nunca es tarde para recuperar los sueños olvidados.
San dejó de trabajar después de su boda. Un día observa con cierta alarma que su cara y la de su marido se parecen cada vez más. El marido, que proclama no querer «pensar en nada cuando está en casa», engulle toneladas de comida apoltronado en el sofá mientras ve la televisión. San se pregunta, desconcertada, si no se habrá casado con un ser que no pertenece a la especie humana. Finalmente, los rasgos de la pareja se empiezan a mezclar... A la novela breve que da título al volumen, galardonada con el premio literario más prestigioso de Japón, el Akutagawa, en la que la autora trata de la convención conocida como «matrimonio» de una manera muy original, siguen tres relatos sobre la alienación de lo cotidiano que revelan una imaginación ingeniosa y radicalmente libre.
Los relatos de este libro son casi reales, todo lo reales que pueden ser los recuerdos. Casi todas las cosas pasaron, no sé si en ese orden y en esos momentos, quizás tienen agregados que me ayudaron a darles sentido. Muchos surgieron por las noches antes de que llegara el sueño, se empezaban a reiterar y descubrí que, la mayoría de las veces, cuando los escribía, dejaban de venir. Otros aparecieron en una charla, por una foto, un objeto, algunos para reflexionar sobre algo que me estaba ocurriendo o estaba viviendo. En todos los casos fue la necesidad de ponerlos ante mí. Algunos me hicieron un nudo en la garganta y, en muchos, busqué homenajear a gente que influyó en mi vida o me apoyó. Muchas historias quedan esperando, muchos otros merecen un homenaje, ya será. No soy escritor y me da cierta vergüenza que letras escritas por mí estén en un papel que se transforma en libro, pero todo lo que cuento fue con los sentimientos a flor de piel. Nací en una hermosa familia y construí una hermosa familia, tuve amigos y compañeros con los que quise cambiar el mundo, quizás en eso fracasé, pero sigo intentándolo a mi manera. Como todos, voy perdiendo por el camino días y vida, pero el triunfo está en recordarnos, recuperar nuestra memoria y disfrutar de haber vivido.
Mi planta de naranja-lima relata la historia de un niño que un día, de pronto, descubre el dolor y se hace adulto precozmente. Las ensoñaciones, la picardía, el sufrimiento y la ternura del protagonista atraerán al lector desde las primeras páginas. Es un retrato del Brasil de la pobreza más absoluta, pero, también, una novela llena de poesía. Como todas las obras de Vasconcelos, perdura en el tiempo porque su historia y sus personajes tocan el alma y constituye una lectura entretenida y apasionante que, al mismo tiempo, enseña valores. Es una de las más importantes novelas de la nueva literatura brasileña. Ha sido traducida a más de treinta y dos idiomas, y adaptada para el cine y la televisión en cinco oportunidades. Se han vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo. Desde su primera edición en 1968, se ganó un merecido lugar entre las obras más entrañables y queridas de América latina y de todo el mundo. Un verdadero clásico.
"Mi santísima madre dice que soy malhumorada desde que nací, pero se equivoca: no es que mi naturaleza sea antipática, lo que pasa es que me volví poco tolerante a la idiotez cuando me aceptaron en Highlands, hábitat natural de los dos simios más insoportables del universo: James OConnor y Derek Blair. A mi favor, ¿quién podría disfrutar yendo a un internado para millonarios donde todos te ignoran, eres blanco de bullying y recibes cartas que amenazan tu vida? Es más, ¿quién podría ser feliz en ese horrible lugar soportando el acoso del chico más cotizado de la escuela y siendo víctima de la fobia más estúpida de la vida? Por supuesto que yo no, así que… ¡no se diga más de mi malhumor!". Leah Howard es histérica, desastrosa, pervertida, está más loca que una cabra y es el entrañable personaje que protagoniza Mi vida es un desastre, novela que se consolidó en Wattpad con más de tres millones de lecturas. Haciendo gala de un estilo fresco y divertido, Lily del Pilar debuta en la novela juvenil con una historia que cautivará a cualquiera que busque romance, intriga, humor y más que castos besos…
Ésta es la obra más enloquecida de Hunter S. Thompson, figura legendaria del Nuevo Periodismo. Una acción delirante: Thompson entró en Las Vegas pertrechado con un arsenal verdaderamente mágico de «nefandas sustancias químicas» en su búsqueda del Sueño Americano. Sus peligrosos enfrentamientos, dopado hasta las cejas, con los empleados de casinos, camareros, policías especializados en narcóticos y demás representantes de la Mayoría Silenciosa, segregan un humor alucinado y un clima de terror muy infrecuentes.
Addie Bundren, antigua maestra de escuela, yace agonizante mientras sus hijos y su marido aguardan el momento de su muerte y se disponen a cumplir su voluntad de ser enterrada en el cementerio de Jefferson, a más de sesenta kilómetros de distancia, junto a sus antepasados. La narración de las peripecias que corren los pobres e ignorantes miembros de la familia Bundren a lo largo del extraño y accidentado traslado del cadáver en carromato de mulas, da pie a William Faulkner (1897-1962) para levantar en las páginas de "Mientras agonizo" (1930) una de sus novelas más ricas. Sirviéndose del monólogo interior de los personajes, crea un relato poliédrico que, cual una piedra tallada, va reflejando, según la faceta a través de la cual apreciamos su unidad, los infinitos claroscuros de la naturaleza humana.
El mundo creado por Faulkner es un trasunto imaginario de su tierra natal, un espectáculo sorprendente, rico y variado, de hechos y dramas casi siempre directa o indirectamente motivados por el recuerdo y las secuelas de la Guerra Civil. Profundo conocedor de la historia de su país, ilustra y describe en "Mientras agonizo" la decadencia del Sur tradicional.