De su obra en prosa se destaca este breve Donde vuela el camaleón, título inspirado en una cita de Leonardo Da Vinci, donde la ironía y el humor intertextual dan libre cauce a reescrituras mitológicas y a registros experimentales. Siendo microrrelatos de estilo muy contemporáneo tienen cierto aire barroco y, a la vez, neofantástico. Luis Bravo Íntimamente emparentados con El abc de Byobu, participantes de esa misma visión «al sesgo» y casi como una suerte de ejercicio preparatorio, los relatos, fábulas y alegorías que integran este bestiario humano son juegos de la ira y espejo ustorio en el que se consumen sus semejantes. Aurelio Major
La espera ha valido la pena: veinte años más tarde, Cristina Peri Rossi vuelve al territorio de la novela con estas historias perfectamente engarzadas, y cuyo eje es la forma en que los seres humanos nos relacionamos, pese a las asimetrías. Diferentes relatos son entrelazados por personajes con destinos cruzados, y confluyen en esta obra cuyo innegable carácter cinematográfico es combinado con pasajes de una belleza lírica cautivadora. Reflexiones sobre el amor, la posesión, la soledad y el deseo: todas manifestaciones de la insondable esencia humana. Una mixtura de humor, ironía, ternura y lucidez, en una novela de elevado voltaje erótico y transgresión de múltiples convenciones sociales, donde la autora no elude a su Montevideo natal en el contexto de la dictadura, como excusa para una de las distintas historias. «Peri Rossi salta sin red». Elena Poniatowska
“Un itinerario terrible nos ha llevado desde la política a la democracia mediática. A diferencia de la política, la democracia mediática o comunicativa, me invita no a tener una opinión, sino a mostrarla. Ahora me mueve menos el deseo de opinar, que la facilidad de hacerlo. Es un tema muy cercano a la perversión adictiva del consumo: en su lógica interviene menos las ganas de opinar, que el terror de perder la oportunidad de hacerlo, menos las ganas de tener algo que el temor de perderlo. (…) Ya que puedo mostrar, publicar o exhibir mi opinión ¿por qué no mostrarla? Y si voy a mostrar mi opinión, luego antes debo tener una opinión. Nos ilumina así el inexorable imperativo categórico de la comunicación: si puedo opinar entonces debo opinar. (…) El sentido ha sido definitivamente abolido. Vivimos en la más perfecta y radical de las democracias, sin justicia (y lo que es verdaderamente terrible) sin sentido de justicia -es decir, sin política. Pura economía de la comunicación, pura economía de mercado.” Sandino Núñez
En Treinta y Tres, el 18 de abril de 1975, en la previa del desfile por la fecha patria, se llevó adelante una sesión de torturas a un grupo de adolescentes detenidos en el cuartel de dicha ciudad. Un oficial había acompañado especialmente al general Gregorio Álvarez para encargarse de la faena. ¿Quiénes eran estos adolescentes detenidos en el cuartel?: Un grupo de jóvenes y niños de Treinta y Tres pertenecientes a la Unión de Juventudes Comunistas, 25 menores de edad. El miércoles 30 de abril de 1975, apareció en los diarios uruguayos un comunicado del Comando General del Ejército, en donde se decía que había sido descubierta la actividad ilegal de estos jóvenes integrantes de UJC. Allí se hacía referencia a un campamento en el que, según decía el comunicado oficial, vivieron en total promiscuidad, los intercambios de parejas fueron moneda corriente y algunas jóvenes realizaron competencias de índole sexual. Para la moral provinciana de la sociedad uruguaya de la época, aquellas denuncias calaron hondo. La dictadura había lanzado a comienzos de abril de 1975 una ofensiva sobre la UJC en Treinta y Tres. El operativo militar, ordenado por el general Gregorio Álvarez, fue fulminante y casi ninguno pudo escapar. Esos adolescentes fueron sometidos a diferentes torturas, como plantón, submarino, picana, quemaduras, colgamiento y golpes de distinto tipo. En este libro —trabajo de investigación que recopila testimonios de aquellos que vivieron en carne propia las torturas, siendo aún adolescentes—, Almada busca esclarecer los hechos, dar voz a las víctimas y demostrar cómo el comunicado fue una estrategia para justificar el que 25 menores de edad estuvieran detenidos en el cuartel del Batallón N.o 10 de Infantería del Ejército en Treinta y Tres. Aquel comunicado intentó excusar el secuestro de niños y adolescentes con una acusación moral más que política. Detrás de la represión y del comunicado estuvieron algunos de los generales y civiles más importantes de la tiranía. Por eso se trató del comunicado más vil de la dictadura.
Sanchiz vuelve a sorprendernos —incluso a sus lectores más atentos— con un texto singular. Esta vez, se descuelga con un trabajo de teoría ficción polifónico, donde convergen varias de sus obsesiones, que se entrelazan alrededor de un hilo conductor: la pieza de spoken word “Guitarra Negra,” de Alfredo Zitarrosa. Como Histoire de Melody Nelson, de Serge Gainsbourg, esta obra se funda en la interrelación entre recitado y fondo musical. El análisis que ofrece Sanchiz es innovador y audaz, riguroso y leve, obsesivo y relajado. Uno de sus objetivos es averiguar por qué “Guitarra Negra” encarna de manera tan exitosa una idea de la uruguayidad. Para ello, reflexiona a partir de un original diálogo entre la obra de Zitarrosa, el tópico del ubi sunt, el Joker de DC Comics, “Brindis por Pierrot” de Jaime Roos, el Pierrot de Bowie, el Uruguay batllista y, por supuesto, sus “anarcos queridos”. Un detallado estudio del fondo musical que enmarca las poderosas palabras del trovador, más una insólita sugerencia sobre cómo escuchar este fenómeno artístico único, completan una lectura ingeniosa, divertida, irreverente y novedosa de este clásico.
Tanto los cuatro relatos breves de Lumínile como la nouvelle que da título a este volumen pertenecen –por sus personajes, el ambiente y las historias- a esa zona de ensueños en que transcurre toda la obra de la Marosa. Dramas vividos y soñados por señoras-niñas objeto del relato, o más bien de la alucinación Osvaldo Aguirre La voz que surge de su obra construye un autorretrato de estética monumental y respiración minimalista que en ningún momento busca explicarse o traducirse. Quizá no retrata a su autora pero funda su leyenda.
El mundo de Marosa está hecho de transformaciones, de sorpresas, de pasajes fluidos entre lo humano y lo animal; oscila entre el cuento de hadas y la alucinación, y lo preside una imperturbable cortesía que no excluye la ironía o la crueldad. César Aira En lo maravilloso negro de di Giorgio lo “monstruoso” representa o pone en juego la dicotomía del inconsciente, haciendo real el deseo oculto y activando una poderosa carga de horror y atracción simultáneas. Su obra es la plasmación lúcida y atenta del hilo de los sueños, donde la velocidad de transfiguración de los personajes se halla liberada de los marcos espacio-temporales que la vigilante conciencia impone. Luis Bravo Rara vez en la literatura puede hallarse semejante éxtasis sexual, esa inocente inventiva obscena, esa alegría ritual, esa sombría y peligrosa corporalidad imantada. Jorge Monteleone Marosa tiene el don de volver marosianos a sus lectores. Los deja expuestos a la luminiscencia de un lenguaje contagioso. Preindustrial y cósmica a la vez, esta poeta con porte de reina freak renace naturalmente en cada reedición; releerla es leerla por primera vez, romper de nuevo un precinto sagrado. Mercedes Estramil
“Dónde poner los muertos, la segunda novela de Virginia Anderson, se hamaca entre los desgarrones de una despedida y un álbum de fotografías que construye una genealogía entrañable, feroz y ocasionalmente disparatada. Una historia que deambula por los claroscuros del amor y las lealtades, por el dolor y el daño, por los presagios, lo absoluto, lo inexpugnable, lo excéntrico, lo enardecido, los tropiezos, los aprendizajes, lo irrestricto, lo irresuelto, el destino, el desatino, el futuro, la risa, el adiós, los cuerpos, lo definitivo, mientras los últimos rayos del sol entibian un corazón y la tarde se desvanece.” Inés Bortagaray
Solitario de amor, es el relato de una pasión amorosa y erótica, narrada desde la soledad que crea la imposibilidad de fusión-posesión con el cuerpo amado. El centro de esa pasión absoluta es Aída, el eje de toda la obra, no sólo su persona, sino especialmente su cuerpo, sus gestos, sus olores, sus secreciones, sus vísceras, sus palabras. Cada capítulo es una instantánea de Aída, la poetización de la intensidad emocional padecida por el narrador casi anónimo ("me siento un hombre sin pasado, sin rencores, sin heridas viejas: he nacido de Aída, soy el hijo virgen") desde el desamparo y la adoración sin límites. El amante ha contraído una adicción: el cuerpo de Aída, y necesita dosis cada vez mayores para sobrevivir. Por eso llega a decir:"El amor es una droga dura". El mundo exterior es hostil al amor: ha sido creado por el desamor. El estilo sutil, cargado de sensualidad de la autora, dibuja lenta y amorosamente el cosmos y el paraíso del amor, y el desierto y la soledad de su falta.
«Tal vez, si escribiéramos muchas veces un tiempo, podríamos saltar más hondo, preguntar más fuerte, oír el nacimiento de las frecuencias que inventaron la posibilidad de escuchar. Tratar de entender el mundo. Descubrir que fuimos capaces de salvar algo del pasado remoto, antes de que la muerte fuera irrefutable. Haber sido capaces de ponerle voz al tiempo de algo, de alguien, así haya sido que ese algo, ese alguien —una sierra, ballenas sordas, afluentes, frutas, pajonales— lo supiera o recordara. Tamara Silva Bernaschina nos regala en esta novela —de páginas de celulosa, hechas de agua, como un inicio— hitos de ascensos y descensos por los rayos que inauguran o fulminan confianza y desazón, frustración y empeño, pero por sobre todo —y por debajo de todo— la demostración de algo que puede ser y no ser al mismo tiempo, algo que mata y resucita las nociones, y es la escritura.» Emocionante como una playa, por primera vez. Magela Ferrero
Un análisis sobre el imaginario dictatorial a partir de los informativos para cine " Uruguay hoy", proyectados en nuestro país entre 1979 y 1984. Dicha fuente audiovisual permite indagar sobre la politica de la dictadura en áreas poco exploradas por la academia, pero que han permanecido en la memoria. El deporte, el discurso tradicionalista, las grande obras públicas, la apuesta a la juventud, el turismo y otros aspectos recorren el libro y permiten aproximarse al " nuevo Uruguay" que la dictadura militar creia estar construyendo...
Los cuentos que componen Turbación —el libro inédito más reciente de una de las voces más singulares e intensas de la literatura contemporánea— confirman la vigencia y audacia de una escritora que ha hecho de la intimidad un campo de batalla estética, donde el temblor, la vergüenza y el goce se confunden hasta volverse una misma forma de existencia, esa espesa materia incontenible: «“Turbación viene de turba”, anotó el psicólogo en su cuaderno de notas. La turba era un líquido negro, pegajoso, que suele encontrarse en ciénagas y pantanos.»
La autora de Amores cimarrones. Las mujeres de Artigas y de La tierra alucinada. Memorias de una china cuartelera recrea en esta oportunidad la muerte de algunos personajes de la historia uruguaya, con perfecta maestría. Cuentos de mala muerte es un recorrido singular con estaciones en variadas personalidades de nuestra historia: un escribiente retirado y una doméstica nos relatan los últimos años de José Artigas en Paraguay. Una esclava de catorce años se topa con el fantasma de Juan Antonio Lavalleja. Un bolichero viejo le relata a su hijo la agonía de Fructuoso Rivera, en un rancho de Melo perdido entre yuyales, a orillas del Arroyo Conventos. La peona Rudecinda Chávez, de estricta existencia histórica (olvidada sin embargo, hasta ahora, por los investigadores) cargará los revólveres del matrero Martín Aquino, durante esa última noche en que fuera jaqueado por la policía. Un sobreviviente de Salsipuedes se confiesa en su lecho de muerte ante la joven patrona de la estancia, al mejor estilo de un asesino serial. Una mujer despechada, una madre cruel y sobreprotectora y un espía ciego, nos transportarán a la tarde fatídica en que Venancio Flores y Bernardo Berro mueren asesinados, casi a la misma hora y en similares circunstancias. Un ingeniero inválido, protagonista de la Revolución de Quebracho, será testigo indirecto del intento de asesinato de Máximo Santos, y se verá envuelto en una trama marcada por el amor, el odio y el resentimiento. Martina Silva, peona de la estancia La Ternera, emerge de las sombras para contarnos cómo y por qué José Saravia encargó el asesinato de su esposa. El pretexto para contar es la muerte, aunque el verdadero anclaje está en la vida, que se ilumina con la pluma de la autora, como el escenario de un teatro, para desencadenar visiones de humor negro, y adentrarse –a partir de un trasfondo histórico de rigurosa exactitud– en la tragedia y la cotidianeidad de la existencia. Cuentos de mala muerte evidencia lo invisible y lo inquietante que se esconde detrás de todo corazón humano. Nueve relatos para paladear y disfrutar de la lectura.
El cantar popular -de hondas raíces peninsulares- trasciende y se renueva en el Río de la Plata. Desde el albor independentista -cielos y coplas de Hidalgo- pasando por la copla hernandiana y sus caminos hasta un tiempo más cercano con Yupanqui y Meloni (con quien Gerardo Molina compartió el libro "De Coplas Somos"), sigue fluyendo -más allá de los ismos de moda- desde aquel ancestral legado hispánico. Así, nuestro autor amplía y enriquece sus variantes formales y crea la "copla gerardiana" que han cultivado, también otros autores hispanoamericanos.
El fútbol como consagración de la uruguayidad La nostalgia con que se recuerdan los cuatro campeonatos mundiales de fútbol que consiguió Uruguay (1924, 1928, 1930 y 1950), a menudo hace desconocer la verdadera magnitud de las hazañas obtenidas por los celestes. Santiago Bernabeu, que presidió Real Madrid por treinta y cinco años y fue el creador del equipo galáctico que arrasó con todos los títulos, fue interrogado una vez sobre cuál era el mejor equipo que había visto en su vida. «Uruguay de 1924», respondió. Según Ondino Viera, el valorado entrenador compatriota, ese año los celestes dieron nacimiento al fútbol moderno. Su «fútbol arte», su revolución táctica y las innovaciones posicionales que fueron mostrando, asombraron al mundo, obligaron al cambio de las reglas de juego y sentaron las bases del popular deporte que se juega hoy por todo el mundo. Además, consagraron la identidad nacional. Pertenecían a una generación que creció en paz luego de casi un siglo de enfrentamientos que tiñeron de púrpura el territorio nacional. Fueron causa y consecuencia de la esencia de la uruguayidad que se fue formando a principios del siglo XX. Cuando volvieron al país después de su épica en suelo europeo, congregaron a todos los uruguayos que dejaron de lado sus diferentes orígenes, ideologías y credos y se unieron por primera vez en un propósito común.
Óscar ha pasado todo el invierno durmiendo en su cueva. Por fin llega el buen tiempo, pero él no consigue librarse del frío. Sus amigos le ofrecen varias soluciones, pero ninguna funciona. Sólo Milagros, su amiga osa, sabrá cómo ayudarlo. A veces, los amigos son el mejor remedio contra el frío. Una historia para leerse en compañía y recordar el valor de la amistad y los abrazos.
¿Qué queda del propio país, en la memoria y en la idea presente, cuando se regresa tras un largo exilio? ¿Cómo reconstruir los afectos, cómo reintegrarse en una sociedad que puede habernos olvidado y que nosotros apenas conocemos ya? Tras doce años de obligada ausencia, Javier Montes vuelve a radicarse en Montevideo, llevando a cuestas todo un fardo de nostalgias, prejuicios, ilusiones y soledades. Su peripecia, a partir de ese momento, será una sucesión de encuentros y desencuentros. Andamios es un libro de sabiduría ejemplar en el cual la mirada se acerca con tanto amor y humor a los seres humanos que el texto acaba por convertirse en el más vivo reflejo de cualquiera de nosotros.
"Evohé" era el grito de las bacantes griegas en las ceremonias y juegos amorosos. Con este sentido de invocación al deseo y a la belleza reingresa a la literatura a través de una poesía que postula la similitud esencial entre el amor físico y la creación.