Madame Bovary, tal y como aparece en la novela, no es más que una tipología, el prototipo de una mujer de provincias que se casa con un médico, y que, desde muy joven, se ve atravesada por una cotidianidad mezquina y rústica. Emma Rouault es un personaje utilizado por Flaubert para cuestionar y poner en evidencia las costumbres y la moral burguesa. Esta obra, que pasó en efecto ante sus contemporáneos como responsable de herir la moral pública y religiosa, hoy nos llega como fundadora e iniciadora de la modernidad literaria.
«El Príncipe» es la obra pionera y una de las más importantes de todos los tiempos sobre el arte de gobernar. Con ella, su autor puso en circulación un vocablo nuevo en casi todas las lenguas del mundo: Maquiavelismo, sinónimo de astucia, doblez, cinismo y deslealtad. Ahora, se va abriendo paso la auténtica valoración del vocablo, así como la personalidad de su autor como hombre y político, hasta llegar a ser considerado como el padre de la politología moderna. Esta versión incluye los comentarios realizados por Napoleón Bonaparte en distintas épocas de su vida y representan la visión de un líder que conoció de primera mano todas las fases aquí explicadas.
En la región japonesa de Kobe, Osaka, una línea ferroviaria une Takarazuka con Nishinomiya. Las vidas de miles de pasajeros se entrechocan a diario en sus vagones y, a cada parada, nuevos pasajeros se instalan y se relacionan: dos desconocidos que siempre quieren tomar prestado de la biblioteca el mismo libro; una prometida despechada sedienta de venganza; estudiantes tímidos; niñas crueles; mujeres rudas; una abuela excéntrica y su indiscreta nieta; una joven dispuesta al fin a romper con un novio que no la merece. Con el paso de las estaciones, el tren de Hankyu recorre el trayecto en el sentido inverso, y el lector descubre a los personajes bajo una nueva luz y puede seguir discretamente sus destinos como si fueran los de viejos conocidos. Más que una oda al viaje, esta novela es una invitación a detenerse y reflexionar sobre uno mismo, un elogio de lo imprevisible y de esos encuentros fortuitos que pueden producir una sacudida en nuestras vidas.
Entren en la taberna Kamogawa, el fenómeno japonés que triunfa en todo el mundo. Una serie deliciosa que mezcla todo el encanto de Japón con el placer y la sensualidad de la comida. Regentada por el antiguo detective Nagare Kamogawa y su hija Koishi, y disimulada entre las populosas calles de Kioto, se halla la taberna Kamogawa, un pequeño local donde se puede comer maravillosamente bien... y reencontrar el plato que ha marcado nuestras vidas. Porque, gracias a los recuerdos a menudo borrosos de los clientes, padre e hija, investigadores gastronómicos, recomponen cada receta perdida con insólita eficacia: los ingredientes y su origen, los tiempos y maneras de preparación e incluso los personalísimos secretos culinarios de los cocineros originales. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de recrear sabores únicos salpicados de nostalgia. En esta ocasión, por las mesas de la taberna Kamogawa veremos desfilar, entre otros, a Sakyo Kataoka, un joven bailarín que busca la receta de un kake-soba de fideos y caldo aparentemente comunes que compartió tres años atrás con su padre en un restaurante elegante de Tokio; a Nobuo Matsubayashi, un reputado fabricante de vajillas que desea comer de nuevo, ahora en compañía de su nieto, el arroz con curry que le preparó una vez su hija; y a Yumiko Maezaki, una afamada profesora de piano que lo daría todo por volver a probar un yakisoba como el que tomó con el hombre que amaba hace quince años en Osaka. Poético y luminoso, Las recetas perdidas de la taberna Kamogawa, tercer libro de la exitosa serie, combina de modo magistral personajes entrañables y tramas sazonadas con una pizca de misterio. Homenaje conmovedor y algo exótico al poder evocativo de la comida, los seis casos de esta novela serán degustados con deleite por los amantes de los placeres de la cocina y la cultura japonesa.
Relatos que, de un modo descarado y en la frontera de lo grotesco, diseccionan personajes, situaciones y pequeñas historias aparentemente ridículas. Relatos que ocupan un solo párrafo, escritos como un esquema o como una entrada de diccionario, transcripciones de entrevistas cuyas preguntas desconocemos, pero imaginamos, notas al pie de página que puntualizan (y a veces, desmienten) lo que dice el texto. Veintitrés relatos que diseccionan personajes estrambóticos y retratan distintas anomalías de la vida. Sirvan como muestra «La persona deprimida», un retrato deslumbrante sobre el estado anímico de una mujer; «Mundo adulto», que revela los agónicos pensamientos de una mujer acerca de su confusa vida sexual con su marido y «Entrevistas breves con hombres repulsivos», una serie de relatos hilarantes de hombres que hablan de sus obsesiones sexuales, sus fetiches y fantasías, y cuyo miedo a las mujeres los convierte en grotescos. En definitiva, una colección de relatos anárquica y exuberante.
Este artículo es una de las radiografías más agudas e irreverentes de la cultura americana de fin de siglo, en la que se entremezclan la familiaridad, el asombro y una mordacidad descabellada. Foster Wallace elabora en Algo supuestamente pertido que nunca volveré a hacer una postal gigantesca basada en su experiencia en un crucero de lujo por el Caribe. Lo que a primera vista parece ser un simple viaje «para relajarse», en manos de un humor delirante y un cinismo corrosivo acabará convirtiéndose en el horror más absoluto. Foster Wallace reflexiona sobre la presión para relajarse y disfrutar y cómo las indulgencias del viaje le llevan a una introspección autoflagelante.
La gran novela en la que David Foster Wallace estaba trabajando cuando murió. Al recién llegado David F. Wallace los agentes del Centro Regional de Examen de la Agencia Tributaria de Peoria, Illinois, le parecen de lo más normal. A medida que se adentra en la tediosa y repetitiva rutina de su trabajo, conocerá la magnífica variedad de personalidades que han sentido la llamada de hacienda. Su llegada coincide, además, con el recrudecimiento de fuerzas conspiratorias que pugnan por despojar el trabajo del rastro de humanidad y dignidad que todavía queda. David Foster Wallace fue uno de los escritores más importantes de su generación. El rey pálido es su novela póstuma.
Esta selección de relatos nos sumerge en la diversidad y la riqueza de la narrativa de esta cultura milenaria. Desde la fantasía ancestral hasta la literatura contemporánea, estos cuentos ofrecen una ventana a un mundo literario tan vasto como desconocido. La compilación busca acercar al lector occidental a las múltiples facetas de una cultura fascinante de la mano de algunas de sus obras más interesantes y representativas, una puerta de entrada a lo infinito e infinitamente diverso de la literatura china.
Seis escritoras, seis cuentos y casi un siglo de literatura japonesa. Esta antología rene relatos inditos en español que revelan, entre estilos diversos y contextos históricos complejos, la fuerza, la rebeldía y el talento de autoras que lograron abrirse paso en un mundo literario dominado por hombres.
La antología reúne relatos de Tolstói, Dostoievski, Andréiev y Platonov, entre otros nombres. También incorpora a escritoras como Marina Tsvietáieva y Nadiezhda Teffi. Con prólogo y traducción de Alejandro Ariel González, ofrece un recorte singular de la literatura rusa.
La casa de las bellas durmientes sobresale en la obra de Yasunari Kawabata por su perfección formal. Comienza con la visita del viejo Eguchi a una casa secreta gobernada por una mujer ordinaria y práctica que, al final, como él mismo, revelará su esencia inhumana. En ese burdel, el protagonista, de sesenta y siete años, pasa varias noches junto a los cuerpos de jóvenes vírgenes narcotizadas. A la vez que admira el esplendor de las figuras dormidas, rememora su relación con las mujeres: su esposa, su madre, su amante, sus hijas… Erotismo, lujuria masculina, vejez y violencia se entretejen en esta fulgurante novela breve que amalgama, como es típico en la obra del Premio Nobel de Literatura, motivos tradicionales de la estética japonesa con temas modernos en ambientes casi irreales. Magnífica pero profundamente perturbadora, La casa de las bellas durmientes es una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte.
Si al morir pudieras transformarte en cualquier cosa y permanecer cerca de tus seres queridos, ¿en qué te convertirías? En el umbral entre la vida y la muerte, el guardián de almas hace una última pregunta a cada recién llegado: «¿Tienes algo por resolver en este mundo antes de partir? Si la respuesta es sí, puedes regresar convertido en lo que desees».
Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.
La obra de Charles Perrault es una recopilación de cuentos tradicionales que ya existían en la cultura popular europea y circulaban oralmente. La habilidad del autor consistió en captar estas narraciones y darles forma literaria, enmarcándolas dentro de una estructura formal que las hizo accesibles a un público más amplio y diverso. En su obra se percibe la influencia de la narrativa oral, pero también la intervención de un escritor culto que emplea referencias clásicas y temas propios del Renacimiento. Este aspecto de la labor de Perrault resulta fascinante: lejos de inventar sus cuentos, les otorgó vida perdurable, conservando su esencia popular y añadiéndoles una sofisticación que los elevó a la categoría de clásicos. Este patrimonio literario sigue siendo un pilar fundamental de la literatura universal y una fuente de reflexión sobre los aspectos más profundos de la condición humana. Sus cuentos, con personajes que encarnan valores y defectos universales, representan tanto a la sociedad de su época como los aspectos atemporales de la naturaleza humana.
Albert Camus escribió La muerte feliz en 1935, cuando contaba con solo veintitrés años de edad. Pese a dejar el texto casi terminado, nunca intentó publicarlo, y todo indica que lo aparcó para volcarse en su siguiente proyecto, El extranjero. Así pues, hubo que esperar hasta 1971, once años después de su muerte, para que el inédito saliera a la luz. Pero la espera no fue en vano. En sus evocaciones líricas del mar y el paisaje mediterráneo, La muerte feliz aporta claves sobre la experiencia de Camus en Argelia, mientras que su trama y sus personajes prefiguran la cosmovisión que el autor expuso poco después en su «ciclo del absurdo». Leída hoy, esta notable novela de juventud no solo es imprescindible para descubrir las primeras muestras del enorme talento de Camus, sino que resulta un libro fascinante por derecho propio.
Cuando su padre fallece, Lazaro Gonzalez es puesto por su madre al servicio de un ciego bastante cruel, el primero de distintos amos que lo despertaran a las desdichas del mundo y le ensenaran que la astucia es una buena herramienta para sobrevivir. Las aventuras de este antiheroe, que parece siempre condenado al fracaso, retratan una cruda realidad social en el seno de la Espana imperial.
El sitio de Troya ha terminado, y los griegos se disponen a volver a casa. Odiseo, rey de itaca se embarca junto con sus soldados en un viaje en el que se enfrentaran a grandes peligros del oceano y perdera a todos sus amigos. Caribdis, Escila, el seductor canto de las sirenas, la isla de los lestrigones devoradores de hombres devoradores de hombres y el rapto a manos de Polifemo, el ciclope hijo de Apolo, se presentan en esta epica en que hombres y dioses conviven, y en donde la perseverancia, la paciencia y la astucia se ven recompensadas.
Acusado de conspirar en contra de los Médici, Maquiavelo se encuentra confinado en San Casciano. Como respuesta a la acusación, escribe esta obra que contiene reflexiones en torno al poder, cómo obtenerlo, mantenerlo y acrecentarlo. Una serie de principios que buscan la conservación del bien de la comunidad, aunque para lograrlo se hagan sacrificios. "La astucia, la hábil ocultación de los designios, el uso de la fuerza, el engaño, adquieren la categoría de medios lícitos si los fines están guiados por la idea del bien común".
En una habitación del hotel Orange, en Bloemfontein, Sudáfrica, cuatro hombres aterrados descubren un diario. Rápidamente, uno de ellos reconoce a su autor, un entomólogo experto en fiebres africanas, cuyas confesiones en papel revelan la más espeluznante de las venganzas profesionales. A través de un cuaderno de piel, el doctor narra la evolución de un minucioso y macabro plan para acabar con su mayor adversario, gracias a sus experimentaciones con el díptero más temible del continente africano, la mosca che-ché. La muerte alada, en cuya trama acaban cobrando vida las maldiciones que arrastran las leyendas más antiguas de África, es la historia en torno a la cual se agrupan el resto de los relatos reunidos en este volumen. Cinco narraciones para que el lector deje volar su imaginación y disfrute con uno de los grandes clásicos de la literatura del terror.
El gran Gatsby es el claro reflejo del furor y los problemas que oprimían en un momento histórico a los Estados unidos, pues presenta una sociedad apenas recuperándose de la primera guerra mundial y que ni siquiera imagina la gran depresión de 1929, así pues, F. Scott Fitzgerald muestra un opaco reflejo, a manera de crítica, del sueño americano y de una generación frívola y aburrida de sí misma; de la misma manera, crea una reflexión sobra la necesidad humana de un pasado idealizado por la visualización de un futuro nostálgico.