El vivir mejor se ha convertido en una pasión de masas. Hemos entrado en una nueva etapa del capitalismo: hemos entrado en la sociedad de hiperconsumo. Nace un Homo consumericus de tercer tipo, un turboconsumidor desatado, con gustos imprevisibles, al acecho de experiencias emocionales nuevas y de mayor bienestar, de calidad de vida y de salud, de marcas y de autenticidad, de inmediatez y de comunicación. El espíritu de consumo ha conseguido infiltrarse hasta las relaciones con la familia y la religión, con la cultura y el tiempo disponible. Pero estos placeres privados descubren una felicidad herida: jamás el individuo contemporáneo ha alcanzado tal grado de desamparo.
En 1839, ya asentado en la ciudad, donde era panadero (y con buena producción), Ascasubi aprovechó que el combinado ejército de los generales rosistas Echagüe y el oriental Lavalleja fueron derrotados por el general Fructuoso Rivera en Cagancha, para reeditar la experiencia, que ya había tenido por lo menos un continuador que le hacía competencia. Salió, así, El Gaucho en Campaña. Esta vez le fue un poco mejor y alcanzó las cuatro entregas, mejoró el diseño del folletito que se vendía en algunos locales (uno solo era lo que hoy podríamos llamar librería) y comenzó a probar suerte en la combinación entre imagen y lenguaje. Afirmó la figura del gaucho al que hace hablar un letrado a favor de una causa, y así se convirtió en uno de los poetas gauchescos más potentes. Para Borges, quizá para desmerecer a José Hernández, siempre lo sería. Por último, en 1843 y cuando el ejército del general Manuel Oribe, con la ayuda de fuerzas rosistas, sitió Montevideo, Ascasubi se fue a pelear a la trinchera y poco después sacó su tercera y última gaceta montevideana: El Gaucho Jacinto Cielo. Ahora alcanzó los doce números y probablemente haya sido un factor de difusión político-poética de consideración. Poemas terribles y extraordinariamente creativos como “La refalosa” y “Media caña salvaje del Río Negro” salieron en esta publicación o fueron republicados, junto a avisos y textos en prosa con contenido humorístico, que degradaban cruelmente a sus enemigos. Pasaron casi dos siglos y estos materiales nunca fueron reproducidos, salvo algunos números sueltos. Son el fondo y la forma de la obra que Ascasubi reelaboró en 1872 en su corpulento libro Santos Vega, por el que se lo conoce; son la savia que permitió vivir a la gauchesca, una de las expresiones literarias más ricas de la lengua castellana, de inspiración oral. Después de cuatro años de intenso trabajo, por primera vez -gracias al apoyo del Centro Cultural de España y la Agencia Española de Cooperación Internacional-, gracias a su hallazgo por parte de Hernán Viera y, como consecuencia de una labor de investigación encabezada por Pablo Rocca (editor y prologuista)-, se recuperan las tres colecciones. A las gacetas se agrega la trascripción de un juicio que en 1846 se le hizo a Ascasubi por hacer un comentario sarcástico sobre la situación política que lo llevó, por el buen oficio de envidiosos y mediocres, a quince días de cárcel. Si Borges hubiera conocido estas gacetas hubiera redoblado su admiración por Hilario Ascasubi a quien, en un poema, llamó “el cantor y el coro” en la “azul Montevideo”.
El amor, las mujeres y la muerte es una recopilación de ensayos escritos por el filósofo del s. XIX Arthur Schopenhauer, en el que no sólo se tratan los temas referidos por el título, sino también otros tantos que ocupan aproximadamente la misma cantidad de páginas. Una concepción pesimista y lúdica es la característica del pensamiento de Schopenhauer.
Toda civilización se configura en torno a unas imágenes compartidas colectivamente. Sus miembros se caracterizan por un modo peculiar de ver el mundo en que viven, de modo que la diferencia de las percepciones marca la diversidad de cada civilización. Mary Beard lo ilustra con una doble y fascinante exploración. La primera parte se refiere al arte del cuerpo: a las diversas visiones del cuerpo humano a través del tiempo y del espacio, desde las gigantescas estatuas de los faraones a los guerreros de terracota de China. La segunda aborda un tema todavía más complejo: el de las imágenes de Dios y de los dioses. Y nos lleva a una reflexión acerca de los problemas que todas las religiones, antiguas o modernas, han tenido para representar lo divino.
En este nuevo libro de Oliver Sacks volvemos a encontrarnos con su curiosidad infinita, su inmensa erudición y su desbordante personalidad como médico y escritor. Su subtítulo de «Primeros amores y últimos escritos» refleja a la perfección el contenido de este volumen: un recorrido por las pasiones y vivencias de los más de ochenta años de vida de Sacks, en el que nos habla de su primer amor por la química, los museos, las bibliotecas, la natación, la medicina y, sobre todo, de ese gran enigma que le fascinó durante toda su existencia, el cerebro; una recopilación de historias inéditas en las que nos asomamos al mundo de los sueños, de los instintos, del envejecimiento cerebral, de la destrucción de la personalidad, de las virtudes olvidadas de los sanatorios; un resumen también de algunos de los «amores» más perdurables del autor: los arenques, la botánica, los jardines, el libro como objeto. Una obra que se cierra con un ensayo que es a la vez un testamento y una advertencia a la humanidad que viene, «La vida sigue», donde su lúcida visión intenta alumbrar una esperanza. Todo en su sitio supone una suerte de apéndice a su autobiografía En movimiento: temas esbozados en ella aparecen ahora ampliados y ramificados para acabar conformando una pieza más de esa obra múltiple y omnívora con la que el doctor Sacks, a imitación de su admirado Alexander von Humboldt, pretendió abarcar las versátiles e ingentes facetas del conocimiento humano.
En este ensayo, Han profundiza su análisis de la sociedad del cansancio y de la transparencia, buscando sacar a la luz las nuevas formas de violencia que se ocultan tras el exceso de positividad. Hay cosas que nunca desaparecen. Entre ellas se cuenta la violencia. Su forma de aparición varía según la constelación social. En la actualidad, la violencia ha mutado de visible en invisible, de frontal en viral, de directa en mediada, de real en virtual, de física en psíquica, de negativa en positiva, y se retira a espacios subcomunicativos y neuronales, de manera que puede dar la impresión de que ha desaparecido. Pero la violencia se mantiene constante. Simplemente se traslada al interior. La decapitación en la sociedad de la soberanía, la deformación en la sociedad disciplinaria y la depresión en la sociedad del rendimiento son estadios de la transformación topológica de la violencia.
Basándose en los testimonios de los historiadores y cronistas árabes de la época, Amin Maalouf relata la historia de las cruzadas tal y como las vieron y vivieron en "el otro campo", es decir, en el lado musulmán, punto de vista olvidado hasta la publicación de esta obra. "Las cruzadas vistas por los árabes" abarca el periodo comprendido entre la llegada de los primeros cruzados a Tierra Santa en 1096 y la toma de Acre por el sultán Jalil en 1291, dos agitados siglos que dieron forma a Occidente y al mundo árabe y que aún hoy siguen condicionando sus relaciones. Basándose en los testimonios de los historiadores y cronistas árabes de la época, Amin Maalouf relata la historia de las cruzadas tal y como las vieron y vivieron en "el otro campo", es decir, en el lado musulmán, punto de vista olvidado hasta la publicación de esta obra. "Las cruzadas vistas por los árabes" abarca el periodo comprendido entre la llegada de los primeros cruzados a Tierra Santa en 1096 y la toma de Acre por el sultán Jalil en 1291, dos agitados siglos que dieron forma a Occidente y al mundo árabe y que aún hoy siguen condicionando sus relaciones.
Considerada como punto de partida de una nueva etapa de la sociología, " Las reglas del método sociológico " (1895) constituye una de las obras fundamentales de Émile Durkheim (1858-1917). Varias son las ideas relevantes de esta obra clásica: la distinción entre lo normal y lo patológico, la diferenciación entre estructura y función, la noción de ideología. Sin embargo, Santiago González Noriega -prologuista, anotador y traductor de esta edición- destaca el concepto de " hecho social " como la contribución más preciosa de Durkheim a la teoría sociológica. Completan el volumen otros escritos sobre filosofía de las ciencias sociales, dedicados asimismo al estudio del concepto y del método de la Sociología: «La concepción materialista de la historia», «Nota sobre la morfología social», «Sociología y ciencias sociales», «Debate sobre la explicación en historia y en sociología» y «Una definición de la sociedad».
El título completo del libro es Noticias del golpe de Estado. La toma del poder por los militares en febrero de 1973. "El verdadero golpe de Estado en el Uruguay se produjo el 9 e febrero de 1973, día en que los militares tomaron el poder", afirma el autor en la primera línea de la introducción. Da fe de ello, y su testimonio tiene valor pues fue el periodista a quien el diario El Día confió la cobertura de los hechos ocurridos entre el 8 y el 12 de febrero que significaron la irrupción militar contra el orden constitucional. A sus 19 años, Ricardo J. Lombardo -que luego sería conocido por una intensa actividad política- tenía la curiosidad y frescura para captar cada detalle de lo ocurrido primero en la Casa de Gobierno, y luego en sus guardias periodísticas frente a la residencia oficial de la avenida Suárez y a la base de Boiso Lanza, donde el Presidente de la República Juan María Bordaberry pactó con las Fuerzas Armadas y se pus o al frente de la rebelión. Sus testimonios, que aportan algunas intimidades desconocidos hasta ahora, refuerzan la convicción de que la escalada militar fue alentada por la mayoría de los sectores políticos, y que pocos, muy pocos, se pararon firmes frente a la embestida insurreccional, priorizando la conservación de las instituciones republicano-democráticas. Las revelaciones del autor, su propia investigación realizada con posterioridad y la visión crítica que expone, dan por tierra muchos de los mitos que ha ganado la cultura uruguaya en referencia a estos episodios. Una cabal comprensión de aquellos hechos, llenos de complejidades, matices y debilidades humanas, es fundamental para borrar las líneas divisorias trazadas sobre bases falsas y antojadizas, y que impiden, aún hoy, que la sociedad uruguaya avance sin resquemor.
Sus reflexiones a partir de la vivencia de la guerra lo acompañarían toda la vida.Fue sobre su apuesta por la desobediencia civil y por la no violencia, basada en su anarquismo evangélico, que se levantó la acción política de Mohandas Gandhi y de Martin Luther King.
Desde la Antigüedad, cuando las preguntas reemplazaron al dogma, la filosofía es el ejercicio de reflexión que nos hace más humanos, al rechazar las certezas y poner en primer plano las dudas, al anteponer la crítica al sentido común. En esta antología de artículos, conferencias y semblanzas, Jaime Labastida –doctor en Filosofía, poeta, miembro y director de la Academia Mexicana de la Lengua– aplica el rigor del pensamiento filosófico a las más diversas cuestiones de la cultura contemporánea. Con un enfoque histórico que abreva en el pasado mexicano y en general en el de América Latina, Labastida recorre la ciencia contemporánea, el lenguaje como vehículo del pensamiento, la convivencia del pensamiento filosófico y el mítico en el México colonial y revolucionario, la lengua española y su vínculo con el quehacer filosófico, las batallas culturales de la Ilustración en las colonias españolas del Nuevo Mundo. Además, un conjunto de perfiles (Charles Darwin, Alexander von Humboldt, Sor Juana Inés de la Cruz, Albert Camus) dan forma a retratos de época que entrelazan el arte, la ciencia y la política. Mientras con versatilidad y argumentación impecable enhebra el pensamiento griego antiguo con las ideas de la Modernidad, la antropología con la historia, el autor subraya el reto de la filosofía desde sus inicios: ofrecer a la sociedad un modelo de rigor y congruencia en el pensamiento. “Filosofar es levantar un conjunto de interrogantes sin ninguna concesión, abandonar lo políticamente correcto, poner en duda todo”, escribe Labastida, y describe así un proyecto intelectual que confirma en sus propios textos.
Reseña: El derecho es lo opuesto a la violencia: nace para detener el ejercicio de la venganza en un mundo sin ley. A la vez, el derecho es en sí mismo violencia: sus fallos la ejercen necesariamente sobre los condenados. Ambas afirmaciones son verdaderas, dice el autor de este libro, y en esa contradicción descansa un desafío filosófico con consecuencias prácticas centrales en el ámbito jurídico. Christoph Menke -académico y profesor formado en filosofía, estética y literatura, una de las figuras europeas contemporáneas más interesantes de la teoría crítica- acepta el reto y en estas páginas hace transparente y comprensible esta paradoja. A demuestra cómo, aunque el derecho se ha convertido en una fuerza que manda desde dentro de los propios sujetos que la obedecen, la violencia nunca desaparece realmente de su acción. En ese sentido, afirma, la capacidad autorreflexiva del derecho es un camino para hacer visible (y moderar) esa violencia inevitable. Este libro, que sin dudas encontrará su lugar en las bibliotecas de lectores y lectoras del ámbito jurídico, de la filosofía y del análisis literario, es una invitación al pensamiento crítico y alternativo sobre el derecho, especialmente necesario en tiempos en que la legitimidad de la ley se pone con frecuencia en entredicho.
El nuevo grito de las creadoras de Un violador en tu camino, el himno feminista que se extendió por todo el planeta. Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía. EL VIOLADOR ERES TÚ. A finales de 2019, el colectivo Lastesis representó por primera vez su performance contra la violencia y el machismo de la sociedad chilena. La canción encendió una mecha: en solo unos días otras mujeres en otros lugares hicieron suyas las palabras de Lastesis y las convirtieron en un himno. La denuncia de las chilenas atravesó fronteras porque su lucha es universal y su enemigo no conoce límites: basta de ojos ciegos ante el abuso, del apoyo a la cultura de la violación, de cuestionar las acusaciones, de culpabilizar a las víctimas. Pero también porque la rabia de Lastesis es un fuego que crece, que quema el miedo y enciende los cuerpos, incontestable, indetenible. Este es su manifiesto. La declaración del incendio. Nos roban todo, menos la rabia
Los textos aquí reunidos intentan pensar, cada uno a su manera, problemas específicos de la política. Si hoy la política parece atravesar un eclipse duradero, en el cual se presenta en una posición subalterna respecto de la religión, de la economía e incluso del derecho, esto se debe a que, en la misma medida en que perdía conciencia del propio rango ontológico, la política evitó la confrontación con las transformaciones que de manera progresiva desde su seno han vaciado de contenido sus categorías y conceptos. Es por este motivo que, en este libro, se buscan paradigmas genuinamente políticos en experiencias y fenómenos que a menudo no son considerados tales (o lo son de forma marginal): la vida natural de los hombres (la ‘zoé’, en un tiempo excluida del ámbito propiamente político, es ahora restituida, conforme la diagnosis de la biopolítica foucaultiana, al centro de la ‘pólis’); el estado de excepción (esa suspensión temporal del ordenamiento legal, que, por el contrario, demuestra que constituye su estructura en todo sentido fundamental); el campo de concentración (esa zona de indiferencia entre lo público y lo privado y, a la vez, matriz oculta del espacio político en que vivimos); el refugiado, que, al romper el nexo entre el hombre y el ciudadano, de figura marginal se transforma en factor decisivo de la crisis del Estado-nación moderno; el lenguaje, objeto de una hipertrofia y, a un tiempo, de una expropiación, que definen la política de la sociedad democrático-espectacular en la que vivimos; la esfera de los medios puros o de los gestos (es decir, de los medios que, a pesar de seguir siendo tales, se emancipan de la relación que tienen con un fin) como esfera propia de la política.
Una mirada caleidoscópica (lúcida, rigurosa, irónica) sobre el gran espectáculo de la sociedad occidental en las dos primeras décadas de nuestro milenio. En este libro se recogen los artículos que Alessandro Baricco ha ido publicando en diversos medios periodísticos en los últimos veinte años. El título remite al célebre empresario P. T. Barnum, creador del espectáculo basado en fenómenos “frikis”, puesto que Baricco aborda la cultura contemporánea como si fuera un circo donde se suceden de forma caleidoscópica diversas pistas, donde tienen cabida desde las manifestaciones de la cultura popular hasta las consideradas como de alta cultura: el deporte, la televisión, la literatura, el cine, el teatro, la fotografía, la música clásica, pero también aspectos más serios como pueden ser las polémicas sobre las subvenciones (o no) al mundo de la cultura o el atentado contra las Torres Gemelas.
Naomi Klein, una de las periodistas más influyentes del mundo y autora de grandes éxitos como No Logo y Esto lo cambia todo, se posiciona a favor del Green New Deal y argumenta cómo una política climática transgresora puede abrir camino para una sociedad justa y próspera.
Magia y magnetismo son lo mismo, una expresión auténtica de la metafísica práctica. Tal es la tesis de Schopenhauer, sorprendente sólo para aquellos que desconocieran la importancia del pensamiento analógico en esa gran corriente que fue el romanticismo. Para Schopenhauer, como para su amigo Goethe, la intuición de las correspondencias entre lo aparente y lo real es una llave de acceso a la «cosa en sí» inaccesible para Kant, una clave para interpretar y transformar el mundo. El magnetismo animal es la más palpable constatación de la doctrina schopenhaueriana sobre la omnipotencia y única verdadera sustancialidad de la voluntad. El nigromante es un mago y la magia, entendida como suspensión de las leyes de la naturaleza, no sólo es coherente con el sistema de Schopenhauer, sino también irrenunciable para su profunda y completa comprensión. Nuestro ser más esencial y profundo, nuestra voluntad, sujeto esencial de la metafísica, es la fuente de la magia, y sus atributos serían la omnipotencia, la libertad, la conciencia e inteligencia no humanas y la sacralidad sin límites.