Los aforismos que componen las Meditaciones son el único testimonio que nos llegado de la filosofía estoica en sentido Práctico. Estamos ante el diario íntimo del filósofo estoico y emperador de roma, Marco Aurelio (121-180 D. C.). Sin embargo, a diferencia de la mayor parte de los diarios, aquí no encontraremos relatos de episodios cotidianos ni confesiones sentimentales explícitas. Tampoco se trata de un libro de reflexiones cas Marco Aurelio se dirige «a sí mismo” para recordarse máximas que le ayuden como ser a encontrar el balance y vivir bajo el principio cardinal de la filosofía estoica «no podemos controlar lo que pasa a nuestro alrededor, pero sí lo que pensamos sobre estos eventos».
En gran parte de la obra ciceroniana se advierte la huella del estoicismo antiguo. Así ocurre, por ejemplo, en este tratado sobre la vejez, atravesado por la idea de que «lo natural es bueno». En De senectute, el viejo Catón toma la palabra para rebatir los achaques que comúnmente se atribuyen a la edad, con una idea muy clara: cómo hayamos actuado de jóvenes marca lo que nos espera en la ancianidad. Si hemos sembrado bien en nuestra primavera, la última estación de la vida servirá para disfrutar recolectando. «Todo el mundo quiere alcanzar la vejez, pero todos se quejan una vez llegados a ella.»
Estudiosa de historia del arte y de estética, la autora recorre con minucia el hilo que, circulando por buena parte de la obra de Deleuze, urde su apretada red conceptual en torno a la concepción de lo humano como devenir-animal. Idea nuclear que, para configurarse, necesita forjar categorías inéditas en el pensamiento -algunas de las cuales Deleuze elaboró en colaboración con Guattari-, como las de anómalo, mayor y menor, agenciamiento, rizoma, hecceidades, captura, ritornelo. Como trasfondo, desde la epistemología biológica, Geoffroy Saint-Hilaire y Simondon. Desde la filosofía, Spinoza, Bergson. Desde la literatura, Kafka, su Josefina la rata cantora y también aquel bicho innominado que ha dejado de ser hombre para perder también la condición de animal. Como recuerda la autora, "Deleuze no se interesa en el animal en tanto especie dominada o en tanto viviente menor frente a esa especie dominante mayor que sería el hombre. Se interesa en él como fenómeno anómalo, como fenómeno de borde, como devenir que permite a la humanidad pensar la cultura en términos de pluralidad y la vida en tanto diversidad de marchas y de ethos".
«Si el tema del libro es el destino del arte en el siglo XIX, ese destino sólo tiene algo que decirnos porque está contenido en el tictac de un reloj cuya hora ha sonado por primera vez sólo para nuestros oídos. Quiero decir con ello que la hora fatal del arte ha sonado para nosotros, y he fijado su marca en una serie de reflexiones pasajeras que llevan el siguiente título: “La obra de arte en la época de su reproducción mecánica”. Esas reflexiones tratan de dar una forma verdaderamente actual a los problemas de la teoría estética, y ello, desde adentro, evitando toda relación no mediatizada con la política».Desmembrada por los dos polos de una dialectización «fallida» entre dos dialécticas (la de la obra de arte autónoma, la del arte consumible), es evidente, sin embargo, que la problemática del artículo se abre al debate contemporáneo, que ha reformulado bajo otra luz esa comprobación de una discrepancia.
Gilles Deleuze no cesó de comentar a otros autores y de afirmar, mientras lo hacía, un pensamiento propio y original. Los mismos motivos lógicos, a menudo los mismos conceptos, retornan de un libro a otro, en cada ocasión variados, desplazados, la obra siempre en curso es como un juego de ecos o resonancias.
El ensayo sobre la guerra más importante con El arte de la guerra de Sun Tzu.Corresponde al general prusiano Carl von Clausewitz el mérito de haber sido el primero en advertir el carácter de instrumento político de la guerra «La guerra no es más que la continuación de la política del Estado por otros medios», afirmaba. Y de ahí su claro postulado: el ejército tiene que someterse siempre a la política y a las directrices de ella emanadas Está obra, cuya última y completa versión se traduce por primera vez al español directamente desde su lengua original, el alemán, constituye un relevante trabajo de la literatura militar que aspira a acercarse intelectualmente al fenómeno bélico, a identificar los factores determinantes del conflicto y a analizar su funcionamiento interno
El gran maestro estoico, nos legó sus enseñanzas sobre el arte del vivir en los tres tratados que recoge este volumen. Son diálogos en los que, con un estilo directo, se tratan temas como la felicidad, el retiro del mundanal ruido, el desarrollo del tiempo o la relación entre placer y virtud. Las siguientes páginas ofrecen un cúmulo de consejos para apartarnos del exceso y la negligencia, la ambición y la ligereza, la soberbia y el lucro… o recordarnos cómo es posible ser feliz sin deseo ni temor, tan solo gozando de la Naturaleza. Una guía vital conducida siempre por el gran motor del conocimiento y la curiosidad.
En plena madurez, Cicerón (106-43 a.C.) alumbra "La república", un debate filosófico en el que aplica las especulaciones teóricas de los sabios griegos a la constitución política romana. En la obra plantea la necesidad de regenerar las decadentes instituciones de una Roma con un vasto imperio, pero abrumada por una profunda crisis interna que desembocaría, poco después, en las guerras civiles que acabaron con el sistema republicano y la vida del propio autor. Un gobierno sin contrapesos, que consiente la injusticia y la posibilidad de ejercer el poder absoluto está condenado. El último libro de los seis que integran este tratado culmina con el breve e influyente apólogo conocido como "El sueño de Escipión", transmitido desde la Antigüedad como texto independiente. Traducción y prólogo Francisco Miguel del Rincón Sánchez
El fallido intento juvenil que supuso para David Hume (1711-1776) la acogida de su "Tratado de la naturaleza humana" dio origen unos años más tarde a la "Investigación sobre el conocimiento humano" (1748) -publicado también en esta colección- y a la "Investigación sobre los principios de la moral" (1751), que Hume consideraba su obra más conseguida desde el punto de vista de la correspondencia entre la elegancia formal y la sutileza de los argumentos. La tesis fundamental del libro se desarrolla como una crítica a las ideas de Locke y Hobbes, según las cuales las pasiones y acciones morales se remiten al egoísta amor de sí. Por el contrario, Hume pone el acento sobre el sentimiento favorable a la felicidad del género humano y el resentimiento por su desdicha.
La teoría política de John Locke (1632-1704) ha influido notablemente en la formación de la ideología liberal moderna. Mientras que el "Primer Tratado" es una larga y elaborada refutación de la teoría del derecho divino de los reyes tal y como fue concebida por sir Robert Filmer en Patriarca -también en esta colección-, el "Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil" -"Un ensayo acerca del verdadero origen, alcance y fin del Gobierno Civil"- aborda temas tan importantes como el origen de la legitimidad de los gobiernos, la propiedad o la sociedad civil, aunque por encima de todo fue un trabajo destinado a reafirmar el derecho de resistencia a una autoridad injusta y, en última instancia, el derecho a hacer una revolución. La presente edición ha utilizado como referencia la edición póstuma de 1764. Traducción y prólogo de Carlos Mellizo
Cada página de este libro parece escrita para nosotros, aunque algunos de sus textos cuenten más de dos milenios de antigüedad. El estoicismo como filosofía sigue inspirándonos hoy por hoy, y sus reflexiones y comentarios continúan dando respuesta a muchas de las preguntas que nos hacemos en el siglo XXI. Una selección imprescindible de algunos de los más emblemáticos textos de Epicteto, Seneca, Cicerón y Marco Aurelio, cuyas palabras resuenan a traves de los siglos. Con ellas, esta obra nos invita a hacer un viaje de reflexión por algunos de los temas y preocupaciones que aún nos llevan a buscar soluciones entre las palabras de los grandes maestros de la filosofía: cómo hacer frente a la adversidad, cómo conocerse a uno mismo, cómo alcanzar la excelencia, la felicidad o incluso la sabiduría.
Discípulo de Platón, Aristóteles (384-322 a.C.) es considerado como uno de los mayores genios de Occidente y su filosofía marcó indeleblemente no sólo la historia intelectual del mundo cristiano (el movimiento escolástico es sólo un ejemplo de su influencia), sino también el pensamiento medieval judío y musulmán. En la "Metafísica" Aristóteles rebate la teoría platónica de las Ideas y expone su propio concepto de las realidades suprasensibles, en el cual convergen ontología y teología; la fusión de ambas, denominada por el autor "filosofía primera", es el tema de esta obra que contiene algunas de las más fecundas y seminales ideas aristotélicas. Introducción y traducción María Luisa Alía Alberca
Compuesta entre el 330 y el 323 a.C., la "Política" se puede considerar en lo esencial como una de las últimas obras de Aristóteles (384-322 a.C.). En ella, el que fuera preceptor de Alejandro Magno y discípulo de Platón se erige en defensor de la "polis" tomando en consideración sus posibilidades históricas y sus grandes realizaciones civilizadoras. Frente al desarraigo y el exacerbado individualismo dominantes en la Grecia de la época, y contra los que creen en el buen salvaje, Aristóteles hace hincapié en el carácter social del hombre -definido como «animal cívico»- y en el fundamento natural de la ciudad -anterior por naturaleza a la familia y aun a cada individuo-, valorándolos como un logro insuperable de la civilización griega frente a las rudas formaciones políticas de las tribus bárbaras.
El propósito de "Razón y revolución" es estudiar la decisiva contribución de la filosofía negativa y la dialéctica hegelianas al surgimiento de la teoría crítica de la sociedad. Herbert Marcuse (1898-1979) analiza el combate entre las ideas que niegan el mundo de lo fáctico en nombre de sus posibilidades, por una parte, y los sistemas que postulan la aceptación incondicional de lo dado, por otra (pugna que ocupa una gran parte de la historia intelectual de la Europa de los siglos XIX y XX). Karl Marx, al recoger los aspectos revolucionarios de la obra de Hegel, sentará las bases de la teoría dialéctica de la sociedad; en una dirección inversa, el positivismo y la sociología tratarán de reconciliar el mundo de las ideas con la nueva sociedad industrial. Las páginas finales de la obra recogen, a modo de conclusión, algunos debates centrados en la filosofía hegeliana, entre ellos el supuesto hegelianismo fascista y el asalto a la razón de los ideólogos nazis.
En los albores mismos del nacimiento de la filosofía Platón planteó, utilizando la dúctil forma del diálogo, buena parte de los principales problemas que han ocupado desde entonces al pensamiento filosófico. El presente volumen recoge tres interesantes piezas platónicas. La "Apología de Sócrates" constituye el hermoso relato que hace Platón del juicio y condena de su maestro en el año 399 a.C. El diálogo "Menón" trata esencialmente sobre la teoría de la reminiscencia, según la cual el conocimiento no es otra cosa que el recuerdo de experiencias anteriores. Finalmente, el "Crátilo" estudia el nexo complejo que existe entre lengua y realidad y si es posible desvelar la verdad por medio de las palabras. Traducción y prólogo Óscar Martínez García
Hacia los años noventa, los discursos gerenciales y políticos confluyeron para definir la rentabilidad del arte, la creatividad y sus tropos en áreas tan diferentes como la manufacturación, el planeamiento urbano, el consumo cultural, las tecnologías de la información, el currículo universitario, etcétera. A través de este “capitalismo cultural” la economía convocó toda clase de mitos sobre el arte y la creatividad, ya fueran de vanguardia, románticos o modernos. La innovación de las formas artísticas comenzó a predicarse por normativa: el arte se volvió productivo, probable, un servicio, un deber. En el arte se perciben los límites sociales de la libertad. Los problemas estéticos no pueden ser resueltos en la esfera social, y viceversa. Lo social comienza y termina en el arte, pero no al revés: el arte muere cuando se convierte en modelo. Para poder pensar cómo el arte se pliega a la norma, la escritura tiene que buscar tropos de muerte, desaparición y subjetivación negativa, y no meramente una reparación ética o política que probablemente desplazará todavía más el arte y la experiencia estética. La ciencia ficción, la psicodelia, el gótico y lo oculto hacen su aparición bajo distintos disfraces a lo largo de este libro. En la resistencia al humanismo y al concepto de autonomía artística, son prácticas paraculturales que el buen gusto y la razón instituida han rechazado. Son parodias del origen, farsas de los mecanismos que legitiman el arte. No forman parte del conocimiento y la cultura, ni tampoco son pasibles de ser amadas. Están atareadas (alteradas, excitadas...) pero no despiertas, y permiten la coexistencia de la corrupción y el devenir. Arte y norma reúne los ensayos más recientes del historiador del arte y curador danés Lars Bang Larsen, una trama fascinante de investigaciones para entender el arte contemporáneo y pensar cómo sus historias, contextos y pretextos se intervienen y se cruzan unos a otros.
Las ideas y las obras de Michel Foucault sobre las dimensiones represivas de las instituciones sociales, desde el tratamiento de la locura hasta las formas cristalizadas de la sexualidad, pasando por los sistemas judiciales y penitenciarios, vienen ejerciendo sin tregua una notable influencia sobre los movimientos de opinión contemporáneos. Este volumen recoge siete conversaciones seleccionadas y prologadas por Miguel Morey, en las que Foucault (1926-1984) desempeña el papel de protagonista y que permiten una primera aproximación a su pensamiento: «Un diálogo sobre el poder» (donde reflexiona, con Gilles Deleuze como interlocutor, sobre las relaciones entre política y teoría), «Sobre la justicia popular», «A propósito del encierro penitenciario», «Poderes y estrategias» (en torno a los mecanismos de dominación y a la realidad del Gulag), «Encierro, Psiquiatría, Prisión», «Verdad y Poder» y «No al sexo rey».
Pocas cosas se saben de Epicteto (h. 55-h. 135) fuera de su condición primera de esclavo, su interés por la filosofía y que, ya libre, fundó su propia escuela en Nicomedia (Epiro). Adscrito comúnmente a la corriente filosófica estoica, que conoció su auge en torno a los siglos III a.C.-II d.C., sus enseñanzas, que sólo nos han llegado a través de los apuntes de uno de sus discípulos y otras fuentes indirectas, desprenden una sabiduría directa y clara, y tratan por lo general cuestiones prácticas que tienen como espacio natural la vida y las inquietudes personales del ser humano. Precedida de una iluminadora introducción, esta antología titulada como El arte de vivir (en tiempos difíciles) -que integra su "Manual" y una selección de sus "Disertaciones"- proporciona una recopilación significativa de su pensamiento, cuyo influjo se echa de ver en las Meditaciones de Marco Aurelio y que pivota en torno a la capacidad de la persona para elegir cómo enjuiciar las penas y alegrías que la afectan.
La extensa y variada obra de Platón (h. 428-h. 347 a.C.) ofrece en "El banquete" un estilo y una configuración peculiares, condicionados por la elección del escenario (una conversación después de una comida) y la naturaleza del tema tratado (el amor, esencial y recurrente a lo largo de la obra platónica). Como señala Carlos García Gual, en este diálogo Platón despliega con habilidad literaria y versátil retórica un abanico de perspectivas que permite al lector advertir la complejidad de los enfoques posibles, para luego establecer, a través de la iluminada revelación de Diotima, su propia teoría, según la cual el impulso erótico se sublima en una escala dialéctica hacia esa idea de Belleza que es también el Bien.
Si en su "Discurso sobre las ciencias y las artes" (1750) y en su "Discurso sobre el origen de la desigualdad" (1755) -publicados en un solo volumen en esta colección- Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) fue sentando las bases de su pensamiento filosófico y social, el trabajo fundamental que acabó alumbrando el autor en el campo del pensamiento político fue "Del Contrato social", publicado en 1762. Esta obra, en la que toman cuerpo las inquietudes políticas y la fe en la razón de la corriente ilustrada, puede considerarse la fundadora del derecho político. Su análisis teórico de la soberanía de los Estados como producto de la voluntad general se fundamenta en un contrato por el que el individuo enajena su libertad natural a cambio de convertirse en ciudadano, recibir los derechos inalienables de igualdad jurídica e igualdad moral, y asegurar la libertad de todos los miembros de la sociedad. "Del Contrato social" es uno de los textos capitales para entender el nacimiento de las sociedades modernas. Traducción y prólogo de Mauro Armiño