Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos. Ideas que han cambiado el mundo. El relato de Platón de los discursos entre Sócrates y sus amigos sobre el amor y el deseo, la verdad y la ilusión, la trascendencia espiritual y las cualidades de un buen gobernante influyó profundamente en nuestra percepción de las relaciones humanas, la sociedad y el poder. Junto con el famoso mito de la caverna, también incluido en este volumen, marcó la tradición de la filosofía occidental. A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido.
Incluida como capítulo 44 en los “Complementos” al libro IV de El mundo como voluntad y representación, la “Metafísica del amor sexual” constituye una de las aportaciones más rompedoras y originales de la filosofía schopenhaueriana. Oponiéndose tanto a la tradición secular, centrada en la exaltación del erotismo, como a la concepción del amor impuesta por el romanticismo de su tiempo, Schopenhauer desarrolla en este audaz texto una teoría del amor cruda, realista y desengañada, entendiéndolo como una ciega manifestación instintiva de la voluntad de vivir, núcleo central de su metafísica, que busca tan solo perpetuarse a sí misma mediante el engendramiento de las nuevas generaciones. La sexualidad, para Schopenhauer, es la argucia que emplea la especie para prolongarse y perfeccionarse a lo largo del tiempo, utilizando en este proceso a los individuos como simples instrumentos para su fin reproductor, que, al agotarse en su propia dinámica, pone de manifiesto lo absurdo e irracional de la existencia.
Nacido en una familia hispano-romana, Lucio Anneo Séneca (ca. 3 a.C-65 d.C) pasó muy joven a la capital del imperio, donde andando el tiempo fue encargado de la educación de Nerón, ejerciendo gran influencia en los primeros tiempos de su reinado. Su tratado acerca de la cólera es una reflexión abiertamente polémica guiada por una intención ejemplar. Frente a los epígonos del aristotelismo y el platonismo, el estoicismo romano (y Séneca especialmente) se muestra cauteloso ante los excesos teóricos y otras tentaciones, sintonizando más bien con el epicureísmo en la idea de que el hombre, en medio de los avatares, ha de alcanzar la «apatía», la impasibilidad. Traducción e introducción de Enrique Otón Sobrino
El presente volumen, que recoge los tratados de Séneca (4 a.C.-65 d.C.) titulados "Sobre la providencia", "Sobre la ira", "Sobre la vida feliz" y "Sobre la clemencia", complementa los dos que en esta misma colección, junto con él, vienen a reunir los diez tratados que de carácter ético o moral escribió el filósofo nacido en Corduba: por un lado, el que integran "Sobre la firmeza del sabio", "Sobre el ocio", "Sobre la tranquilidad del alma" y "Sobre la brevedad de la vida", y por otro el que hace lo propio con sus "Escritos consolatorios". El conjunto ofrece al lector verdaderas joyas del pensamiento estoico, de larga fortuna y peso específico en el pensamiento occidental. Traducción e introducción de Fernando Navarro Antolín
El médico humanista Marsilio Ficino aborda problemas de fisiología y de dietética, relacionados con la concentración mental y la tristeza, combinando su discurso medicinal con consideraciones astrológicas muy racionalizadas.
Estos Tratados breves de historia natural muestran el interés de Aristóteles por aproximarse desde la óptica del filósofo a los fenómenos psíquicos, así como de situar los problemas relativos al alma humana en el marco general de la totalidad de los animales y aun de los seres vivos en su conjunto.
Desde la Antigüedad, cuando las preguntas reemplazaron al dogma, la filosofía es el ejercicio de reflexión que nos hace más humanos, al rechazar las certezas y poner en primer plano las dudas, al anteponer la crítica al sentido común. En esta antología de artículos, conferencias y semblanzas, Jaime Labastida –doctor en Filosofía, poeta, miembro y director de la Academia Mexicana de la Lengua– aplica el rigor del pensamiento filosófico a las más diversas cuestiones de la cultura contemporánea. Con un enfoque histórico que abreva en el pasado mexicano y en general en el de América Latina, Labastida recorre la ciencia contemporánea, el lenguaje como vehículo del pensamiento, la convivencia del pensamiento filosófico y el mítico en el México colonial y revolucionario, la lengua española y su vínculo con el quehacer filosófico, las batallas culturales de la Ilustración en las colonias españolas del Nuevo Mundo. Además, un conjunto de perfiles (Charles Darwin, Alexander von Humboldt, Sor Juana Inés de la Cruz, Albert Camus) dan forma a retratos de época que entrelazan el arte, la ciencia y la política. Mientras con versatilidad y argumentación impecable enhebra el pensamiento griego antiguo con las ideas de la Modernidad, la antropología con la historia, el autor subraya el reto de la filosofía desde sus inicios: ofrecer a la sociedad un modelo de rigor y congruencia en el pensamiento. “Filosofar es levantar un conjunto de interrogantes sin ninguna concesión, abandonar lo políticamente correcto, poner en duda todo”, escribe Labastida, y describe así un proyecto intelectual que confirma en sus propios textos.
Entre las siete tragedias de Sófocles (c. 496-406 a.C.) que se han conservado completas, Antígona ocupa sin duda un lugar privilegiado. Como figura heroica la trascendencia de la protagonista ha propiciado innumerables relecturas a lo largo de los siglos (con una excelente acogida en el teatro contemporáneo) y ha dado pie a especulaciones filosóficas de todo pelaje. El personaje, encarnación del conflicto entre individuo y sociedad, lo consiente y lo aviva. Creonte, rey de Tebas, impone la prohibición de dar sepultura a Polinices, alzado contra el estado y muerto en lucha fratricida. Antígona, contraviniendo esas órdenes explícitas, arroja un puñado de tierra sobre el cadáver de su hermano, proporcionándole así un enterramiento simbólico.
La globalización, acelerada por las nuevas tecnologías, acerca los espacios culturales entre sí y genera un cúmulo de prácticas sociales y formas de expresión. Esto tiene un efecto aglutinante en el campo cultural: los contenidos culturales heterogéneos se superponen y se atraviesan. Sus límites o fronteras, cuyas formas están determinadas por un aura de autenticidad, se disuelven. A las culturas se liberan de todas las costuras, limitaciones o hendiduras y se abren paso hacia una hipercultura: tienen que proceder a su desfactifización para volverse genuinamente culturales, hiperculturales. ¿Vivimos finalmente en una cultura que nos da la libertad de dispersarnos como alegres «turistas» por todo el mundo? Si así fuese, ¿estamos asimilando bien este cambio de paradigma? En esta obra, Byung-Chul Han utiliza el concepto teórico de hiperculturalidad para distinguirlo de los conceptos normativos y mal empleados en el debate actual como multiculturalidad y transculturalidad.
Fundamentos de filosofía(1927) era una obra pensada para el gran público estadounidense que, sin embargo, despertó una aguerrida controversia en los círculos académicos. Su tesis clave afirma que la humanidad es el instrumento mediante el cual adquirimos nuestro conocimiento del universo (o, según Gorgias, «el hombre es la medida de todas las cosas»). De ahí, surgen varias cuestiones: ¿de qué maneras adquiere conocimiento el ser humano?, ¿es posible la formulación de leyes universales?, ¿cómo podemos distinguir verdad y opinión? Todas las preguntas que plantea Russell abren las puertas al que es, al fin y al cabo, el más sugestivo de los interrogantes: ¿puede el ser humano llegar a conocerlo todo?
En su nuevo libro, Zizek plantea una de las preguntas clave de nuestro tiempo: ¿cuál ha de ser el papel de la filosofía a la hora de abordar los problemas contemporáneos? Y más concretamente: ¿qué tipo de filósofos necesitamos, los que «corrompen» a la juventud y la hacen pensar –como Sócrates– o los «normalizadores» –como Aristóteles–, que intentan conciliar la filosofía con el orden establecido? Según Zizek, la filosofía debe combatir el creciente orden nihilista que se nos quiere vender como el dominio de las nuevas libertades, esta civilización sin mundo que afecta de manera evidente a los jóvenes. Ante las alternativas del populismo o el fundamentalismo religioso, Zizek propone la construcción de nuevas zonas emancipadoras, empezando por las ciudades –entre las que pone como ejemplo a Barcelona–, la ruptura del dominio patriarcal, la reivindicación del materialismo y la invención de una nueva sociedad que corrija los errores del capitalismo y el comunismo. Más combativo y lúcido que nunca, Zizek nos alerta de los cantos de sirena de la agonía del capitalismo, que en su última evolución ideológica nos ofrece una falsa libertad a cambio de nuestra sumisión absoluta, en esta era «poshumana» en la que solo podremos recuperar nuestra individualidad llevando a cabo una evolución social emancipadora e igualitaria. «Zizek, siempre audaz a la hora de identificar los peligros del capitalismo, posee una fe inquebrantable en la capacidad del hombre para crear algo mejor» (Colin Fox, Scottish Socialist Voice). «Pocos pensadores ilustran las contradicciones del capitalismo mejor que Slavoj Zizek» (John Gray, The New York Review of Books).
El libro reúne las cuatro obras atribuidas a Hermes Trismegisto, textos fundamentales de la filosofía hermética. Escritos en griego, y pertenecientes seguramente a algún autor alejandrino, comprenden: Poimandres, donde se exponen las claves de la creación del mundo; el Discurso de Iniciación o Asclepios, donde Hermes alecciona a Asclepio, a Tat y a Amón, reunidos en un templo, y que aporta las ideas esenciales para la iniciación sagrada en los círculos herméticos; además de La virtud del Mundo y los Diálogos de Hermes a Amón.
La rica y atractiva personalidad de Séneca, que reunía en un solo individuo al político, al escritor y al filósofo, no podía pasar desapercibida ni para sus contemporáneos ni para los estudiosos posteriores. De espíritu curioso, permeable a cualquier intento de explicación científica, con un gran afán racionalista, fue preceptor de Nerón –que más tarde le ordenó su suicidio- y protegido de la intrigante Agripina, cuya muerte no supo o no quiso impedir. Sus excesos literarios, sus recomendaciones éticas o filosóficas, ciertas afinidades con el cristianismo, la incompatibilidad de las doctrinas estoicas con su vida de lujo, los silencios y complicidades con los desmanes de los emperadores son rasgos que caracterizan al filósofo cordobés y que se pueden rastrear en sus diálogos y epístolas. Sobre la felicidad trata de cómo el sabio debe aspirar a los valores absolutos, a conseguir la libertad interior ante los estados de riqueza o de pobreza, las distintas circunstancias de la vida pueden aconsejar actitudes o valores preferibles a otros. En Sobre la brevedad de la vida viene a asegurar que el único capacitado para disfrutar de la vida es el hombre culto que recuerda el pasado, se sirve del presente y tiene previsión del futuro, mientras que los torpes no controlan el pasado, el presente se les escapa y temen el futuro.
Los textos reunidos en este volumen se mantiene fieles a los principios de la revista "Les Temps Modernes" que apareció poco después de concluida la Segunda Guerra Mundial: "textos totalmente comprometidos y totalmente libres Simone de Beauvoir, en su siempre efectiva prosa, desarrolla una convincente defensa del existencialismo, intentando detectar los riesgos que lo acechan desde el momento en que empieza a convertirse en una moda y con ello se vulgariza. No sólo estamos ante la que quizá sea la más clara y contundente exposición de principios del existencialismo a ojos de Simone de Beauvoir y de una obra que ilumina con extraordinaria nitidez la obra sartriana posterior, sino también ante la más precisa denuncia de los peligros a que el existencialismo se enfrenta y la formulación de inteligentes estrategias para combatirlos.
En la actualidad, la positividad de la felicidad desbanca a la negatividad del dolor, y se extiende al ámbito social. Al expulsar de la vida pública los conflictos y las controversias, que podrían provocar dolorosas confrontaciones, se instaura una posdemocracia, que es en el fondo una democracia paliativa. En la actualidad vivimos en una sociedad que ha desarrollado una fobia al dolor, en la que ya no hay lugar para el sufrimiento. Este miedo generalizado se refleja tanto en lo personal como lo social, e incluso en la política. El imperativo neoliberal «sé feliz», que esconde una exigencia de rendimiento, intenta evitar cualquier estado doloroso y nos empuja a un estado de anestesia permanente. Como en La sociedad del cansancio, Byung-Chul Han parte del supuesto de que en Occidente se ha producido un cambio radical de paradigma. Las sociedades premodernas tenían una relación muy íntima con el dolor y la muerte, que enfrentaban con dignidad y resignación. Sin embargo, en la actualidad, la positividad de la felicidad desbanca a la negatividad del dolor, y se extiende al ámbito social. Al expulsar de la vida pública los conflictos y las controversias, que podrían provocar dolorosas confrontaciones, se instaura una posdemocracia, que es en el fondo una democracia paliativa.
El amor, las mujeres y la muerte es una recopilación de ensayos escritos por el filósofo del s. XIX Arthur Schopenhauer, en el que no sólo se tratan los temas referidos por el título, sino también otros tantos que ocupan aproximadamente la misma cantidad de páginas. Una concepción pesimista y lúdica es la característica del pensamiento de Schopenhauer.
Los tres estudios aquí reunidos contienen las reflexiones del autor sobre sendos problemas específicos de método: el concepto de paradigma, la teoría de las signaturas y la relación entre historia y arqueología. En contra de lo que suele creerse, el método, de hecho, comparte con la lógica la imposibilidad de estar del todo separado del contexto en el que opera. No existe un método válido para todos los ámbitos, así como no existe una lógica que pueda prescindir de sus objetos. Dijo «La Nación» sobre este libro: «El italiano Giorgio Agamben aborda de manera provocativa las estrategias metodológicas de Paracelso, Kuhn y Foucault».