En Utopía (1516), Moro describe cómo debería ser la organización y estructura para componer un Estado ideal. Inspirado en La República de Platón y con un toque humanista más refinado que el de Erasmo, nos explica cómo debe imperar ante todo el respecto y la tolerancia entre las personas.
Por qué algunas mujeres valoran, ante todo, el matrimonio y la familia, mientras que otras atribuyen más importancia a la independencia y a la propia realización? ¿Por qué una misma mujer se comporta, según sea el entorno, como extravertida o introvertida? Éstas y otras muchas preguntas reciben una insólita y fascinante respuesta en el presente libro. Sucede que cuanto más compleja es una mujer más probable es que tenga dentro de sí muchas "diosas activas La tarea consiste en decidir cuál de ellas cultivar y cuál superar. Las diosas de cada mujer explica que cuando una mujer comprende sus propios patrones internos puede llegar a superar toda una serie de dicotomías restrictivas, tales como: masculino/femenino, madre/amante, profesional/ama de casa, etc. Estos patrones internos toman la forma de siete diosas arquetípicas que son otros tantos tipos de personalidad. Se trata de que cada mujer identifique a sus diosas dominantes (que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea hasta la nutritiva Deméter y la creativa Afrodita, pasando por Hera, diosa del matrimonio, o Perséfone, reina del mundo subterráneo, o Hestia, prototipo de la mujer paciente). Las diosas de cada mujer es, en suma, una guía escrita para todas las mujeres por la fuente de su propio misterio, y para todos los hombres encantados por una mujer.
Con su Crítica de la razón pura, Immanuel Kant desató una verdadera revolución. El libro dio origen a la filosofía trascendental y provocó un impacto en sus contemporáneos. El filósofo de Königsberg analiza las bases de nuestra capacidad de pensar y llega a la conclusión de que es limitada. A diferencia de muchos filósofos anteriores a él, con su tratado explica que la razón humana no puede responder preguntas como la de la existencia de Dios o del alma o el origen del mundo. Kant presupone el constructivismo moderno cuando afirma que el ser humano solo dispone de posibilidades limitadas (como si fueran unas gafas) para percibir la realidad. Kant quería reconciliar el empirismo con el racionalismo a través de su filosofía, pero sus asombrados lectores y sus numerosos oyentes en la universidad se quedaron con la deprimente conclusión de que nunca podrían conocer el mundo “verdadero”.
“Llevo adelante una investigación sobre la manera en que los muertos entran en la vida de los vivos, entre nosotros, hoy en día, y cómo los hacen actuar”. Así presentaba Vinciane Despret, filósofa contemporánea, el trabajo que culminará en este libro. En cuanto hacemos un mínimo lugar para corrernos de la cultura oficial que nos exige reconocer públicamente que luego de la muerte no hay nada y que nos impone el mandato social de “hacer el duelo”, las experiencias y los relatos se multiplican. La que se pone los zapatos de su abuela, el que le escribe a su hijo fallecido, el que llevó las cenizas a la punta de una montaña, la antropología forense, los difuntos que aparecen en los sueños o hacen signos, los funerales, las tradiciones populares, las sesiones de espiritismo, las series de televisión norteamericanas… Los muertos están entre nosotros, y están activos: influyen, transmiten, unen, movilizan, se transforman y nos transforman. La cuestión, entonces, no es si los muertos existen o no, sino cuál es su modo de existencia. Resistiéndose a la tentación explicativa de las ciencias sociales y la psicología, y siguiendo los relatos de “quienes quedan”, Despret se pregunta en qué condiciones se prolonga la existencia de los muertos, qué los sostiene y qué los pone en riesgo, y principalmente de qué son capaces y de qué nos vuelven capaces.
Lucio Anneo Séneca (4 A.c. - 65 D.c.), Fue Un Político, Orador Y Filósofo Romano, Nacido En La Ciudad Que Hoy Es Córdoba, España. Actualmente Se Le Conoce Más Por Su Obra Filosófica, Firmemente Arraigada En Las Ideas Del Estoicismo Tardío, Que Ayudó A Definir Junto A Otros Grandes De Esta Corriente Filosófica, Como Marco Aurelio Y Epicteto. Además De Su Importante Carrera Como Senador Y Político En La Roma De Tiberio, Calígula, Claudio Y Nerón, En Un Período Violento Y Complicado Del Imperio Romano, Y Del Que Nos Han Llegado Textos De Incalculable Valor, Séneca También Dejó Escritos Mucho Más Personales. En Este Volumen, Hemos Reunido Las Tres Consolaciones Que Escribió A Familiares Y Amigos: "consolación A Marcia", Por La Pérdida De Su Hijo, "consolación A Helvia", Su Madre, Tras El Exilio De Séneca Y "consolación A Polibio", Por El Fallecimiento De Su Hermano. En Todas Ellas Deja Clara Su Postura Ante La Pérdida Y Pone De Manifiesto Su Estoicismo.
La Historia del mundo se ha sumido, en los últimos años, en lo que parece ser un relato distópico. Los acontecimientos que sacudieron a la humanidad han trastocado lo que parecía ser una base social establecida en el sentido y la coherencia respecto de quienes somos y cómo nos movemos. A día de hoy, pareciera reinar el sinsentido generalizado y Zizek es consciente de ello. El filósofo aborda, a través de su mirada aguda, incisiva y extravagante, este brote de la humanidad revisando diversos acontecimientos atravesados por la 'locura' ¿Es realmente tan morbosa la gigantesca orgía planeada para tener lugar en Ucrania? ¿Qué debe hacer la sociedad, ya sea en la gran pantalla o en el campo de guerra, en preparación para el fin del mundo? Mundo loco es nuevo libro con muchas más preguntas que respuestas.
¿Y si aprovecháramos el poder de la vergüenza como un motor vital y político? El nuevo ensayo del autor de Andar, una filosofía. La vergüenza es un sentimiento omnipresente en el mundo contemporáneo, un signo de nuestra responsabilidad. Podemos avergonzarnos del estado del mundo, de las propias pertenencias frente a los que no tienen nada, de la indecente riqueza de los poderosos, del modo en que asfixiamos el planeta, de las actitudes sexistas o racistas... La vergüenza no es solo tristeza y retraimiento; también es portadora de ira, de una energía transformadora. Por eso Marx proclamó que la vergüenza es revolucionaria. En este ensayo, Frédéric Gros recurre a autores como Primo Levi, a Annie Ernaux, a Virginie Despentes y a James Baldwin, para explorar las profundidades de un sentimiento demasiado olvidado en la filosofía moral y política.
Caminar es mucho más que poner un pie delante del otro. ¿Y si solo se pudiera pensar bien a través de los pies? «Un admirable libro que entusiasmará incluso a los sedentarios empedernidos.» Le Monde des Livres Andar no exige ni aprendizaje, ni técnica, ni material ni dinero. Sólo requiere de un cuerpo, de espacio y de tiempo. Cada día son más los aficionados a caminar, y todos ellos obtienen los beneficios de esa propensión: sosiego, comunión con la naturaleza, plenitud... Andar. Una filosofía es un recorrido (a pie), filosófico y literario, en compañía de ilustres autores como Rimbaud, Thoreau o Kant cuyo hilo conductor es el simple hecho de caminar. Andar como experiencia de libertad, como acto solitario y propicio para la ensoñación, como motor de creatividad... Este libro es una celebración del paseo y una reivindicación de virtudes elementales que parecemos haber olvidado en esta época de prisas y de monotonía. Desde un enfoque cultural, Frédéric Gros se adhiere a la corriente de lo slow y nos invita a valorar las ventajas de la lentitud. «Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. Para andar hacen falta ante todo dos piernas. Todo lo demás es superfluo. ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen».
El Discurso del método vio la luz en 1637 bajo anonimato. Habían transcurrido cuatro años desde la condena de Galileo. Descartes, tal vez guiado por la prudencia y por enfatizar su voluntad de diálogo, se inclinó por proponer un discurso en lugar de un tratado. En esta obra, la más célebre del filósofo francés y en la que aparece la famosa frase «pienso, luego existo», desarrolla un método inspirado en sus trabajos científicos y basado en la duda sistemática, que le permitió establecer las bases del conocimiento. El resultado es uno de los libros más importantes de la de la historia del pensamiento occidental, que supuso un punto de inflexión en la ciencia y la filosofía moderna. La presente edición está a cargo de María Ramon Cubells, profesora titular en la Universidad Rovira i Virgili y experta en filosofía moderna. Además de la magnífica introducción que nos adentra en una de las obras cruciales del pensamiento, también ha desarrollado un aparato de notas que complementan y enriquecen la lectura.
¿Quién mejor que Séneca para hablar sobre un tema que preferimos evitar? En este libro nos advierte que «vive mal quien no sabe morir bien» y nos aconseja «estudiar la muerte», pues es la idea de la muerte y no la muerte misma lo que nos da tanto miedo. Séneca nos habla con franqueza sobre la necesidad de aceptar la muerte. Reflexiona sobre su universalidad, su importancia como rito final de paso de la vida y su capacidad para liberarnos del dolor, la esclavitud o la opresión, y nos muestra en qué consiste una buena vida y el buen morir. El arte de morir reúne las notables meditaciones de Séneca sobre la muerte y el morir. Incluye un epílogo de Tácito que relata el suicidio de Séneca, que pondría en práctica las ideas sobre las que tanto había predicado cuando Nerón lo sentencia a muerte.
A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido. Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos. ¿Cómo podemos ser felices y libres a pesar de las vicisitudes de la vida? En esta obra maestra del pensamiento estoico, también conocida como Enquiridión , Epicteto nos invita a centrarnos en controlar solo lo que dependa de nosotros y aceptar lo que venga de fuera. Basándose en ejemplos prácticos y cotidianos, el libro condensa los principios del estoicismo, la corriente filosófica que busca la tranquilidad del espíritu, de la que, junto con Marco Aurelio y Séneca, Epicteto es el máximo representante.
Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos. Ideas que han cambiado el mundo. El relato de Platón de los discursos entre Sócrates y sus amigos sobre el amor y el deseo, la verdad y la ilusión, la trascendencia espiritual y las cualidades de un buen gobernante influyó profundamente en nuestra percepción de las relaciones humanas, la sociedad y el poder. Junto con el famoso mito de la caverna, también incluido en este volumen, marcó la tradición de la filosofía occidental. A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido.
Taurus recupera uno de los textos clave de la obra de E. M. Cioran. Estos aforismos, escritos en su etapa de madurez, condensan su pensamiento de manera tan lacónica como eficaz y coherente, y constituyen un hallazgo decisivo para cualquier amante de las paradojas y la ironía. Tallados con precisión, hablan del tiempo, de Dios, de la religión, del silencio, de la muerte y del nacimiento, «una casualidad, un accidente risible». En ellos conviven una devastadora lucidez junto a un humor sin límites, y la lógica más aplastante junto al mayor contrasentido. Opuesto al optimismo y la autocomplacencia de un modo radical, Cioran no desalienta, tiene el talento de fortalecer.
Los Ejercicios negativos ofrecen el pensamiento de Cioran con la frescura de sus inicios, con el júbilo de su hallazgo, lejos de todo estilo encorsetado. Cioran se presenta con toda libertad, se descubre en la cotidianidad maravillosa de su espíritu. En la obra de Cioran, Los ejercicios negativos marcan una diferencia a la vez que mantienen una continuidad, teniendo así un puente entre dos épocas de una vida y de una escritura. Estos ejercicios son el germen de Breviario de podredumbre, son el preludio y la base. Encarnan el momento de cambio a la lengua francesa, en lo sucesivo irremediablemente preferida a la rumana. En este sentido, los textos de este libro atestiguan una ruptura y una crisis. En esta obra el escritor todavía está próximo al lirismo de su época rumana. Sin embargo, en esta obra se adelanta, brinda sus anticipaciones y sus visiones. Los Ejercicios negativos, como textos de transición a los Silogismos de la amargura, ofrecen al lector un Cioran sin maquillar, un Cioran esencial.
El gran maestro estoico, nos legó sus enseñanzas sobre el arte del vivir en los tres tratados que recoge este volumen. Son diálogos en los que, con un estilo directo, se tratan temas como la felicidad, el retiro del mundanal ruido, el desarrollo del tiempo o la relación entre placer y virtud. Las siguientes páginas ofrecen un cúmulo de consejos para apartarnos del exceso y la negligencia, la ambición y la ligereza, la soberbia y el lucro… o recordarnos cómo es posible ser feliz sin deseo ni temor, tan solo gozando de la Naturaleza. Una guía vital conducida siempre por el gran motor del conocimiento y la curiosidad.
En palabras del autor, «vuelvo a pensar en la extraña conexión, vivida por mí en lo más profundo, entre política y filosofía (...) entendiendo a esta última como una interpelación libre de alguien a algún otro (...) que consista en la transformación directa de un sujeto, una especie de conversión radical, un vuelco completo de la existencia».«Hay algo así como una relación paradójica entre democracia, política y filosofía, términos que están finalmente ligados por la cuestión de la verdad».«Educado en un mundo cuyo pensamiento está corrompido y donde la injusticia es algo parecido a un principio tan secreto como sagrado (...) el filósofo no debería asombrarse de tener que vivir en una situación paradójica. La democracia es una condición de la filosofía, pero no tiene relación directa con la justicia, a la cual le toca presentarse, a la mayor distancia posible de las delicias democráticas y corruptas de la libertad individual, como la alianza circunstancial entre la virtud y el terror».«Venida de todos así como destinada a todos, de tal modo se definirá la existencia de la filosofía, una vez que, bajo condición de la política, sea democrática, en el sentido comunista del término, tanto con anterioridad a su existencia misma como con posterioridad a ella».
El efecto más visible de esta extraña experiencia de pasividad que yace en el corazón del obrar mal es que el hombre se siente víctima precisamente por ser culpable. Similar desdibujamiento de la frontera entre culpable y víctima se observa cuando se parte del otro polo. Puesto que la punición es un sufrimiento que se considera merecido, ¿quién sabe si todo sufrimiento no es, de una u otra manera, el castigo por una falta personal o colectiva, conocida o desco- nocida? Esta interrogación, que verifica incluso en nuestras sociedades secularizadas la experiencia del duelo (...) recibe un refuerzo por parte de la demonización paralela que convierte el sufrimiento y el pecado en expresión de las mismas potencias maléficas. Tal es el fondo tenebroso, jamás desmitificado por completo, que hace del mal un único enigma.
«Si el tema del libro es el destino del arte en el siglo XIX, ese destino sólo tiene algo que decirnos porque está contenido en el tictac de un reloj cuya hora ha sonado por primera vez sólo para nuestros oídos. Quiero decir con ello que la hora fatal del arte ha sonado para nosotros, y he fijado su marca en una serie de reflexiones pasajeras que llevan el siguiente título: “La obra de arte en la época de su reproducción mecánica”. Esas reflexiones tratan de dar una forma verdaderamente actual a los problemas de la teoría estética, y ello, desde adentro, evitando toda relación no mediatizada con la política».Desmembrada por los dos polos de una dialectización «fallida» entre dos dialécticas (la de la obra de arte autónoma, la del arte consumible), es evidente, sin embargo, que la problemática del artículo se abre al debate contemporáneo, que ha reformulado bajo otra luz esa comprobación de una discrepancia.
Khôra sitúa una aporía ejemplar del texto platónico. El Timeo nombra khôra (localidad, lugar, espaciamiento, emplazamiento) a esa «cosa» que no es nada de aquello a lo cual, sin embargo, parece «dar lugar», sin dar jamás nada, empero: ni los paradigmas ideales de las cosas ni las copias que un demiurgo insistente inscribe en ella. Insensible, impasible pero sin crueldad, inaccesible a la retórica, khôra desalienta, ella «es» lo mismo que desarma los esfuerzos de persuasión, y cualquiera querría tener el valor de creer o el deseo de hacer creer: por ejemplo, en las figuras, tropos o seducciones del discurso. Esta increíble e improbable experiencia es también, entre otras dimensiones, política. Anuncia un pensamiento, o mejor, sin prometerla, una puesta a prueba de lo político.
Esta conferencia fue pronunciada en 1976 en la sede de Charlottesville de la Universidad de Virginia. Jacques Derrida había sido invitado a hablar en ella sobre la Declaración de Independencia norteamericana. El lugar se prestaba: lo sabemos frecuentando por el fantasma de Jefferson; y también la fecha era apropiada: un bicentenario. ¿Quién firmó esa Declaración, y a qué se comprometió? En ello se juegan las estructuras teológico-políticas de la representación y de las democracias modernas. Apenas esbozada, la cuestión sigue las vueltas de un laberinto que se asemeja al del oído; y es también la de Nietzsche, la suya, como aquella de la cual escucha hablar, tratando de paso un solo y único tema: la autobiografía, su padre y su madre, las políticas de la lengua, de la firma y de la enseñanza, el periodismo y hasta el Estado moderno. ¿Podemos interrogarnos hoy acerca de una "herencia política" de Nietzsche?