Byung-Chul Han reflexiona en este ensayo sobre la crisis temporal contemporánea, en diálogo con Nietzsche y Heidegger. La fugacidad de cada instante y la ausencia de un ritmo que dé un sentido a la vida y a la muerte, nos sitúa ante un nuevo escenario temporal, que ya ha dejado atrás la noción del tiempo como narración. Según Byung-Chul Han, no estamos ante una aceleración del tiempo, sino ante la atomización y dispersión temporal —a la que llama disincronía—. Cada instante es igual al otro y no existe ni un ritmo ni un rumbo que dé sentido a la vida. El tiempo se escapa porque nada concluye, y todo, incluido uno mismo, se experimenta como efímero y fugaz. La muerte es un instante más, lo cual invalida la vivencia de la muerte, en Nietzsche y Heidegger por ejemplo, como consumación de una unidad con sentido. El presente libro sigue el rastro, histórica y sistemáticamente, de las causas y síntomas de esta disincronía. Pero el final del tiempo como duración narrativa no tiene por qué traer consigo un vacío temporal. Al contrario, da lugar a la posibilidad de una vida que no necesita de la teología ni la teleología, y que a pesar de ello tiene su propio aroma. Pero para ello es necesario un cambio. En palabras de Byung-Chul Han, «la crisis temporal solo se superará en el momento en que la vita activa, en plena crisis, acoja de nuevo la vita contemplativa en su seno.»
Este nuevo ensayo de Byung-Chul Han es un llamamiento a la salvaguarda de las fuentes de adhesión social y de familiaridad y, al mismo tiempo, se reflexiona sobre estilos de vida alternativos que serían capaces de liberar la sociedad de su narcisismo colectivo. Los rituales, como acciones simbólicas, crean una comunidad sin comunicación, pues se asientan como significantes que, sin transmitir nada, permiten que una colectividad reconozca en ellos sus señas de identidad. Sin embargo, lo que predomina hoy es una comunicación sin comunidad, pues se ha producido una pérdida de los rituales sociales. En el mundo contemporáneo, donde la fluidez de la comunicación es un imperativo, los ritos se perciben como una obsolescencia y un estorbo prescindible. Para Byung-Chul Han, su progresiva desaparición acarrea el desgaste de la comunidad y la desorientación del individuo. En este libro, los rituales constituyen un fondo de contraste que sirve para perfilar los contornos de nuestras sociedades. Se esboza, a una genealogía de su desaparición mientras se da cuenta de las patologías del presente y, sobre todo, de la erosión que ello comporta.
Byung-Chul Han, el filósofo contemporáneo más conocido de la actualidad y uno de los más leídos en el mundo, publica con Paidós La tonalidad del pensamiento, el primer volumen de la Trilogía de las conferencias. En abril de 2023, Byung-Chul Han viajó por primera vez a Portugal e impartió unas conferencias en Oporto y Lisboa. Días después ofreció, también por primera vez, una conferencia musical en Leipzig. De ahí nace La tonalidad del pensamiento, el libro que el lector tiene hoy en sus manos y que reúne estas conferencias. En la primera de ellas, de título «Amor / Eros», el autor se pregunta por el sentido del amor en una sociedad en la que el otro se desvanece por falta de contacto físico y personal. La segunda, «Sobre la esperanza», es una reflexión sobre la transcendencia de esta virtud que, en palabras del filósofo, «es el espíritu de una idea que va más allá de lo que podemos imaginar». La última ponencia da título a esta obra: en «La tonalidad del pensamiento», Han expone los tonos y temas que atraviesan su filosofía. Sus libros, dice, no son repeticiones, sino variaciones: notas que van desplegándose en torno a grandes conceptos. Por ello, la conferencia contó con la interpretación en piano de las piezas favoritas del autor: las Variaciones Goldberg y las Suites francesas de Bach y las Kinderszenen de Schumann. La tonalidad del pensamiento es el primer volumen de la Trilogía de las conferencias, una obra que pone al alcance de los lectores los textos, las fotografías y el acceso en exclusiva a las grabaciones de las conferencias más recientes del autor.
Dos figuras capitales del pensamiento contemporáneo, el filósofo Gilles Deleuze y el psicoanalista Félix Guattari, han escrito conjuntamente tres libros que han significado sendos hitos fundamentales: El Anti-Edipo (1972), Mil mesetas (1980) y, recientemente, ¿Qué es la filosofía? (1991), un libro que «condensa todo lo que los autores han querido hacer hasta ahora, tanto conjunta como separadamente», en palabras de Didier Eribon. La filosofía no es contemplación, ni reflexión, ni comunicación. Es la actividad que crea los conceptos, afirman Deleuze y Guattari. ¿Cómo se distingue de sus rivales, que pretenden proveernos de conceptos (como la mercadotecnia en la actualidad)? La filosofía tiene que decirnos cuál es la naturaleza creativa del concepto y cuáles son sus concomitantes: la mera inmanencia, el plano de inmanencia y los personajes conceptuales. Con ello, la filosofía se diferencia de la ciencia y de la lógica. Éstas no se rigen por conceptos sino por funciones, en un plano de referencia y con observadores parciales. El arte se rige por preceptos y afectos, en un plano de composición de figuras estéticas. La filosofía no es interdisciplinaria; es, en sí misma, una disciplina completa que entra en resonancia con la ciencia y con el arte, como éstos con ella: encontrar el concepto de una función, etc. Lo que sucede es que los tres planos son las tres maneras que tiene el cerebro de coincidir con el caos y de afrontarlo. Se trata de los Caiodes. El pensamiento sólo puede constituirse en esta relación en la que siempre corre el peligro de abismarse.
"Veinte poemas de amor y una canción desesperada" es uno de los poemarios en lengua española más leídos de todos los tiempos. El poeta chileno Pablo Neruda (pseudónimo de Neftalí Reyes Basoalto) lo publicó en 1924 con tan solo 19 años, y con él ingresó en la cumbre de la literatura universal, lo que se confirmaría más tarde con la obtención del Premio Nobel. Muy influido por el modernismo, este clásico conserva intacta su magia secreta, contagiosa y peligrosa.
Si en su "Discurso sobre las ciencias y las artes" (1750) y en su "Discurso sobre el origen de la desigualdad" (1755) -publicados en un solo volumen en esta colección- Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) fue sentando las bases de su pensamiento filosófico y social, el trabajo fundamental que acabó alumbrando el autor en el campo del pensamiento político fue "Del Contrato social", publicado en 1762. Esta obra, en la que toman cuerpo las inquietudes políticas y la fe en la razón de la corriente ilustrada, puede considerarse la fundadora del derecho político. Su análisis teórico de la soberanía de los Estados como producto de la voluntad general se fundamenta en un contrato por el que el individuo enajena su libertad natural a cambio de convertirse en ciudadano, recibir los derechos inalienables de igualdad jurídica e igualdad moral, y asegurar la libertad de todos los miembros de la sociedad. "Del Contrato social" es uno de los textos capitales para entender el nacimiento de las sociedades modernas. Traducción y prólogo de Mauro Armiño
Terminado durante el verano de 1888, "Crepúsculo de los ídolos" es una completa introducción de conjunto a las "heterodoxias filosóficas esenciales" de Friedrich Nietzsche (1844-1900). También en el aspecto estilístico constituye este libro una excelente antología, tanto por su lenguaje vivo, jovial y agresivo, como por los aforismos de su primera parte. La presente edición se complementa con una introducción y abundantes notas a cargo de Andrés Sánchez Pascual, traductor asimismo de la obra.
La extensa y variada obra de Platón (h. 428-h. 347 a.C.) ofrece en "El banquete" un estilo y una configuración peculiares, condicionados por la elección del escenario (una conversación después de una comida) y la naturaleza del tema tratado (el amor, esencial y recurrente a lo largo de la obra platónica). Como señala Carlos García Gual, en este diálogo Platón despliega con habilidad literaria y versátil retórica un abanico de perspectivas que permite al lector advertir la complejidad de los enfoques posibles, para luego establecer, a través de la iluminada revelación de Diotima, su propia teoría, según la cual el impulso erótico se sublima en una escala dialéctica hacia esa idea de Belleza que es también el Bien.
Los ensayos reunidos en "Herreros y alquimistas" muestran el lugar específico que ocupan en la historia de las formaciones sociales las culturas exóticas, arcaicas y primitivas, irreductibles a los enfoques y valoraciones eurocéntricos. El conjunto de mitos, ritos y símbolos asociados a los oficios de minero, metalúrgico y forjador, cuyos secretos se transmiten de generación en generación a través de ritos iniciáticos, ilustra los cambios de la actitud mágico-religiosa de los hombres del mundo preindustrial con respecto a la materia desde el preciso momento en que descubren su poder para cambiar el modo de ser de las sustancias minerales. Mircea Eliade señala que ese doble carácter experimental y místico está igualmente presente en la alquimia, ciencia sagrada que estudia la pasión, matrimonio y muerte de las sustancias, destinadas a la transmutación de la materia (la piedra filosofal) y de la vida humana (el elixir de la vida). Otras obras de Mircea Eliade en esta colección: "El mito del eterno retorno".
Si la primera parte de este volumen ofrece distintos ejemplos prácticos de psicoanálisis aplicado expuestos por Sigmund Freud (1856-1939), la segunda recoge once trabajos (entre los que destacan los dedicados al psicoanálisis silvestre, a la utilización de la interpretación de los sueños para el diagnóstico y a la dinámica de la transferencia entre el enfermo y el médico) que explican a especialistas y profanos las reglas básicas a las que ha de ajustarse la tarea clínica, los obstáculos que han de orillarse para lograr una adecuada eficacia terapéutica y los procedimientos que constituyen el bagaje de la técnica psicoanalítica.
Presentado por Arthur Schopenhauer al concurso convocado en 1839 por la real Sociedad Noruega, en el que obtuvo el premio, "Sobre la libertad de la voluntad" vería la luz en 1841 junto con otro trabajo -«Sobre el fundamento de la moral»-, bajo el título común de "Los dos problemas fundamentales de la ética". La importancia y el lugar exacto que ocupa esta obra clave de Schopenhauer (1788-1860) en el conjunto de su filosofía quedan perfectamente establecidos en la introducción de Ángel Gabilondo, quien asimismo ha revisado -subsanando algunas erratas y modificando ligeramente algunos criterios de edición- la traducción clásica de Eugenio Ímaz para la Revista de Occidente. Complementan la edición los combativos prólogos que Schopenhauer escribió para acompañar la primera y la segunda ediciones (1841 y 1860, respectivamente) de la mencionada obra "Los dos problemas fundamentales de la ética".
La "Investigación sobre el conocimiento humano" constituye la exposición más coherente y madura de las ideas de David Hume (1711-1776). La obra se erige en torno a la formulación de los dos grandes principios del empirismo clásico del siglo XVII -por un lado, la afirmación de que todas nuestras representaciones se fundamentan en la experiencia y, por otro, el principio de que las cuestiones de hecho, esto es, las proposiciones fácticas, no son reductibles a las relaciones de ideas, sin que quepa establecer una dependencia jerárquica del conocimiento empírico respecto al conocimiento racional-. A partir de estos fundamentos, la exposición se centra, en definitiva, en la crítica de la noción de "causa", con todas las implicaciones y derivaciones que el desarrollo de este tema central lleva consigo. Prólogo y traducción de Jaime de Salas Ortueta
La convicción de Arthur Schopenhauer (1788-1860) de que la filosofía no debía ser una mera elaboración de teorías y estructuras de pensamiento, sino guía para adopción de decisiones vitales y de una determinada concepción de la vida, se pone de manifiesto en los textos que, para uso y reflexión personal, fue escribiendo a lo largo de su vida, como "El arte de tener razón", "El arte de hacerse respetar" o "El arte de insultar". A tal fin obedece también "El arte de conocerse a sí mismo", cuaderno íntimo o vademécum personal que el filósofo tituló a partir de la antigua y conocida sentencia griega, y en el que iba apuntando observaciones autobiográficas, recuerdos, reflexiones, indicaciones pragmáticas, reglas de comportamiento, máximas, citas y refranes. Reconstruido por Franco Volpi, en él se pueden reconocer las reglas básicas de su filosofía de la vida: autarquía, respeto de sí, amor propio, soledad, aristocracia de la inteligencia, una sana misantropía, reserva en el trato con el otro sexo, etc.: un acceso directo y sencillo a las ideas más personales del fundador del pesimismo.
Como expresa en su introducción Franco Volpi, EL ARTE DE INSULTAR es el complemento perfecto de EL ARTE DE TENER RAZÓN, pues, tal como acababa concluyendo el propio Arthur Schopenhauer (1788-1860), y aun previniendo contra él, éste era el último recurso cuando todas las demás artes de la argumentación habían fracasado. Si bien el fundador del pesimismo desaconsejó en todos sus escritos llegar a tal extremo, fue generoso a la hora de diseminar a lo largo de sus obras insultos, improperios, ofensas, escarnios y sentencias tajantes que, reunidas en orden alfabético en este volumen que difícilmente dejará indiferente a nadie, nos muestran una de las caras más atrabiliarias, fulminantes y políticamente incorrectas "avant la lettre" del filósofo de Danzig.
Nacido en Siria en el siglo II, Luciano de Samósata es uno de los grandes satíricos no sólo de la Antigüedad, sino de todos los tiempos. Miembro de la clase ilustrada, Luciano se burla despiadadamente, desde un ateísmo materialista, de las costumbres de la época, de las supersticiones religiosas y de los afanes mundanos, sirviéndose del diálogo no como forma literaria con intenciones filosóficas, sino como procedimiento artístico para dar salida a su capacidad dramática y satírica. Los "Diálogos de los dioses", los "Diálogos de los muertos", los "Diálogos marinos" y los "Diálogos de las cortesanas" ponen de manifiesto la elegancia de su estilo, la libertad de su juicio y el profundo nihilismo de sus ideas. Traducción e introducción de Juan Zaragoza Botella
Nacido en Córdoba, en el seno de una familia acomodada y culta, Lucio Anneo Séneca (ca. 1 a.C.-65 d.C.) participó en la agitada vida política romana durante los azarosos reinados de Calígula, Claudio y Nerón, quien acabó forzándole al suicidio. Partidario de la filosofía estoica, basada en la autarquía de la virtud (único bien verdadero, accesible a todos en cualquier parte), legó una copiosa obra, dentro de la cual destacan sus escritos consolatorios, pertenecientes a un género orientado a procurar la superación de un trance amargo, mitigando o suprimiendo la pena o la tristeza que comporta. Integran este volumen las consolaciones a Marcia, a su madre Helvia y a Polibio, así como una selección de las célebres cartas a Lucilio. Introducción y traducción de Perfecto Cid Luna
No hay duda de que parte de la popularidad e interés que, a diferencia de otros filósofos coetáneos, sigue despertando hoy día Arthur Schopenhauer (1788-1860) se debe a su heterodoxia y a su amplitud intelectual de miras, que lo llevó no sólo a interesarse por las culturas orientales en una época en la que prácticamente eran desconocidas y despreciadas en Occidente, sino también a tenerlas en cuenta en su obra. Recopilado y organizado por Giovanni Gurisatti, autor asimismo del iluminador estudio que redondea el libro, NOTAS SOBRE ORIENTE reúne los pasajes, apuntes, fragmentos y aforismos que, relacionados con los principales sistemas de pensamiento orientales, como el budismo, el hinduismo o el Tao, se hallan dispersos a lo largo de los voluminosos autógrafos del fundador del pesimismo. Una lectura que revela, además de su viva y prolongada empatía hacia ellos, una sorprendente modernidad.
A lo largo de sus muchos diálogos, Platón recurrió a menudo a la elaboración de mitos a fin de ilustrar mejor mediante ellos el concepto o la idea que quería expresar. Su utilización de este ancestral recurso didáctico que se remonta a los principios del pensamiento humano y que destaca por su fuerza poética y plástica y su fuerza de seducción intelectual habría de hacer especial fortuna a lo largo de la transmisión de la filosofía, y muy especialmente en el caso de algunos de ellos, como el célebre "mito de la caverna", el del Andrógino (origen de la noción de "la media naranja") o el del continente Atlántida, raíz de una fecunda veta en diversos ámbitos de la cultura. "Mitos" reúne en un solo volumen todos aquellos pasajes más relevantes en los que Platón se sirvió de este eficaz recurso metafórico. Prólogo de Carlos García Gual
En 1836 -dieciocho años después de la aparición de "El mundo como voluntad y representación"- Arthur Schopenhauer (1788-1860) publica "Sobre la voluntad en la naturaleza", vigorosa exposición de las claves fundamentales de su pensamiento. La obra, orientada a validar la teoría de la voluntad como principio de todo movimiento en las fases más elementales del proceso evolutivo, es sumamente representativa, tanto por sus reflexiones propiamente filosóficas como por el acerbo talante crítico con que analiza el pensamiento contemporáneo, de las ideas y el estilo del primer «hombre trágico» de la Era Moderna, que tan profundamente habría de influir sobre Nietzsche, Freud y Kafka.
El testamento de Freud –y la clave de la lectura de toda su obra– está en Moisés y la religión monoteísta. Ningún otro de sus libros llevó tan lejos la especulación psicoanalítica para revelar los secretos de la alteridad y la paternidad. Ninguno se enfrentó con tanto rigor a la necesaria y compleja articulación entre lo psíquico y lo cultural. Con esta última obra, las hipótesis teóricas del asesinato del padre y del banquete totémico de Tótem y tabú se transforman: Moisés el hombre se convierte en la figura de un padre que escapa a los lazos del sexo y la sangre en razón de su origen egipcio. La interpretación a la que Freud se entrega aquí permite comprender las revisiones que introduce en su metapsicología, en primera fila de las cuales se encuentran la renuncia pulsional y el progreso en la espiritualidad. Si el caníbal asesino e incestuoso que cada uno abriga en sí mismo tiene la posibilidad de escapar a su destino trágico, esa posibilidad pasa por su capacidad de escuchar las palabras sin ilusión de Freud, y sus consecuencias para una definición de lo humano.