Ferran Sáez Mateu traza un recorrido desde la solitaria torre de Montaigne en el siglo XVI hasta la actualidad, marcada por tecnologías que nos fascinan aunque siempre exigen algo a cambio. En el camino asistimos a la renuncia dócil a nuestra privacidad, y a su corolario más preocupante: el potencial olvido y la pérdida de la intimidad. La intimidad es un lugar de la conciencia, un territorio de libertad; lejos está de ser una forma de recogimiento, o incluso de aislamiento. Por ese motivo, privacidad e intimidad son cosas muy distintas. Privatus no alude a lo que somos, sino a lo que tenemos y a cómo lo demarcamos; intimus, en cambio, refiere a lo que está más adentro. lo más profundo, es decir, el último límite. El territorio de la intimidad, la penumbra del espíritu, propicia el surgimiento de la Modernidad. Aparece primero en la pintura del yo que Montaigne delineó con sus Ensayos, a la vez que fundaba este género literario, y se consolida filosóficamente casi un siglo más tarde, con el hallazgo del cogito cartesiano. Esos dos espacios extremos de intimidad son los que nos hicieron verdaderamente modernos.
En El Libro Rojo. El drama de amor de C. G. Jung, la psicoterapeuta junguiana Maria Helena R. Mandacarú Guerra ofrece una lectura original y apasionada de una de las obras más crípticas y reveladoras de la historia de la psicología: El Libro Rojo de Carl Gustav Jung. Desde una perspectiva profundamente humana y simbólica, la autora propone que el núcleo de esta magna obra es un drama interior de amor, transformación y autoconocimiento motivado por la aparición de Toni Wolff en la vida de Jung. La autora argumenta que El Libro Rojo no sólo es una obra teórica, sino también una expresión íntima del viaje interior de Jung, marcado por el amor, el sufrimiento y la búsqueda de la autorrealización. Viaje interior que marcará toda la obra de Jung, como él mismo expresa: «Los años en que ya trataba de aclarar las imágenes internas constituyeron la época más importante de mi vida, en que se decidió todo lo esencial. Entonces comenzó todo y las posteriores particularidades son sólo complementos y aclaraciones. Toda mi actividad posterior consistió en perfeccionar lo que brotó del inconsciente, y que comenzó inundándome a mí. Constituyó la materia prima para la obra de mi vida». (Recuerdos, sueños, pensamientos) La propuesta de este libro es mostrar que el drama de la relación amorosa entre Jung y Toni Wolff es el hilo conductor que atraviesa todo El Libro Rojo. El amor y las emociones derivadas de él nos conducirán a la comprensión del proceso de individuación de Jung, como se presenta en El Libro Rojo.
Belcebú, anciano y nostálgico, entabla una conversación con Hassein, su nieto. Habla sobre las vicisitudes humanas, la condición del ser humano ante la grandeza universal y los dogmas dañinos que nublan el verdadero propósito de la vida en la tierra. Gurdjieff hace aquí un postulado filosófico y psicológico, profundo y lleno de pasajes increíbles, del conocimiento básico y el pensamiento simple acerca de la megalomanía humana y sus vertientes polarizadas. Alegorías, analogías y ficciones que nos sitúan en un universo donde Belcebú se mueve a su gusto, ya cansado, en el planeta Karatas y sus pensamientos se ordenan y toman sentido. Hassein es parte de su conciencia, al escucharse a sí mismo, relatar sus andanzas y explicar el sentido de la existencia. Una obra magistral de George Gurdjieff, que nos remite a la filosofía psicológica y el estudio de lo oculto, más allá del dogma y la religión.
¿Qué es el hombre? Durante siglos, se lo pensó como una criatura divina o un ser natural, y su verdad estaba más allá de él: en el Dios que lo había creado o en la naturaleza de la que había surgido. Pero hacia fines del siglo XVIII, el hombre comenzó a buscar en sí mismo su propia verdad: en su cuerpo, en sus sentidos, en su mente, en las condiciones materiales de su existencia, en sus creaciones culturales. Así surgió y tomó forma la antropología en sentido moderno: la pregunta por el hombre de la que el propio hombre es la respuesta. La cuestión antropológica, curso que Michel Foucault dictó en la Universidad de Lille y en la École Normale Supérieure parisina, e inédito hasta ahora, es la historia de este acontecimiento. Foucault despliega su exploración en una secuencia impecable y sorprendente, ya que pone el foco en autores o textos no siempre obvios. El primer momento nos muestra por qué la filosofía clásica europea (Descartes, Malebranche, Leibniz) permanece sorda a esta cuestión: en los siglos XVII y XVIII el hombre no existe como un ser autónomo o raíz del saber acerca de su propia verdad. En el segundo momento, a partir de Kant, el hombre se vuelve el punto de gravitación y fundamento de la filosofía -de Feuerbach a Dilthey, pasando por Hegel y Marx-, y así surge el conjunto de las ciencias humanas. En el tercer momento, el pensamiento dionisíaco de Nietzsche anuncia la muerte de Dios y, con ella, el derrumbe del hombre mismo. Si el surgimiento y la muerte del hombre fueron los temas que ubicaron a Foucault en el centro de la escena con la publicación de Las palabras y las cosas, este curso nos muestra el camino filosófico que lo condujo hasta allí. Pero La cuestión antropológica abre también nuevas posibilidades de lectura de su proyecto intelectual, que muy tempranamente buscó una fórmula para salir de la antropología y hacer del pensamiento un ejercicio crítico de libertad, ya no atado a ninguna esencia humana predefinida.
"Introducción a la filosofía de los griegos" es el título de un libro inconcluso, redactado por Xavier Zubiri, en el que se recogían sus últimas enseñanzas universitarias en Barcelona, correspondientes al curso 1941-1942, y que el filósofo retomó en los meses siguientes en unas lecciones privadas que impartió para un grupo de amigos en Ameixenda (Galicia) y en Madrid. A ellas asistieron su esposa Carmen Castro, Pedro Laín Entralgo y Francisco Javier Conde, cuyos apuntes se recogen en el apéndice de este volumen. Zubiri nos conduce en este libro a los albores del pensamiento filosófico en la Jonia de Tales y Anaximandro. Lo que allí nace no es un saber liberado del mito (Nestle), ni una ontología (Hegel), ni una ciencia de la naturaleza (Burnet), ni una teología (Joel, Petterich), sino una nueva forma de sabiduría que aspira a intimar con las cosas, para que se muestren ellas mismas en su raíz, sentido y constitución. En "Introducción a la filosofía de los griegos" Zubiri reinterpreta magistralmente el mito platónico de la caverna como metáfora de la elevación del pensamiento a la filosofía y, en compañía de Aristóteles, describe la transformación, desde la antigua sabiduría, de los conceptos que irán vertebrando la filosofía griega: generación, naturaleza, principio, movimiento, orden, tiempo, forma, ente, lo divino... En las páginas de este libro, el lector revivirá la emoción que arrastró a los griegos al pensamiento teórico y fundamentó históricamente nuestras propias posibilidades de filosofar.
"Dios ha muerto", es la máxima del célebre autor: Friedrich Nietzsche, uno de los filósofos más importantes del siglo xix, su obra influyó en muchos otros filósofos, escritores y artistas de su época. La polémica sobre sus trabajos se basa en la exhaustiva crítica que hizo a la religión y a la propia filosofía occidental. Su nombre no pasaría desapercibido durante el siglo xx, donde encontró cabida entre los existencialistas y otros movimientos artísticos, literarios y filosóficos. Así, en esta gran edición que recopila las más afamadas obras de Nietzsche, se enriquece este volumen con un ensayo a manera de prólogo, el cual hizo sobre Nietzsche el escritor y biógrafo austriaco de María Estuardo, María Antonieta, Fouché, etcétera: Stefan Zweig.
Aporofobia, el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres, fue elegida palabra del año 2017 por la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Quienes producen verdadera fobia no son tanto los extranjeros o las gentes de una raza diferente como los pobres. Los extranjeros con medios no producen rechazo, sino todo lo contrario, porque se espera de ellos que aporten ingresos y se les recibe con entusiasmo. Los que inspiran desprecio son los pobres, los que parece que no pueden ofrecer nada bueno, bien sean emigrantes o refugiados políticos. Y sin embargo no existe un nombre para una realidad social que es innegable. Ante tal situación, Adela Cortina buscó en el léxico griego la palabra «pobre», áporos, y acuño el término «aporofobia», que se está imponiendo de forma exponencial. Además de definir y contextualizar el término, Adela Cortina explica la predisposición que tenemos los seres humanos a esta fobia y propone caminos de superación a través de la educación, la eliminación de las desigualdades económicas, la promoción de una democracia que tome en serio la igualdad y el fomento de una hospitalidad cosmopolita.
Este libro desarrolla una aproximación paso a paso a la muerte, haciendo audible su lenguaje, que no deja de resonar e interpelar a lo largo de la vida. La pérdida irrevocable que provoca la muerte es para nosotros causa de horror. Sin embargo, más allá de esta visión aterradora, la reflexión sobre la muerte encuentra su expresión en una retórica singular que la multiplica y la convierte en un fenómeno, en una manifestación e incluso en una experiencia viva. Byung-Chul Han nos describe la muerte en su caleidoscópica variedad al hilo de sus lecturas de Adorno, Heidegger, Derrida, Lévinas, Kafka y Handke. En este sentido, el presente libro desarrolla una aproximación paso a paso a la muerte, haciendo audible su lenguaje, que no deja de resonar e interpelar a lo largo de la vida. A se nos descubre la muerte como creadora de espacios habitables para la existencia mortal del ser humano.
"Nada hay más legítimo, desde el punto de vista de la historia general de la filosofía, que preguntarse qué fue de los problemas filosóficos propuestos por los griegos durante los catorce primeros siglos de la era cristiana. Sin embargo, si se quiere estudiar y comprender la filosofía de esta época, hay que buscarla donde se encuentra, es decir, en los escritos de los hombres que se consideraban abiertamente teólogos, o que aspiraban a serlo. La historia de la filosofía de la Edad Media es una abstracción tomada de la realidad más vasta y comprehensiva que fue la teología católica en la Edad Media" Reputado especialista, Étienne Gilson recoge en este libro el pensamiento filosófico medieval desde los orígenes patrísticos hasta finales del siglo XIV. Una pieza clave en la reconstrucción intelectual de una época difícil y apasionante.
La Metafísica, uno de los tratados fundamentales de Aristóteles (384-322 a. C.), tuvo como génesis un conjunto de escritos independientes, cuya finalidad original era sobre todo educativa. Así pues, por su naturaleza, la Metafísica no puede considerarse tanto la exposición de un sistema perfectamente acabado como una obra que aborda diferentes temas a lo largo de catorce libros. No obstante, su concepción integral acaba dando a luz la ciencia «más allá de la física», es decir, la filosofía primera. La Metafísica no solo es un libro pionero, sino que se trata una de las obras capitales de la filosofía, cuyo peso e influencia son inmensos e inabarcables. En este cuidado volumen se presentan tres versiones del texto aristotélico: el original griego establecido por el profesor Werner Jaeger, la traslación latina realizada por Guillermo de Moerbeke en el siglo XIII y la canónica traducción de Valentín García Yebra. Por ello, esta completa edición de la Metafísica es, sin duda, todo un hito de la traducción y un tesoro filológico de incalculable valor.
Examinar la obra de Lucio Anneo Seneca equivale a seguir paso a paso la historia moral de los primeros años de Roma convertida en imperio. Su pensamiento dio una nueva vida a las ideas de los filósofos griegos, de los que el fue uno de los más destacados herederos. Sin embargo, en Seneca lo que había permanecido en un plano abstracto y teórico se vuelve vital. Tanto su vida como sus textos manifiestan una toma de conciencia, la de los romanos, embarcados en la conquista del mundo. Testimonio de una epoca decisiva de la historia, Seneca es, pues, una figura clave para entender la cultura y la filosofía imperiales, que Pierre Grimal consigue retratar como prácticamente nadie lo ha hecho.
Hoy la retórica tiene el mismo rango que la sociología o las ciencias de la comunicación y la información. Chaïm Perelman es, en parte, responsable de esta actualidad. Su Tratado de la argumentación se vincula con los intereses renacentistas y, a través de ellos, con los de los autores clásicos que estudiaron el arte de convencer y las técnicas de la discusión. Sin embargo, va más allá de la retórica tradicional y, con la colaboración de Lucie Olbrechts-Tyteca, rastrea textos impresos (de publicistas, políticos, abogados, jueces, filósofos), estudiando los medios discursivos que sirven para obtener la adhesión.
Los sofistas pasaron a la historia de la filosofía poco más que como unos saltimbanquis intelectuales desde que Platón condenara sus actividades. Sin embargo, en este libro, Kerferd desafía las creencias generales y los presenta como miembros de un movimiento fundamental de pensadores del siglo v a. C. en Atenas, en una época donde se produjeron profundos cambios sociales y políticos, y en los que hubo una intensa actividad artística e intelectual. En el centro de la enseñanza de los sofistas se yergue una suerte de relativismo, expresado muy acertadamente por Protágoras al decir que «el hombre es la medida de todas las cosas», lo cual aplicaron a una amplia gama de temas como el conocimiento, la argumentación, la virtud, el Estado, la sociedad y los dioses. Su aporte fue sustancial y serio, inauguraron el debate en torno a cuestiones filosóficas fundamentales y viraron de manera decisiva el foco de la atención filosófica del cosmos al hombre. La participación del movimiento sofístico fue crucial en la disolución de patrones establecidos en favor de otros nuevos y en cuestionar las creencias y los valores de generaciones anteriores.
La teoría goetheana del conocimiento abre la puerta a la posibilidad de abordar todos los fenómenos, tanto los sensibles como los suprasensibles, con un enfoque esencialmente científico. La ciencia espiritual de Rudolf Steiner es precisamente el fruto de la puesta en práctica de esa nueva epistemología.
Muchas de las opiniones comunes sobre la religión y la vida pública son mitos que tienen poco que ver con la realidad política y social o con la experiencia cotidiana. Por ejemplo, la religión no es ni meramente privada ni puramente irracional. Y la esfera pública tampoco es un ámbito de franca deliberación racional ni un espacio pacífico de acuerdo libre de coacción. En los últimos años, en medio de una extendida recuperación del interés por la relevancia pública de la religión, son las categorías mismas de lo religioso y lo secular las que se reexaminan, reelaboran y replantean. Es lo que hacen, en este libro, cuatro destacados pensadores y representantes de la filosofía política y social contemporánea: Jürgen Habermas, Charles Taylor, Judith Butler y Cornel West. Se recogen aquí sus intervenciones en un coloquio sobre «el poder de la religión en la esfera pública», tanto sus propias exposiciones como su posterior diálogo mutuo. Cada uno de ellos en su peculiar estilo intelectual y, traspasando los confines de las disciplinas académicas, desde un fuerte compromiso público. Juntos representan algunas de las voces filosóficas más originales e influyentes de hoy, y abarcan el espectro de la teoría crítica más reciente, del pragmatismo y el posestructuralismo a la teoría feminista y la teoría crítica de la raza, la hermenéutica o la filosofía del lenguaje. La presente edición española se completa con una conversación entre Jürgen Habermas y Eduardo Mendieta sobre la relevancia filosófica de la conciencia postsecular y la sociedad mundial multicultural.
La obra imprescindible para conocer el mundo de los presocráticos. A través de sus textos, recogidos y cuidadosamente analizados en este volumen, se da a conocer las ideas de los fundadores del pensamiento occidental. Desde su primera edición, Los filósofos presocráticos se considera una de las grandes referencias sobre la materia. Inicialmente escrito por Geoffrey S. Kirk y John Raven, el libro traza de forma admirable la revolución intelectual iniciada por Tales en el siglo VI a. C. hasta su culminación en la metafísica de Parménides y las complejas teorías físicas de Anaxágoras y los atomistas en el siglo V a. C. La segunda edición se vio mejorada con la revisión y reescritura, a cargo de Malcolm Schofield, de los capítulos dedicados a los eleáticos y pitagóricos, a Empédocles y a los atomistas, a la luz de las nuevas investigaciones sobre estos pensadores. La base de esta obra sigue siendo el corpus de alrededor de seiscientos textos en griego y su ajustada traducción castellana, que ofrece el fundamento para un estudio crítico de los principales pensadores individuales de esa época primigenia.
Entre 1885 y 1886 Nietzsche ofrecía dos títulos que condensaban su ideología principal, de manera muy distinta. Si Así habló Zaratustra expresaba su mensaje intelectual de forma poética y enigmática, Más allá del bien y del mal aparecía, en cambio, como discurso directo y perfectamente estructurado. La denuncia a la vacuidad del pensamiento general, acrítico y sujeto a la moral judeocristiana, emerge entonces en toda su crudeza, para animarnos a superarlo. Debemos situarnos por encima de él, «más allá del bien y del mal», esa debería ser nuestra «condición de vida».
Los apuntes recopilados por Mrongovius alrededor de 1783, inéditos hasta ahora en lengua española, ofrecen en este sentido una ocasión ideal para hacernos testigos de cómo Kant asumió el pensamiento de sus contemporáneos y de cómo desarrolló su docencia siguiendo las líneas maestras dibujadas por la Crítica de la Razón Pura. Estas lecciones están, en efecto, plagadas de referencias a autores de su mismo siglo: Baumgarten, Meier, K¤stner, Leibniz, entre otros. Pero, además, el texto muestra muy a las claras diversas formulaciones de aspecto fundamentales del idealismo trascendental, como lo son, por ejemplo: el papel de Dios en la determinación de la voluntad o la importancia de los conceptos de espacio y tiempo para la metafísica trascendental.
Anima-Animus-Androgynus. Aportes para la comprensión de la diversidad de género nos abre un nuevo horizonte en la perspectiva de la psicología analítica sobre la identidad profunda, la identidad de género y la identidad sexual. El principio femenino, el principio masculino, el principio andrógino y el principio del Eros son los cuatro principios cosmogónicos que posibilitan la emergencia arquetípica en la psique humana, del Anima, Animus y Androgynus, cuyas dinámicas y relaciones están mediadas por la intensidad del Eros encarnado. Lo masculino no puede quedar reducido al hombre, como tampoco lo femenino a la mujer, ni el sexo ser identificado con el género, ni el anima con lo inconsciente en el hombre o el animus con lo inconsciente de la mujer. Estas son descripciones parciales. Hoy día son insuficientes para nuestra realidad personal y cultural. El despliegue de estos principios encarnados en la psique trae otra generatividad, otra fertilidad, otra creatividad que torna insuficiente la modulación binaria de la dinámica patriarcal. Esto se vuelve más complejo y promisorio con la exploración y la investigación de la multipotencialidad de lo androgynus en la psique humana. Sexo y género, anima, animus, androgynus, y feminidad, masculinidad y androginidad no son equivalentes ni sinónimos. Necesitan ser reconocidos en su diferenciación, amplitud y profundidad, así como también en sus secretas e íntimas relaciones. La psique clama por la alteridad y este diálogo de encuentro esboza una nueva comprensión, bosqueja nuevos modelos abiertos, relacionales, de mayor profundidad, de mayor despliegue, de estas dimensiones en sombra del Ser. Un libro necesario que amplía y profundiza la psicología de C. G. Jung.
Immanuel Kant, uno de los pensadores más destacados de toda la filosofía moderna, se preguntó a finales del siglo XVIII cómo hacer de la Metafísica una ciencia comparable a las Matemáticas o la Física y cuáles eran los límites del razonamiento humano. Lo hizo en su extraordinaria Crítica de la razón pura, un libro extenso y complejo que condensamos en la presente edición, cuidadosamente abreviada y que constituye todo un compendio de sabiduría y un desafío al intelecto. Como diría el propio filósofo: Sapere aude! («¡Atrévete a saber!»).