Las Lecciones sobre la voluntad de saber constituyen la transcripción del primer año de los cursos dictados por Michel Foucault en el Collège de France. En este curso analiza de qué modo se inserta en el discurso penal de la Francia del siglo XIX un discurso de pretensión científica -la medicina, la psiquiatría, la psicopatología, la sociología-. A se inicia una investigación que durará años acerca del papel de las formas jurídicas en la constitución del decir veraz, y se descubre la profunda unidad del proyecto de Foucault.
El término «violencia», en su sentido más elemental, refiere al daño ejercido sobre las personas por parte de otros seres humanos. Los experimentos totalitarios del siglo XX ampliaron este uso de la violencia a una escala y una intensidad inéditas en la historia de la humanidad, y es en este contexto donde cabe encuadrar esta obra perenne de Hannah Arendt. Para la filosofía política, la violencia objeto de su estudio tiene dos caras: la violencia organizada del Estado o aquella que irrumpe frente al mismo. Esto ha hecho que muchos pensasen que la violencia es sobre todo una forma de ejercicio del poder. La posición de partida de la autora en "Sobre la violencia" consiste en el estudio minucioso de la violencia política en sus encarnaciones extremas dentro del mundo contemporáneo y en su cuidadosa separación entre violencia y poder político; este último es el resultado de la acción cooperativa, mientras que la violencia del siglo XX está ligada al alcance magnificador de la destrucción que proporciona la tecnología.
La figura de Séneca (c. 4 a. C. – 65 d.C.) tiene dos caras diferenciadas: la de su vida pública, por un lado, y la de su filosofía y su producción literaria, por otro. Fue un hombre prominente bajo los gobiernos de Calígula, Claudio y, sobre todo, Nerón, y sus decisiones políticas a veces se alejaban de lo que inculcaba en sus escritos filosóficos y morales, inscritos en el estoicismo tardío. La fortuna ha sido benébola con su obra, de la cual han pervivido numerosos textos, entre los que se cuentan sus once tratados morales, grupo al que pertenecen Sobre la vida feliz y Sobre la brevedad de la vida. Sobre la vida feliz es un diálogo acerca de la felicidad a lo que todos aspiramos, pero a la que Séneca nos conduce a través de la virtud, no del placer. Solo esta es la causa de la felicidad, el bien único. Sobre la brevedad de la vida, en cambio, es un texto a modo de lamento: no es que la vida sea corta sino que así nos lo parece cuando malgastamos el tiempo. El verdadero sabio disfruta del presente, recuerda el pasado y previene el futuro sin perderse en tediosos placeres ni temer a la muerte. "Séneca es una figura que necesita descrifrarse. Es clara, está perfectamente acabada y realizada, más tiene misterio. Tiene misterio, además, a causa de su seducción".María Zambrano.
Entre los diferentes modos de existencia que Étienne Souriau catalogó a finales de los arios 30 y comienzos de los 40, uno de ellos llamó poderosamente su atención: las existencias virtuales. Toda su investigación, en el cruce entre la filosofía y el arte, se vio conmovida por este hallazgo.. Estas existencias, en el límite de la no-existencia, y rebautizadas por David Lapoujade como "menores", no lo son por su insignificancia, aun cuando desde siempre y para siempre corren el riesgo de no ser tomadas en cuenta. Por el contrario, lo "menor" es un potencial, una positividad, un virtual lleno de posibles... siempre que se les reconozca su derecho de existir. Es entonces un asunto de jurisprudencia el que decidirá sobre ellas, ya que se trata toda vez de un hecho invisible, invisibilizado, o al menos no reconocido por la ley de lo visible. Este derecho de existir necesitará de testigos y de abogados defensores, ya que su litigio es el más difícil. Y reclamará un nuevo modo de ver, de percibir, de poblar... y seguramente, de luchar. Lapoujade perseguirá estas existencias -y el modo de percibirlas-por tierras diversas, desde la literatura de Pessoa, Proust, Kafka, Henri James o Beckett hasta la del mismo Don Quijote, pero también en la pintura, en la música, o en trayectos de la fotografía actual. Existencias "menores", o bien frágiles, evanescentes, espectrales. Puesto que sentir su presencia, diría Spinoza, es algo tan raro como excelso. Lejos de los seres de ficción y "al lado" de las cosas y los fenómenos que notamos, estas existencias viven a la manera de un halo, una brisa, o una bruma que se cierne.
Platón nos ofrece en su Gorgias un dialogo de una indiscutible actualidad centrado en analizar la naturaleza de la retorica y la justicia. ¿Se puede ser feliz y ser injusto al mismo tiempo? ¿Puede un político tomar decisiones que no se ajusten a la moral y ser realmente poderoso? Platón, por boca de Sócrates, defiende con una pasión inusitada sus puntos de vista en un dialogo con una estructura mas compleja de lo habitual y perfectamente trabada. La sucesión de tres discusiones consecutivas y de creciente intensidad que mantiene Sócrates con el retorico Gorgias, con su discípulo Polo y con Calicles, permiten al filosofo ático plantear profundas reflexiones sobre la verdadera finalidad de la retorica, sobre la justicia moral y sobre el ejercicio del poder por parte de los políticos.
Esta obra contiene las principales ideas de Nietzsche, expresadas en forma poética: está compuesta por una serie de relatos y discursos que ponen en el centro de atención alguno de los hechos y reflexiones de un profeta llamado Zaratustra.
Leonardo Da Vinci y los profetas del Renacimiento, publicada en 1919, quiso ser una continuación de Los Grandes Iniciados, la obra maestra de Édouard Schuré, pero pronto tuvo una identidad propia: un magistral paseo a través de una Italia mágica vista por cinco grandes maestros: Leonardo ("el Rey Mago"), Rafael, Miguel Ángel, Antonio Allegri, llamado el Corregio, y Dante, cuya Beatriz es el epítome del Eterno-Femenino. La visión de sus pinturas y escritos revelan las Ideas Matrices que dominaron el Renacimiento: la Ley de la Metamorfosis, el misterio del Eterno-Femenino y la Jerarquía de los tres Mundos. "Cada hombre lleva en sí los tres mundos: en las tres partes de su ser posee una tierra, una atmósfera y un firmamento". Un gran libro, dominado por un lirismo difuso, elegante, de estilo suntuoso, como un bello fresco del Renacimiento.
Por primera vez, el Pensamiento Filosófico de Rudolf Steiner, en un solo texto que nos lleva de la mano por sus escritos y conferencias más importantes. En esta ocasión se han incluido adiciones y ampliaciones que son importantes para dar una forma más precisa al pensamiento del filósofo y fue necesario introducir cambios sustanciales en lo que ya figuraba en las primeras versiones de estos textos. En este libro se describen de manera completa y renovada, los textos que en su inicio, fueron esenciales para dar forma al pensamiento Teosófico y Antroposófico, en los cuales se fundamenta la verdadera forma de pensar de Steiner, que fue referente de varios filósofos posteriores.
Alumno de Platón y maestro de Alejandro Magno, Aristóteles es una de las figuras cumbre del pensamiento occidental. Como un filósofo brillante con intereses muy variados, escribió importantes obras sobre física, biología, poesía, política, moral, metafísica y ética. En la Ética nicomaquea, que se dice dedicó a su hijo Nicomaco, la pregunta que guía a Aristóteles es: ¿Qué es lo mejor para un ser humano? Su respuesta es la felicidad. «La felicidad» escribió, es lo mejor, lo más noble y lo más agradable del mundo». Pero no se refiere a algo que sentimos, ni a una emoción, sino a un tipo de vida esencialmente buena. La felicidad se compone de actividades en las que utilizamos las mejores capacidades humanas, tanto las que contribuyen a nuestro florecimiento como miembros de una comunidad, como las que nos permiten dedicarnos a la contemplación divina. Así pues, los escritos éticos contemporáneos sobre el papel y la importancia de las virtudes morales, como el valor y la justicia, se han inspirado en esta obra, que también contiene importantes debates sobre la responsabilidad, el razonamiento práctico y el papel de la amistad en la creación de una mejor vida.
El fin del siglo trajo aparejado, junto con el posmodernismo, la idea de que tanto las ideologías como los metarrelatos habían llegado a su fin. Partiendo de una crítica del supuesto "ocaso de la filosofía", Alain Badiou propone una nueva definición que resignifica el campo filosófico entero, desde su origen platónico hasta la edad contemporánea. A través de un cuestionamiento de la verdad entendida como tal -concepto que compete tanto a la filosofía como al psicoanálisis-, propone cuatro campos generales que configuran las cuatro condiciones filosóficas: la poesía, el amor, la ciencia y la política. Los ensayos aquí reunidos, que tuvieron su origen en conferencias dictadas por el autor ante asociaciones lacanianas, revelan la extraordinaria y sistemática naturaleza del pensamiento filosófico de Badiou.
Una de las primeras y más importantes reflexiones acerca de la vida buena y su aprendizaje. Reflexiones éticas ofrece una selección de textos especialmente significativos dentro del pensamiento moral de uno de los puntales de la Grecia Clásica. El análisis de las virtudes, concebidas como término medio entre los dos extremos del exceso y el defecto, la importancia de la amistad o la felicidad como tarea propia del vivir humano son algunos de los temas tratados
Esta antología no es una teoría de la invectiva ni un método para la práctica del insulto, sino una muestra del ejercicio de lo que podríamos llamar «arte de insultar» en la pluma de uno de los más consumados maestros: Arthur Schopenhauer. En esta selección se han recogido no solo insultos propiamente dichos, sino también una amplia selección de las numerosísimas críticas, censuras, reprobaciones, convenciones, etc., que pueden encontrarse en las obras del pensador alemán. El conocido mal carácter de Schopenhauer lo llevaba a expresarlas con particular vehemencia, en una formulación certera, chispeante y de maliciosa inteligencia. El lector podrá apreciar el alarde de estilo e inteligencia ―aplicada a la descalificación más airada e inmisericorde, y acaso no siempre justa, de todo lo divino y lo humano― del que seguramente es el menos optimista de los grandes pensadores. A la vida humana le sucede como a cualquier género de mala calidad, que la parte externa se recubre con una capa de falso resplandor. En el mundo solo hay un ser mendaz: el hombre. Todos los demás son veraces y sinceros.
Un lúcido ensayo que nos muestra cómo la filosofía puede ayudarnos a entender la ansiedad, aprender a convivir con ella y descubrir lo que revela sobre la condición humana. Hoy en día la ansiedad suele considerarse una patología y es el trastorno psicológico más diagnosticado y medicado de todos. Pero esta no es siempre —ni exclusivamente— una enfermedad. De hecho, muchos filósofos sostienen que es una parte normal, esencial incluso, del ser humano, y que aceptarla nos permitirá entendernos mejor y vivir una vida más significativa. Samir Chopra explora las valiosas ideas sobre la ansiedad que nos ofrecen el budismo, el existencialismo, el psicoanálisis y la teoría crítica para afirmar que, aunque la filosofía no pueda suprimirla, puede lograr mitigarla. Y, a través de su experiencia personal, el autor nos revela cómo el autoconocimiento y la autoaceptación a los que nos conduce la filosofía pueden ayudarnos a lidiar con ella. Basándose en las reflexiones de múltiples filósofos —entre los que figuran Buda, Kierkegaard, Tillich, Nietzsche, Freud, Heidegger, Marx y Marcuse —, Chopra afirma que la ansiedad es una condición inherente del ser humano, y es indispensable para comprendernos. Y, aunque la pobreza y otras circunstancias materiales sí que pueden acentuarla, ni el dinero ni la medicación pueden librarnos totalmente de ella. Personal, conmovedor y esperanzador, Ansiedad es un libro para todo aquel que sienta curiosidad por reconsiderar esta emoción y aprender por qué puede pasar de ser una fuente de sufrimiento a una de conocimiento.
"La sabiduría es el conocimiento del bien y del mal, no la capacidad para elegir entre uno y otro" - John Cheever ¿Cómo podríamos definir el bien y el mal en el siglo XXI? ¿Es posible seguir definiéndolos igual que los filósofos griegos? ¿Siguen vigentes sus teorías más de dos mil años después, o han perdido relevancia con el paso del tiempo? Una de las grandes preguntas, si no la primera, de la filosofía y de la ética es si el hombre es bueno o malo por naturaleza. Filósofos, artistas y escritores han elaborado distintas respuestas.
Susan Sontag fue escritora. Y fue directora de cine. Y guionista. Y pensadora, porque todo lo pensó a fondo. Partiendo de una anécdota personal, la filósofa, escritora y librera argentina Melina Alexia Varnavoglou hace un recorrido, íntimo y documentado a la vez, por la vida, el pensamiento y la obra de esta intelectual multifacética, inconformista, amante voraz del conocimiento y "audazmente lúcida en todos los ámbitos y todos los temas sobre los que escribió".
Judía, revolucionaria, mística, heterodoxa, apasionada, radical…, la filósofa francesa Simone Weil estuvo siempre al lado de los más desfavorecidos: en las fábricas, en las huelgas, en las guerras, en el exilio… En esta obra repasamos su figura filosófica, una de las más importantes del siglo XX. Simone Weil, conocida como "la Virgen roja", es la conjunción perfecta entre mística y militancia política. El resto, su pensamiento filosófico, es únicamente la consecuencia lógi ca de estas dos premisas de vida. Albert Camus, quien se encargó de publicar sus escritos póstumos en la colección de Gallimard que llamó Espoir, la describió como "el único gran espíritu de nuestro tiempo". Para él, Weil era una de las pocas capaces de mostrar la cura al nihilismo en el que estaba -y está- inmersa nuestra sociedad.
En palabras del autor, «vuelvo a pensar en la extraña conexión, vivida por mí en lo más profundo, entre política y filosofía (...) entendiendo a esta última como una interpelación libre de alguien a algún otro (...) que consista en la transformación directa de un sujeto, una especie de conversión radical, un vuelco completo de la existencia».«Hay algo así como una relación paradójica entre democracia, política y filosofía, términos que están finalmente ligados por la cuestión de la verdad».«Educado en un mundo cuyo pensamiento está corrompido y donde la injusticia es algo parecido a un principio tan secreto como sagrado (...) el filósofo no debería asombrarse de tener que vivir en una situación paradójica. La democracia es una condición de la filosofía, pero no tiene relación directa con la justicia, a la cual le toca presentarse, a la mayor distancia posible de las delicias democráticas y corruptas de la libertad individual, como la alianza circunstancial entre la virtud y el terror».«Venida de todos así como destinada a todos, de tal modo se definirá la existencia de la filosofía, una vez que, bajo condición de la política, sea democrática, en el sentido comunista del término, tanto con anterioridad a su existencia misma como con posterioridad a ella».
Epicteto, un esclavo que tuvo que exiliarse de Roma precisamente por sus ideas filosóficas, nos ha legado sus consejos para hallar la tranquilidad de espíritu conociéndonos a nosotros mismos y a la naturaleza.
Jonathan Haidt, uno de los más destacados representantes de la psicología positiva —una rama de la psicología que busca comprender los procesos que subyacen a las cualidades y emociones positivas del ser humano— conjuga la precisión científica con la amenidad y la calidad literarias para presentar 10 grandes ideas que Haidt rescata de la sabiduría antigua (los Upanishad, el Bhagavad Gita o los proverbios de Buda), China (las Analectas de Confucio, el Tao te ching o los escritos de Mencio) y las culturas del Mediterráneo (el Viejo y el Nuevo Testamento, los filósofos griegos y latinos, el Corán). Capítulo a capítulo Haidt desgrana cada una de esas ideas y las contrasta con los últimos hallazgos de la ciencia contemporánea. El resultado es una fresca y enriquecedora guía que, alejada de los manuales de autoayuda al uso, desvela los pasos que seguir en nuestro camino a la felicidad.
Si El sofista es uno de los diálogos de Platón que más ha atraído a estudiosos y amantes de la Filosofía, ello está motivado tanto por su contenido y relevancia en el conjunto de la obra platónica, como por la influencia que, hasta nuestros días, ha ejercido en la conformación de importantes conceptos del pensamiento occidental. El diálogo, que plasma el desafío que representa "cazar" al sofista mediante las redes de la dialéctica, llega a la conclusión de que éste es un imitador que se mueve con total libertad en el ámbito de la falsedad y la apariencia, en contraste con el sabio y el filósofo, dedicados a la búsqueda de la verdad.