El efecto más visible de esta extraña experiencia de pasividad que yace en el corazón del obrar mal es que el hombre se siente víctima precisamente por ser culpable. Similar desdibujamiento de la frontera entre culpable y víctima se observa cuando se parte del otro polo. Puesto que la punición es un sufrimiento que se considera merecido, ¿quién sabe si todo sufrimiento no es, de una u otra manera, el castigo por una falta personal o colectiva, conocida o desco- nocida? Esta interrogación, que verifica incluso en nuestras sociedades secularizadas la experiencia del duelo (...) recibe un refuerzo por parte de la demonización paralela que convierte el sufrimiento y el pecado en expresión de las mismas potencias maléficas. Tal es el fondo tenebroso, jamás desmitificado por completo, que hace del mal un único enigma.
¿Quién mejor que Séneca para hablar sobre un tema que preferimos evitar? En este libro nos advierte que «vive mal quien no sabe morir bien» y nos aconseja «estudiar la muerte», pues es la idea de la muerte y no la muerte misma lo que nos da tanto miedo. Séneca nos habla con franqueza sobre la necesidad de aceptar la muerte. Reflexiona sobre su universalidad, su importancia como rito final de paso de la vida y su capacidad para liberarnos del dolor, la esclavitud o la opresión, y nos muestra en qué consiste una buena vida y el buen morir. El arte de morir reúne las notables meditaciones de Séneca sobre la muerte y el morir. Incluye un epílogo de Tácito que relata el suicidio de Séneca, que pondría en práctica las ideas sobre las que tanto había predicado cuando Nerón lo sentencia a muerte.
Slavoj Žižek, a quien se ha calificado del "filósofo más peligroso de Occidente", resulta ser tambien el más divertido. Pero aquí, naturalmente, la palabra divertido no es sólo cuestión de risa (que tambien), sino que implica una actitud irónica, subversiva, reflexiva y comprometida. El presente libro reúne 107 chistes, desperdigados por toda la obra de Žižek, en un volumen que parece dar la razón a la frase de Wittgenstein: "Una obra filosófica seria debería estar compuesta enteramente de chistes." No hay mejor vehículo que el chiste para ayudarnos a comprender las trampas del lenguaje, para hacernos pensar con una sonrisa o una carcajada, para colocarnos delante el espejo de nuestro propio yo y de la sociedad, pues el chiste es siempre una proyección del subconsciente colectivo, de sus miedos, de sus odios, de todo aquello que el estado reprime y acaba aflorando en un estallido de libertad e insolencia.
El presente volumen recoge tres interesantes diálogos de Platón. El que lleva por título “Ión” trata sobre la inspiración poética, la cual, como el frenesí báquico, se considera de origen divino y no producto de un arte. “Timeo”, conocido sobre todo por su famoso relato sobre la isla Atlántida, si bien fue considerado hasta el Renacimiento la obra platónica más importante, aspira a explicar y describir extensamente la creación del mundo y del hombre con el fin de encontrar un estado político acorde con su naturaleza. Por su parte, “Critias” –diálogo inacabado– constituye tanto formal como dramáticamente una continuación del “Timeo” y en él, al hilo de su contraposición política con la antigua Atenas, se prosigue con la descripción geográfica y político-militar del fabuloso continente perdido.
Forzados a entrar en el lenguaje, no hacemos más que decir. Las palabras confirman que ahí afuera existe un mundo, una vasta realidad que desborda los alcances de su nominación. ¿Quién no ha sentido que las palabras son insuficientes? ¿Quién no ha hablado por encima —o por debajo— de lo que pretende? ¿Qué hacer con el malestar de esa falta que ataca y constituye el núcleo mismo de nuestra coherencia? Cardozo empuja aquello de “ser esclavos de nuestras palabras” hacia un límite casi insoportable: el sujeto no es dueño de nada. Ni de lo que dice, ni de lo que calla al decir. Es el lenguaje quien dice a través de él, y dice mal. No hay forma de escapar al malentendido congénito de la comunicación. El deseado encuentro entre el signo y su referente queda reducido a quimera o traumática utopía. Tras la condición de esa necesaria imposibilidad se encuentra, acaso, la verdadera aventura del lenguaje y su deseosa proliferación de sentidos. Las palabras y el silencio es un ensayo de admirable magisterio donde se dan cita la lingüística, la literatura, la política, la filosofía y el psicoanálisis. Una arriesgada experiencia teórica en que las palabras son conscientes de su silencio, a la vez que el silencio se regodea en torno a su nombre ausente.
A los pies del maestro es un libro que por derecho propio ha encontrado un lugar dentro de la literatura espiritual de nuestro tiempo, convirtiéndose ya en un clásico contemporáneo. Obviando un hecho tan poco común como el de que el autor tuviera 15 años cuando lo escribió, lo cierto es que su contenido conquista al lector, impidiéndole mostrarse indiferente ante la claridad y la lucidez en la exposición de conceptos que nos hablan de lo más profundo del ser humano. Discernimiento, ausencia de deseos, buena conducta y amor son las cualidades que Krishnamurti expone y explora en su obra y que significarán los requisitos indispensables para todos aquellos que deseen avanzar en el camino del autoconocimiento.
Por vez primera una mujer, erudita y traductora, ofrece una interpretación actualizada de 'El Arte de la Guerra', uno de los libros más influyentes de la literatura universal. Michael Nylan nos obsequia con una magistral versión de esta obra clásica, descubriendonos nuevos e insólitos significados y conservando la belleza literaria del original
Aurora nos habla de un nuevo día, de una nueva era, y esta no es otra que la filosofía de la modernidad que Nietzsche inaugura en los aforismos que pueblan sus páginas. En los 575 fragmentos que componen Aurora, íntimos, serenos y luminosos como un amanecer, Nietzsche emprende su campaña de trastocamiento e inversión de todos los valores, que proseguirá en obras ulteriores como Más allá del bien y del mal, La genealogía de la moral, El ocaso de los ídolos y El Anticristo. Como señala Ovejero en su introducción, este trascendental ensayo fue considerado por su autor como un libro definitivo, en el cual no podía pensar sin gran emoción. Con él daba principio a su campaña contra la moral. Sin embargo, no había querido impregnarle del olor de la pólvora. Lo consideraba, en cambio, como lleno de aromas marinos y poseídos de la suave emoción de un amanecer. Hace resaltar su carácter positivo afirmativo. Llama la atención sobre lo que tiene de luminoso, de amante, de tierno, de liberador de todo lo que hasta entonces había estado aherrojado, proscrito, infamado
Crítica de la razón pura es la primera de las tres grandes obras de Kant, redactada en cuatro o cinco meses - como él mismo cuenta en una famosa carta- aunque ha trabajado más de doce años en su preparación. Constituye el punto de partida de la filosofía contemporánea. Kant se plantea la gran pregunta: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori? La vida o la muerte de la metafísica penden de la resolución de este problema o de la demostración de que es imposible resolverlo.
Maquiavelo vivió la política desde la primera línea. Como consejero áulico, este humanista florentino cometió la osadía de revelar que el rey estaba desnudo, que nada de lo escrito hasta entonces proporcionaba al príncipe fórmulas útiles para el ejercicio del poder y para orientar los fines de la acción política. Su análisis puso los cimientos de una nueva disciplina: la ciencia política. Esta edición cuenta con Napoleón como comentarista de excepción. Las ideas de Maquiavelo están impregnadas de gran sentido práctico y de una visión realista de gobierno. Su obra es uno de los más notorios exponentes de lo que se dio en llamar la «realpolitik». No es extraño que atrajese la atención de Napoleón, el líder moderno por excelencia, el gran hombre hecho a sí mismo.
«Todas las perlas de la sabiduría pitagórica reunidas en una edición con las interpretaciones de dos ensayistas: el filólogo, traductor y académico francés André Dacier, y el teósofo español Federico Macé.
En la manera de entender el Camino está la clave del confucianismo. Confucio afirma que el hombre debe establecer su corazón en el Tao y armonizarse con el cosmos, pero al contrario de lo que defendían los seguidores de Lao Tsé, para él «es el hombre el que ensancha el camino y no el camino el que ensancha al hombre». El Tao es un ideal de perfección que se alcanza con la práctica de virtudes puramente humanas: el Camino sólo halla plenitud cuando el hombre lo recorre. Y de ahí la importancia de los tres pilares de su sistema ético: el Jen o la suma de benevolencia, humanidad y altruismo; el Li o las costumbres de la sociedad educada en la decencia, la cortesía y la piedad filial, y el Yi, o principio de justicia y rectitud que debe guiar todo comportamiento humano. El ser humano puede seguir trabajando su naturaleza para mejorarse a sí mismo, mas al cultivar su persona y respetar a los demás, contribuirá asimismo a la perfección y la tranquilidad de toda la comunidad.
A esta obra debe Schopenhauer buena parte de su celebridad. Escrita después de su texto principal, El mundo como voluntad y representación, en ella recogió las ideas fundamentales de su visión del mundo, y lo hizo alejándose todavía más del estilo de la filosofía académica, haciendo gala, al arremeter contra prejuicios, costumbres y dogmas, de un tono sarcástico y muy agudo que le permitió traspasar los límites del mundo universitario. Así logró hablar de alta filosofía al gran público, y convertirse en un filósofo de los que marcan una época. En el título del ensayo, Parerga y Paralipómena, que podría traducirse como «Fragmentos y añadidos», se contiene esa condición de obra heterogénea que recoge una miscelánea de iluminaciones geniales, de pensamientos sobre los muy diversos campos trabajados durante toda su vida, hasta reunir lo que el filósofo presentó como su último legado: la mejor estrategia sobre el arte de saber vivir: una filosofía práctica de la vida para el individuo moderno.
¿Cuándo fue la última vez que hiciste un regalo? Quizá en una de esas ocasiones en que son prácticamente obligatorios —un cumpleaños, una boda— o tal vez fue algo más espontáneo, como llevar una botella de vino a una cena. Seguramente no te detuviste a considerar que la capacidad de dar, como sostiene el gran pensador estoico Séneca, es parte esencial de lo que nos hace humanos. Séneca afirma que el impulso de dar a los demás constituye el fundamento mismo de la sociedad. Sin la capacidad de ayudarnos unos a otros, de compartir recursos, somos criaturas indefensas con pocas posibilidades de sobrevivir. Pero no se trata de dar de cualquier manera. Cuando hay segundas intenciones, el dar se degrada y se convierte en otra cosa. La belleza del mundo nos recuerda que la creación es el regalo supremo que la divinidad nos otorga sin esperar nada a cambio. Para Séneca, estamos llamados a dar a la manera de los dioses. El arte de dar y recibir presenta una magnífica selección de pasajes del tratado más extenso y minucioso de Séneca, Sobre los beneficios. Presentada con una introducción esclarecedora, esta obra transmite la esencia del pensamiento del autor sobre un tema de interés perenne: el significado profundo de la generosidad y la gratitud.
Magia y magnetismo son lo mismo, una expresión auténtica de la metafísica práctica. Tal es la tesis de Schopenhauer, sorprendente sólo para aquellos que desconocieran la importancia del pensamiento analógico en esa gran corriente que fue el romanticismo. Para Schopenhauer, como para su amigo Goethe, la intuición de las correspondencias entre lo aparente y lo real es una llave de acceso a la «cosa en sí» inaccesible para Kant, una clave para interpretar y transformar el mundo. El magnetismo animal es la más palpable constatación de la doctrina schopenhaueriana sobre la omnipotencia y única verdadera sustancialidad de la voluntad. El nigromante es un mago y la magia, entendida como suspensión de las leyes de la naturaleza, no sólo es coherente con el sistema de Schopenhauer, sino también irrenunciable para su profunda y completa comprensión. Nuestro ser más esencial y profundo, nuestra voluntad, sujeto esencial de la metafísica, es la fuente de la magia, y sus atributos serían la omnipotencia, la libertad, la conciencia e inteligencia no humanas y la sacralidad sin límites.
¿Te preocupa que la vejez inevitablemente signifique perder tu libido, tu salud e, incluso, tus ganas de jugar? Bueno, Cicerón tiene buenas noticias para ti. En El arte de envejecer, el gran político y filósofo romano describe elocuentemente cómo podemos lograr que la segunda mitad de la vida sea la mejor parte de todas, y quizá descubrir que la lectura y la jardinería son en realidad mucho más placenteros que el sexo. Lleno de sabiduría atemporal y orientación práctica, este breve y encantador clásico aborda directamente los grandes temores a envejecer y argumenta por qué estas preocupaciones son muy exageradas, o totalmente equivocadas. Montaigne dijo que el libro de Cicerón «le abre a uno el apetito por envejecer». En un mundo obsesionado con la búsqueda inútil de la juventud, sus lecciones son hoy más relevantes que nunca. Presentado en una nueva traducción que adapta este clásico a nuestro tiempo, El arte de envejecer de Cicerón ha deleitado e inspirado a muchos lectores durante más de dos mil años.
«Ningún conocimiento oculto ha sido tan celosamente guardado como los fragmentos de las enseñanzas herméticas, los que han llegado hasta nosotros a través de las centurias transcurridas desde los tiempos del Gran Fundador, Hermes Trismegisto, «el elegido de los dioses», quien murió en el Antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en su infancia.» Es estas palabras se resume lo que es El Kybalión: nada menos que la obra cumbre del ocultismo universal. La obra de Hermes es la prístina alfaguara de donde brotan las aguas de la gran verdad espiritual que han hecho germinar tantas y tan extrañas religiones y mitologías a lo largo de la historia. Mas a pesar de estas variaciones exotéricas y corruptibles, la verdad original enseñada por Hermes, esotérica e incorruptible, ha sido guardada intacta, en su pureza primitiva, por un reducido número de hombres que en cada época reservaron su conocimiento para aquellos que estaban prontos para comprenderlo.
Intelecto de amor es un diálogo filosófico entre Giorgio Agamben y Jean-Baptiste Brenet; una meditación sobre el lugar y el sujeto del amor, en la que se supone la mutua implicancia y el entrelazamiento del deseo del conocimiento y el conocimiento del deseo. En ese camino, aquí se analiza, por una parte, el poema más oscuro del más conceptual de los poetas italianos, Guido Cavalcanti, “primer amigo” de Dante según la Vida nueva. Y, por la otra, el pensamiento de Averroes, el más difícil e influyente de los filósofos árabes de la Europa medieval, cuya corriente, el averroísmo, marcó el pensamiento occidental. ¿De qué forma nos pertenecen los pensamientos? ¿Cómo puede hacerse nuestra una idea? Estas son algunas de las preguntas que atraviesan Intelecto de amor.