Tratado filosófico sobre la bondad natural del hombre, EMILIO o DE LA EDUCACIÓN sigue siendo considerado todavía hoy un texto capital por la pedagogía moderna. En él, JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712-1778) aborda un sistema educativo basado en la naturaleza y en la experiencia, y no en prejuicios, caminos preconcebidos y rutinas, creando asimismo en Emilio un alumno de laboratorio sobre el que reflexiona, situándolo y situándose en medio de la sociedad y de unas circunstancias sociales concretas.
Si Vigilar y castigar, publicado en 1975, es todavía hoy el libro de Michel Foucault que mayor circulación tuvo por fuera de los ámbitos académicos, Microfísica del poder, de 1977, es el primer libro de intervenciones políticas del autor, que permitió que muchos lectores fuera de Francia accedieran a un registro de su pensamiento que solo estaba disponible en círculos especializados o en revistas de la militancia contracultural. A al desplegar los grandes ejes de sus trabajos históricos en clave de diálogo y discusión, desempeñó un papel decisivo en la difusión y recepción de su obra. En conversaciones con interlocutores como Gilles Deleuze, Jacques Rancière o André Glucksmann, Foucault aborda el análisis del presente, no a modo de crónica o interpretación de acontecimientos sino en relación con sus propios intereses e inquietudes. A el libro comienza con un recorrido por su obra, desde Historia de la locura hasta Vigilar y castigar, en una suerte de guía conceptual de lectura. Pero aquí aparece sobre todo un Foucault metido de lleno en los debates que atravesaron a la izquierda francesa en la década de 1970, cuando las estructuras de los partidos crujieron y el comunismo entró en una crisis que sería irreversible. Foucault se pregunta qué significa ser de izquierda, y si es posible –y cómo– construir una izquierda no jerárquica, no estatista, no totalitaria. No solo articula una crítica filosa de la izquierda cuando esa posición conllevaba costos, sino que lo hace desde una perspectiva política libertaria, abierta a repensar el lugar de las masas y de la revueltaa. Reflexiona también sobre el rol de los intelectuales, que ya no están llamados a construir sistemas universales o a erigirse en portavoces esclarecidos, sino a analizar la especificidad de los mecanismos de poder, a construir poco a poco un saber estratégico atento a las luchas locales en las cárceles, los psiquiátricos, las instituciones educativas. Se trata de afinar la teoría como una caja de herramientas para captar cómo funciona la red del poder, que disciplina los cuerpos sin represión, sin violencia. Con prólogo de Edgardo Castro, que restituye el contexto y las pistas imprescindibles para entender las posiciones en juego, esta nueva edición de Microfísica del poder recupera para los lectores una obra ya clásica de Foucault, cuyos planteos no han perdido ninguna vigencia.
Dentro de la poesía latina, la figura de Ovidio ocupa una destacada a la par que singularísima posición. Su fama fue ya considerable en vida, en modo alguno menguó mientras duró el mundo antiguo y se mantuvo e incluso aumentó con el tiempo. En las cuatro obras de este volumen, que suponen la culminación de todo un género, el poeta se presenta como praeceptor amoris y una experiencia personal e irrepetible como el amor mismo se convierte en algo enseñable. La maestría que despliega Ovidio, su conocimiento de la psicología femenina en sus aspectos menos reputados y su ironía desmitificadora tanto respecto al amor como al género didáctico hacen de todas ellas un monumento al manierismo literario.
En este ensayo, Thomas Bauer reconsidera el Islam clásico y moderno al rastrear diferentes actitudes hacia la ambigüedad. A lo largo de muchos siglos, explora la tensión entre una corriente que aspira a aniquilar todas las incertidumbres y establecer verdades absolutas e incontestables y otra tendencia en competencia que busca formas de vivir con la ambigüedad y aceptar la complejidad. Bauer abarca ambigüedades culturales y lingüísticas, considerando formas textuales y culturales islámicas premodernas desde la ley hasta la exégesis coránica y los géneros literarios junto con las actitudes hacia las minorías religiosas y los extranjeros. Enfatiza la relativa ausencia de conflicto entre los discursos religiosos y seculares en la cultura islámica clásica, lo que contrasta notablemente tanto con el fundamentalismo actual como con gran parte de la historia europea. Bauer muestra cómo el encuentro del Islam con el Occidente moderno y su demanda de certeza ayudó a generar ideologías islámicas y liberales seculares que, a su manera, rechazaron la ambigüedad y, por lo tanto, también sus propias tradiciones culturales.
Examina los principios del juicio estético y teleológico, explorando cómo percibimos y valoramos la belleza y la finalidad en la naturaleza. Kant sostiene que el juicio estético es subjetivo pero universal, y analiza el concepto de lo sublime. A través de esta obra, sienta las bases para la filosofía de la estética y profundiza en la relación entre razón, sensibilidad y libertad en la experiencia humana.
Fundador de la economía clásica y autor de "La riqueza de las naciones", Adam Smith (1723-1790) suele ser tenido sólo como economista, pero el campo de sus intereses intelectuales fue mucho más amplio. Miembro destacado de la Escuela Escocesa de Filosofía Moral y amigo de David Hume, Smith fue un notable moralista, admirador de la severidad estoica y una persona preocupada por las reglas que gobiernan la conducta humana. De hecho, la obra que en su día le deparó más fama fue "La teoría de los sentimientos morales", publicada en 1759. La presente versión de la obra en una traducción que merece el calificativo de «excelente» para Mario Vargas Llosa en "La llamada de la tribu", ofrece el texto íntegro de la misma. En ella Smith defiende que, de la mezcla ponderada de simpatía hacia los sentimientos ajenos y de amor propio, que no egoísmo, surgen valores morales que en última instancia hacen posible que individuos interesados en sí mismos puedan convivir en una sociedad justa, pacífica, próspera y libre. Estudio preliminar y traducción de Carlos Rodríguez Braun
Durante el año académico 1960-1961, Jacques Derrida, entonces asistente de filosofía general y lógica en La Sorbona, lleva a cabo una lectura de la frase de Alain: «Pensar es decir no». Este curso magistral de cuatro sesiones muestra ya los signos de la escritura deconstructiva que estaría por venir. En él, Derrida desmonta qué queremos decir cuando decimos «sí» o «no», además de formular y plantear por primera vez el binomio «sí no», elemento básico y originario del acto de pensar. Frente a este texto, se tiene la impresión de estar ante cuestiones fundamentales del pensamiento de Derrida, que aún hoy conservan su relevancia en una época en la que a menudo resulta difícil distinguir entre pensamiento y creencia. Redactado a mano por Derrida durante la guerra de independencia de Argelia, y hasta ahora inédito, Pensar es decir no es el texto más antiguo del corpus derridiano que ve la luz gracias a una importante labor editorial.
La tragedia define los límites de la naturaleza humana y de los acontecimientos mundiales. Tras una larga experiencia como periodista internacional, corresponsal de guerra e influyente asesor de altos organismos estadounidenses, Robert D. Kaplan está convencido de que se precisa algo más que conocimientos geopolíticos para comprender cómo actúan los individuos y cómo deciden los gobernantes. Para él, las claves para entender el espíritu humano y los entresijos de la política internacional nos las da la tragedia. En su máxima expresión, Shakespeare y los trágicos griegos nos muestran, entre otras muchas cosas, las consecuencias imprevisibles que acarrean las decisiones difíciles, el enfrentamiento entre orden y caos, la convivencia con el miedo y la lucha constante que determina el destino de las personas. Obra breve pero extraordinariamente rica en ideas y propuestas, La mentalidad trágica es una profunda reflexión sobre la tragedia política hecha desde la experiencia vivida en primera persona a la que se añade el conocimiento de los clásicos.
Según Jean Baudrillard, el resorte principal de la sociedad moderna debe localizarse en la esfera del consumo y en el sistema cultural en general y no, como se ha pensado durante mucho tiempo, en la esfera de la producción económica. Al igual que sucede con la producción artística, intelectual y científica, la cultura se produce como un signo y como un valor de cambio. En la sociedad moderna el consumo define las fases en las que los productos son generados como signos y los signos como productos. Esta colección de ensayos continúa con los problemas planteados en El sistema de los objetos y La sociedad de consumo —también publicados por Siglo XXI— a la vez que propone un análisis de la forma del signo tal como Marx buscaba un análisis de la forma del producto en su crítica de la economía política: el producto como valor de uso y como valor de cambio y el signo como significante y significado. El autor analiza estos dos niveles enfrentándose a todos los obstáculos semiológicos que se encuentra para concluir realizando una crítica de la economía política clásica tan radical como la que hizo Marx.
"Me llevó años pasar de la fascinación por los grandes éxitos de Wagner a su verdadera grandeza, que se aprecia más claramente en los segundos actos de sus obras". En cuatro cautivadores ensayos sobre la ópera clásica, Slavoj Žižek examina cómo ciertos motivos estructurales dominan repetidamente las narrativas en la música y en el escenario cuando plasman el deseo puro y cautivador. Los héroes de Wagner, por ejemplo, sufren un anhelo insoportable (Parsifal), un anhelo excesivo de absoluto (El holandés errante), un exceso mortal de amor puro (Tristán e Isolda). Pero ¿por qué la satisfacción del deseo se ve limitada por el dolor y el fracaso? ¿Por qué se pospone indefinidamente la unión con la persona amada? Si bien la imposibilidad de la relación sexual y la postergación de la plenitud son momentos cruciales en el arte dramático de Wagner, Žižek detecta motivos similares, junto con estructuras de antagonismo libidinal, en las óperas de Léo Janáček, Peter Tchaikovsky y Arnold Schoenberg.
La ética protestante y el espíritu del capitalismo es, sin duda, la obra más célebre de Max Weber (1864-1920). Escrita en 1904/1905 y revisada en 1919/1920, representa un audaz esfuerzo tanto para matizar las tesis materialistas de Marx sobre la relación entre la religión y la economía como para poner en cuestión la presunta univocidad de lo racional. Desde que se publicara por primera vez, se convirtió rápidamente en uno de los textos más controvertidos y sugerentes de la sociología de la religión. La presente edición, que añade a esta obra los demás escritos de Weber sobre el protestantismo, se basa en la versión de 1920 y se beneficia de las aportaciones de la edición crítica de Johannes Winckelmann.
Episodios desconcertantes de la vida contemporánea como la viralización de teorías conspirativas, la polarización cada vez más marcada de la opinión pública o el ascenso de figuras políticas que se alimentan del humor de las redes sociales tienen para Éric Sadin una raíz común. Para comprender estas circunstancias en su conjunto no alcanza con señalar como su principal causa la precariedad a la que nos arroja el actual sistema económico, ni simplemente condenar los hechos en base a un moralismo autocomplaciente. Más bien hay que interpretarlos como manifestaciones de una nueva condición del sujeto contemporáneo que, si bien se hizo carne en la última década, se remonta a más de dos siglos atrás, y tiene en el individualismo su ethos predominante. Uno de los críticos más agudos de la mutación tecnológica en curso asume en este libro un prisma diferente al de sus anteriores trabajos para hacer foco en el impacto sobre la psicología individual y colectiva. A fin de penetrar mejor en la disposición espiritual de nuestra época, Sadin traza una genealogía que comienza con el proyecto emancipador del individualismo liberal en la figura de autores como John Locke o Alexis de Tocqueville, pasando luego por el mito del self-made man propio de la cultura neoliberal y el narcisismo de masas de las sociedades de consumo para terminar con el aporte definitivo de la industria de lo digital a partir de un análisis exhaustivo de plataformas como Facebook, Twitter e Instagram. Este complejo proceso desemboca en lo que el autor diagnostica como la era del individuo tirano: el advenimiento de una condición civilizatoria inédita caracterizada por la abolición progresiva de todo cimiento común para dejar lugar a un mundo en el que el yo representa la fuente primera y en general definitiva de verdad.
Concebida en los últimos días de agosto de 1888 -último verano de su vida lúcida-, Magnum in parvo: Una filosofía en compendio es la obra que Friedrich Nietzsche (1844-1900) proyectó como síntesis de su malogrado proyecto capital La voluntad de poder y en la que se abordan los temas clave de su pensamiento. Si bien un repentino cambio de opinión determinó que esta obra única viera la luz no en la forma unitaria prevista, sino disuelta en dos libros distintos -Crepúsculo de los ídolos (1889) y El Anticristo (1894), ambos presentes en esta colección-, la presente edición reconstruye, a partir de los fragmentos póstumos y de los manuscritos nietzscheanos originales, la obra tal como Nietzsche la diseñó, recuperando así una pieza de notable valor filosófico y literario, más redonda, en conjunto, de lo que habrían de resultar sus dos vástagos.
Eduard von Hartmann (1842-1906) fue, junto con Philipp Mainländer, también presente en esta colección, uno de los seguidores más relevantes de la escuela de filosofía pesimista fundada por Arthur Schopenhauer. Sin embargo, aun partiendo de la contundente defensa del pesimismo y sus conclusiones -la de que la existencia humana está sometida irrefutablemente al mal, el dolor y el sufrimiento-, Hartmann llegó en su monumental "Filosofía de lo inconsciente" (1869, traducida en esta selección por primera vez al castellano) a un "pesimismo humanista" menos implacable que el del maestro de Danzig. En la obra, además de explorar un campo que en breve harían fértil y suyo Freud y Jung, postula -y esta es la originalidad de su planteamiento- una rendija de esperanza encarnada en la acción del hombre. Sujeto a la inevitabilidad del dolor, la desgracia y la muerte, está en su mano, siendo consciente de ello, prepararse para afrontarlas y perseguir la perfección moral individual a fin de conquistar un mundo más habitable, aun sabiendo que nada habrá de redundar en mejora alguna de la doliente condición humana. Prólogo de Carlos Javier González Serrano
Obra que supone la summa del pensamiento y de la concepción existencial de Arthur Schopenhauer (1788-1860), El mundo como voluntad y representación ha sido leído con admiración por gigantes de la talla de Wittgenstein, Nietzsche, Goethe, Wagner, Freud, Tolstoi, Thomas Mann o, en el ámbito hispano, J. L. Borges y Pío Baroj a. La vivacidad y la amenidad de su estilo, la pasión de que impregna su discurso y su riqueza en estímulos y sugerencias hacen de ella una de la cumbres del pensamiento occidental. En su introducción a la obra, Roberto R. Aramayo nos brinda todos los detalles de la azarosa trayectoria de esta obra mítica, así como el contexto adecuado para disfrutar de ella.
Grandioso fresco que retrata la turbulenta historia de Roma durante el medio siglo correspondiente al gobierno de los emperadores Julio-Claudios, los "Anales" de Cornelio Tácito (ca. 56-117 d.C.) constituyen uno de los pilares fundamentales de la historiografía clásica. Es principalmente a esta obra a la que deben su notoriedad ciertos acontecimientos y anécdotas de esa época, tales como la misteriosa muerte de Germánico, la estancia de Tiberio en Capri, el envenenamiento de Claudio o el matricidio de Nerón. La personalísima interpretación de los hechos orientada a dejar bien sentada la perennidad del Imperio y la gloria de Roma, a pesar de la ineptitud y brutalidad de los dueños del poder, ha ejercido, sin embargo, una enorme influencia en la historia del pensamiento político. Traducción e introducción de Crescente López de Juan
Justicia, coraje, lealtad, autocontrol: las cualidades esenciales para los guerreros samurai de Japón son aquellas a las que todos aspiramos. En esta obra clásica, publicada originalmente como Bushido: El Alma de Japón, Inazo Nitobe explora el código moral de los guerreros japoneses, desde la importancia de los rituales de cortesía hasta el último sacrificio escalofriante: hara-kiri o suicidio. El atractivo texto de Nitobe evoca un mundo de principios caballerescos y una guerra brutal, una forma de vida que se desvanece, pero que tiene resonancia en la sociedad japonesa moderna y en todo el mundo. Esta edición bellamente ilustrada, contiene una introducción de John Baldock e imágenes exquisitas.
La obra de Ludwig Wittgenstein constituye un giro radical en la filosofía contemporánea. Centrándose en el estudio del lenguaje, concibió la filosofía como actividad y no como una disciplina teórica. En una primera etapa de su pensamiento, consideró que el lenguaje debía atenerse estrictamente a las leyes de la lógica, mientras que décadas más tarde reelaboró sus propias teorías y se orientó hacia el análisis de la relación existente entre el significado de las palabras y su uso en un contexto lingüístico concreto. La presente obra ofrece una guía ideal para conocer al filósofo austriaco, cuyas teorías sobre la filosofía del lenguaje, perfectamente definidas, han sido muy influyentes a lo largo del último siglo.
El libro decisivo de una investigación sobre la genealogía del poder en Occidente, que Giorgio Agamben comenzó hace más de diez años con ‘Homo sacer’. La doble estructura de la máquina gubernamental, que en ‘Estado de excepción’ aparecía en la correlación entre autoridad y potestad, toma aquí la forma de la articulación entre Reino y Gobierno y, por último, llega a interrogar la relación misma entre economía y Gloria, entre el poder como gobierno y gestión eficaz y el poder como majestuosidad ceremonial y litúrgica, dos aspectos que han quedado curiosamente descuidados tanto por los filósofos de la política como por los politólogos. Agamben salda esa deuda preguntando y respondiéndose por qué el poder necesita la gloria.
¿Es posible encontrar en el Occidente moderno autores que, sin adscripción religiosa, muestren un sendero hacia la Verdad, genuinamente liberador? Siguiendo al gran filósofo Baruch Spinoza, Nacho Bañeras sostiene que la única libertad que tenemos disponible es tomar distancia de aquello que creemos ser, una entelequia a lo que nos aferramos por ignorancia, miedo y hábito. Desvelado este constructo, podemos acceder a la experiencia de Unidad que nos caracteriza, cuya vibración es la Alegría (estar en el entusiasmo, en-theos). Para ello, Spinoza ofrece la vía corporal, el autoconocimiento, la lógica, la vida virtuosa y la contemplativa, todas ellas conectadas entre sí, como la propia Vida de la que son manifestación.