Episodios desconcertantes de la vida contemporánea como la viralización de teorías conspirativas, la polarización cada vez más marcada de la opinión pública o el ascenso de figuras políticas que se alimentan del humor de las redes sociales tienen para Éric Sadin una raíz común. Para comprender estas circunstancias en su conjunto no alcanza con señalar como su principal causa la precariedad a la que nos arroja el actual sistema económico, ni simplemente condenar los hechos en base a un moralismo autocomplaciente. Más bien hay que interpretarlos como manifestaciones de una nueva condición del sujeto contemporáneo que, si bien se hizo carne en la última década, se remonta a más de dos siglos atrás, y tiene en el individualismo su ethos predominante. Uno de los críticos más agudos de la mutación tecnológica en curso asume en este libro un prisma diferente al de sus anteriores trabajos para hacer foco en el impacto sobre la psicología individual y colectiva. A fin de penetrar mejor en la disposición espiritual de nuestra época, Sadin traza una genealogía que comienza con el proyecto emancipador del individualismo liberal en la figura de autores como John Locke o Alexis de Tocqueville, pasando luego por el mito del self-made man propio de la cultura neoliberal y el narcisismo de masas de las sociedades de consumo para terminar con el aporte definitivo de la industria de lo digital a partir de un análisis exhaustivo de plataformas como Facebook, Twitter e Instagram. Este complejo proceso desemboca en lo que el autor diagnostica como la era del individuo tirano: el advenimiento de una condición civilizatoria inédita caracterizada por la abolición progresiva de todo cimiento común para dejar lugar a un mundo en el que el yo representa la fuente primera y en general definitiva de verdad.
Friedrich Nietzsche (1844-1900), es uno de los filósofos alemanes más influyentes y leídos. Poeta por temperamento, sus obras están impregnadas de un apasionado y vibrante lirismo. Sostuvo firmemente que la moral es un instinto de degeneración, ya que todos los códigos morales cohartan la naturaleza y ahogan los impulsos vitales. Su obra más famosa es Así hablaba Zaratustra, escrito en estilo parabólico, donde describe las aventuras y desventuras de un filósofo tan bucólico y desventurado como él mismo, una especie de su alma más íntima.
Instigado, según sus propias palabras, por su amigo y psiquiatra Mony Elkaïm, Félix Guattari asume a principios de la década de 1980 el desafío de comenzar una serie de encuentros con la intención de “ir más allá de la perspectiva crítica” que había revolucionado la filosofía, el psicoanálisis y el pensamiento político, para presentar esta vez su teoría de los agenciamientos como un conjunto de puntos de referencia orientados a las prácticas de intervención. De los encuentros participan figuras relevantes provenientes de diversos campos de actividad, como Jean-Claude Polack, Éric Alliez, Raymond Bellour, Danielle Sivadon, Philippe Adrien, Isabelle Stengers, Enzo Cormann, Gilles Châtelet y Michel Rostain, entre otros. Guattari confiesa que le parece un milagro, en el contexto de lo que él mismo llamó “los años de invierno”, que todavía haya “una banda de amigos para discutir”. La exposición teórica de los componentes de los agenciamientos, y de su diferencia con los supuestos energéticos y representativos de la teoría freudiana, delimitan las preguntas y los focos de atención del esquizoanálisis, y se articulan con la discusión de casos clínicos, ejemplos, referencias históricas, películas, en esta búsqueda por “definir instrumentos conceptuales para captar resortes inconscientes que, en el análisis clásico, son excluidos, olvidados, o negados”.
Sin lugar a dudas, un estudio sobre los territorios no puede ser inocente. Los territorios están asociados a la propiedad privada y la constitución de los Estados, a la defensa y la agresión (masculina) en las fronteras, la regulación de la población y el control de los recursos (incluidas las hembras). Sin embargo, para la filósofa de la ciencia Vinciane Despret (1959), no se trata de convertir a las aves en modelos de moralidad o justicia para los humanos, ni de denunciar que la ciencia proyecta sus prejuicios ideológicos. Se trata de rastrear los intersticios que abrieron, en esos hábitos de pensamiento empobrecidos, los ornitólogos y las ornitólogas que supieron cultivar otros modos de atención, aliados y aliadas a la exuberancia, la riqueza, y la variabilidad que despliegan los pájaros, incluso entre grupos de la misma especie, incluso entre los individuos de los mismos grupos. Para abrir la imaginación a otras territorialidades y territorializaciones, para que emerjan territorios sonoros y concertados, que son materia de expresión y efecto artístico, dispositivos de entusiasmo, activadores de potencias, que son modos de organizar las vecindades.
Este libro es una magnífica monografía, consagrada como obra clásica, sobre la filosofía presocrática; en particular, sobre la historia de la idea filosófica de Dios o lo divino en los presocráticos. Es considerada una lectura de obligada consulta y referencia para cualquier estudioso de la filosofía presocrática y, en general, para los helenistas y personas interesadas en el pensamiento griego, así como para los estudiosos e investigadores de la historia del pensamiento teológico. Es una obra de valor universitario, escrita por un gran universitario, que plantea una interpretación interesante y novedosa de la filosofía presocrática. Werner Jaeger, el genial autor de Paideia, consumó una tarea analítica de alcance y rigor trascendentales con este ensayo, cuya consagración como obra clásica ha venido determinada por su esclarecedor punto de partida para conocer los orígenes de la filosofía griega. Frente a los investigadores de la escuela positivista y a los adversarios de esta escuela, unos y otros alejados diametralmente en sus criterios sobre la esencia del pensamiento cosmológico de Grecia, destaca el hecho de que las revolucionarias ideas desarrolladas por los primeros pensadores griegos acerca de la naturaleza del universo tuvieron un efecto directo sobre su manera de concebir lo que llamaron, en un sentido nuevo, Dios o lo divino. El estudio de este efecto conforma la investigación que aborda Jaeger, y su desarrollo a través de la edad heroica del pensamiento heleno hasta la aparición de los sofistas. La teología de los primeros filósofos griegos no pretende, pues, ofrecer una historia completa de aquel primer periodo, sino parcelarlo a fin de analizar sus aspectos decisivos.
Vivimos inmersos en el fetichismo de «lo auténtico». Queremos consumir cosas genuinas y aspiramos a ser originales. La consagración de la autenticidad se desparrama por lo que comemos (lo bio), los lugares que visitamos (con historia, con tradición), las prendas que vestimos (la moda de lo vintage) e incluso la vida interior que desearíamos alcanzar... El siempre sagaz Lipovetsky rastrea el origen de esta obsesión en el siglo XVIII y en la sacralización que hace Rousseau de la sinceridad como valor moral supremo, y a partir de ahí recorre el camino que nos lleva al presente. ¿Pero esta pasión por lo auténtico es inocua? ¿Todo lo auténtico es necesariamente bueno por el mero hecho de serlo? ¿Y, por defecto, es nocivo todo lo artificioso? A través de su lápiz siempre afilado, Gilles Lipovetsky nos presenta, aquí, otro de sus incisivos análisis sociológicos de la hipermodernidad.
Dos figuras capitales del pensamiento contemporáneo, el filósofo Gilles Deleuze y el psicoanalista Félix Guattari, han escrito conjuntamente tres libros que han significado sendos hitos fundamentales: El Anti-Edipo (1972), Mil mesetas (1980) y, recientemente, ¿Qué es la filosofía? (1991), un libro que «condensa todo lo que los autores han querido hacer hasta ahora, tanto conjunta como separadamente», en palabras de Didier Eribon. La filosofía no es contemplación, ni reflexión, ni comunicación. Es la actividad que crea los conceptos, afirman Deleuze y Guattari. ¿Cómo se distingue de sus rivales, que pretenden proveernos de conceptos (como la mercadotecnia en la actualidad)? La filosofía tiene que decirnos cuál es la naturaleza creativa del concepto y cuáles son sus concomitantes: la mera inmanencia, el plano de inmanencia y los personajes conceptuales. Con ello, la filosofía se diferencia de la ciencia y de la lógica. Éstas no se rigen por conceptos sino por funciones, en un plano de referencia y con observadores parciales. El arte se rige por preceptos y afectos, en un plano de composición de figuras estéticas. La filosofía no es interdisciplinaria; es, en sí misma, una disciplina completa que entra en resonancia con la ciencia y con el arte, como éstos con ella: encontrar el concepto de una función, etc. Lo que sucede es que los tres planos son las tres maneras que tiene el cerebro de coincidir con el caos y de afrontarlo. Se trata de los Caiodes. El pensamiento sólo puede constituirse en esta relación en la que siempre corre el peligro de abismarse.
Las "Meditaciones" del emperador Marco Aurelio recopilan las anotaciones y apuntes que hacia el final de su vida fue tomando al hilo de las circunstancias, de los caprichos de la imaginación y del discurrir de la propia existencia. Estas reflexiones están impregnadas de estoicismo, antigua corriente de pensamiento que, sin embargo, habla también al hombre de hoy y encuentra resonancia en su ser. ¿Por qué? En una época de desconcierto, de prisas y cambios acelerados, de falta de puntos de referencia y de inseguridad creciente, la lectura de estos cortos pero sustanciosos textos proporciona una alternativa para tomarse en serio uno mismo, recobrar la autoestima como ser humano y, a partir de ahí, encontrar herramientas con que enfrentar las propias debilidades y las adversidades de la vida.
La semiótica. Teorías del signo y el lenguaje en la historia ofrece al lector un recorrido histórico sobre los elementos más importantes de la semiótica, siempre en relación con la filosofía del lenguaje, y subrayando los antecedentes de muchos conceptos actuales. Más que un estudio profundo sobre el signo y su funcionamiento, esta obra es una introducción al inmenso campo que constituye la semiótica, a través de una amplia perspectiva histórica. El autor parte de los antecedentes griegos y medievales de la teoría de los signos, dedicando especial atención a la semiótica y filosofía del lenguaje en Santo Tomás y Raimundo Lulio; aborda a diversos autores en la escolástica del siglo de oro español y en el México colonial; caracteriza la semiótica moderna en Locke, Leibniz, Peirce y Morris, y finalmente completa su exposición con la visión analítica del lenguaje y la línea estructuralista.
¿Por qué ha tenido Aristóteles una influencia tan asombrosa en el mundo? ¿Cuáles son sus ideas clave y qué puede enseñarnos aún hoy? «A todo el mundo debería interesarle Aristóteles, ya que su filosofía es una base crucial para la ética, la ciencia, la lógica, la política y la estética del mundo occidental. Este libro breve es una introducción brillante y clara a todo el abanico de su pensamiento». -Robert Eaglestone El Liceo de Atenas, hoy en ruinas, puede presumir de haber sido uno de los lugares más significativos de la historia del pensamiento. Fue la sede de la escuela de Aristóteles. Allí el filósofo enseñó y discutió las respuestas a los misterios más profundos de la condición humana, y cambió nuestra forma de reflexionar. Hoy puede resultar difícil comprender plenamente la asombrosa influencia de sus lecciones. Sin embargo, sus observaciones sobre el mundo y sus reflexiones sobre la naturaleza del conocimiento sentaron las bases de toda ciencia empírica. Sea lo que sea que nos preocupe o interese, es casi seguro que Aristóteles dijera algo extremadamente inteligente al respecto. Su estudio del pensamiento racional dio lugar a la lógica formal, piedra angular de la investigación filosófica; su examen de las ciudades-estado griegas inauguró la ciencia política; y su análisis del arte dramático sigue siendo un pilar de los cursos de literatura en todo el mundo. El aclamado filósofo John Sellars nos embarca en un viaje a través del pensamiento de Aristóteles, haciendo revivir con entusiasmo sus ideas clave y demostrando que la capacidad de curiosidad del célebre filósofo sigue ofreciéndonos a todos una visión de la vida más plena. Sellars demuestra que las lecciones de Aristóteles aún tienen mucho que enseñarnos hoy.
El libro decisivo de una investigación sobre la genealogía del poder en Occidente, que Giorgio Agamben comenzó hace más de diez años con ‘Homo sacer’. La doble estructura de la máquina gubernamental, que en ‘Estado de excepción’ aparecía en la correlación entre autoridad y potestad, toma aquí la forma de la articulación entre Reino y Gobierno y, por último, llega a interrogar la relación misma entre economía y Gloria, entre el poder como gobierno y gestión eficaz y el poder como majestuosidad ceremonial y litúrgica, dos aspectos que han quedado curiosamente descuidados tanto por los filósofos de la política como por los politólogos. Agamben salda esa deuda preguntando y respondiéndose por qué el poder necesita la gloria.
El juramento tiene una importancia decisiva en la historia política de Occidente. Está situado en la articulación entre religión y política, y testimonia esa doble pertenencia que define la especificidad y la vitalidad de la cultura occidental cristiana. El juramento ha sido la base del pacto político en la historia de Occidente. La investigación que Giorgio Agamben lleva a cabo en ‘El sacramento del lenguaje’ no es tanto una indagación sobre el origen, sino más bien una arqueología filosófica del juramento.
A través de una reconstrucción de los insospechados significados políticos y religiosos que la Arcadia y sus habitantes tuvieron en el mundo antiguo, este ensayo arroja nueva luz sobre conceptos de nuestra tradición política como el de ley, que recupera su significado musical original, pero también el de ciudad y territorio, lo que pone en duda la supremacía de la polis ateniense. Frente a la crisis política de Occidente, Ferrando redescubre en la Arcadia el modelo alternativo de una posible existencia feliz para los hombres en la tierra.
Los tres estudios aquí reunidos contienen las reflexiones del autor sobre sendos problemas específicos de método: el concepto de paradigma, la teoría de las signaturas y la relación entre historia y arqueología. En contra de lo que suele creerse, el método, de hecho, comparte con la lógica la imposibilidad de estar del todo separado del contexto en el que opera. No existe un método válido para todos los ámbitos, así como no existe una lógica que pueda prescindir de sus objetos. Dijo «La Nación» sobre este libro: «El italiano Giorgio Agamben aborda de manera provocativa las estrategias metodológicas de Paracelso, Kuhn y Foucault».
¿Qué es el hombre? Durante siglos, se lo pensó como una criatura divina o un ser natural, y su verdad estaba más allá de él: en el Dios que lo había creado o en la naturaleza de la que había surgido. Pero hacia fines del siglo XVIII, el hombre comenzó a buscar en sí mismo su propia verdad: en su cuerpo, en sus sentidos, en su mente, en las condiciones materiales de su existencia, en sus creaciones culturales. Así surgió y tomó forma la antropología en sentido moderno: la pregunta por el hombre de la que el propio hombre es la respuesta. La cuestión antropológica, curso que Michel Foucault dictó en la Universidad de Lille y en la École Normale Supérieure parisina, e inédito hasta ahora, es la historia de este acontecimiento. Foucault despliega su exploración en una secuencia impecable y sorprendente, ya que pone el foco en autores o textos no siempre obvios. El primer momento nos muestra por qué la filosofía clásica europea (Descartes, Malebranche, Leibniz) permanece sorda a esta cuestión: en los siglos XVII y XVIII el hombre no existe como un ser autónomo o raíz del saber acerca de su propia verdad. En el segundo momento, a partir de Kant, el hombre se vuelve el punto de gravitación y fundamento de la filosofía -de Feuerbach a Dilthey, pasando por Hegel y Marx-, y así surge el conjunto de las ciencias humanas. En el tercer momento, el pensamiento dionisíaco de Nietzsche anuncia la muerte de Dios y, con ella, el derrumbe del hombre mismo. Si el surgimiento y la muerte del hombre fueron los temas que ubicaron a Foucault en el centro de la escena con la publicación de Las palabras y las cosas, este curso nos muestra el camino filosófico que lo condujo hasta allí. Pero La cuestión antropológica abre también nuevas posibilidades de lectura de su proyecto intelectual, que muy tempranamente buscó una fórmula para salir de la antropología y hacer del pensamiento un ejercicio crítico de libertad, ya no atado a ninguna esencia humana predefinida.
Escrito originalmente en griego, esta obra fue concebida durante los últimos años de vida del emperador romano Marco Aurelio (121-180 d.C.). El texto de "Meditaciones" recoge notas sobre su vida como líder y sus reflexiones sobre la filosofía estoica. Sus pensamientos abarcan temas relativos al ser humano tales como la vida, la muerte, el universo, la moralidad, la creación, la fortuna o los valores que deben ser fuente de inspiración para vivir y llevar una vida honorable y sincera. Con su legado escrito, Marco Aurelio pone de manifiesto todas aquellas virtudes que considera que una persona debe tener para ser un ser humano de provecho, igual que deja plasmados aquellos vicios o malas acciones que deben abandonarse y evitarse para no salirse del buen camino.
"Nada hay más legítimo, desde el punto de vista de la historia general de la filosofía, que preguntarse qué fue de los problemas filosóficos propuestos por los griegos durante los catorce primeros siglos de la era cristiana. Sin embargo, si se quiere estudiar y comprender la filosofía de esta época, hay que buscarla donde se encuentra, es decir, en los escritos de los hombres que se consideraban abiertamente teólogos, o que aspiraban a serlo. La historia de la filosofía de la Edad Media es una abstracción tomada de la realidad más vasta y comprehensiva que fue la teología católica en la Edad Media" Reputado especialista, Étienne Gilson recoge en este libro el pensamiento filosófico medieval desde los orígenes patrísticos hasta finales del siglo XIV. Una pieza clave en la reconstrucción intelectual de una época difícil y apasionante.
"Studiolo" es un libro del filósofo italiano Giorgio Agamben. Este libro es una colección de ensayos en los que Agamben aborda una amplia gama de temas, desde la filosofía política hasta la estética y la cultura contemporánea. En "Studiolo", Agamben explora conceptos como la relación entre el arte y la vida, la naturaleza de la experiencia estética y la función del estudio o gabinete de trabajo (studiolo) como un espacio de reflexión y creación. Agamben es conocido por su estilo de escritura denso y su enfoque interdisciplinario, que combina la filosofía, la literatura, la historia y otras disciplinas para analizar cuestiones fundamentales sobre la condición humana y la sociedad. En resumen, "Studiolo" es un texto que invita a la reflexión profunda sobre diversos aspectos de la existencia humana y la cultura, y es una lectura relevante para aquellos interesados en la filosofía contemporánea y la teoría crítica.
Constructos Flatline es la tesis doctoral de Mark Fisher, presentada en la Universidad de Warwick en 1999 y destinada a circular como una obra de culto en la blogósfera. Apenas unos años antes, Fisher había sido un activo integrante de la CCRU [Unidad de Investigaciones sobre Cultura Cibernética], un colectivo transdisciplinario y experimental surgido en los márgenes académicos y cuyas indagaciones se nutrían tanto de la filosofía rizomática de Deleuze y Guattari como de la cibernética, el ocultismo, el ciberpunk, de la cultura rave y el ciberfeminismo. Esa conjunción de enfoques, que coinciden en desplazar al sujeto humano del centro de interés en favor de las fuerzas activas de la materia, se expresa con nitidez aquí, y puede leerse como el andamiaje teórico sobre el que Fisher construirá luego el resto de su obra, a la vez que como un antecedente de corrientes de pensamiento contemporáneas como el aceleracionismo y los nuevos materialismos.