Jiddu Krishnamurti nos invita en este libro a hallar paz y vivir en armonía en esta sociedad confusa y violenta, en este mundo que no parece tener sentido. K asegura que el individuo puede ser feliz en todo momento, sin importar las circunstancias o contextos en los que se encuentre. Y puede serlo porque la auténtica felicidad no depende de la seguridad material o del cumplimiento de determinados dogmas y rituales, sino que consiste en una dimensión propia del amor. Si uno comprende realmente el amor y la belleza que habita en nuestro interior y en los demás, entonces surgirá la paz. Una dicha espontánea que no es el resultado de ningún esfuerzo por conseguirla.
Quizás hoy provoquen vergüenza nuestras prisiones. El siglo XIX se sentía orgulloso de las fortalezas que construía en los límites de las ciudades y, a veces, en el corazón de éstas. Se complacía en esa nueva benignidad que reemplazaba los patíbulos. Se maravillaba de no castigar ya los cuerpos y de saber corregir en adelante las almas. Aquellos muros, aquellos cerrojos, aquellas celdas figuraban una verdadera empresa de ortopedia social. Quienes robaban eran encarcelados, también aquellos que violaban o mataban. ¿De dónde proviene el curioso proyecto de encerrar para corregir, disciplinar, controlar, que traen consigo los códigos penales de la época moderna? ¿Es una herencia de las mazmorras medievales? Más bien, una tecnología novedosa: el desarrollo de un conjunto de procedimientos de coerción colectiva para dividir en zonas, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez dóciles y útiles¿. Vigilancia, ejercicios, maniobras,puntajes, rangos y lugares, clasificaciones, exámenes, registros: una manera de someter los cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular sus fuerzas, que fue desplegándose en los hospitales, en el ejército, las escuelas y los talleres: la disciplina. El siglo XIX inventó, sin duda, las libertades, pero les dio un subsuelo profundo y sólido: la sociedad disciplinaria, de la que aún dependemos.
De la mano del autor de bestsellers Ryan Holiday, presentamos un libro inspirador sobre la vida de los estoicos y sobre lo mucho que todavía pueden aportarnos en relación a la felicidad, el exito, la resistencia y la virtud. Casi 2.300 años despues de su aparición en Atenas, el estoicismo ha encontrado una nueva audiencia entre aquellos que buscan alcanzar la superación y el exito en su vida. No es de extrañar; la filosofía estoica y su apuesta por el autodominio, la virtud y la indiferencia hacia lo que no podemos controlar es tan urgente en la actualidad como lo fue en la epoca del Imperio Romano. Más que un simple tratado de historia, el libro está pensado para ayudar al lector a aplicar la filosofía estoica en su propia vida. Organizado en breves biografías de los pensadores estoicos más relevantes, este libro muestra vívidamente que representó la práctica del estoicismo para las personas que lo adoptaron como modo de vida, ofreciendonos poderosas lecciones inspiradoras de sus esfuerzos y exitos.
En Utopía (1516), Moro describe cómo debería ser la organización y estructura para componer un Estado ideal. Inspirado en La República de Platón y con un toque humanista más refinado que el de Erasmo, nos explica cómo debe imperar ante todo el respecto y la tolerancia entre las personas.
Entre el ensayo y la narración, y escrito con un estilo ágil y claro, propone un modo de pensar a la contra de nuestros miedos. El miedo es, según Lucrecio, el «aguijón invisible» que nos nubla la mente, nos roba el sueño, nos aparta del mundo y nos hace egoístas y crueles. No es extraño que tantos filósofos lo hayan visto como el principal obstáculo para alcanzar una buena vida buena, esto es, placentera y al mismo tiempo bondadosa. Siguiendo los cuatro momentos de la filosofía clásica, este libro nos muestra de qué modo el miedo nos lleva a exagerar las amenazas, minusvalorar nuestras resistencias y confundir nuestra razón (cognoscitiva); de qué modo nos aparta del mundo, impidiéndonos conocerlo, recorrerlo e inscribirnos en él (ontología); de qué modo multiplica las pasiones tristes, como la ira, la vergüenza o la desesperanza, llegando a hacernos crueles, pues es natural desear destruir o apartar aquello que sentimos como una amenaza (ética); y de qué modo erosiona el lazo político, volviéndonos desconfiados y solitarios, para arrojarnos, finalmente, a los brazos de los traficantes del miedo, que prometen protegernos de las amenazas que ellos mismos exageran o provocan, a cambio de que les entreguemos nuestra libertad (política). Este libro no se conforma con describir los efectos del miedo, sino que también recupera las principales prácticas filosóficas que se opusieron a él: eltetrapharmakon o «medicina cuádruple» de los epicúreos, laepochéo «suspensión de juicio» de los escépticos, laparresía o «franqueza» de los cínicos, el humor tierno de los humanistas, el amor a la libertad de Spinoza, elsapere aude de los ilustrados, elamor fati o «amor al destino» de Nietzsche…A los que añade numerosos escritores, pues, como dijo Roberto Bolaño, no hay nadie en el mundo más valiente que un poeta. Ágil y claro, organizado en breves capítulos que no temen jugar con el humor, el aforismo, el ensayo y la narración, este libro propone un modo de pensar a la contra de nuestros miedos.
Las ideas y las obras de Michel Foucault sobre las dimensiones represivas de las instituciones sociales, desde el tratamiento de la locura hasta las formas cristalizadas de la sexualidad, pasando por los sistemas judiciales y penitenciarios, vienen ejerciendo sin tregua una notable influencia sobre los movimientos de opinión contemporáneos. Este volumen recoge siete conversaciones seleccionadas y prologadas por Miguel Morey, en las que Foucault (1926-1984) desempeña el papel de protagonista y que permiten una primera aproximación a su pensamiento: «Un diálogo sobre el poder» (donde reflexiona, con Gilles Deleuze como interlocutor, sobre las relaciones entre política y teoría), «Sobre la justicia popular», «A propósito del encierro penitenciario», «Poderes y estrategias» (en torno a los mecanismos de dominación y a la realidad del Gulag), «Encierro, Psiquiatría, Prisión», «Verdad y Poder» y «No al sexo rey».
El médico humanista Marsilio Ficino aborda problemas de fisiología y de dietética, relacionados con la concentración mental y la tristeza, combinando su discurso medicinal con consideraciones astrológicas muy racionalizadas.
Una poderosa idea recorre y unifica la extensa obra conservada de Lucio Anneo Séneca,que abarca más de dos mil páginas: ¿cómo vivir una vida buena? Entre los tratados que dedicó al arte de vivir el sabio estoico reflexiona sobre la providencia, la constancia del sabio, la ira, la clemencia, la vida bienaventurada, la pobreza, el ocio, la tranquilidad de ánimo, la brevedad de la vida... siempre con un mismo hilo conductor: la vida buena, la vida cumplida y realizada, es la que se asienta sobre la razón iluminada por la verdad. Nada hay que temer más que a uno mismo, a la incapacidad de la vida sin temor. El hombre bueno es el hombre sabio, que se curte sufriendo lo que para otros sería un mal, vence las adversidades y, venciéndolas, se perfecciona.
Estos Tratados breves de historia natural muestran el interés de Aristóteles por aproximarse desde la óptica del filósofo a los fenómenos psíquicos, así como de situar los problemas relativos al alma humana en el marco general de la totalidad de los animales y aun de los seres vivos en su conjunto.
Redactado por Spinoza (1632-1677) al final de su vida, el "Tratado polític"o significa la culminación de su pensamiento acerca de las relaciones entre el poder, el derecho, la libertad y la moral. La primera parte, que abarca cinco capítulos, vuelve sobre las reflexiones en torno a los fundamentos del Estado, anteriormente expuestas en el "Tratado teológico-político" y en la "Ética", y su mayor novedad estriba en la profundización del estudio sobre la naturaleza del derecho político. La segunda parte, casi totalmente original, describe la organización de las tres formas clásicas de gobierno y, aunque la muerte le impidiera concluir la sección dedicada a la democracia, el examen de la monarquía y de la aristocracia permite a Spinoza analizar con minuciosidad el funcionamiento de la maquinaria estatal. Atilano Domínguez Basalo explica, en su prólogo a la obra, las claves últimas de un pensamiento tan rico como complejo: "La 'anomalía' o el enigma de Spinoza consiste en que, partiendo de una metafísica panteísta y determinista, deduce, con toda lógica, una política humanista, progresista y liberal, y que, inspirándose en un filósofo materialista y absolutista [Hobbes], defiende, por encima de todo, la libertad de pensamiento y quiere conciliar el poder de la multitud con la seguridad del Estado".
Último escrito, inconcluso, de Baruj Spinoza (1632-1677), el Tratado político es continuación de la Ética al aplicar a la política la ontología de esta obra mayor, radicalizando su inmanentismo para producir una teoría científica de la política. Siguiendo el impulso materialista de Nicolás Maquiavelo, Spinoza presenta una crítica del absolutismo monárquico y de la aristocracia. Al liberar lo político de la esfera religiosa, abre la posibilidad de pensar la identidad fundamental de política y democracia en un contexto secularizado.
Eugenio Trías analiza la pasión, no como algo que nubla el raciocinio e impide el conocimiento, sino como una forma más de abarcar el mundo. El afán de clarificar esa zona tenue en la que los opuestos se identifican, que ya aparece en Lo bello y lo siniestro, es la música que suena de fondo en Tratado de la pasión, libro en el que Eugenio Trías analiza la pasión, no como algo que nubla el raciocinio e impide el conocimiento, sino como una forma más de abarcar el mundo. No como una pulsión que nos paraliza, sino como el motor de nuestra actividad. No como sufrimiento, sino como placer y goce. Así, la conclusión del filósofo es que la pasión, oscuro daimon, es, al fin y al cabo, lo que nos convierte en lo que somos. Una reflexión profunda y reveladora, revisada y actualizada por su autor y prologada por Lourdes Ortiz.
Hoy la retórica tiene el mismo rango que la sociología o las ciencias de la comunicación y la información. Chaïm Perelman es, en parte, responsable de esta actualidad. Su Tratado de la argumentación se vincula con los intereses renacentistas y, a través de ellos, con los de los autores clásicos que estudiaron el arte de convencer y las técnicas de la discusión. Sin embargo, va más allá de la retórica tradicional y, con la colaboración de Lucie Olbrechts-Tyteca, rastrea textos impresos (de publicistas, políticos, abogados, jueces, filósofos), estudiando los medios discursivos que sirven para obtener la adhesión.
En este ensayo, Han profundiza su análisis de la sociedad del cansancio y de la transparencia, buscando sacar a la luz las nuevas formas de violencia que se ocultan tras el exceso de positividad. Hay cosas que nunca desaparecen. Entre ellas se cuenta la violencia. Su forma de aparición varía según la constelación social. En la actualidad, la violencia ha mutado de visible en invisible, de frontal en viral, de directa en mediada, de real en virtual, de física en psíquica, de negativa en positiva, y se retira a espacios subcomunicativos y neuronales, de manera que puede dar la impresión de que ha desaparecido. Pero la violencia se mantiene constante. Simplemente se traslada al interior. La decapitación en la sociedad de la soberanía, la deformación en la sociedad disciplinaria y la depresión en la sociedad del rendimiento son estadios de la transformación topológica de la violencia.
Aprende a tomarte la vida, y a vivir, de otra manera, con los grandes maestros del estoicismo.á Fundado por Zenón de Citio en Atenas hace 2.400 años, el estoicismo y sus reflexiones y enseñanzas gozan de buena salud como brújula para orientarnos en una epoca tan confusa como la nuestra. Tal vez su exito se debe a que, si bien el mundo ha cambiado mucho desde que los antiguos filósofos estoicos desarrollaron su disciplina, las grandes cuestiones que nos afectan como individuos y como sociedad siguen pareciendose más de lo que pensamos a las que preocupaban a aquellos pensadores de la Antigüedad. Con una cuidadosa selección de los pensamientos de figuras tan importantes como Seneca o Marco Aurelio, esta obra pone a tu alcance las reflexiones de los grandes maestros del estoicismo y las sitúa en el contexto de nuestro tiempo para dar respuesta a una serie de grandes temas que como individuos debemos afrontar si queremos alcanzar una vida buena y llena de sentido. Así, cuestiones como el autoconocimiento, la resistencia ante la adversidad o la búsqueda de un sentido a la vida encuentran en los estoicos un modo de estar y pensar en el mundo que sin duda nos interpela y nos orienta en nuestras ajetreadas vidas.
El modelo de los tipos psicológicos de Carl Gustav Jung. Ser consciente del modo en el que tiendo a funcionar hace posible que evalúe mis actitudes y comportamientos en una situación dada y que pueda ajustarlos. Me permite compensar mi disposición personal y ser tolerante hacia alguien que no funciona como yo -alguien que tiene, quizás, una fortaleza o una facilidad que a mí me falta. La pregunta importante no es si uno es introvertido o extravertido, o cuál es la función superior o inferior, sino, más pragmáticamente: en esta situación o con aquella persona, ¿cómo he funcionado?, ¿con qué efecto? Mis acciones y el modo en el que me expresé, ¿reflejaban realmente mis juicios (pensamiento y sentimiento) y percepciones (sensación e intuición)? Y de no ser ese el caso, ¿por qué no?, ¿qué complejos se activaron en mí?, ¿con qué fin?, ¿cómo y por qué estropeé las cosas?, ¿qué dice esto sobre mi psicología?, ¿qué puedo hacer para solucionarlo?, ¿qué quiero hacer para solucionarlo? La idea final aquí debe ser que, dejando aparte las implicaciones clínicas del modelo de Jung de tipología, su principal importancia continúa siendo la perspectiva que ofrece al individuo sobre su personalidad.
Esta obra ofrece una discusión sobre la genealogía histórica y la relevancia contemporánea del antiguo concepto chino de Tianxia (que significa «lo que hay bajo el cielo»). Su propósito es la construcción de una nueva filosofía política global. El Tianxia conceptualiza el mundo como la superposición de tres planos —el físico, el psicológico y el político—. Da lugar a una visión total que sitúa la armonía y la coexistencia por encima de otras consideraciones. Zhao Tingyang señala las limitaciones del pensamiento moderno occidental sobre la política internacional. Además, apunta a superar la idea de Estado-nación como marco del orden mundial por su carácter esencialmente antagónico y generador de conflictos entre pueblos y culturas. En un mundo cada vez más interconectado y ante el surgimiento de nuevos riesgos derivados del desarrollo tecnológico, el Tianxia brinda una perspectiva renovada para la política mundial en el siglo XXI. Dicha perspectiva está basada en el principio de la «interiorización» total. Estableciendo la coexistencia y la racionalidad relacional como ontología, el Tianxia despliega una nueva visión que redefine la universalidad y la legitimidad de la política.
En 1844, Henry David Thoreau, un joven de veintisiete años recién graduado en Harvard, decidió abandonar la vida social y retirarse a una pequeña cabaña junto a un estanque llamado «Walden», en el corazón de Massachusetts. Durante dos años, dos meses y dos días, se sumergió en la vida salvaje, abrazando la naturaleza como su hogar y las estrellas como su techo. Su austero equipaje incluía a Homero y la Bhagavad Gītā, reflejo de una mente curiosa y abierta a la sabiduría de todas las culturas. Thoreau fue mucho más que un solitario inconformista del bosque. Era un visionario, un precursor de la causa ecológica y de la desobediencia civil. Luchó contra la esclavitud y contra todo tipo de servidumbre. Tanto su vida como su escritura nos invitan a cuestionar la modernidad, los excesos de la industrialización y la pérdida del contacto con lo esencial. Fue un hombre que escuchaba el viento y las aguas, y que, sin proponérselo, alcanzó la armonía que los grandes maestros del yoga describen: la unión perfecta con la vida y el cosmos. En este libro, Colette Poggi ilumina la profunda influencia de la espiritualidad india en el pensamiento de Thoreau, mostrando cómo su estancia en Walden no fue una simple huida, sino un verdadero yoga: un ejercicio consciente de autoconocimiento y de resonancia con la naturaleza. Entre paseos, meditaciones y reflexiones poéticas, Poggi nos invita a explorar una nueva manera de estar en el mundo, a desacelerar, redescubrir la belleza que nos rodea y encontrar nuestro propio «Walden», un lugar donde el corazón pueda descansar.
El enorme volumen de trabajos, interpretaciones y "apropiaciones" de la obra y las ideas de Walter Benjamin que se han realizado a lo largo de los últimos decenios amenazan con hacer parecer redundante cualquier nuevo intento de aproximación a él y a su obra. Sin embargo, como establecen los editores del volumen en su brillante introducción, es el propio Benjamin quien proporciona las claves para enfrentar su pensamiento con algún sentido, entre ellas «mantener a raya toda forma de optimismo reconociéndola como ilusión paralizadora». El presente volumen, que pivota sobre sus indispensables tesis «Sobre el concepto de historia», se redondea con ensayos no menos decisivos, como «Fragmento teológico político», «Capitalismo como religión», «Teorías del fascismo alemán», «Para una crítica de la violencia» y «Eduard Fuchs, coleccionista e historiador». Edición y traducción de Jordi Maiso y José Antonio Zamora
Ya nadie habla del alma en la filosofía. Quedó reservada para literatos y poetas. Denunciaron su origen mítico, pájaro con cabeza humana, lluvia de partículas. La acusaron de despreciar al cuerpo. La aplastaron el positivismo y ese yo homogéneo e impersonal de las filosofías de la conciencia. La psicología la redujo a un conjunto de mecanismos psíquicos. ¿Pero cómo dar cuenta de la singularidad de una persona, e incluso de una habitación o de un paisaje, de sus tonalidades, sus tensiones y armonías, sus evocaciones bellas o monstruosas, sus existencias virtuales, sin hablar de su alma? No es un problema metafísico, dice Étienne Souriau (1892-1979). Porque un alma no está dada, hay que instaurarla. Es una tarea peligrosa, arriesgada, simplemente porque puede fracasar. Un alma puede ser tan estrecha que tienda al automatismo, o tan extensa que se esfume como la neblina. El modo de existencia del alma solo se puede estudiar en singular, y por eso este libro está construido sobre escenas concretas bellamente escritas, que le agregan un valor literario: la pequeña mentira de Alberte a su novio, las palabras de Nora cuando abandona a su marido, la liberación que encuentra Faustus en su enfermedad, el sueño de Trenmor, y muchas otras. La obra de Souriau fue redescubierta recientemente por autores como Vinciane Despret, David Lapoujade, y particularmente por Isabelle Stengers y Bruno Latour, que consideran que su tesis sobre una pluralidad de modos de existencia, y en particular sobre la existencias virtuales, abre la puerta para una verdadera revolución en lo que fue la epistemología moderna.