“De aquellos polvos, estos lodos”, reza un refrán español del siglo XV. En 1975 surgió el “Plan Cóndor”, aunque desde hacía más de 50 años existía una contraparte marxista revolucionaria, que en 1958 incrementó sus actividades de coordinación y lucha armada. | Uruguay, luego del conflictivo siglo XIX y a través de la “concordia nacional”, consiguió estabilidad política y prosperidad económica, de la mano del batllismo y el herrerismo como faros ideológicos, siendo considerada la “Suiza de América”, transformándose en los albores de los 60 y por más de una década, en una nueva “tierra purpúrea”.
La tragedia del "Isla de Flores" no es un texto de historia. Es una amplia crónica -como nunca antes se ha realizado- sobre uno de los naufragios más dramáticos, y de más trágicas y variadas consecuencias de cuantos ocurrieron en el Río de la Plata y que, en su momento, conmovió a las poblaciones de ambas márgenes del "Río como mar". Isac Gliksberg, su autor, lograr reunir en un único volumen, el dramático relato cronológico de los acontecimientos que tuvieron que ver con el trágico suceso -hábilmente pautado por las comunicaciones radiotelefónicas y las declaraciones de los náufragos sobrevivientes- y lo complementa, con reportajes a los actores que participaron desde distintas posiciones en aquellos hechos, como asimismo, con documentos y fotografías que ayudan a formar una idea cabal de la magnitud y trascendencia del suceso que marcó, en la navegación del Río de la Plata "un antes y un después".
Una biografía que nos presenta a un personaje histórico que ha quedado relegado, y cuya personalidad tiene mucho que ver con los cimientos de nuestra identidad como país.
Con la agudeza de análisis que lo caracteriza en sus columnas periodísticas, Tomas Linn nos desafía a repensar el Uruguay de hoy con una observación crítica hacia diversos sucesos del pasado y del contexto cotidiano. Esta recopilación nos provoca a mirar con el ojo de la cerradura a un país que desde la vereda de enfrente nos molesta y en ocasiones no queremos reconocer como propio. Uruguay es un rincón escondido en el mapa, lejano y ajeno a los acontecimientos que sacuden al mundo, alejado también de las discusiones que en otros países afectan a su desarrollo y evolución. Acá no parece haber nuevas tendencias y solo se discuten los temas de siempre. Desde aquel país complaciente de los años 50, con sus vacas gordas y su confort, sucedieron muchas cosas. Los uruguayos sufrieron, se enojaron, se agredieron, les pegó una durísima crisis económica, y ahora están una vez más, en una etapa de autocomplacencia que no es aquella, pero se le parece demasiado. Sin embargo, entre esa autosatisfacción y la actual, ocurrieron hechos. Cuando llegaron los tupamaros no había dictadura en Uruguay. Es verdad, su democracia no pasaba por su mejor momento pero funcionaba. Había libertad. Se complicaba en cambio, la cuestión económica. La bonanza del Uruguay feliz llegaba a su fin. En todo caso, será la uruguaya una viabilidad construida a los tropezones y sembrada en dudas.
Existen dos Luis. Uno es digno de admiración. Es el deportista, el veterano que aparenta diez años menos, el que a nadie le niega una selfi, el que va a visitar a una anciana desconocida en su cumpleaños o le cumple el sueño a una quinceañera, el que se abraza con negritos del África, el que pasa la Navidad con sus soldados en el extranjero, el que derrota la alopecia, el que sabe qué vestimenta usar en cada ocasión, el que duerme sobre un apero en una estancia, el que pasa por encima de una portera en lugar de abrirla, el que domina una pelota,… o sea, el crack. Este libro habla del otro Luis. Y ese otro es el real.
Eduardo Perotti relata el camino transitado como pediatra de INAU junto a los niños, niñas y adolescentes que extinguieron su inocencia en el río de la violencia y el abandono familiar. Nos narra con espíritu catalizador historias conmovedoras que, aunque todos conozcamos, quizás preferimos olvidar. Busca los motivos por los cuales tantos jóvenes se encadenan al dolor, al abuso y al consumo. Es imposible erradicar la pobreza, la drogadicción y la delincuencia sin políticas de inclusión social familiar y de universalización educativa, sostiene. En su prólogo, el Dr. Roberto Canessa apunta: «En estas páginas hay mucho para meditar, mucho para pensar y, evidentemente, nos va a revolver el alma, porque vamos a llegar a rincones de nuestro interior que no conocemos. Creo que es un buen ejercicio. No pretendo que dejes las lágrimas que este libro te provoque, pero sí que busques alguna acción para ayudar en esta terrible problemática que nos aqueja». El autor advierte que al sistema político parece importarle poco que nada crezca a la sombra de las rejas y que los jóvenes privados de libertad no tengan la resiliencia necesaria para superar la exclusión social. Por estas páginas desfilan las voces de cuatro expresidentes de Uruguay que jugaron un rol fundamental en diferentes momentos históricos. Estas crónicas nos conducen por un camino de esperanza y solidaridad en que no sobran las palabras que acolchonen el sufrimiento de los jóvenes despojados de sus sueños. Pintan la realidad con todos los colores posibles, aun aquellos más oscuros, con la esperanza de que el lector no sea el mismo cuando llegue a la página final.
En Secretos de un jardín, Diego Fischer nos propone un recorrido por la historia de Carrasco. A través de un relato cautivante y ameno, el autor va desgranando pequeñas historias, grandes personajes y leyendas del balneario que, con el transcurso de los años, devino en el barrio jardín más hermoso del Cono Sur. La visión de sus impulsores, la edificación de los primeros chalés, la visita de personajes ilustres y de otras figuras tan polémicas como famosas, acontecimientos que conmovieron al mundo y tuvieron su epicentro en la zona, aparecen como telón de fondo de historias cotidianas y leyendas que van tejiendo a lo largo de más de un siglo. No se trata de un libro de historia, pero sí de episodios marcados por los sucesos que conmovieron en su tiempo al mundo y al Río de la Plata. El lector sabrá cómo y por qué se construyeron algunas de las mansiones más emblemáticas del balneario. Se enterará de los entretelones de la visita del poeta Federico García Lorca, dos años antes de ser fusilado en Granada. Cómo un embajador británico, en su afán de contrarrestar la influencia italiana y alemana en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, promovió el tenis y dio el empujón inicial para la creación de uno de los clubes más famosos de América del Sur. De cómo Carrasco fue la escala previa al desembarco triunfal de Eva Perón, a su regreso de Europa, y por qué resultó la antesala del nacimiento de Evita, el mito. Con abundantes fotografías de época, que muestran un balneario de cuento y de cuentos, Secretos de un jardín es el viaje a un tiempo que hoy parece aún más lejano de lo que realmente es. Secretos que el mar intentó borrar, pero este libro recupera y devela sin nostalgias. Hoy, otras historias y otras leyendas se están escribiendo para ser los secretos del jardín de mañana.
El homicidio es uno de los delitos que logra permanecer en el debate cotidiano de la agenda legislativa. Ello obedece a la importancia que se asigna al bien jurídico vida, y/o a la incapacidad para resolver problemas sociales de tal magnitud que no sea mediante la reforma del Código Penal. Dada la forma ignominiosa de cometerlo y el crecimiento de los homicidios contra las mujeres, la política criminal actual está orientada a endurecer considerablemente las penas, crear agravantes, ampliar el elenco de sujetos pasivos, y restringir derechos excarcelatorios, como forma de desmotivar la acción homicida.
En 2002: memorias de la crisis Zas repasa el papel en aquel entonces del presidente Jorge Batlle visto por propios y ajenos; las negociaciones con el FMI; la relación de Batlle y George Bush; el rol del Frente Amplio; cómo un dirigente de AEBU, el gobierno y un medio de prensa intentaron frenar la corrida bancaria en un acuerdo secreto; la figura de Atchugarry y la articulación con el sistema político. Pero también preguntas que siguen en el aire: ¿existieron las hordas del Cerro?, ¿quién organizó los saqueos?, ¿hubo niños que comieron pasto? Con entrevistas exclusivas y removedoras, revelaciones importantes por parte de agentes políticos de la época y un trabajo de recopilación de archivo de magnitud, Zas logra revelar una foto de un pasado no tan lejano que dejó marcas en esta penillanura levemente ondulada llamada Uruguay. Un libro fundamental para la historia del país.
¿El Frente Amplio perdió audacia y desarrolló miedo al cambio? ¿Depende de los titulares de prensa, de las encuestas y no de las otrora efervescentes discusiones con argumentos? ¿Admitió la soberbia como estilo de algunos dirigentes? ¿Se supeditó a líderes carismáticos y desmovilizó a los frentistas antes tan vitales en su desarrollo? ¿Fagocita a las posiciones de izquierda en su seno? ¿Está ganando el neoliberalismo la batalla cultural, incluso dentro del partido? A estas preguntas el autor responde afirmativamente. Y, además, nos plantea muchos otros temas revulsivos. Analiza cuidadosamente el año 1984 y llega a la conclusión de que en ese tiempo de vorágine, el Pacto del Club Naval y el verticalismo de Seregni supeditaron las fuerzas vitales de la extraordinaria movilización social a la estrategia acordada por el general y el Partido Colorado. Y fundamenta que ese fue el comienzo de los males actuales. «Ese año fue como un túnel de montaña: por este lado entró un pueblo batallador, a veces audaz, rebelde al lazo, y por el otro salieron las disciplinadas cohortes en formación ordenada y a tranco reposado. Por un lado entraron los luchadores, los reclamadores, con sus perros cimarrones, desprolijos a lo Otorgués, y por el otro salieron los cabildantes, bien vestidos, llenos de gestos, frases vacuas y verdades falsas».
“Ramón Díaz fue abogado y economista, presidente del Banco Central del Uruguay y fundador de la revista Búsqueda, pero ante todo un filósofo y un humanista. Un pensador. Un transgresor. Un provocador. Un hombre adelantado a su tiempo. Uno de los intelectuales más influyentes del país en los últimos treinta años del siglo pasado. Su Historia Económica de Uruguay es una obra monumental que, en el acuerdo o en el desacuerdo, todo economista y estudioso de la realidad del país debe conocer.” Historia Económica de Uruguay es el resultado de una investigación minuciosa, que profundiza una a una en las etapas de la vida del país, desgranándolas también en clave social y política. Su estilo ágil lo vuelve un instrumento imprescindible para el público interesado en general… Originalmente se publicó en 2003 y fue ampliamente elogiada. La presente es una edición revisada y actualizada a 2017, en homenaje al autor a un año de su fallecimiento.
Ser blancos hoy significa ir con la verdad por mas que duela, y querer cambiar el Uruguay para mejor, construyendo un país que distribuya oportunidades no ingresos, y que así genere hombres libres, no esclavos de la caridad pública. Ser blancos, significa confiar en el partido de lo posible y enamorar a otros para que lo hagan, significa desnudar los discursos que encierran utopías irrealizables. Ser blancos es ser parte de un partido donde se respeta a todos, especialmente al distinto, y donde se sabe plantar cara a la intolerancia.
«Podemos ganar, podemos perder, pero lo que no podemos hacer es abandonar la lucha. Yo la voy a dar hasta mi último suspiro y espero que quienes me acompañan en Cabildo tengan la misma disposición para darla, incluso a costa de nuestras propias vidas personales». -Guido Manini Ríos, mayo 2024. La figura de Guido Manini Ríos emergió en la arena política como la de un “outsider”, y bajo un manto de polémicas e incertidumbres fue ganando terreno en el período electoral que llevó a Luis Lacalle Pou a la presidencia. Finalmente, el aporte de Cabildo Abierto en las elecciones pasadas representó un sorpresivo 11 % de los votos, clave para que la coalición republicana lograra la mayoría en el Parlamento. Pero las «mieles» entre el partido del general devenido en político y los otros sectores partidarios no han sido el rasgo más característico de esa convivencia. De todo esto y mucho más habla esta profusa investigación del periodista Esteban Leonís. Además, realiza una minuciosa reconstrucción de los Manini Ríos como una de las familias fundadoras del Uruguay. También, de los vaivenes personales, militares y políticos que han acompañado a Guido Manini Ríos hasta el hoy, en plena campaña hacia su segunda elección. Un hombre defensor de sus principios y negociador firme con socios y adversarios, que busca mantener un lugar en el juego político contemporáneo.
Testimonios de ex presas políticas en el interior del país, en el Establecimiento Militar de Reclusión N.° 1 Femenino, Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó (1972-1977 y 1977-1980) Con la perspectiva del tiempo estas mujeres cuentan vivencias y evocan sus recuerdos de un pasado que vuelve en forma fragmentaria y las cruza en el presente, que las mantiene unidas por una relación que supieron afianzar cuando todo parecía derrumbarse; un grupo que fue soporte de cada una y las unió en torno a ideales y sentimientos así como también en el esfuerzo de las pequeñas cosas de vivir cada día en condiciones de encierro e incertidumbre. Como parte sustancial de este relato, la peripecia de los familiares es contada a través de la óptica de algunos de sus protagonistas, con su propia voz. Desde la construcción de historias cotidianas a través de años de convivencia en situaciones especiales se van dando las diferentes perspectivas del momento que les tocó vivir, formando un caleidoscopio de versiones que nos ayuda a vislumbrar el todo.
El 20 de diciembre de 1974 amaneció con cinco cuerpos tendidos a la vera de la ruta 70. Acribillados. Los ojos vendados y las manos atadas en la espalda. Cubiertos de quemaduras. Torturados. Destrozados. María de los Ángeles, Héctor Daniel, Graciela, Floreal y Mirtha Yolanda eran sus nombres. Tenían entre 26 y 34 años. Militaban en el MLN-Tupamaros. María estaba embarazada. Floreal y Mirtha tenían un hijo de tres años, Amaral, que fue secuestrado con ellos. El 8 de noviembre estaban celebrando un cumpleaños en Argentina cuando fueron rodeados y apresados. Empezó un periplo de tortura durante el cual pasaron por varios centros de detención. Finalmente, fueron traídos ilegalmente a Uruguay en el vuelo cero. Eran los albores del Plan Cóndor. Julio Abreu, el séptimo secuestrado, fue liberado bajo amenaza de muerte; solo se animó a hablar décadas más tarde. Amaral fue entregado a una familia de represores argentinos. Una década después recuperó su identidad con la ayuda de Abuelas de Plaza de Mayo. Hoy vive con su familia real en Uruguay. El pastor Ademar Olivera, el investigador Federico López Romanelli, el periodista Roger Rodríguez, la jueza Mariana Mota y varios familiares y amigos de las jóvenes víctimas prestan sus voces para recuperar partes de la verdad negada por tanto tiempo. En este libro suenan, ensordecedores, sus gritos: ¡Memoria! ¡Verdad! ¡Justicia! ¡Nunca más terrorismo de Estado!
¿Cómo se financia la actividad científica en un país como Uruguay? ¿Qué pasa cuando se acepta dinero de gobiernos extranjeros y organizaciones internacionales para impulsar esas actividades? ¿Y qué sucede si se lo rechaza? ¿Qué opinaron los universitarios sobre esos temas en los años sesenta del siglo pasado? ¿Qué opciones tenían? ¿De quién aceptaron plata y para qué la usaron? ¿Se puede hacer ciencia en tiempos de radicalización política? ¿Qué tuvo que ver todo esto con la fundación del Frente Amplio? Vania Markarian formula preguntas fundamentales, y en el intento de responderlas cobran vida los más famosos hombres de las ciencias y las letras de esa época, así como sus jóvenes discípulos, un puñado de editores, periodistas, gestores culturales, militantes, dirigentes políticos y algunos itinerantes funcionarios internacionales. Sus pasiones, convicciones, estrategias y contradicciones son parte de esta historia. Hasta la CIA aparece de modo algo tangencial en esa trama de intereses y quebrantos.
“Desaparecidos” es una crónica exhaustiva que, por primera vez, relata en su conjunto la búsqueda de los cementerios clandestinos, con sus aciertos y sus frustraciones, en el contexto de la omertà militar y la complicidad política que consolida la impunidad. —¿Cómo explica la aparición de los restos del escribano Miranda en el predio del Batallón 13? —Nosotros no tomamos parte de nada, eso debería haber sido alguna actividad de los servicios de inteligencia. —¿Los servicios de inteligencia pueden entrar al batallón sin autorización del jefe? —Teóricamente, no, pero si el Comando da la orden de que se permita el acceso, hay que permitirlo. —En la hipótesis de que se hubiera producido esa orden, ¿cómo se efectiviza? —En realidad, si alguien va a entrar al cuartel, antes tiene que haber una orden de arriba que diga por dónde lo debemos dejar pasar. —¿Quién recibiría esa orden? —Yo. —¿Recibió esa clase de comunicación?. —Sí. —¿Cuándo recibió esa comunicación?, ¿y de quién? —Fue el primer año que estuve ahí, en 1975. El comandante en jefe [Julio César] Vadora me dijo que iba a haber una operación de inteligencia, que yo no apoyara ni interviniera de manera alguna y que no iban a ir por el frente. —¿Qué pensó usted respecto a en qué consistió la operación de inteligencia? —Pensé que era algo grave, pero no sé, probablemente a matar a alguno. Pero no pensé mucho. La confesión del general Mario Aguerrondo, comandante del Batallón de Infantería 13, explica las desapariciones de ocho prisioneros del centro de torturas 300 Carlos. Revela cómo se emitía la orden y cómo funcionaba la cadena de mando. Confesiones como esta aparecen en los documentos oficiales -expedientes judiciales, legajos personales, tribunales de honor- y permiten completar la historia de la infamia. Salvo el secreto del destino final de las víctimas, que permanece impenetrable por la debilidad del poder civil frente a la autonomía militar, en una transición de la dictadura a la democracia que se vuelve perenne. De todo esto trata este libro
Agudo, preciso y provocador, este trabajo incita una discusión sobre los tiempos actuales, como sociedad y como hombres del mañana. Nuestra ubicación geopolítica, periférica; nuestro tamaño reducido; nuestra cultura conservadora y nostálgica; nuestra relativa cerrazón a la realidad mundial; todo conspira para adormecer a nuestro querido Uruguay. Nadie parece creer que esta elección sea un evento trascendente. Se ve apenas como uno más. Que ocurre solo porque así lo marca el calendario. Nosotros no estamos mal. Tenemos certezas, estabilidad institucional, un gobierno serio, previsibilidad, parámetros económicos razonables… No es poca cosa. Pero tampoco es suficiente y, sobre todo, no está garantizado. El mundo vive grandes cambios y va a una velocidad que no es la nuestra. No se trata de caer en una suerte de creacionismo. Se trata de abrir los ojos a lo que se debe encarar. Siempre hay cambios para enfrentar. Al mismo tiempo, vivimos tiempos de vacíos espirituales, de crisis de valores. Nuestra sociedad está muy marcada por un laicismo esterilizante que va dejando a nuestra democracia sin otro apoyo que la ley de las mayorías, sin otra ley que la positiva, sin otro eje moral que el relativismo o el emotivismo. Hay que retomar los llamados a la reflexión filosófica y teológica. Sin ella el hombre no puede aspirar a una vida plena. El libro apunta a despertar inquietudes, a provocar razonamientos, a sacudir nuestra modorra y nuestra complacencia.
Julio María Sanguinetti es reconocido por sus vastos intereses culturales, que además de la historia y la política le llevan hacia el arte. Amigo de artistas, prologuista permanente de catálogos, divulgador en charlas y artículos,incluso promotor de la creación nacional desde su actividad pública, su vida está atravesada por esa constante pasión. Este libro nos compaña en un recorrido por episodios de una trayectoria junto al arte, a través de textos hoy dispersos, testimonios y recuerdos de un largo medio siglo. Los textos que recogen estas páginas se acompañan de fotografías y reproducciones de obras, que complementan estas memorias que, más allá del testimonio personal del autor, también lo es de lo que el arte ha incorporado a la esencia de nuestro país.