Un traidor. Un rebelde. Un converso. Un estratega. Un agente de la CIA. El héroe del pueblo venezolano. Un oportunista. Una celebridad de las Américas. Un panqueque. Un abogado defensor aferrado a los principios. Un situacionista. El político uruguayo más universal. El hombre veleta. El canciller de José Mujica y el secretario general que revivió a la OEA. Cuando se trata de Luis Almagro, son varias las caracterizaciones y valoraciones que aparecen conforme a una trayectoria profesional cargada de curvas, pendientes y cascadas. Luis Almagro no pide perdón traza el singular recorrido de un hombre que creció en un hogar pobre del interior profundo uruguayo, para llegar, con estrategia, ambición y una buena dosis de fortuna, a la cima de la organización política más importante del hemisferio. Este trabajo ilumina los claroscuros de un personaje político que ha vivido demasiadas vidas y que ha sabido cambiar radicalmente de discurso cuando sus intereses lo requieren. Luego de una alicaída carrera diplomática —que incluyó un final de misión en Irán con denuncias cruzadas con un embajador y que un ministro se inmiscuyera en sus asuntos de pareja—, Almagro estuvo a punto de renunciar a la cancillería, pero resistió hasta lograr su primera metamorfosis. Consiguió visualizar antes que muchos el poderío electoral que tendría Mujica, y catapultó así su vida política a lugares insospechados. ¿Cómo fue que pasó de hacer vivas por la revolución cubana a repudiarla como ningún otro secretario general de la OEA lo hizo? ¿Cómo saltó de ser un hombre de confianza de un popular exguerrillero de izquierda a uno de los mejores aliados de Donald Trump? ¿Cómo logró convencer a Estados Unidos de cambiar su estrategia sobre Venezuela? ¿Qué rol jugó en la caída de Evo Morales? ¿Dónde piensa dar sus próximos pasos en la política? La investigación periodística de Gonzalo Ferreira y Martín Natalevich, que incluyó más de 100 entrevistas y veinte horas de conversación con el diplomático uruguayo, brinda elementos para responder cada una de estas interrogantes, mientras retrata todas las facetas del hombre que sacudió a la Organización de los Estados Americanos.
El cura que levantó una huelga de futbolistas, el jugador comprado a cambio de un alambrado, el DT que lesionó al árbitro de un cabezazo, el humilde club de San José que soñó con Van Basten y otras estrellas, el clásico en el que las mascotitas se agarraron a las trompadas, los dos cantantes de plena que jugaron en el fútbol uruguayo, los dos partidos que terminaron con jugadores en la cárcel, el delantero “demasiado carilindo” para Peñarol, la vez que Nacional sacó su propia moneda, el partido que se suspendió por un casco arrojado desde la tribuna, la historia del campeón olvidado de Maracaná, o cuando Paso de los Toros ganó un inaudito torneo de 536 equipos.
Este libro representa una mirada particular y comprometida acerca del proceso que dio origen al movimiento revolucionario que irrumpió en el Uruguay durante la década de 1960. Rosencof escribe sobre lo que vivió; su mirada no aspira a la universalidad ni a las verdades objetivas. Desde los orígenes del MLN-Tupamaros, con los encuentros con Sendic en medio de los reclamos cañeros y arroceros de un Uruguay profundo y desconocido, pasando por los hitos de la acción revolucionaria, la cárcel y la tortura, hasta el retorno de la democracia, estas páginas representan una mirada personal, única y reflexiva. Rosencof fue testigo y protagonista, y sus recuerdos crean la trama de una historia que ha sido contada muchas veces, pero nunca desde esta particular perspectiva. En este texto, la primera persona se articula con otras voces y otros enfoques, creando una polifonía que amplifica y converge hacia la pintura de una época clave de nuestra historia
En Historia escondida del Uruguay vol. II es el turno de abordar uno de los mitos intocables de cualquier historia nacional: el mito de los héroes. Pero este mito, en nuestro país, se agiganta de forma colosal, en relación directa con nuestra necesidad de gloria. Si existe una máquina creadora de héroes, esa es la historia nacional. Y si crea héroes, debe crear villanos. Y si existe el héroe, en todas sus acepciones, si existen el villano y sus tantas variantes, entonces también debería existir en los avatares de la historia aquel que es héroe, pero que no es héroe: el antihéroe. Héroes, antihéroes y villanos serán nuestra santísima trinidad a la hora de analizar nuestra historia, su derrotero y, sobre todo, los pretendidos protagonistas de esos sucesos que han sido colocados, ex profeso, en un relato bien armado, un andamiaje moralmente aceptable y políticamente correcto que nos hace analizar la historia de la misma forma que un exquisito partido de fútbol o una pelea callejera.
Dos figuras políticas de naturaleza indómita en un apasionante y revelador diálogo sobre pasado, presente y futuro. El lector se encontrará en Los indomables con la expresión más cercana y familiar de dos líderes políticos cuya influencia excede largamente los límites de su sector y su partido. En estas charlas —a través de las cuales Pablo Cohen vuelve a llevar el arte de la entrevista a su expresión más lograda— José Mujica y Lucía Topolansky hablan como nunca lo hicieron hasta ahora, exponiendo su libertad intelectual con un desenfado capaz de pasar de la comicidad a la emoción más genuina de una página a otra. Las tres secciones que dan forma a este libro —Raíces, Frutos y Semillas— conforman un entrañable recorrido por la vida, el pensamiento y la acción de una pareja imprescindible para comprender desde un ángulo íntimo las últimas cinco décadas de la historia uruguaya. Pragmáticos, intuitivos y ferozmente libres, Mujica y Topolansky no eluden la polémica y ofrecen definiciones punzantes que se asientan en su comprensión del camino que los trajo hasta aquí, pero con la mirada todavía puesta en un horizonte nuevo.
¿Hubo un plan de invasión a Uruguay por parte del Tercer Reich? ¿Vivían espías en Uruguay? ¿Existían pueblos nazis en el país? ¿Había antisemitismo en nuestro país? ¿Se persiguió a los judíos? ¿Cuál era la relación entre Mussolini y el gobierno uruguayo? ¿Terra era fascista? ¿Existió infiltración nazi en Uruguay? En nazis en el Uruguay (1922-1942) transitaremos por algunas de estas preguntas y muchas otras que seguramente sorprenderán a muchos lectores. El mundo de entreguerras, los fascismos y la Segunda Guerra Mundial son quizás los temas más abordados por la literatura y el cine, y nos cuesta un poco comprender que Uruguay estuvo inmerso en estos procesos, ya sea el fascismo italiano y sus relaciones con el gobierno de Terra, el acorazado de bolsillo Graf Spee y su hundimiento en nuestras costas, la represa nazi, pueblos nazis en el país, un plan fascista para infiltrar Uruguay, las infiltraciones nazis (que fueron investigadas privadamente, así como por una comisión parlamentaria), el plan para invadir Uruguay por parte del Tercer Reich, los acosos a judíos, entre muchas otras cosas. Nazis en el Uruguay es una invitación a adentrarnos en un camino sinuoso y complejo, un juego peligroso de espejos en el que nos veremos a nosotros mismos de una forma como nunca lo hicimos; estas páginas develarán la influencia no solamente del nazismo en Uruguay, sino también del fascismo italiano y sus tentáculos en el país, así como del franquismo español y su persistente sitio en algunos trasnochados sueños vernáculos. Un libro apasionante para conocer nuestra historia y hacernos responsables de nuestro pasado.
El historiador Fernando Aparicio reconstruye en esta crónica la vida de algunos pilotos uruguayos, apasionados e idealistas, que combatieron como soldados «voluntarios» en la guerra del Chaco (1932-1935), la guerra civil española (1936-1939) y/o la Segunda Guerra Mundial (1939-1945): Luis Tuya, Domingo López Delgado y Julio Gil Méndez, entre otros. La investigación comprende un período turbulento de la historia internacional del siglo xx que afectó profundamente la política y la economía de Uruguay, donde el debate ideológico se centraba entre el neutralismo y la seducción fascista. El libro plantea un relato apasionante que permite conocer los nuevos conflictos armados en el marco de las viejas luchas de poder.
Los cambios que se han operado en el mundo del narcotráfico en las últimas décadas han tenido un impacto decisivo en las modalidades del delito en Uruguay. Es por eso que cada vez es más frecuente presenciar, con asombro y pavor, las noticias que hablan de la existencia de grupos armados, bandas enemigas, ajustes de cuentas, secuestros extorsivos. Lo que parecía lejano, como si de una serie de televisión sobre narcos se tratara, es una realidad apremiante en nuestro país. Antonio Ladra traza en este libro, con precisión de periodista y pulso de novelista, el camino que recorrió la industria de la droga a nivel regional y mundial para llegar hasta el Uruguay. Señala cómo este país fue objetivo y centro de operaciones de varios líderes de grandes carteles, y describe otros hechos y situaciones que dejarán al lector perplejo. Durante los años de la “guerra a la droga”, que en realidad fue una guerra a los consumidores de drogas, muchas batallas se perdieron. Sin embargo, este libro destaca la figura clave de Julio Guarteche, quien junto a su equipo peleó denodadamente en esta desigual batalla. Con vocación de justicia, visión a largo plazo y valentía, Guarteche colaboró con gobiernos de diferente color político en una tarea a la que dedicó su vida, aun a riesgo de com-prometer su salud. Más allá de sus esfuerzos y los de otros héroes anónimos, el problema sigue estando más vigente que nunca, y su abordaje integral es una necesidad cada vez más apremiante.
María Eugenia Vaz Ferreira, una mujer en la penumbra Diego Fischer construye en esta biografía novelada el retrato profundo y conmovedor de una poetisa clave de nuestra historia. Muy joven deslumbró en los salones burgueses de su época con una poesía profunda y desenfadada. José Enrique Rodó y Julio Herrera y Reissig reconocieron tempranamente su talento, seguidos por otros intelectuales del Novecientos. También despertó la admiración de Rubén Darío, el hombre que revolucionó la poesía con la creación del modernismo latinoamericano. Sin embargo, María Eugenia no fue feliz. Su carácter melancólico, su compleja espiritualidad, sus extravagancias y su inclinación por la atmósfera de la noche la impulsaron a aislarse y refugiarse en su arte. Rechazó siempre las propuestas para publicar su obra, quizás porque ello significaba exponer su convulsionado mundo interior. Su temperamento y su manera de ir por la vida no se amoldaban a los cánones de la época, y la pacata sociedad que la rodeaba la condenó a la incomprensión y el rechazo. Con Sufrir en el silencio, Fischer completa una trilogía clave de la producción bibliográfica contemporánea, junto con los trabajos sobre Juana de Ibarbourou y Delmira Agustini. Los tres libros constituyen el fresco de un momento fundacional de nuestra identidad cultural, una época en que la poesía era popular y los poetas conmovían a todos y convocaban multitudes.
¿Quiénes somos? ¿Cuál será la impronta uruguaya o cuál será la “personalidad” del pueblo uruguayo? Estas son las preguntas omnipresentes que cortan de forma tangencial prácticamente todos los trabajos de historia nacional. Las interrogantes madre de todas las demás y quizás las más complejas y amenazantes, la comprensión de nuestra aldea, de nosotros mismos. Las preguntas parecen responderse de forma simple e inmediata en el imaginario colectivo, siempre clavadas como un puñal en lugares comunes. Un imaginario, poderoso y vigoroso, sostenido en la memoria colectiva, en la “Suiza de América” y en Maracanazos bien narrados, la identidad de un pueblo está sostenida sobre otros pilares por fuera de necesarias épicas domésticas. La creación de San Felipe y Santiago de Montevideo (1724-1730) puede respondernos algunas de estas interrogantes. Será cuestión de sumergirnos en estos primordios para intentar encontrar esa historia secreta, escondida detrás del relato. La fundación de Montevideo fue una “lucha de las palabras contra la roña”, fue una aventura casi cinematográfica. Y quienes fueron artífices directos de esta creación, fueron los inmigrantes que la Corona (el rey mismo) nombró directamente para convertir la “bazofia” en ciudad: dos humildes contingentes de inmigrantes de las Islas Canarias. Ese dato, que parece simple y repetido es la clave del secreto y el inicio de este viaje. Este libro es un viaje por la fundación de Montevideo, las pequeñas historias, personajes, anécdotas que forjaron los cimientos de la “ciudad” y su gente. Leonardo Borges con su estilo desafiante, ágil, profundamente documentado y reflexivo nos invita a conocer La historia secreta de Montevideo
Desde nuestros primordios nacionales, Uruguay navegó en luchas entre caudillos y doctores, tormentas partidarias contaminadas en general por carísimas intervenciones extranjeras. Mientras iban vadeando los años, como un preso que marca en su calendario, los uruguayos iban estampando cada levantamiento, revolución, rebelión o tiroteo, en lo más íntimo de nuestra fibra nacional. La historia del Uruguay del siglo xix es la historia de las mecáni-cas que llevaron a esta población a luchar hasta el hartazgo. Nacen pues, en aquellos tiempos bárbaros, las víctimas y victimarios de la historia. Pero en esta historia también se confunden las victimas y perpetradores constantemente, en un enorme charco de sangre, las víctimas de hoy, perpetradores de ayer. Así se forjó Uruguay, entre sangre y barro.
Frente un hombre que ubica «en el principio» de la caída de las instituciones uruguayas a Cuba, Fidel y el Che, es ineludible preguntarse dónde estaba él en aquellos años y qué hizo para sostener —o dejar caer— a esas instituciones como ministro de Industria y Comercio, primero, como ministro de Educación y Cultura, después, y siendo uno de los dirigentes clave del Partido Colorado. El dilema de la historia reciente de Uruguay no es entre la memoria y el olvido, sino entre la verdad y la mentira.Y no es asunto de interpretación: los meros hechos muestran que Sanguinetti creía en el papel preponderante de las Fuerzas Armadas, y aún en diciembre de 1972 —dos meses antes del famoso febrero amargo— afirmaba que entre el poder político y el poder militar existía «una identidad de poderes» para la defensa de la soberanía, y que «con ese espíritu» podrían las Fuerzas Armadas «caminar confiadasen su futuro, y así como supieron luchar y triunfar frente a la sedición también sabrán colaborar con el país para el logro de muchos objetivos nacionales».A tal punto le parecía que existía una identidad de poderes que en agosto de 1973, ya disuelto el Parlamento sometido el aparato de Estado escribía en el diario La Opinión de Buenos Aires que no era momento de «juzgar», sino de analizar, que tal vez Bordaberry todavía podía encontrarle un rumbo económico a la nueva situación.
No ofendo ni temo es la invitación a recorrer el imaginario que hemos creado sobre la figura de José Artigas a través de la canción, la poesía y la pintura, tratando de hallar en esta búsqueda las diferentes versiones que se han querido imponer a lo largo del tiempo, muchas veces ex profeso, de un héroe nacional sin rostro. Allí encontraremos al héroe de bronce idealizado hasta al extremo —«para la patria un dios»— pasando por un caudillo compañero con el que queremos conversar —«Che, José Gervasio»—, un líder traicionado al que reivindicamos con dolor —«porque José Gervasio de Artigas soñaba otra cosa»—, y un padre al que necesitamos asesinar para encontrar, al fin, nuestra propia identidad —«El día que Artigas se emborrachó». Los autores nos invitan a mirar a Artigas sin prejuicios y reflexionar sobre el poder que el arte ha tenido en nosotros para ir mostrándonos diferentes caras de un mismo héroe de acuerdo con un imaginario que, en algunos casos, se construyó motivado por intereses históricos concretos.
Existen dos Luis. Uno es digno de admiración. Es el deportista, el veterano que aparenta diez años menos, el que a nadie le niega una selfi, el que va a visitar a una anciana desconocida en su cumpleaños o le cumple el sueño a una quinceañera, el que se abraza con negritos del África, el que pasa la Navidad con sus soldados en el extranjero, el que derrota la alopecia, el que sabe qué vestimenta usar en cada ocasión, el que duerme sobre un apero en una estancia, el que pasa por encima de una portera en lugar de abrirla, el que domina una pelota,… o sea, el crack. Este libro habla del otro Luis. Y ese otro es el real.
Breve historia de la dictadura ya perfila los rasgos de un auténtico clásico. A 36 años de su primera edición, su vigencia no deja de sorprender. Pese al tiempo transcurrido, aun destaca la persistencia de su referencia y de su consulta, desde las virtudes de un texto sobrio y sólido, respetuoso de la pluralidad de los lectores. Esta nueva edición incluye múltiples fotografías, algunas casi desconocidas, que enriquece este trabajo y resultan vívido testimonio de lo acontecido. Sus autores, los reconocidos historiadores Gerardo Caetano y José Rilla, realizan un abordaje breve, no exento de profundidad, en procura de “mantener cierto compromiso con la complejidad y la integralidad del proceso (…) y un equilibrio entre la narración y la interpretación más radical”.
Una investigación de historia regional, donde el autor toma como marco la situación de la gran comarca y la concertación de la Triple Alianza, firmada en Buenos Aires el 1º de mayo de 1865 entre los cancilleres de Argentina, Brasil y Uruguay. Era el camino trazado para acallar al Paraguay, establecer un nuevo equilibrio en la región y poner fin a las tendencias separatistas, que tanto temían los dos sub imperios regionales con sede en Buenos Aires y Río de Janeiro. En la Argentina, la sempiterna lucha entre dos concepciones de organización política del país, la unitaria y la federal, que llegaba a soluciones de compromiso, implantando un federalismo débil mediatizado por la capital, como el que actualmente rige en ese país. En el Brasil, el enfrentamiento entre un sistema monárquico imperial, con las tendencias centrífugas republicanas que campeaban, tanto en el nordeste brasileño como en Río Grande do Sul, las más fuertes y aguerridas, donde los caudillos republicanos gauchos se entrelazaban con los del Uruguay y los del litoral argentino, poniendo en peligro de fragmentación el territorio imperial, a lo que se vino a agregar la aparición de pretensiones ambiciosas norteamericanas sobre la cuenca del Amazonas. Los miedos de los dos poderosos vecinos y de sus respectivas oligarquías, a posibles desprendimientos y el temor ante el creciente poderío paraguayo, fueron determinantes para lanzarse a la guerra, en la que llevaron de acompañante al Estado Oriental mediatizado por la dictadura de Flores, contando también con la aquiescencia implícita de Inglaterra. Los costosos mayores de esa inicua contienda los pagó el otro país republicano de la región, el Paraguay, vencido en una dura y sangrienta conflagración la que, en sus etapas finales y ante la heroica resistencia del pueblo paraguayo, se convirtió en genocidio. Así se iba a consolidar definitivamente, tanto el mapa de la región como las actuales asimetrías mercosurianas.
Una población escasa, que ahora cabría en el Estadio Centenario. Por lo general, monopoliza nuestra atención la pequeña elite, más o menos culta, que dirigía el Estado naciente. Junto a ella había una mayoría de gente común, en buena parte analfabeta, con elevado porcentaje de esclavos y libertos. Muchos podían solventar las necesidades básicas y dedicar horas a los libros y al teatro. Muchos otros, en cambio, sufrían carencias, abusos e injusticias. Todos, seguramente, tenían deseos de vivir. Aunque aparezca la elite, este libro trata, sobre todo, de la vida de la gente corriente, vida que la prensa reflejaba cada día.
Los territorios no solo aluden a mapas o referencias geográficas, también constituyen las plataformas en que se radica nuestra vida cotidiana, donde se despliegan nuestros afanes, nuestras preocupaciones, nuestros temas. En esa doble dimensión, sin pretensiones de exhaustividad, este libro trata de algunos de los principales asuntos de ese «nosotros uruguayo» que transita –a su modo– este comienzo vertiginoso y problemático del siglo xxi. En las últimas décadas el país viene teniendo transformaciones silenciosas que se anidan, muchas de ellas, en las claves del territorio. Además de procesos demográficos (como el de las migraciones internas o el de las inmigraciones externas), productivos y económico-sociales, otras transformaciones vienen cambiando los mapas del conocimiento del país y sus configuraciones culturales, trascendiendo la mirada montevideana o metropolitana que se mantiene aún como hegemónica. En esa perspectiva, este libro asume como foco de análisis revelar ese otro país que emerge, con territorios y mapas diversos que se extienden más allá del límite de lo tradicional y que a menudo no percibimos. A partir de recientes investigaciones y aportes –por ejemplo, la información del último censo de población y vivienda–, un sólido cuerpo de reconocidos especialistas examina aspectos claves para re-conocer nuestro país. Territorios constituye un aporte sustancial para reflexionar en torno a los más diversos ámbitos del Uruguay en que vivimos.
¿Cuántas personas caben en una sola? ¿Qué pasa cuando los más confiables también mienten y los mentirosos a veces dicen la verdad? ¿Los victimarios pueden ser víctimas y las víctimas, victimarios? En una historia marcada por las dualidades, este libro es una invitación a reflexionar sobre la percepción que tenemos de nuestra sociedad y a confrontarnos con nuestras propias contradicciones. Gustavo Penadés era un político con una carrera intachable. Con una protagónica actividad parlamentaria y una amplia presencia en los medios, gozaba del respeto de sus correligionarios y de sus adversarios. Sin embargo, su destino cambió drásticamente el martes 28 de marzo de 2023, cuando una mujer trans lo acusó públicamente de pedofilia y explotación sexual. Esta polémica declaración, a la que le siguieron más de una decena de denuncias, desencadenó un torbellino de noticias, opiniones y revelaciones que mantuvo en vilo a la opinión pública, y encerró al respetado senador en una cárcel donde espera su juicio, negándose culpable de crimen alguno. Este libro narra la historia desde todas sus perspectivas. A partir de una profunda y cuidadosa investigación -más de cien personas consultadas y acceso a una amplia gama de fuentes documentales y expedientes reserva dos-, los autores echan luz sobre la vida de Penadés y un turbio entrama do de causas y consecuencias. El exitoso y elogiado ascenso político en paralelo con una vida privada en la que la estigmatización convivía con el abuso y el oculta miento. Las vidas de las personas afectadas para siempre por sus acciones. Los actores secundarios de un oscuro ambiente de explotación que sabemos que existe, pero preferimos no ver. Varios protagonistas de esta historia se manifiestan por primera vez en este libro, aportando información clave para comprender los secretos que subyacen detrás de las apariencias.
Cuando los uruguayos vieron por primera vez a los británicos jugar al football, reaccionaron con asombro, curiosidad y burla. Sin embargo, poco después la novedad fascinaba a un número creciente de espectadores y los criollos comenzaban a practicarlo con variada fortuna. A principios del siglo xx el nuevo sport ya se veía jugar con entusiasmo por los jóvenes en todos los barrios de la capital, y cinco años después se extendía desde Artigas hasta Rocha y desde Colonia hasta Rivera. La rivalidad entre el team de los talleres de Peñarol y el Club Nacional despertó pasión, al igual que los matches con equipos de Buenos Aires. Atravesando ideologías y clases sociales, para 1915 el fútbol se había consolidado como el deporte más popular en todo el país y daba vida a una formidable generación de players que se consagraría en las olimpíadas de los años veinte y en el Mundial de 1930. Este libro ofrece una visión actualizada e integrada de los inicios de ese proceso, bajo la triple mirada de lo histórico, lo estrictamente deportivo y lo soci