A pesar de que ya han pasado cuarenta años del fin de la dictadura civil militar, sus consecuencias y su presencia siguen pesando mucho sobre un grupo importante de los uruguayos del presente. Este no es un libro más sobre la dictadura civil militar. Trata de los avances de investigaciones doctorales que se han desplegado en articulación, con mucho debate teórico y metodológico. También expresan la riqueza del intercambio con colegas nacionales y extranjeros. Asimismo, esta obra pudo ser realizada teniendo disponibles diversos repositorios documentales, muchos de ellos hasta ahora no trabajados.
Este es un libro que nos lleva de la mano por zonas no transitadas habitualmente de las revoluciones saravistas. Así el lector accederá a una crítica y fundada visión sobre los grandes hechos o las consecuencias de la Revolución de 1904. Aparece allí la responsabilidad que le cupo a Saravia en Masoller; se lauda el siempre conflictivo tema sobre cual bando fue el responsable del inicio de la contienda bélica; se narran los poco estudiados días finales del alzamiento; se relatan las gestiones del gobierno ante EE.UU., considerándose además cuales fueron las polémicas reformas electorales de Batlle al fin de la revolución. También recupera la historia a escala humana de los combatientes. Se encuentra un análisis salpicado de anécdotas sobre la barbarie de los degüellos en las últimas guerras civiles; se lee la crónica de la postrera carga a lanza seca de la historia así como nos acerca a la composición y vida cotidiana del ejército insurrecto, realzando una visión de lo local como enriquecimiento de una historia que no admite ser únicamente analizada desde la óptica montevideana por la fundamental participación de actores rurales y del interior que forjaron la misma. "Si la obra que presentamos, aparte de sus méritos propios, sirve de modelo a ulteriores investigaciones en el sentido indicado, sin duda habrá llenado las aspiraciones de quien lo escribió y de cuantos se dedican a la comprensión del pasado nacional, es decir de nosotros mismos". Enrique Mena Segarra
El Uruguay suele ser reconocido en Latinoamérica por su sólida democracia y sus pioneros avances en derechos sociales, económicos y culturales. Le distingue también un singularísimo republicanismo laico. Habiendo gobernado dos tercios de la historia nacional, el Partido Colorado le ha impreso, a su institucionalidad, rasgos fundamentales que ya están incorporados a su identidad, a su ADN. Es lo que comúnmente se llama Estado Batllista, centro permanente de los debates y controversias públicas. La ética de la responsabilidad, la laicidad republicana, el feminismo, la garantía de la libertad de expresión, la educación como herramienta para el desarrollo, el concepto de solidaridad social, el internacionalismo, son aspectos claves de las ideas que el Partido Colorado incorporó a su vida democrática. El Dr. Julio María Sanguinetti, con precisión de historiador y su oficio periodístico, aporta con este libro un nuevo mojón a su propuesta de comunicar a las nuevas generaciones las batallas de ideas que han configurado el Uruguay de hoy.
La historia oficial del MLN es la historia de un triunfo, no de una derrota, y está basada en el sobreentendido de que el sacrificio era ineludible para construir una sociedad sin ricos ni pobres. Los demás partidos y organizaciones de izquierda aspiraban, conscientes o por ingenuidad, a reformar el capitalismo. Entregar la vida por un ideal de justicia; cumplir con el mandato guevarista de crear aquí uno de los tantos Vietnam; ser parte de la gran llamarada, exime de toda culpa y por ello será recordado con veneración. El 16 de marzo de 1985, José Mujica hizo una promesa a sus antiguos compañeros: Ellos (los viejos dirigentes) servirían como el palito donde la colmena se volvería a juntar. Hermosa metáfora, típica de Mujica. Quienes lo escucharon con ojos húmedos, hoy sienten que han vivido un doble fracaso: el de la derrota y el de la orfandad por parte de la organización a la que le entregaron sus mejores años. Este libro habla de eso, de armas y de abandono de las armas. Habla de lo que pasó en este país con la guerrilla a la que pertenecí, y de la renuncia a seguir por aquel camino loco. No fue fácil, murieron muchos amigos y compañeros con un sueño noble sin cumplir. No fue fácil aceptar la realidad, porque en esa realidad también cuentan los sentimientos de tantos años y el recuerdo que permanece es la persistencia de las voces, las miradas y los afectos acumulados. Nuestra decisión le costó mucho a este país, demasiado. Seguramente hubiese sido distinto de haber hecho caso al Che Guevara cuando habló en el Paraninfo de la Universidad, en 1961.
¿Quiénes somos? ¿Cuál será la impronta uruguaya o cuál será la “personalidad” del pueblo uruguayo? Estas son las preguntas omnipresentes que cortan de forma tangencial prácticamente todos los trabajos de historia nacional. Las interrogantes madre de todas las demás y quizás las más complejas y amenazantes, la comprensión de nuestra aldea, de nosotros mismos. Las preguntas parecen responderse de forma simple e inmediata en el imaginario colectivo, siempre clavadas como un puñal en lugares comunes. Un imaginario, poderoso y vigoroso, sostenido en la memoria colectiva, en la “Suiza de América” y en Maracanazos bien narrados, la identidad de un pueblo está sostenida sobre otros pilares por fuera de necesarias épicas domésticas. La creación de San Felipe y Santiago de Montevideo (1724-1730) puede respondernos algunas de estas interrogantes. Será cuestión de sumergirnos en estos primordios para intentar encontrar esa historia secreta, escondida detrás del relato. La fundación de Montevideo fue una “lucha de las palabras contra la roña”, fue una aventura casi cinematográfica. Y quienes fueron artífices directos de esta creación, fueron los inmigrantes que la Corona (el rey mismo) nombró directamente para convertir la “bazofia” en ciudad: dos humildes contingentes de inmigrantes de las Islas Canarias. Ese dato, que parece simple y repetido es la clave del secreto y el inicio de este viaje. Este libro es un viaje por la fundación de Montevideo, las pequeñas historias, personajes, anécdotas que forjaron los cimientos de la “ciudad” y su gente. Leonardo Borges con su estilo desafiante, ágil, profundamente documentado y reflexivo nos invita a conocer La historia secreta de Montevideo
En 2013 la Suprema Corte de Justicia del Uruguay trasladó a la jueza Mariana Mota de la órbita Penal a la Civil. Este hecho, según los autores de este trabajo, fue la consecuencia más evidente y dramática de la elaboración y aplicación del relato de la impunidad. Ese relato, según Cardoso y Liscano, empezó a elaborarse en 1985, apenas recuperada la democracia. Hubo momentos en que ocupó el centro de la vida política del país y en otros pareció que nadie se ocupaba de él. Los autores sostienen que la elaboración del relato nunca se detuvo. Participaron de la tarea políticos blancos y colorados, algunos de ellos destacados militantes de la dictadura, periodistas, empresas periodísticas, académicos, grupos de profesionales. Más adelante, el relato se enriqueció con los aportes de tupamaros expresos políticos, dirigentes del Frente Amplio en el gobierno. Este relato ha sido efectivo para perpetuar la impunidad a lo largo de los años, sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura cívico militar que asoló al país entre 1973 y 1985.
Rosencof retrata a los protagonistas de las primeras marchas cañeras desde Bella Unión a Montevideo, que desploman la leyenda del Uruguay Suiza de América y retoman la vieja reivindicación artiguista de la tierra para los pobres.
Los debates entre las dos grandes familias ideológicas de republicanos solidaristas y liberales individualistas configuraron el escenario de la principal contienda política e institucional en el Uruguay del largo Novecientos. En el marco de una fuerte disputa, en aquellas décadas se construyó una matriz ciudadana sólida y perdurable, sustentada en el campo ideológico por una síntesis de republicanismo liberal. En su apuesta por consolidar un cambio en el modelo ciudadano, por cargarlo de acentos de republicanismos, por contribuir a forjar una moral laica alternativa, el primer batllismo impulsó una estrategia que, además de expresar sus preferencias ideológicas, se adecuaba con realismo y capacidad prospectiva a las posibilidades transformadoras de su tiempo. ¿Sobre qué agenda polemizaron estas dos grandes familias ideológicas? ¿Cuáles fueron sus propuestas alternativas de sociedad, de nación, de fronteras entre lo público y lo privado, de moral cívica, de educación o de laicidad? ¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a periodistas y viajeros a calificar al Uruguay de entonces como "laboratorio de los locos" o "Rusia sudamericana"? ¿En qué sentido aquel país de utopías puede ser un espejo válido para el Uruguay actual? Estas y otras preguntas son consideradas en este libro fundamental.
«Peña y Trasante. Una marca registrada. Antes rivales, ahora socios. Antes rústicos jugadores de pierna fuerte, ahora actores. Antes campeones de América, ahora buscavidas. Otra vez la ficción cuerpeando a la realidad». Estos dos jugadores son la huella viva de una época del fútbol. Un tiempo más alejado de los millones de dólares, los esponsoreos y las redes sociales, pero una época exitosa del fútbol uruguayo a nivel mundial. Nacional y Peñarol campeones de América y el mundo y la selección uruguaya dejando su marcha de campeón por el continente. Castillo y Varoli hacen una exquisita literatura periodística con la vida de Peña y Trasante, que no es más ni menos sacrificada que la de cualquier jugador de fútbol, pero también la de cualquier hombre o mujer que vive de su trabajo y de sus sueños. El lector de La ropa en la cancha será testigo de los secretos de las concentraciones y vestuarios, las comidas y vinos antes de un partido definitorio, los entrenamientos y la intimidad de decenas jugadores de fútbol que marcaron un tiempo y la vida de un país. Este libro es una historia del fútbol y de la vida a la uruguaya.
La tragedia del "Isla de Flores" no es un texto de historia. Es una amplia crónica -como nunca antes se ha realizado- sobre uno de los naufragios más dramáticos, y de más trágicas y variadas consecuencias de cuantos ocurrieron en el Río de la Plata y que, en su momento, conmovió a las poblaciones de ambas márgenes del "Río como mar". Isac Gliksberg, su autor, lograr reunir en un único volumen, el dramático relato cronológico de los acontecimientos que tuvieron que ver con el trágico suceso -hábilmente pautado por las comunicaciones radiotelefónicas y las declaraciones de los náufragos sobrevivientes- y lo complementa, con reportajes a los actores que participaron desde distintas posiciones en aquellos hechos, como asimismo, con documentos y fotografías que ayudan a formar una idea cabal de la magnitud y trascendencia del suceso que marcó, en la navegación del Río de la Plata "un antes y un después".
Si hubiera que precisar un momento para marcar la derrota militar definitiva del mln, ese sería el 27 de mayo de 1972, con la caída de la «cárcel del pueblo». La organización tupamara sabía de su relevante significado para mantener el prestigio que aún tenía en algunos sectores y también entre los militares. Dos rehenes, Pereira Reverbel y Frick Davies, fueron retenidos durante ocho meses en condiciones ínfimas en un escondite diseñado a esos fines en una casa de la calle Juan Paullier. Los tupamaros tenían –como se demostró en el fulminante accionar de las Fuerzas Armadas– muy debilitados sus criterios de seguridad; pese a ello cuidaron especialmente la compartimentación de la cárcel del pueblo debido a su valor simbólico. Solo un tupamaro conocía exactamente su ubicación, además de los dueños del local. Durante años se atribuyó a Amodio Pérez, el hombre que canjeó información por la libertad de su compañera y suya, la delación de la cárcel. Mauricio Almada, en una cuidadosa investigación, quita la bruma de rumores y especulaciones sobre el tema y responde con precisión a muchas interrogantes: ¿Cómo era y cómo funcionaba la cárcel del pueblo? ¿Quiénes eran los dueños del local y cuál era su grado de compromiso? ¿Quiénes fueron los carceleros? ¿Quiénes tenían los datos de la ubicación? ¿Quiénes y cómo decidieron entregar el local? ¿Cómo vivieron los prisioneros física y psicológicamente? ¿Había intercambio de ideas entre ellos y sus carceleros? ¿Cuánta autonomía de decisión tenían los tupamaros que custodiaban a los rehenes? ¿Por qué cambiaron la decisión de matarlos en caso de que las Fuerzas Armadas llegaran al local? ¿Qué piensan hoy los sobrevivientes que participaron en ese episodio?
Trabajo de investigación que analiza la historia de las inversiones norteamericanas en la primera mitad del siglo XX en el Uruguay. En el cual se estudia cada uno de los grandes rubros de inversión como la industria de la construcción y el sector comercial, el servicio de las comuniaciones y el transporte como también los establecimientos financieros. Historiador, Jacob ha publicado "Consecuencias sociales del alambramiento (1872-1800)".
Aquí desaparecen los eslóganes y emergen realidades que solemos desestimar: las viejas visiones autoritarias, el fuerte anticomunismo de la Guerra Fría, algunas estrategias del gobierno de facto para lograr consensos, las poco conocidas, y por lo general complacientes, actitudes de los intendentes respecto al proceso civil-militar, diversos comportamientos de rechazo y de asentimiento (real o presunto) de los ciudadanos, variadas y duras experiencias de detención y de libertad vigilada, etc. Gracias al enfoque elegido para las investigaciones que realizó, y a su propia condición de originario del departamento (aunque nacido en Argentina), el autor puede brindar una idea mucho más compleja y profunda de la sociedad duraznense que la que se aprecia comúnmente, llena de matices, un conocimiento más acabado de la persecución sufrida y de sus consecuencias…
Dos figuras políticas de naturaleza indómita en un apasionante y revelador diálogo sobre pasado, presente y futuro. El lector se encontrará en Los indomables con la expresión más cercana y familiar de dos líderes políticos cuya influencia excede largamente los límites de su sector y su partido. En estas charlas —a través de las cuales Pablo Cohen vuelve a llevar el arte de la entrevista a su expresión más lograda— José Mujica y Lucía Topolansky hablan como nunca lo hicieron hasta ahora, exponiendo su libertad intelectual con un desenfado capaz de pasar de la comicidad a la emoción más genuina de una página a otra. Las tres secciones que dan forma a este libro —Raíces, Frutos y Semillas— conforman un entrañable recorrido por la vida, el pensamiento y la acción de una pareja imprescindible para comprender desde un ángulo íntimo las últimas cinco décadas de la historia uruguaya. Pragmáticos, intuitivos y ferozmente libres, Mujica y Topolansky no eluden la polémica y ofrecen definiciones punzantes que se asientan en su comprensión del camino que los trajo hasta aquí, pero con la mirada todavía puesta en un horizonte nuevo.
Este libro propone una indagatoria sobre los lugares de la política en las primeras décadas del siglo XIX en la ciudad de Montevideo. Parte del interés por conocer más y mejor un período y un espacio que han sido transitados mayoritariamente por una historiografía de cuño tradicionalista y nacionalista, y propone recuperar la contingencia de un tiempo de intensidades e incertidumbres, de revoluciones y contrarrevoluciones, de sitiadores y sitiados, de penurias y esperanzas, de cambios, expectativas y miedos, de disrupción del orden y de utopías. Los lugares de la política. Grupos de opinión, milicias y clases populares en Montevideo entre fines de la colonia y los inicios del Estado Oriental, de Pablo Ferreira, fue el trabajo ganador en 2021 del concurso de tesis de posgrado sobre historia uruguaya convocado por la Asociación Uruguaya de Historiadores, concurso que da lugar a la colección Tesis de Historia, de la que este libro forma parte. Alex Borucki, Inés Cuadro y Rodolfo Porrini, integrantes del jurado, señalaron que el texto de Ferreira aporta un “renovado examen sobre las clases subalternas, la compleja transición hacia un liberalismo en clave popular en el siglo XIX en Hispanoamérica y sobre la extensión de los derechos de ciudadanía con base en la participación de milicias urbanas”.
Un recorrido ensayístico por la historia uruguaya desde fines del siglo XVIII hasta los años 60 del siglo XX indaga los signos políticos de la obra de Bartolomé Hidalgo, Francisco Acuña de Figueroa, Dámaso Antonio Larrañaga y Petrona Rosende entre muchos otros. ¿Hay indicios partidarios o antipartidarios blancos, colorados, fusionistas en los poemas de Carlos Villademoros o en los de Bernardo Prudencio Berro, en los de Melchor Pacheco y Obes o en los de Juan Carlos Gómez? ¿Qué grado de autonomía tuvo la creación literaria en la historia de nuestro país respecto al poderoso influjo de las peripecias políticas? ¿Cómo se ata y desata el intrincado nudo entre esos dos campos? Desde Eduardo Acevedo Díaz a Ibero Gutiérrez transcurrió un siglo en el que artistas y partidos intercambiaron, abiertos y permeables, sus formas de conocimiento de la realidad. El 900, los años 30, el medio siglo XX tuvieron en figuras como Rodó, Zavala Muniz o Benedetti articuladores entre los movimientos políticos y las decisiones estéticas. A veces hospitalario, otras fue el partido inhóspito para el hombre de cultura que sintió cárcel el alvéolo partidario (Real de Azúa). En la emblemática década del sesenta el compromiso del artista fue un problema: ¿la revolución exigía una actitud revolucionaria del hombre o era necesaria una actitud revolucionaria en el arte? Cortázar selló la encrucijada en forma de pregunta: ¿literatura en la revolución o revolución en la literatura?
Épicos protagonistas de la crónica roja como los anarquistas Miguel Ángel Roscigna, los hermanos Vicente y Antonio Moretti, y Pedro Boades Rivas. Hechos que todavía están en el imaginario popular, como el asalto al «Liberaij», las cacerías a Carlos Basilio «Mincho» Martincorena y a Ovidio «el Negro» Viñas; la fuga cinematográfica del Penal de Libertad de Néstor «Cotorra Loca» Guillén Bustamante, quien se hizo famoso en las dos márgenes del Río de la Plata por su temeridad y escapes de cárceles de alta seguridad. Ronzoni y Barreneche, incansables hurgadores sobre hechos criminales, rescatan de las entrañas de episodios conocidos a personajes y circunstancias humanas –incluso sus vinculaciones históricas y políticas– que habían quedado a un costado del camino.
En este apasionante libro de Mauricio Almada recorremos la red cloacal junto con los primeros tupamaros, presenciamos fugas espectaculares, precipitadas huidas y cacerías por los subterráneos. Si el concepto relato no estuviera tan bastardeado por la política, podríamos afirmar que Almada es uno de los mejores constructores de relatos orales y escritos que tenemos hoy. Debemos entonces recurrir a otra forma más rudimentaria de expresarlo: sabe contar magistralmente. Este es un libro periodístico, refiere —con la exactitud posible—, episodios recordados por sus protagonistas, recogidos por la prensa y por la documentación oficial. Nada es inventado, ningún nombre cambiado y, cuando existen varias versiones de un hecho, son recogidas todas; paradigmática es la crónica de la muerte de Leonel Martínez Platero: está la versión de su hermano, la de un testigo y, al menos, dos versiones oficiales que difieren drásticamente entre sí. Pero, como Almada domina el arte de contar, esto es mucho más que una crónica sobre el uso de las alcantarillas. Nos muestra hechos de gran dimensión humana y nos presenta personajes que, hasta ahora, no protagonizaban las historias al uso. Nos narra complicadas cirugías realizadas sobre tablones en un rancho, amores nacidos en plena lucha clandestina, visiones nuevas sobre el diálogo con los militares y la debacle de la guerrilla.