El viaje de un niño de nueve años a través de la estepa ucraniana, rumbo al instituto en que habrá de cursar sus primeros estudios, dibuja la línea argumental de La estepa (1888), la novela corta que proporcionó a Chéjov reconocimiento y que le convirtió en un escritor de éxito. En El barranco (1900), donde el adulterio alterna con el asesinato y los más variados delitos, una impresión de fluidez conseguida sin forzar en ningún momento el estilo caracteriza el relato de principio a fin. Estas dos narraciones son un magnífico ejemplo del arte de Chéjov, cuya influencia se dejó notar inmediatamente en sus contemporáneos y que aún hoy sigue vigente en modernas tendencias como el minimalismo y el realismo sucio.
«¿Te gusta la oscuridad? Perfecto. A mí también» es cómo inicia Stephen King el epílogo de este nuevo y magnífico volumen de doce relatos que se adentran en la parte más sombría de la vida. King lleva más de medio siglo siendo un maestro literario, y estas historias sobre el destino, la mortalidad, la suerte y los múltiples pliegos de la realidad son tan ricas y absorbentes como sus novelas. El autor escribe «para sentir la emoción de dejar atrás la rutina», y en Si te gusta la oscuridad los lectores sentirán, una y otra vez, esa misma emoción. «Dos cabrones con talento» nos revelará el secreto de cómo estos dos caballeros adquirieron sus habilidades. En «El mal sueño de Danny Coughlin», una explosión psíquica inesperada pone patas arriba la vida de docenas de personas, incluido Danny, con catastróficos resultados. «Serpientes de cascabel», secuela de la novela Cujo, nos presenta a un viudo que viaja a Florida buscando descanso y, en su lugar, se topa con una inesperada herencia... con más de una atadura. En «Los soñadores», un taciturno veterano de la guerra de Vietnam acepta un encargo y descubre que hay algunos rincones del universo que deberían quedar inexplorados. «Hombre Respuesta» nos plantea si el don de la clarividencia es una bendición o una maldición, y nos recuerda que incluso una vida marcada por la tragedia tiene significado. La habilidad del Rey del Terror para sorprender, inspirar y provocarnos tanto miedo como consuelo al mismo tiempo no tiene parangón. Cada uno de estos relatos contiene sus propios escalofríos, alegrías y misterios, y todos son icónicos. ¿Os gusta la oscuridad? Pues aquí la tenéis.
Cadena perpetua es una de las historias más queridas e icónicas de Stephen King. En ella narra una historia fascinante sobre un encarcelamiento injusto y una fuga peculiar, y ayudó a convertir Castle Rock en un lugar al que los lectores regresarían una y otra vez. Llena de suspense, misterio y completamente desgarradora, esta icónica novela corta de King, poblada por un elenco de personajes inolvidables, trata sobre un convicto llamado Andy Dufresne, acusado de asesinar a su esposa y al amante de la misma y condenado a dos cadenas perpetuas consecutivas, que busca su venganza definitiva. Esta novela corta fue adaptada al cine en 1994. Protagonizada por Morgan Freeman y Tim Robbins, este clásico moderno fue nominado a siete premios de la Academia, incluyendo Mejor Película, y es una de las películas más queridas de todos los tiempos, y con ella Stephen King consiguió ganarse el reconocimiento tanto del público como de la crítica.
La vida entera de Emily Brontë está recorrida por una misma pasión: la poesía. Estos poemas, compuestos en complicidad con sus célebres hermanas, Charlotte y Anne, comparten y amplían algunos de los temas centrales de su famosísima novela Cumbres Borrascosas: el amor que se sobrepone a la muerte y a la esperanza, el poder de la fantasía, la lealtad y la traición, las energías que solo se desprenden en soledad… y están escritos con la misma fuerza visionaria que sobrecoge en sus mejores páginas narrativas. Para situar la acción de sus poemas, Emily Brontë levantó con la imaginación un espacio mítico que bautizó como Gondal: una isla situada al norte del Pacífico. Sus versos exploran las costumbres, las rivalidades políticas con los reinos vecinos y las intrigas entre la familia real de Gondal y sus nobles, bajo los que se transparentan sus propios anhelos y opresiones como mujer casi aislada en un rincón de la Inglaterra del XIX. Brontë combina en estos poemas un ojo sereno y exacto para la descripción de los paisajes con una inaudita fuerza para explorar de manera minuciosa las pasiones ocultas que mueven a los seres humanos, añadiendo un acento femenino a las posibilidades descubiertas por los poetas románticos ingleses. Esta obra ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura y Deporte.
Aunque vilipendiada en su día («Salimos de la lectura de esta novela como si acabáramos de visitar un hospital de apestados», diría un crítico norteamericano en marzo de 1848), Cumbres borrascosas (1847) se ha convertido en la gran novela romántica por excelencia, o, aún más, en un mito moderno que ha inspirado películas, óperas, secuelas y canciones pop. Sin embargo, tanto sus extremos y su ansia de sobrepasar todos los límites, por un lado, como su sofisticada construcción narrativa, por otro, parecen escapar a cualquier clasificación genérica. La única novela de Emily Brontë -«árida y nudosa como la raíz del brezo», según su hermana Charlotte- bebe sin duda de la fascinación por el género gótico: hay en ella apariciones, noches sin luna, confinamientos desesperados y crueldad sin medida. Pero la tensión y la incertidumbre que imprime a sus atormentados personajes y su alambicada trama superan toda convención y nos sumergen en una atmósfera de pesadilla que difícilmente volveremos a encontrar en la historia de la literatura. La traducción de Carmen Martín Gaite, ya un clásico en nuestras letras, permite respirar, palpar esa intensidad y esa locura. El amor, en esta novela, no es de este mundo.
Yákov Petróvich Goliadkin es un funcionario de bajo rango de San Petersburgo, de vida solitaria y modesta: «hasta me enorgullezco de no ser un gran hombre, sino uno pequeño», dice. Una noche, después de que lo echen de una fiesta a la que no ha sido invitado, se encuentra en la calle, en medio de una tormenta de nieve, con un hombre con una apariencia que es exacta a la suya, «lo que se llama un doble en todo el sentido de la palabra». Al llegar a casa, se lo encuentra sentado en su cama y al día siguiente en su oficina, donde a nadie parece llamarle mucho la atención su extraordinario parecido: cosas, dicen, de «la madre naturaleza». Pero él no tarda en verlo como un intruso, un competidor, un adulador que enseguida se gana la confianza de sus jefes y compañeros, y empieza a temer que conspira contra él. El narrador, que lo llama constantemente «Señor Goliadkin» y «nuestro héroe», parece distanciarse de su personaje, como si solo fuera el sujeto de un grotesco cuadro gogoliano sobre las mezquindades del funcionario ruso; pero, a medida que avanza «nuestro del todo verosímil relato», llega a un grado desconcertante de compenetración que toma por asalto las convenciones del punto de vista narrativo. El doble, que aquí presentamos según el texto de su primera edición de 1846, casi nunca publicado en las ediciones modernas, fue una decepción para la crítica, los lectores y el propio Dostoievski, que acababa de triunfar con su primera novela, Pobre gente. Sin embargo, es desde hace tiempo una de sus obras más emblemáticas, posiblemente porque su angustiosa incerteza y su atmósfera inclemente de pesadilla conservan su misterio.
Virginia Woolf (1882-1941) es una de las mayores figuras literarias del siglo xx. Como todos los grandes clásicos, su obra todavía necesita ser comprendida plenamente y siempre necesitará nuevas lecturas porque sigue conteniendo tesoros infinitos. En Sobre la escritura. Virginia Woolf, el profesor Federico Sabatini presenta los más significativos pasajes de las cartas en las que habla de la escritura y de sí misma como escritora: frases breves sobre las técnicas narrativas y la dificultad y el gozo del proceso creativo, consejos a sus amigos escritores y opiniones sobre las obras de sus colegas. En ellas se revela su personalidad vanguardista y original, su ironía, sentido del humor y su profunda clarividencia. Un compendio exquisito no solo para los apasionados y los estudiosos de la autora sino también para los aspirantes a escritores y los amantes de la buena literatura.
Corre el año 1834 y Madrid, una pequeña ciudad que trata de abrirse paso más allá de las murallas que la rodean, sufre una terrible epidemia de cólera. Pero la peste no es lo único que aterroriza a sus habitantes: en los arrabales aparecen cadáveres desmembrados de niñas que nadie reclama. Todos los rumores apuntan a la Bestia, un ser a quien nadie ha visto pero al que todos temen. Cuando la pequeña Clara desaparece, su hermana Lucía, junto con Donoso, un policía tuerto, y Diego, un periodista buscavidas, inician una frenética cuenta atrás para encontrar a la niña con vida. En su camino tropiezan con fray Braulio, un monje guerrillero, y con un misterioso anillo de oro con dos mazas cruzadas que todo el mundo codicia y por el que algunos están dispuestos a matar.
Insaciable. Cachonda. Directa. Inocente. Inteligente. Impulsiva. Solitaria. Enfadada. Tajante. Hiriente. Perspicaz. Siempre anhelante. Y lo que Waldo más anhela: el señor Korgy, su profesor de escritura creativa. Un hombre casado, con un hijo, hipoteca y facturas, sueños rotos, aspecto deteriorado y barriga. Ella no sabe por qué lo quiere. ¿Es por su pasión? ¿Su experiencia vital? ¿El hecho de que sabe de libros, películas y cosas que ella no conoce? ¿O es algo más puro que eso? ¿Arraigado en su inesperada conexión, sus espíritus afines, el similar filtro a través del cual cada uno percibe el mundo que lo rodea? O, quizá, le basta con que él la vea cuando nadie más lo hace.
Una recopilación inédita que nos habla del hombre, de las dificultades del artista, de sus miedos más profundos y de la vigencia de sus lecciones. En los cuadernos en octavo y en los diarios de Franz Kafka existe una gran variedad de textos dispersos, pensamientos condensados que fueron designados por el mismo autor como aforismos o que han sido considerados como tales en las diferentes ediciones de la obra del autor y, sobre todo, en la edición crítica y canónica que la editorial S. Fischer viene publicando desde 1982 y que es la que recoge la biblioteca Kafka en DeBols!llo. Este volumen, editado por Ignacio Echevarría y Jordi Llovet, ofrece al lector un cuidado compendio de aforismos que incluye, además del «Legajo de los aforismos» (1918), una serie de textos espigados de los cuadernos y legajos póstumos (1916 a 1923) y de los diarios (1920-1921). Una recopilación inédita que nos habla del hombre, de las dificultades del artista, de sus miedos más profundos y de la vigencia de sus lecciones.
La carta más famosa del siglo xx jamás llegó a su destinatario. Ni siquiera fue enviada. La escribió Franz Kafka de un tirón entre el 4 y el 20 de noviembre de 1919, y está dirigida a su padre, Hermann Kafka, comerciante judío en la ciudad de Praga. Escrita en un estilo que su propio autor calificó «de abogado», la carta es un memorial de las relaciones que había mantenido con su padre desde su nacimiento. Se trata de un documento literario y autobiográfico de excepcional valor, que sirve para entender los arcanos de la vida afectiva del escritor, su peculiar visión del mundo y el modo en que la plasmó en sus textos.
El desaparecido es la primera y menos conocida de las tres novelas -todas inacabadas- que Kafka emprendió en el transcurso de su vida. Escrita en su mayor parte entre finales de 1912 y comienzos de 1913, fue publicada póstumamente por Max Brod bajo el título de América, sugerido sin duda por el hecho de que la novela entera transcurre en Estados Unidos. Kafka, sin embargo, dejó claro su propósito de titularla El desaparecido, indicativo de la condición que determina la atribulada andadura de su protagonista, el joven Karl Rossman, que desde su llegada a Nueva York, expulsado del seno de su familia, se encuentra ya perdido, «desaparecido», no identificable para los demás ni para sí mismo. El propio Kafka declaraba a Max Brod que esta peculiar novela de formación, escrita bajo el ascendente indisimulado de Charles Dickens, era más esperanzadora y «luminosa» que todo cuanto había escrito.
Un exitoso pero ingenuo abogado de los Estados Unidos decide hacer una incursión en el tráfico de drogas sin saber muy bien a lo que se expone. En las polvorientas tierras de la frontera entre Texas y México, un prestigioso abogado decide meterse en una arriesgada operación de tráfico de cocaína que le puede reportar millones de dólares. Su intención es hacerlo una sola vez y regresar a su vida normal con su novia, con la que acaba de prometerse. Sin embargo, el consejero se ve envuelto en un brutal mundo de ambición, luchas de poder y violencia que amenazan con destruir su vida. El autor de La carretera hace gala de su talento en esta impactante historia sobre correr riesgos y aceptar sus consecuencias, y el engañoso equilibrio que existe entre los dos.
Un viejo pescador, ya en el crepúsculo de su vida, pobre y sin suerte, cansado de regresar cada día sin pesca, emprende una última y arriesgada travesía. Cuando al fin logre dar con una gran pieza, tendrá que luchar contra ella denodadamente. Y el regreso a puerto, con el acoso de los elementos y los tiburones, se convierte en una última prueba. Como un rey mendigo, aureolado por su imbatible dignidad, el viejo pescador culmina finalmente su destino.
Tras la muerte de Katherine Mansfield, en 1923, su marido John Murry se dedicó a recopilar los documentos inéditos que la escritor a había dejado. Con ellos compuso este diario que refleja las emociones y los pensamientos más íntimos de la autora, su manera de trabajar y su amor por la vida, a pesar de la enfermedad que la acompañó durante mucho tiempo y que acabó con ella cuando solo ten ía 35 años. El diario va acompañado de los comentarios de Murry y del artículo que escribió Virginia Woolf en 1927 para reseñar la primera edición de la obra.
Siete relatos sobre la búsqueda del erotismo y el ideal de belleza femenina. Estos siete cuentos, tan controvertidos como hermosos, reflejan el recorrido de la obra de Tanizaki, escrita durante medio siglo y marcada por la búsqueda del ideal femenino y el erotismo, que alterna y combina mundos occidentalizados, poblados de femmes fatales, con la delicada belleza del pasado. Así, encontramos historias ambientadas en otras épocas, como la del tatuador obsesionado con decorar el cuerpo de la mujer perfecta, e historias contemporáneas como la de un hombre aterrorizado por los trenes, la del discípulo de una sádica maestra de música o la de un muchacho obsesionado por el recuerdo de su madre muerta y la belleza de la mujer que su padre ha buscado para sustituirla.
En El tiempo recobrado, séptimo y último volumen de En busca del tiempo perdido, Marcel se reencuentra con todos sus amigos, ahora decrépitos y envejecidos. Se trata del volumen más otoñal y melancólico de la serie. En este séptimo y último volumen, el narrador ve desfilar ante sus ojos a todos los personajes de su vida, cruelmente golpeados por el tiempo. En plena Primera Guerra Mundial, el barón de Charlus sigue buscando amantes bajo el fuego enemigo que cae sobre París, al tiempo que Marcel sigue rememorando episodios de su infancia. Para muchos críticos, El tiempo recobrado constituye el libro más intenso y turbador de toda la serie, un verdadero baile de fantasmas en el que el tiempo celebra su última representación.
Una mujer da a luz al hijo de su propio hermano; este abandona al bebé en el bosque y le dice que el niño ha muerto por causa natural. Al descubrir la mentira de su hermano, ella se marcha en solitario para buscar a su hijo. Hasta aproximarse a un final misterioso y apocalíptico, ambos hermanos deambulan por separado por todo el condado mientras son hostigados por tres aterradores y extraños desconocidos.
Los diarios escritos por Thomas Mann en el periodo de entreguerras acerca de su cotidianidad, su proceso creador y el tiempo convulso que le tocó vivir. Los Diarios de Thomas Mann permiten entrever mundos hoy desaparecidos: el buen hacer de un artista metódico con rutinas y placeres plenamente burgueses; la agitada escena intelectual de principios del siglo XX en Europa, en la que Mann ocupaba un lugar central y en la que reconocía el protagonismo de sus contemporáneos Gide, Kafka, Joyce o Proust; o el laboratorio de un novelista incansable, que trabajaba por acumulación hasta producir obras sólidas como monumentos. Por todo ello, estos Diarios son un libro imprescindible para entender cómo fue este escritor moderno. Pero en lo personal se trasluce también lo político, y aquí aparece un duro testimonio del exilio al que Mann partió con su familia a los sesenta años, en 1933, poco después de la ascensión de Hitler al poder. Ante la caída de su patria en la barbarie, el gran escritor nacional no pudo ni quiso desconectar del sufrimiento de Alemania. No es de sorprender, pues, que en estas páginas dejara reflexiones sobre la historia que se han convertido a su vez en contundentes documentos históricos.
André Malraux retrató las grandes crisis del siglo xx en novelas como La condición humana, La esperanza o El tiempo del desprecio. Sin embargo, él mismo fue un personaje tan fascinante como los de su narrativa, y en sus Antimemorias, primer batiente de las memorias tituladas El espejo del limbo, presenta la increíble novela de su vida, en la que caben la exploración de Asia y África, la participación en la guerra civil española, el paso por las prisiones de Camboya y de la Gestapo o su mandato como ministro de Cultura en la Quinta República francesa, de la mano del general De Gaulle. Desbordante, lírico y en última instancia inclasificable, el conjunto contiene un testimonio privilegiado de su tiempo.