Luego de años de faltar en las librerías argentinas, Eterna Cadencia lanza Cuentos reunidos, un volumen que contiene piezas fundamentales de la obra de Felisberto Hernández, el mítico autor uruguayo, acompañadas por un prólogo de Elvio E. Gandolfo. La presente edición cuenta con sus obras más extensas: Por los tiempos de Clemente Colling, El caballo pedido y Tierras de la memoria, además de otros relatos de diferentes épocas, que completan un paneo por las diferentes etapas en el desarrollo de una de las poéticas más sorprendentes, extrañas y luminosas del Río de la Plata.
Esta selección de relatos nos sumerge en la diversidad y la riqueza de la narrativa de esta cultura milenaria. Desde la fantasía ancestral hasta la literatura contemporánea, estos cuentos ofrecen una ventana a un mundo literario tan vasto como desconocido. La compilación busca acercar al lector occidental a las múltiples facetas de una cultura fascinante de la mano de algunas de sus obras más interesantes y representativas, una puerta de entrada a lo infinito e infinitamente diverso de la literatura china.
Paradigma literario de la desolación del hombre contemporáneo, esta obra maestra de la literatura en español del siglo XX condensa el mundo entero de Onetti. Después de Novelas breves, llega El astillero al catálogo de Eterna Cadencia editora. • Paradigma literario de la desolación del hombre contemporáneo, esta obra maestra de la literatura en español del siglo XX condensa el mundo entero de Onetti: “su fascinación doble por la pureza y la corrupción, por la dulzura de los sueños y la herrumbre siniestra del desengaño y fracaso” (Antonio Muñoz Molina). • Larsen regresa a la ciudad de Santa María y se emplea en el astillero de Petrus al tiempo que comienza a cortejar a la hija de éste, con el único propósito de encontrarle un sentido a su vida. Pronto la farsa se hace evidente, el astillero está en quiebra, es un espacio en ruinas y él es solo un difunto sin sepe, a quien fuera de esa farsa que aceptó como trabajo no le queda más que el frío del invierno, la vejez, el no tener dónde ir, la posibilidad de la muerte. Pero una cosa es jugar solo su propio juego y otra es que los demás lo acompañen, entonces el juego es lo serio, se transforma en lo real y aceptarlo es aceptar la locura. • “Lucidez ante la inutilidad de la vida, una idea casi vertiginosa de la muerte y esa otra luminosa poética de la incertidumbre y la relatividad que apunta tan directamente al corazón cartesiano de los relatos unívocos. No hay una próxima primavera para Larsen. Su alma, mezcla de los nihilistas de Roberto Arlt y Camus, dibuja ese paisaje devastado y carente de sentido intrínseco, que hubiera dicho Kant”. J. Ernesto Ayala-Dip
En esta colección de cuentos alternan con total naturalidad el correo de lectores de un medio de dudosa reputación con resúmenes de argumentos de óperas, una pequeña pieza de teatro cuyos personajes buscan el nirvana con una sentencia de divorcio, un cuento de hadas con una pelea de cantina del lejano oeste, las contradicciones más profundas con la verdad en sonido, la inteligencia artificial y la sabiduría ancestral. Ante una primera lectura puede parecer un libro de patafísica, pero una segunda, tercera o acaso enésima lectura pueden revelar, a través del descubrimiento de su luminosidad conceptual, su rigor paralógico y su flama prosódica, que Moderador y otros desbordes es un espacio libre de octógonos ideográficos.
El acto de perderse tiene muchas dimensiones: si es posible perderse en un territorio, también lo es extraviarse mentalmente, perder el rumbo en sentido figurado y literal, desorientarse y desaparecer. Pero la pérdida puede llevarnos a un hallazgo, y es esta sutil transacción la que Rebecca Solnit explora con inteligencia y sensibilidad en estos ensayos. Desde las expediciones extraviadas en el continente americano hasta la pérdida de la memoria familiar, la representación de lo perdido en la distancia y en el tiempo y la extinción de especies naturales, este libro nos embarca en una travesía afectiva e intelectual por las muchas formas de la perdición y, sin brújula aparente, encuentra a cada paso imágenes y observaciones perdurables. Publicada en inglés en 2005, Una guía sobre el arte de perderse es una de las obras fundamentales de Rebecca Solnit, y se presenta por primera vez en español en esta edición.
Seis escritoras, seis cuentos y casi un siglo de literatura japonesa. Esta antología rene relatos inditos en español que revelan, entre estilos diversos y contextos históricos complejos, la fuerza, la rebeldía y el talento de autoras que lograron abrirse paso en un mundo literario dominado por hombres.
«Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo [...] La muerte de cualquier hombre me disminuye, estoy ligado a la humanidad. Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas: están doblando por ti». Estas sublimes palabras de John Donne aparecen en el epígrafe de esta novela y dan origen a su título. La acción se sitúa en la Sierra de Guadarrama, entre Madrid y Segovia, y abarca sólo cuatro intensos días y tres noches. Su protagonista es Robert Jordan, un experto dinamitero estadounidense que lucha por la República. Jordan recibe la orden de un general soviético de adentrarse tras las líneas enemigas para destruir un puente. Entre los guerrilleros antifascistas locales que deben ayudarle está María, una joven destrozada por la ejecución de sus padres y su violación por los falangistas, de quien se enamorará. El rico retablo de personajes —Pilar y su marido Pablo, El Sordo, el rebelde Anselmo...— ofrece una de las mejores descripciones del conflicto bélico, un valor que fue reconocido de inmediato al convertirse la novela en uno de los mayores éxitos de Ernest Hemingway. Escrita en La Habana, tras una vivencia directa de la Guerra Civil española, que Hemingway cubrió como reportero, esta obra es una conmovedora expresión de las pasiones que entran en juego en la guerra: la brutalidad de la barbarie y la barbarie del heroísmo, el abismo de la crueldad y la miseria humana, pero también el esplendor de los más nobles ideales, la esperanza y el desengaño.
Sinopsis de BUENOS PRESAGIOS. ILUSTRADO POR PAUL KIDBY Una novela imprescindible de Pratchett y Gaiman. Según Las Buenas y Acertadas profecías de Agnes la Chalada Bruja (el único libro fiable de profecías, escrito en 1655, antes de que ella explotara), el fin del mundo tendrá lugar el sábado. El próximo sábado, para ser exactos. Justo antes de la hora de la cena. Los ejércitos del Bien y del Mal se están agrupando, la Atlántida está resurgiendo, llueven sapos y los ánimos están algo alterados así que... todo parece ajustarte al Plan Divino. De no ser por un ángel quisquilloso y un demonio buscavidas que han vivido a costa de los mortales desde el comienzo de los tiempos y que no están dispuestos a aceptar tan fácilmente eso del “Fin de la civilización tal y como la conocemos” . Y... ¡vaya por Dios! ¡Parece que alguien ha hecho desaparecer al Anticristo!
Hay comienzos en la literatura que contienen en pocas palabras todo el conflicto de una obra y su grandeza. Así empieza Los galgos, los galgos: «De mi padre heredé una casa, la mitad de un campo y algo de dinero. Lloré mucho esa muerte, pero no puedo decir que la herencia me tomara de sorpresa. Sentados en la luz del amanecer, hacia el fin del velorio, se me ocurrió decir a mi hermano que le cambiaba mi casa por su parte de campo y, como aceptó en seguida y tuve que firmar una cantidad de papeles, comprendí que había hecho mal negocio». Son las palabras de Julián, protagonista y narrador de esta novela que bien puede leerse como una historia de amor y desamor, pero que es tantas otras cosas: un ensayo sobre el desgaste al que somete el tiempo nuestras convicciones, un comentario sutil sobre los usos y costumbres de una clase, sobre el peso de esos usos y costumbres sobre ciertas fantasías e insatisfacciones, una representación del campo y del mundo animal y vegetal como no hay otra en la literatura argentina. Publicada por primera vez en 1968, Los galgos, los galgos ganó el Premio Municipal de Literatura y es considerada una obra mayor dentro de la extraordinaria producción de Sara Gallardo. Escrita en estado de gracia, atravesada por un melancólico sentido de la fatalidad, pero embebida de un humor inteligente y fino, esta es una novela que deja una huella indeleble, profunda admiración y eterna pena.
La antología reúne relatos de Tolstói, Dostoievski, Andréiev y Platonov, entre otros nombres. También incorpora a escritoras como Marina Tsvietáieva y Nadiezhda Teffi. Con prólogo y traducción de Alejandro Ariel González, ofrece un recorte singular de la literatura rusa.
La presente selección de cuentos de Juan José Morosoli procede de todos sus libros, trazando un arco que va desde Hombres (1932) hasta el póstumo El viaje hacia el mar (1962). El conjunto resultante es una muestra elocuente del talento de uno de los narradores uruguayos más impresionantes del Siglo XX. En este puñado de cuentos están representados los temas centrales de su obra -que solo por un acto de inmensa injusticia podría encasillarse bajo el insuficiente rótulo de "criollista"-: la trágica aspereza de la vida de los humildes, la soledad, la muerte... La prosa de Morosoli, casi siempre de aspecto duro y filoso, como contenida bajo un peso inmenso, también guarda momentos de intensa belleza, surgidos del candor piadoso con el que el autor envuelve a sus personajes, sus vivientes.
En 1900, un joven Horacio Quiroga emprende la larga travesía en barco hacia París, la meca a la cual peregrinaban los intelectuales modernistas del Río de la Plata. En ese viaje, lleno de obstáculos, el autor escribe dos libretas que nos acercan a su intimidad y nos dejan espiar en los comienzos de su vocación literaria. Sufrido y salvaje, este diario prefiguró quizás la historia de una vida marcada por la tragedia. Se publicó póstumamente como testimonio de la oscura aventura parisina de uno de los autores hispanoamericanos más importantes de su tiempo, maestro de maestros.
Su poesía está pensada y sentida «en profundidad», lo que es un poco difícil de explicar: hay un tipo de Arte cuyas manifestaciones, que pueden por lo demás ser bellísimas, se agotan en la primera percepción; y otro tipo de arte que se puede ahondar. La poesía de Delmira Agustini tiene en un grado excepcional esta cualidad, y, en las sucesivas lecturas se va enriqueciendo con una armonía profunda de resonancias intelectuales y afectivas. Siempre he creído que este es el tipo más elevado de árte. Carlos Vaz Ferreira Sus versos de una fluidez armoniosa y vibrante, dignos de Mallarmé, viven la idealidad de un éxtasis de gloria.
¿Qué es El libro de la transformación, exactamente? Si de veras es un libro, ¿cómo puede ser tantos libros juntos? ¿Cómo planeaba Pessoa que sería editado? ¿Cuántas formas puede adoptar una obra escrita en tres idiomas, firmada por cuatro autores, que se fragmenta en poemarios, monografías, ensayos, sátiras, fábulas y muchos otros textos dispares, de temas y tonos distintos? A todas luces no sería en una sola, aparentemente han sido pensados para publicarse por separado. O quizás no y por eso hemos necesitado de un equipo de traductores, formado también por cuatro. Sea lo que fuere este volumen, es un panorama de un momento clave en la vida de Fernando Pessoa, un mapa de intenciones arborescentes, un retrato del artista por sus cuatro jóvenes heterónimos: Alexander Search, Pantaleão, Jean Seul de Méluret y Charles James Search. Y es una oportunidad para renovar nuestra admiración –y desconcierto– ante el más múltiple de los autores.
CLÁSICOS es una colección que reúne las mejores obras de la Literatura Universal en cuidadas ediciones que atienden especialmente las exigencias de los programas de la Enseñanza Media. Brinda una información general sobre la época, la corriente a la que pertenece el autor y la obra, además de notas aclaratorias que facilitan y enriquecen la lectura.
Tiempos modernos y claudicaciones humanistas son los ejes sobre los que argumentan las preocupaciones filosóficas de Ernesto Sabato en este texto fundamental de su escritura. Sabato analiza la crisis que atraviesa la cultura moderna y rastrea las causas del nihilismo existencial en el que ha caído la humanidad hipnotizada por el progreso fugaz, la despersonalización y la falta de solidaridad. Discutido por sectarismos de todos los matices en el momento de su publicación original en 1951, en la actualidad puede leerse con la decantación que permite el tiempo y la valoración de la palabra de un maestro: los avances de la ciencia y la técnica han transformado al hombre en el engranaje de una máquina de producir y consumir. La exagerada preocupación por lo económico y la explotación del hombre por el hombre llevan a la masificación, al desprecio de las emociones, a la intolerancia y a la pérdida de la identidad. Implacable testigo de su presente, Sabato lanza a las generaciones futuras una advertencia terminante: se puede resistir al poder de la robotización si se transita el camino de regreso a los afectos, el diálogo, la imaginación, la belleza y la fe. Si se retoma el valor del arte y de la literatura. Si se recuperan los valores encarnados en San Agustín, Pascal, Buber, Jaspers y otros pensadores existencialistas.
La casa de las bellas durmientes sobresale en la obra de Yasunari Kawabata por su perfección formal. Comienza con la visita del viejo Eguchi a una casa secreta gobernada por una mujer ordinaria y práctica que, al final, como él mismo, revelará su esencia inhumana. En ese burdel, el protagonista, de sesenta y siete años, pasa varias noches junto a los cuerpos de jóvenes vírgenes narcotizadas. A la vez que admira el esplendor de las figuras dormidas, rememora su relación con las mujeres: su esposa, su madre, su amante, sus hijas… Erotismo, lujuria masculina, vejez y violencia se entretejen en esta fulgurante novela breve que amalgama, como es típico en la obra del Premio Nobel de Literatura, motivos tradicionales de la estética japonesa con temas modernos en ambientes casi irreales. Magnífica pero profundamente perturbadora, La casa de las bellas durmientes es una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte.
«Ni siquiera yo sé si me casaré o si tendré hijos. O puede que me muera antes. ¿Por qué tengo que renunciar a lo que quiero ser o hacer por un futuro que no sé si llegará o no?» Esta novela ha pasado de ser la breve historia de una joven coreana a convertirse en un terremoto que ha sacudido a las mujeres de medio mundo. Kim Ji-young (que lleva el nombre más común entre las mujeres coreanas nacidas en 1982) es aparentemente una mujer como cualquier otra, con una juventud sin pena ni gloria, siempre a la sombra. Todo se retuerce cuando, de repente, Kim empieza a hablar con las voces de su madre, de una amiga desaparecida, de otras muchas mujeres. Lo que parecía una broma adquiere el tono de una respuesta, de una insurrección y, para los demás, el tono de una enfermedad. Este libro ha sido una embestida para el panorama literario de todos los países en los que se ha publicado. Bajo su aparente sencillez, hay una sensación de peligro que palpita a lo largo de todas sus páginas y que ha abierto una grieta en los estándares de la literatura contemporánea.
Si al morir pudieras transformarte en cualquier cosa y permanecer cerca de tus seres queridos, ¿en qué te convertirías? En el umbral entre la vida y la muerte, el guardián de almas hace una última pregunta a cada recién llegado: «¿Tienes algo por resolver en este mundo antes de partir? Si la respuesta es sí, puedes regresar convertido en lo que desees».
El clásico que ha cautivado a niños y adultos desde su primera publicación en 1943, en una edición a color con las acuarelas originales del autor y una nueva traducción. El Principito viene de un planeta apenas más grande que él, donde hay baobabs y una magnífica rosa. El Principito adora los atardeceres. Un día, ¡lo vio cuarenta y cuatro veces! También ha visitado otros planetas, donde viven muchos adultos importantes que no le comprenden. Pero en el desierto del Sáhara, se encontró con un piloto. Le pidió: «Dibújame un cordero…», y él supo dar respuesta a sus preguntas. Este es mi secreto. Es muy sencillo: solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.