Resultado excepcional de una larga tradición de la que sólo tenemos noticias indirectas, "El cantar de Roldán" es la más perfecta epopeya del ciclo carolingio. Si bien el núcleo histórico del relato lo constituye un pequeño combate de retaguardia librado por las tropas de Carlomagno al regresar de una expedición fallida en la Península Ibérica, la obra, en cambio, suscitó desde muy temprano traducciones y recreaciones, alcanzando una extraordinaria repercusión directa e indirecta tanto en el espacio como en el tiempo no sólo en la tradición literaria, sino también en la iconografía y el folclore. Junto a los valores propiamente literarios de este canto épico, otra dimensión atractiva de la leyenda es que traza un maravilloso cuadro de la Alta Edad Media, con sus virtudes de valentía, de honor, de lealtad y de grave y profunda religiosidad. Introducción de Juan Manuel Cacho Blecua
"Los heraldos negros" es el primer libro de César Vallejo. Inscrito en el modernismo hispanoamericano representa, respecto a ese movimiento, una verdadera innovación dentro del discurso modernista: la personalidad del poeta se impone dentro del canon rítmico y temático de esa corriente, discute y expone su experiencia, sus percepciones, sus valores y sus creencias para librarse de sus ataduras y descubrir su humanidad desnuda. Vacía los nombres de contenido para poner en duda la significación tradicional del mundo. Libro profundamente ambiguo que se mueve entre polarizaciones, afirmaciones y negaciones. La edición que presenta Cátedra es la publicada en Anaya y Mario Muchnik, con algunas mejoras.
Personalidad entusiasta, esperanzadora, desbordante, de excepcional sensibilidad hacia la naturaleza, nadie expresa como Walt Whitman y su obra "Hojas de hierba" la esperanza en el alba de lo que realmente, en sus orígenes, representaba el imaginario de los Estados Unidos de América: un estado nuevo en un mundo nuevo, una tierra virgen en la que todo parecía, aún, posible. Raza, condición sexual, capacidad económica..., nada de ello era obstáculo para el "nuevo hombre" que Whitman, aun con los altibajos inevitables que provocan la historia y la naturaleza humanas, quiso encarnar. Selección y traducción de Manuel Villar Raso
Emily Dickinson fue tejiendo un tipo de épica basada en la gloria de lo pequeño, el misterio de lo cotidiano, la universalidad de lo doméstico y de lo privado, la insuperable incomprensibilidad de lo inmediato. En esta antología hemos reunido poemas, cartas y también, y por primera vez en castellano, los envelope poems de la poeta de Amherst. Son breves poemas que, de un modo a veces difícilmente perceptible, con el mismo sigilo espectacular con el que ella vivía, escribió en los sobres de las mismas cartas, se discute si como complemento a los mismos, o como adorno, o, para los más noveleros, como misteriosa contraseña. La ilustradora Elia Mervi ha jugado con resultados maravillosos con esos originales, incluyéndolos en sus dibujos de formas estimulantes y, sin duda atrapada por el espíritu de la poeta, llenas de significados o sugerencias.
Charles Bukowski es uno de los escritores más conocidos y celebrados de las letras estadounidenses contemporáneas y, según muchos, unos de los poetas más influyentes e imitados de los últimos tiempos. Gatos es un compendio de poemas y prosa mordaz y conmovedor; una colección emotiva, nunca almibarada, en la que Bukowski ofrece su particular visión sobre los animales que considera sus verdaderos maestros. Una visión descarnada y amena de la relación entre humanos y gatos por parte de uno de nuestros escritores más transgresores. No cabe duda de que los felinos tocan la fibra sensible de Charles Bukowski. Admira a esas criaturas inescrutables y majestuosas, cuya mirada le llega al alma. Para Bukowski, los gatos son auténticas fuerzas de la naturaleza, emisarios esquivos de la belleza y el amor.
Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), es autor de una de las obras poéticas más sugerentes y trascendentales de nuestro siglo. Abierta a las corrientes más innovadoras, su poesía es sensual e intuitiva, mágica y abstracta. Alberto Caeiro, uno de los heterónimos en los que Pessoa se desdoblaba en su obra, fue poeta bucólico, maestro de Ricardo Reis y de Álvaro de Campos, que se aplicó a una reconstrucción ideal del paganismo, en su esencia absoluta, tal como un filósofo antimetafísico. La poesía de Pessoa está considerada como la expresión más cabal de las crisis contemporáneas del espíritu, concretándola en la desintegración del propio individuo.
La vida y la personalidad de Edgar A. Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1848) han convocado tanta atención como su obra, lo que lo ha convertido en un personaje de leyenda. Las duras circunstancias de su existencia se complicaron aún más con la enfermedad y la muerte de su joven esposa Virginia Clemm en 1847. Edgar Allan Poe murió dos años después. Poeta de una poderosa invención, aparentemente desarraigado de la sociedad de su época, en realidad es un intérprete lucidísimo de su tiempo. Mientras en Europa, gracias a Baudelaire y Mallarmé que le admiraban profundamente, nacía el mito de Poe como poeta maldito con rasgos románticos o como simbolista, en América estaba considerado como un poeta descarriado. Desde los estudios que T. S. Eliot dedicó a su obra, ésta quedó situada en un lugar de honor de la poesía americana.
En 1974 Charles Bukowski (Andernach, 1920-Los Ángeles, 1994) llevó a cabo una revisión de su obra poética hasta la fecha y decidió reunir en un volumen lo que dio en considerar su «mejor obra escrita a lo largo de los últimos diecinueve años». El resultado es Arder en el agua, ahogarse en el fuego, una colección de poemas desgarrados en la que está la esencia de la producción de este autor en la época que abarca sus años de formación y su ascenso hasta alcanzar esa plenitud poética que lo convertiría en uno de los autores norteamericanos más ampliamente reconocidos y admirados de su generación. «No entenderé nunca a los hombres, pero he sobrevivido».
En estos poemas del Bukowski más maduro, se aprecian momentos de quietud insólita, instantes de contemplación abismada que transforman lo trivial en mágico. Pero si hay algo que destaca es la tenacidad incesante, el tesón de un autor que no ve otra manera de seguir adelante que abordar el siguiente verso como si fuera el primero, el más importante, el definitivo. Lo que queda a la postre es un poeta en su plenitud, poseedor de una sabiduría que lo lleva a la compasión. No faltan aquí las provocaciones y los exabruptos que lo llevan a reconocer que no sabría qué hacer si le arrebataran la locura de la que se nutre, o a achacar su éxito perenne en Europa a «traductores geniales de la hostia». Pero también hay en estas páginas magníficos retratos de los inadaptados de su entorno, desde el padre maltratador hasta las mujeres que le partieron el alma, pasando por los profesores que tan poco le enseñaron, los imitadores, los fanáticos faltos de imaginación, los «muertos en vida»…
Presentamos en este tomo primero de las Poesías completas de Emily Dickinson los poemas que van del número 1 al número 600, siguiendo siempre la edición canónica de Johnson (1955). Emily Dickinson (1830-1886) fue una mujer culta y avanzada a su tiempo. Por expreso deseo de su padre, se formó en un internado femenino donde llegó a dominar las más diversas materias, como el latín, la astronomía o la botánica. Lectora ávida, admiraba a las hermanas Brontë y entre sus influencias son fundamentales las de la Biblia y Shakespeare. Dickinson es, a la vez, una poeta coloquial y mística, cercana y metafísica a un tiempo. La obra de Dickinson es una aspiración al pleno espíritu y como tal ha de ser leída. Representa el afán de conseguir lo más alto sin renunciar, y aquí está su grandeza, a lo más humilde. En este segundo tomo el lector apreciará cómo la autora, progresivamente, va ahondando en una trascendencia cuya necesidad se siente como absoluta e inevitable. Emily Dickinson nació en Amherst (Massachusetts, Estados Unidos), en 1830, y allí también falleció en 1886.
Roberto Juarroz ( Buenos Aires, 1925-1995) manifiesta en su poesía, a través de un tono irónico, entrecortado y sugerente, la síntesis de un sentimiento de lo cotidiano y un concentrado rigor intelectual, que ponen al lector en contacto con una forma de expresión singular. Sus poemas me parecen de lo más alto que se ha escrito en español en estos años. Todo el tiempo he tenido la sensación de que usted logra asomarse a la que busca con esa visión libre de impurezas (verbales, dialécticas, históricas) que en el alba de nuestro mundo tuvieron los poetas presocráticos, esos que los profesores llaman filósofos: Parménides, Heráclito, Tales, Anaxágoras. A usted (y a ellos) le basta mirar en torno para que toda visión prosaica caiga en pedazos ante ese apoderamiento total del ser por su poesía. Julio Cortázar. Una voz única en la poesía del siglo XX. Octavio Paz
Presentamos en este tomo primero de las Poesías completas de Emily Dickinson los poemas que van del número 1 al número 600, siguiendo siempre la edición canónica de Johnson (1955). Emily Dickinson (1830-1886) fue una mujer culta y avanzada a su tiempo. Por expreso deseo de su padre, se formó en un internado femenino donde llegó a dominar las más diversas materias, como el latín, la astronomía o la botánica. Lectora ávida, admiraba a las hermanas Brontë y entre sus influencias son fundamentales las de la Biblia y Shakespeare. Dickinson es, a la vez, una poeta coloquial y mística, cercana y metafísica a un tiempo. La obra de Dickinson es una aspiración al pleno espíritu y como tal ha de ser leída. Representa el afán de conseguir lo más alto sin renunciar, y aquí está su grandeza, a lo más humilde. Cada vez que Emily Dickinson vuelve a la presencia poética, después de los olvidos, vuelve para dar ejemplo vital y estético a una generación nueva que encuentra en sus metáforas, sus escapes, y sus paradojas, todo trascendente, una perpetua renovación de ella y de ellos. Siempre está viva y nueva; mejor, siempre está resucitada. Emily Dickinson nació en Amherst (Massachusetts, Estados Unidos), en 1830, y allí también falleció en 1886.
Los hechizos perdidos es una fascinante colección de poemas escritos por el máximo exponente del nature writing que evocan la magia del mundo natural cotidiano con preciosas ilustraciones Cada hechizo de este libro conjura a un animal, árbol o flor, desde la lechuza común hasta el zorro rojo, la foca gris, el abedul, el arrendajo y la grajilla, con los que compartimos nuestras vidas y paisajes. Conmovedor, alegre y divertido, Los hechizos perdidos da testimonio del poder de la naturaleza para asombrar, consolar y traer alegría. Escrito para ser leído en voz alta, está trazado con pinceladas que llaman al bosque, al campo, a la orilla del río y también al corazón.
Ariel, publicado póstumamente en 1965, iba a ser el segundo poemario de Sylvia Plath. Fue editado por su marido, el poeta Ted Hughes, quien modificó el manuscrito original para incluir varios de los poemas que Plath había escrito en las semanas que precedieron a su muerte, en febrero de 1963. El resultado es una de las cumbres de la literatura en lengua inglesa del siglo xx, con poemas tan célebres y comentados como «Olmo», «Ariel» o «Filo». Un libro legendario que ahora presentamos en la nueva traducción de Jordi Doce y con las ilustraciones de Sara Morante. Ariel resume todas las virtudes del estilo de Plath, de una intensidad expresiva y metafórica fuera de lo común, pero también cercano y lleno de delicadeza. Uno de los poemarios más influyentes de nuestro tiempo.
"Este libro recoge una pequeña selección de la obra poética de Wislawa Szymborska, la poeta más sobresaliente de su generación y una de las más importantes de la Literatura Universal. En estos versos maravillosos nos encontraremos con una actitud ante la vida y ante la realidad no tanto vigilante como despierta, curiosa; alegre y positiva, incluso al enfrentarse a las zonas de sombra. «Esa humildad, esa duda, se expresa en la obra de Wisława Szymborska en forma de ganas: las ganas de mirarlo todo, de escucharlo todo, y con la voz de lo visto, con la mirada de lo escuchado, dejar que el poema hable solo.» Martín López-Vega, El País"
Un artista hace un retiro a las montañas, donde se queda en una posada desértica. Buscando qué pintar, escribe poesía. Kusamakura (literalmente "Almohada de pasto", aunque en realidad hace referencia a pasar la noche a la intemperie, durmiendo afuera durante un viaje), escrita en 1906, es una novela cargada de haikus y meditaciones sobre el arte y la posición del artista en la sociedad y es una de las novelas más filosóficas de Sôseki.
Roberto Bolaño se sintió siempre, en esencia, un poeta, pese a que el reconocimiento mundial le llegó por su narrativa. Este volumen recoge, además de los publicados en La Universidad Desconocida, Los perros románticos y Tres, más de sesenta poemas que aparecieron en revistas, plaquettes y volúmenes colectivos en sus comienzos literarios y que desde entonces han permanecido inencontrables. En su poesía, ahonda en los temas fundamentales de su literatura: el amor, la muerte, el exilio, la literatura o la política. La economía expresiva, la audacia formal y temática, el vanguardismo, la provocación y la tensión poética convierten a Bolaño en uno de los exponentes más singulares y modernos de la poesía contemporánea en español. «Vio en la poesía una forma de rebeldía y una intriga existencial que engrandecía la vida. Es curioso, porque sin esa apelación a la poesía no se puede entender el conjunto de su obra. Hay poesía escondida en sus novelas y hay novelas interrumpidas en su poesía. Porque todo son palabras. Bolaño buscó aquellas que más dolían o más decían, o más escondían, o más cercanas estaban de lo que el propio Bolaño vivió.» Del prólogo de Manuel Vilas
Obra incomprendida en su tiempo, "Los Cantos de Maldoror" surgieron en una época especialmente fértil e importante de las letras francesas y universales: Baudelaire acababa de publicar "Las flores del mal" y "Los paraísos artificiales"; Rimbaud sus "Iluminaciones" y "Una temporada en el infierno"; Flaubert, "Madame Bovary"; Zola, Victor Hugo y Verlaine escribían, publicaban y provocaban.
«El Gran Libro de los Pájaros» es la antología de literatura alada más completa que existe en el mundo. Este volumen recoge cincuenta y seis piezas largas y más de doscientos pasajes aviarios: poemas, cuentos, ensayos y extractos de novelas con los pájaros como figuras centrales o secundarios de gran relevancia. Cada texto seleccionado es de un autor o autora distinto (nadie repite), y de todo tipo de plumaje literario: de Sara Mesa a Franz Kafka, Elisa Victoria, Jules Renard, Marta Jiménez Serrano, Emily Dickinson, Cristina Sánchez-Andrade, Antón Chéjov, Irene Pujadas, Charles Baudelaire, Virginia Higa, Wisława Szymborska, Fernanda García Lao, Mary Ruefle, Jazmina Barrera, Mónica Ojeda, Sylvia Plath, Marilar Aleixandre, Claudia Ulloa Donoso, Guy de Maupassant, María Sánchez y muchísimos más nombres.
Los álbumes ilustrados no son solo para los más pequeños. El amor. Un estado, una oportunidad, una sorpresa, un sentimiento, una sensación, una emoción. El amor se vive, el amor se dice, el amor se cuenta, el amor se comparte, el amor comienza, el amor acaba... a veces. Pero no siempre. Hay tantas clases de amor como enamoradas y enamorados.