Un diálogo ficticio ―o no― con la obra de Louise Bourgeois, para cuestionarnos de qué forma impacta la maternidad en el desarrollo de una obra creativa. ¿Cuándo surgen estos poemas? No en el momento en el que los leemos, no en el momento en el que se escriben, sino en el instante en el que la artista Louise Bourgeois concibe “Ode à Eugénie Grandet (Oda a Eugénie Grandet)”, que presentó en su última exposición. Surgen cuando Sara Herrera Peralta se cuestiona de qué forma ―un modo, una intensidad también― impacta la maternidad en el desarrollo de una obra creativa, en sus espacios simbólicos y físicos, incluso en la elección de los materiales. ¿Tela e hilo? ¿Verso y brevedad, con la urgencia del apunte? Desde esa “Oda”, desde las piezas bordadas que Bourgeois afrontó en la misma época, El piar de los pájaros y el goteo del agua que cae del techo recoge un diálogo ficticio ―o no― entre la artista y Sara Herrera Peralta. La invitación a profundizar en su obra escrita y bordada, menos conocida que sus esculturas y grandes instalaciones, y la invitación al cuestionamiento del ejercicio de la escritura poética, del gesto del bordado o de la traducción, frente al confinamiento del espacio doméstico, los conflictos y las amenazas sociales, el desplazamiento, la migración o la identidad: poemas con los que conversamos ―que preguntan, que escuchan, que responden― a través de la memoria íntima y colectiva, de la genealogía propia de la autora y de las imágenes del mundo que habitamos. En El piar de los pájaros y el goteo del agua que cae del techo caben poemas en verso y poemas en prosa, imágenes y prosas atravesadas por la lírica. Sara Herrera Peralta ha escrito un libro sobre las circunstancias desde las que se aborda la creación artística, con sus límites y con sus posibilidades, y sobre las dificultades con las que siempre se han encontrado las creadoras. La experiencia personal como experiencia colectiva y política: una obra de riesgo, libre y brillante.
Dos amigas de la infancia —Natalia y Catalina— a las que ahora separan el tiempo, el océano, un idioma. Natalia Litvinova escribe en La nostalgia es un sello ardiente la historia de un vínculo entre dos mujeres a lo largo de los años, desde la complicidad y la compañía primeras hasta que sus vidas se separan cada vez más, y desata varios hilos: la manera en la que el pasado y nuestro origen nos definen, la amistad entre mujeres, la relación entre madres e hijas, entre esas hijas y sus hijas. La melancolía y la soledad, el paso del tiempo, la vida que se esperaba y la vida que se tiene, aquello que ha sucedido pese a todo. Si a Catalina la entendemos como espejo, ¿qué imagen nos devuelve?
La producción poética de Julio Cortázar, uno de los autores fundamentales de la literatura contemporánea en español, escritor admirado y querido por lectores de sucesivas generaciones, es, tal vez, lo menos transitado de su obra. Sin embargo, la poesía fue siempre esencial para él. Escrita desde la máxima libertad y desde los márgenes, y con una gran conciencia de la importancia del lenguaje, explora algunas zonas invisibles de la realidad. Está alejada de cualquier tópico y une conceptos tan solo aparentemente contradictorios: historia y utopía, afán comunicativo y experimentación, contemplación y compromiso, sensibilidad y rebeldía... Este volumen, al cuidado de Andreu Jaume, incluye toda la poesía del autor publicada hasta el momento, a la que se une una sección de poemas inéditos encontrados en el Fondo Daniel Devoto y María Beatriz Valle-Inclán depositado en la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid. Como afirma Jaume en la nota introductoria, «el lector tiene en las manos la compilación más completa que se ha podido hacer hasta la fecha de la poesía de un escritor que ya en 1969 se consideraba “un viejo poeta” —Cortázar firmó su primer poemario en 1971—, aunque hasta entonces hubiera llevado en secreto esa otra faceta de su imaginación que ilumina como un fuego oculto la riqueza de sus conocidas ficciones».
Considerado de forma unánime el máximo poeta de Estados Unidos, Walt Whitman (1819-1892) es el supremo cantor del Yo y de la naturaleza, del cuerpo y del alma, de la igualdad del hombre y la mujer, de las delicias del sexo, de la fraternidad y la democracia. Profundamente renovadora en cuanto a forma y contenido, su obra suscitó una oleada de entusiasmo y controversias. Aparecida en 1855, «Hojas de hierba» vio nueve ediciones corregidas y aumentadas en vida del poeta. La presente antología bilingüe, ofrece los poemas de Whitman en sus primeras versiones, en las cuales el impulso que les dio origen se manifiesta con mayor fidelidad que en las últimas, expurgadas por el propio poeta. Walt Whitman. Alianza Editorial.
Creador visceral, obsesivo, subterráneo, César Vallejo (1892-1938) forma, junto con Pablo Neruda y Vicente Huidobro, la tríada indiscutible de grandes poetas hispanoamericanos de la primera mitad del siglo XX. Acompañada de un iluminador prólogo a cargo de José Miguel Oviedo, esta antología poética -que recoge íntegro el desgarrado poemario sobre nuestra guerra civil "España, aparta de mí este cáliz"-ofrece una muestra inmejorable de la obra del genial poeta peruano que tan honda huella ha ejercido en la mayoría de los poetas españoles del siglo XX. Selección de José Miguel Oviedo
Los mejores poemas de Emily Dickinson, una de las escritoras más extraordinarias y enigmáticas de todos los tiempos. Emily Dickinson es una de las poetas más grandes de todos los tiempos, comparable a Dante y a Shakespeare, y sin duda una de las mayores de Estados Unidos. De los 1.789 poemas conocidos hasta la fecha, solo diez fueron publicados en vida, todos de forma anónima y la mayoría sin el consentimiento de la poeta. La mitad se encontraron tras su muerte en un cofre que contenía cuarenta cuadernillos cosidos a mano. El resto ha ido saliendo a la luz procedente de las 1.304 cartas existentes a día de hoy. Nicole d'Amonville Alegría, también poeta, publicó una personal y muy cuidada antología bilingüe en 2003 a partir de la última edición crítica de R. W. Franklin. Los poemas aquí reunidos, cuya traducción D'Amonville ha revisado para la ocasión, no solo constituyen una excelente muestra de la profundidad, la concisión, la música y la ineludible modernidad de la poeta de Amherst, sino que se cuentan entre los imprescindibles de esta autora inmortal que continúa ganando lectores en todo el mundo.
Resultado excepcional de una larga tradición de la que sólo tenemos noticias indirectas, "El cantar de Roldán" es la más perfecta epopeya del ciclo carolingio. Si bien el núcleo histórico del relato lo constituye un pequeño combate de retaguardia librado por las tropas de Carlomagno al regresar de una expedición fallida en la Península Ibérica, la obra, en cambio, suscitó desde muy temprano traducciones y recreaciones, alcanzando una extraordinaria repercusión directa e indirecta tanto en el espacio como en el tiempo no sólo en la tradición literaria, sino también en la iconografía y el folclore. Junto a los valores propiamente literarios de este canto épico, otra dimensión atractiva de la leyenda es que traza un maravilloso cuadro de la Alta Edad Media, con sus virtudes de valentía, de honor, de lealtad y de grave y profunda religiosidad. Introducción de Juan Manuel Cacho Blecua
Charles Bukowski es uno de los escritores más conocidos y celebrados de las letras estadounidenses contemporáneas y, según muchos, unos de los poetas más influyentes e imitados de los últimos tiempos. Gatos es un compendio de poemas y prosa mordaz y conmovedor; una colección emotiva, nunca almibarada, en la que Bukowski ofrece su particular visión sobre los animales que considera sus verdaderos maestros. Una visión descarnada y amena de la relación entre humanos y gatos por parte de uno de nuestros escritores más transgresores. No cabe duda de que los felinos tocan la fibra sensible de Charles Bukowski. Admira a esas criaturas inescrutables y majestuosas, cuya mirada le llega al alma. Para Bukowski, los gatos son auténticas fuerzas de la naturaleza, emisarios esquivos de la belleza y el amor.
A la vez clásica y contemporánea, romántica y analítica, suave y rebelde, diáfana y misteriosa, Elvira Sastre (Segovia, 1992) es la poeta que desde hace mucho tiempo estaba pidiendo a gritos la literatura española. La emoción parecida a una descarga eléctrica que transmiten sus versos; el modo en que son capaces de expresar la lucha entre cuatro paredes del amor y el deseo de independencia o su puntería increíble para el aforismo cegador y la parábola aleccionadora, son nada más que algunos de los ases en la manga que guarda esta obra, que también puede usarse como espejo e isla, dos palabras que no son por casualidad las que más se repiten en sus páginas: si quieres saber quién eres, abre este libro; y si quieres olvidarlo, también. Benjamín Prado
Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), es autor de una de las obras poéticas más sugerentes y trascendentales de nuestro siglo. Abierta a las corrientes más innovadoras, su poesía es sensual e intuitiva, mágica y abstracta. Alberto Caeiro, uno de los heterónimos en los que Pessoa se desdoblaba en su obra, fue poeta bucólico, maestro de Ricardo Reis y de Álvaro de Campos, que se aplicó a una reconstrucción ideal del paganismo, en su esencia absoluta, tal como un filósofo antimetafísico. La poesía de Pessoa está considerada como la expresión más cabal de las crisis contemporáneas del espíritu, concretándola en la desintegración del propio individuo.
La vida y la personalidad de Edgar A. Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1848) han convocado tanta atención como su obra, lo que lo ha convertido en un personaje de leyenda. Las duras circunstancias de su existencia se complicaron aún más con la enfermedad y la muerte de su joven esposa Virginia Clemm en 1847. Edgar Allan Poe murió dos años después. Poeta de una poderosa invención, aparentemente desarraigado de la sociedad de su época, en realidad es un intérprete lucidísimo de su tiempo. Mientras en Europa, gracias a Baudelaire y Mallarmé que le admiraban profundamente, nacía el mito de Poe como poeta maldito con rasgos románticos o como simbolista, en América estaba considerado como un poeta descarriado. Desde los estudios que T. S. Eliot dedicó a su obra, ésta quedó situada en un lugar de honor de la poesía americana.
En 1974 Charles Bukowski (Andernach, 1920-Los Ángeles, 1994) llevó a cabo una revisión de su obra poética hasta la fecha y decidió reunir en un volumen lo que dio en considerar su «mejor obra escrita a lo largo de los últimos diecinueve años». El resultado es Arder en el agua, ahogarse en el fuego, una colección de poemas desgarrados en la que está la esencia de la producción de este autor en la época que abarca sus años de formación y su ascenso hasta alcanzar esa plenitud poética que lo convertiría en uno de los autores norteamericanos más ampliamente reconocidos y admirados de su generación. «No entenderé nunca a los hombres, pero he sobrevivido».
En estos poemas del Bukowski más maduro, se aprecian momentos de quietud insólita, instantes de contemplación abismada que transforman lo trivial en mágico. Pero si hay algo que destaca es la tenacidad incesante, el tesón de un autor que no ve otra manera de seguir adelante que abordar el siguiente verso como si fuera el primero, el más importante, el definitivo. Lo que queda a la postre es un poeta en su plenitud, poseedor de una sabiduría que lo lleva a la compasión. No faltan aquí las provocaciones y los exabruptos que lo llevan a reconocer que no sabría qué hacer si le arrebataran la locura de la que se nutre, o a achacar su éxito perenne en Europa a «traductores geniales de la hostia». Pero también hay en estas páginas magníficos retratos de los inadaptados de su entorno, desde el padre maltratador hasta las mujeres que le partieron el alma, pasando por los profesores que tan poco le enseñaron, los imitadores, los fanáticos faltos de imaginación, los «muertos en vida»…
Elvira Sastre (Segovia, 1992) es una de las poetas más reconocidas de su generación, tanto en España como en América Latina. Con tan solo veinte años publicó su primer libro, Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo (2013), al que siguieron Baluarte (2014), Ya nadie baila (2015), La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (2016) y Adiós al frío (2020), todos incluidos en este volumen. «Elvira Sastre es una poeta de las que no hay; le sobra talento, pero sabe administrarlo; es inteligente y demuestra que se toma en serio lo que escribe, porque tiene la única relación sensata que puede tenerse con la celebridad, sea mayor o menor, literaria o de cualquier otra clase: no creérsela. Sus poemas me gustan porque son ambiciosos y ella porque es humilde, y además lo es cuando resulta menos común: mientras va ganando. En este territorio, quien llega a la cumbre para tener perspectiva, no para tomar distancia, es que sabe lo que es la vida y también lo que tiene que intentar ser un verso: la voz de muchas personas que sale por una sola boca. Se puede ser un gran autor por dos motivos: uno es inventar la pólvora, como quien dice; el otro, ser un resumen de todos sus lectores. A la joven autora de Baluarte la sigue la gente porque no es una predicadora, es una abanderada, un ser cercano que en lugar de alardear de sus victorias comparte sus inseguridades —«a mí me salva no entenderme», dice— y sus seguidores confían en ella porque no hace fuegos para vender humo, sino para dar calor». Benjamín Prado
Presentamos en este tomo primero de las Poesías completas de Emily Dickinson los poemas que van del número 1 al número 600, siguiendo siempre la edición canónica de Johnson (1955). Emily Dickinson (1830-1886) fue una mujer culta y avanzada a su tiempo. Por expreso deseo de su padre, se formó en un internado femenino donde llegó a dominar las más diversas materias, como el latín, la astronomía o la botánica. Lectora ávida, admiraba a las hermanas Brontë y entre sus influencias son fundamentales las de la Biblia y Shakespeare. Dickinson es, a la vez, una poeta coloquial y mística, cercana y metafísica a un tiempo. La obra de Dickinson es una aspiración al pleno espíritu y como tal ha de ser leída. Representa el afán de conseguir lo más alto sin renunciar, y aquí está su grandeza, a lo más humilde. En este segundo tomo el lector apreciará cómo la autora, progresivamente, va ahondando en una trascendencia cuya necesidad se siente como absoluta e inevitable. Emily Dickinson nació en Amherst (Massachusetts, Estados Unidos), en 1830, y allí también falleció en 1886.
A la fama mundial de Sylvia Plath (Boston, 1932-Londres, 1963) contribuyeron en un primer momento el eco de su trágica vida y su muerte voluntaria, así como su condición de mujer emblemática, pero son sus poemas, su perfección en el uso de la metáfora y su personal lenguaje lo que han hecho de Plath un símbolo. Sus primeros libros son poemas eminentemente personales, intensos y delicados, poesía controlada y seria, pero su obra posterior muestra la influencia sobre la autora de nuevas angustias y problemas que la conducen a una poesía de dolorosas confesiones. En 1956 se casó con el poeta Ted Hughes. Las dificultades y las frustaciones desde entonces asaltaron su vida, llegando al suicidio en 1963.
Roberto Juarroz ( Buenos Aires, 1925-1995) manifiesta en su poesía, a través de un tono irónico, entrecortado y sugerente, la síntesis de un sentimiento de lo cotidiano y un concentrado rigor intelectual, que ponen al lector en contacto con una forma de expresión singular. Sus poemas me parecen de lo más alto que se ha escrito en español en estos años. Todo el tiempo he tenido la sensación de que usted logra asomarse a la que busca con esa visión libre de impurezas (verbales, dialécticas, históricas) que en el alba de nuestro mundo tuvieron los poetas presocráticos, esos que los profesores llaman filósofos: Parménides, Heráclito, Tales, Anaxágoras. A usted (y a ellos) le basta mirar en torno para que toda visión prosaica caiga en pedazos ante ese apoderamiento total del ser por su poesía. Julio Cortázar. Una voz única en la poesía del siglo XX. Octavio Paz
Presentamos en este tomo primero de las Poesías completas de Emily Dickinson los poemas que van del número 1 al número 600, siguiendo siempre la edición canónica de Johnson (1955). Emily Dickinson (1830-1886) fue una mujer culta y avanzada a su tiempo. Por expreso deseo de su padre, se formó en un internado femenino donde llegó a dominar las más diversas materias, como el latín, la astronomía o la botánica. Lectora ávida, admiraba a las hermanas Brontë y entre sus influencias son fundamentales las de la Biblia y Shakespeare. Dickinson es, a la vez, una poeta coloquial y mística, cercana y metafísica a un tiempo. La obra de Dickinson es una aspiración al pleno espíritu y como tal ha de ser leída. Representa el afán de conseguir lo más alto sin renunciar, y aquí está su grandeza, a lo más humilde. Cada vez que Emily Dickinson vuelve a la presencia poética, después de los olvidos, vuelve para dar ejemplo vital y estético a una generación nueva que encuentra en sus metáforas, sus escapes, y sus paradojas, todo trascendente, una perpetua renovación de ella y de ellos. Siempre está viva y nueva; mejor, siempre está resucitada. Emily Dickinson nació en Amherst (Massachusetts, Estados Unidos), en 1830, y allí también falleció en 1886.
Los hechizos perdidos es una fascinante colección de poemas escritos por el máximo exponente del nature writing que evocan la magia del mundo natural cotidiano con preciosas ilustraciones Cada hechizo de este libro conjura a un animal, árbol o flor, desde la lechuza común hasta el zorro rojo, la foca gris, el abedul, el arrendajo y la grajilla, con los que compartimos nuestras vidas y paisajes. Conmovedor, alegre y divertido, Los hechizos perdidos da testimonio del poder de la naturaleza para asombrar, consolar y traer alegría. Escrito para ser leído en voz alta, está trazado con pinceladas que llaman al bosque, al campo, a la orilla del río y también al corazón.
Ariel, publicado póstumamente en 1965, iba a ser el segundo poemario de Sylvia Plath. Fue editado por su marido, el poeta Ted Hughes, quien modificó el manuscrito original para incluir varios de los poemas que Plath había escrito en las semanas que precedieron a su muerte, en febrero de 1963. El resultado es una de las cumbres de la literatura en lengua inglesa del siglo xx, con poemas tan célebres y comentados como «Olmo», «Ariel» o «Filo». Un libro legendario que ahora presentamos en la nueva traducción de Jordi Doce y con las ilustraciones de Sara Morante. Ariel resume todas las virtudes del estilo de Plath, de una intensidad expresiva y metafórica fuera de lo común, pero también cercano y lleno de delicadeza. Uno de los poemarios más influyentes de nuestro tiempo.