El modelo de los tipos psicológicos de Carl Gustav Jung. Ser consciente del modo en el que tiendo a funcionar hace posible que evalúe mis actitudes y comportamientos en una situación dada y que pueda ajustarlos. Me permite compensar mi disposición personal y ser tolerante hacia alguien que no funciona como yo -alguien que tiene, quizás, una fortaleza o una facilidad que a mí me falta. La pregunta importante no es si uno es introvertido o extravertido, o cuál es la función superior o inferior, sino, más pragmáticamente: en esta situación o con aquella persona, ¿cómo he funcionado?, ¿con qué efecto? Mis acciones y el modo en el que me expresé, ¿reflejaban realmente mis juicios (pensamiento y sentimiento) y percepciones (sensación e intuición)? Y de no ser ese el caso, ¿por qué no?, ¿qué complejos se activaron en mí?, ¿con qué fin?, ¿cómo y por qué estropeé las cosas?, ¿qué dice esto sobre mi psicología?, ¿qué puedo hacer para solucionarlo?, ¿qué quiero hacer para solucionarlo? La idea final aquí debe ser que, dejando aparte las implicaciones clínicas del modelo de Jung de tipología, su principal importancia continúa siendo la perspectiva que ofrece al individuo sobre su personalidad.
El sueño de los niños y el de sus padres tienen ritmos distintos. Ante esta realidad, los padres se encuentran a menudo perdidos, sin respuestas o alternativas que les permitan sentirse seguros acerca de cómo pueden actuar. Todos a la cama te acompañará durante todas las etapas del sueño infantil, desde la primera noche que pasas junto al bebé hasta que el niño duerme en su propia habitación sin despertarse en toda la noche. Alejándose de dogmas y métodos cerrados, Álvaro Bilbao ofrece estrategias prácticas, claras y respetuosas que te ayudarán a conciliar de manera progresiva tus necesidades de descanso con las de amor, seguridad y confianza de tus hijos.
Entre los 12 y los 24 años el cerebro se transforma de manera decisiva y, con frecuencia, complicada. En Tormenta cerebral Daniel J. Siegel desmantela una serie de mitos populares sobre la adolescencia –por ejemplo, que es una simple fase de «inmadurez» llena de comportamientos a menudo «enloquecidos»– para descubrir cómo, en realidad, es una etapa trascendental de nuestras vidas a la hora de trazar la trayectoria del adulto que acabaremos siendo. Basándose en sólidas investigaciones recientes en el campo de la neurobiología interpersonal, explora emocionantes caminos en los que entender cómo funciona el cerebro puede mejorar las vidas de los adolescentes y hacer sus relaciones más satisfactorias y menos solitarias y perturbadoras a ambos lados de la brecha generacional.
«A través de cuatro estudios que van del miedo al incesto y del tabú y la ambivalencia de los sentimientos al animismo y la omnipotencia de los pensamientos, antes de culminar en el retorno infantil del totemismo, [Freud] propone una historia del alma desde la aurora de la humanidad. Jamás el hombre de narcisismo ya herido por Freud, por el descubrimiento del imperio del inconsciente sobre su persona, se había topado con tanto espesor y complejidad. Y jamás se había aventurado el propio Freud a pintar un fresco metapsicológico tan vasto.»
En "Tótem y tabú", escrito en 1912, Sigmund Freud (1856-1939) se propuso explicar los orígenes de nuestra especie mediante interpretaciones psicoanalíticas proyectadas sobre la antropología. El horror al incesto, la ambivalencia de los sentimientos respecto al tabú, las funciones desempeñadas por el animismo y la magia, el totemismo y sus estrechas relaciones con la exogamia, son otras tantas consecuencias del drama edípico primigenio, esto es, del parricidio en la horda primitiva, base de la religión, la moralidad y las instituciones de la vida civilizada.
Este libro es un texto básico y de valor pedagógico para el aprendizaje del complejo pero interesante tema de los trastornos de la personalidad. Está centrado especialmente en los elementos a considerar para la realización de un diagnóstico de los mismos. Se brinda una descripción de cada trastorno de manera accesible y sencilla, poniendo énfasis en todo momento en elementos descriptivos. Se pueden encontrar capítulos que sintetizan algunos de los aportes de autores importantes en este campo, tales como, Kernberg, Gunderson y Millon.
Solemos pensar que el trauma es aquello que acontece a un porcentaje muy bajo de la población ante situaciones estresantes extremas como un desastre natural, un accidente aéreo o un maltrato físico severo. Sin embargo, hoy en día los expertos consideran el trauma la epidemia invisible de la infancia. Los traumas se pueden desarrollar en cualquier momento de nuestra vida, aunque la infancia es el momento más probable debido a la vulnerabilidad que la caracteriza. Una situación estresante se convertirá en traumática si el adulto impide que el menor exprese las emociones que ha experimentado. Además, frases como «no pasa nada» o «no hay que llorar por esa tontería» pueden hacer que la situación se convierta en traumática. En este libro de Rafa Guerrero, psicoterapeuta especializado en trauma y apego, entenderemos qué es un trauma y qué podemos hacer para prevenirlo. Veremos que algunas situaciones normalizadas en nuestra sociedad como el castigo, los chantajes y el abandono emocional son potencialmente traumáticas en la infancia. Los profesionales de la salud tendemos a diagnosticar de TDAH, depresión o trastorno negativista desafiante a quien realmente está traumatizado por abuso sexual, maltrato, acoso escolar o abandono emocional. En este libro, el prestigioso psicoterapeuta describe los síntomas más frecuentes del trauma, las distintas formas de maltrato en la infancia, cómo es un cerebro traumatizado y nos da unas pautas sencillas para prevenir el trauma en niños y adolescentes. Además, todos los capítulos tienen como protagonistas a pacientes que han pasado por su consulta para entender mejor cómo afecta nuestra infancia a la etapa adulta.
DEJA DE AVERGONZARTE, ABRAZA A TU CEREBRO Y APRENDE A DISFRUTAR DE LA VIDA CON TDAH Si tienes TDAH, tu cerebro no funciona de la misma manera que un cerebro «convencional» o neurotípico porque sus conexiones son diferentes. Esta peculiaridad en los circuitos no es algo malo ni vergonzoso, aunque sí plantea retos importantes en áreas como la gestión del tiempo o la capacidad de organización, además de dificultades más genéricas como olvidos, problemas para completar tareas, cambios de humor y altibajos emocionales. Se trata, sin duda, de un trastorno complicado que afecta a todas y cada una de las facetas de la vida de una persona, si bien una vez que se conocen sus patrones y se realizan las adaptaciones necesarias, es manejable y permite llevar una vida eficaz, productiva y satisfactoria.
En esta segunda entrega, Raspall profundiza en conceptos psicológicos y neurocientíficos, ofreciendo nuevas herramientas y ejercicios prácticos para comprender y potenciar el funcionamiento de nuestra mente. A través de ejemplos cotidianos y situaciones de la vida real, el autor aborda temas como la gestión emocional, la toma de decisiones y el desarrollo del pensamiento crítico.
Tal vez sea eso lo que mejor explica por qué Meyer Schapiro no reprocha a Freud la construcción de una figura soñada de Leonardo. El enigma y el haz único de hipótesis mediante las cuales Freud cree haberlo resuelto bien pueden exponer el libro a la crítica de ser una «novela psicoanalítica», pero el retrato no es en absoluto el fruto de un sueño o un mito. Dejemos a Freud la tarea de concluir: «¿no cabe escandalizarse por los resultados de una indagación que concede a las contingencias de la constelación parental tan decisivo influjo sobre el destino de un hombre (…)? Creo que no hay ningún derecho al escándalo; cuando se considera al azar indigno de decidir sobre nuestro destino, ello no es más que una recaída en la cosmovisión piadosa cuya superación el propio Leonardo preparó al escribir que el Sol no se mueve.»
Habría que esclarecer una cosa. En absoluto es lo mismo tratar la oposición manía/melancolía a partir de dos identificaciones contrarias, que hacerlo a partir de la alienación/separación. La problemática de la identificación condujo a Freud en 1922, en su “Psicología de las masas…”, a esta constatación: “El fundamento de estas oscilaciones espontáneas del [humor] es […] desconocido”. […] Freud intenta atrapar eso a partir de la identificación. Alienación y separación es un binario completamente diferente al de las dos identificaciones: la manía está del lado de la alienación y la melancolía del lado de la separación. La alienación, cuando funciona normalmente, es un momento de la identificación. Eso no ocurre en el caso de la manía, en la que no tenemos tiempo. Tampoco estamos anclados a la identificación con un S1, eso resbala en un deslizamiento metonímico infernal. […] Sin duda es lo que justifica a Binswanger cuando habla de disolución del ego. También tenemos la disolución del superyó que, como decía Lacan, en su fase más profunda, es el objeto a. Estamos aliviados de lo que el objeto a representa como condensación de goce, y en cambio, tenemos la excitación maníaca. La separación a partir de la cual se puede leer la melancolía es la separación del sujeto de la cadena significante, y se separa en cuanto objeto a por el recubrimiento de dos faltas; es la pequeña complicación del esquema de Lacan. Vemos que es un abuso hablar de identificación con el objeto en la melancolía. Es más cómodo hablar así, pero […] no responde en absoluto al criterio freudiano de la identificación. Es una identidad con el objeto. El binario alienación/separación forjado por Lacan con otros fines es más potente para ordenar los fenómenos de la manía y la melancolía que la tesis de las dos identificaciones, que puede no obstante ser convincente solo para algunos casos. Me parece que la base fundamental está en el binario alienación/separación.
La crisis de credibilidad, el desprestigio y especialmente la corrupción azotan a múltiples instituciones y estamentos de nuestra sociedad. En el marco de esta situación, la ambición del doctor Hawkins ―diferenciar entre verdad y falsedad― no puede resultar más oportuna. Según el propio autor, esta confusión entre verdad y falsedad solo se debe a la propia estructura de la mente humana, que es ingenua, crédula y está ciega a sus propias limitaciones. Tiende a ser incapaz de distinguir entre sus propias proyecciones y deseos de que algo sea real y lo que es verdaderamente real. En el marco de esta investigación, el hallazgo clave de Hawkins es el tránsito del contenido al contexto, del punto de vista personal al punto de vista de la totalidad (el campo). Esto le permitió crear la herramienta con la que evaluar múltiples aspectos de nuestra cultura y civilización. La amplitud de los temas tratados es abrumadora: desde política y jurisprudencia hasta películas de cine o las principales religiones. Tenemos muchos motivos para sentirnos agradecidos por las contribuciones del doctor Hawkins en su empeño de elevar el nivel de conciencia de la humanidad.
Quizás hoy provoquen vergüenza nuestras prisiones. El siglo XIX se sentía orgulloso de las fortalezas que construía en los límites de las ciudades y, a veces, en el corazón de éstas. Se complacía en esa nueva benignidad que reemplazaba los patíbulos. Se maravillaba de no castigar ya los cuerpos y de saber corregir en adelante las almas. Aquellos muros, aquellos cerrojos, aquellas celdas figuraban una verdadera empresa de ortopedia social. Quienes robaban eran encarcelados, también aquellos que violaban o mataban. ¿De dónde proviene el curioso proyecto de encerrar para corregir, disciplinar, controlar, que traen consigo los códigos penales de la época moderna? ¿Es una herencia de las mazmorras medievales? Más bien, una tecnología novedosa: el desarrollo de un conjunto de procedimientos de coerción colectiva para dividir en zonas, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez dóciles y útiles¿. Vigilancia, ejercicios, maniobras,puntajes, rangos y lugares, clasificaciones, exámenes, registros: una manera de someter los cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular sus fuerzas, que fue desplegándose en los hospitales, en el ejército, las escuelas y los talleres: la disciplina. El siglo XIX inventó, sin duda, las libertades, pero les dio un subsuelo profundo y sólido: la sociedad disciplinaria, de la que aún dependemos.
¿Por qué permanecemos en vínculos que nos hacen sufrir? ¿Debemos perdonar la crueldad? ¿Qué rol juega la mentira? En la búsqueda de una respuesta a estos y otros interrogantes, Juan Pablo Scarpinelli indagó en el concepto de indefensión. Su búsqueda le permitió aplicar algunas estrategias en su práctica profesional, y las comparte en el presente ensayo. Su objetivo: que podamos pensarnos vulnerables sin renegar de ello. La vulnerabilidad es una condición inherente al ser humano, pero la indefensión es una
En esta obra aprendemos a reconocer y habitar en forma inteligente el Alma Gregaria que nos vincula con nuestros grupos de pertenencia familiar y social. Luego, iremos poco a poco desplazando el foco hacia la Gran Alma para presenciar allí cómo emerge nuestro ser más auténtico. Desde la perspectiva del alma la vida cotidiana se vuelve puro disfrute y aceptación, dando por finalizada la lucha por imponer en cada momento los pequeños deseos de nuestra limitada personalidad.
Espíritu original e inquieto, amante de la naturaleza, firme defensor de la libertad del individuo, Henry D. Thoreau (1817-1862) es una figura clave dentro de la tradición cultural e intelectual estadounidense cuya personalidad e ideas no sólo no han perdido vigencia, sino que encuentran un nuevo terreno abonado en nuestros días. Resultado de su traslado voluntario durante dos años a una cabaña aislada construida por él mismo a orillas de la laguna de este nombre cercana a su pueblo, Concord, "Walden", obra hoy clásica y de referencia, nació de la voluntad de Thoreau de experimentar la vida autosuficiente integrada en el medio natural y lejos de las trampas de la sociedad y de la economía. Las anotaciones registradas en su diario a lo largo de este tiempo, posteriormente complementadas, dieron lugar a esta obra extraordinaria. Traducción e introducción de Carlos Jiménez Arribas
¿Todavía eres de los que piensas que tu historia familiar no está influyendo en tu persona? Después de leer este libro no pensarás lo mismo. Muchos problemas de pareja, falta de éxito, miedo a hablar en público, obesidad, agresividad y adicciones, entre otros, tienen su origen en lo que han vivido nuestros antepasados, abuelos y padres. Negarlo es como negar la ley de la gravedad. Quieras o no, tu historia familiar te está condicionando y ahora puedes descubrirlo y solucionarlo. Sé el buscador de tu árbol genealógico y construye la vida que te gustaría vivir.
Quede claro para posibles lectores despistados que este no es un manual práctico sobre yoga, ni tampoco un bienintencionado libro de autoayuda. Es la narración en primera persona y sin ningún tipo de tapujo de la profunda depresión con tendencias suicidas que llevó al autor a ser hospitalizado, diagnosticado de trastorno bipolar y tratado durante cuatro meses. Es asimismo un libro sobre una crisis de pareja, sobre la ruptura afectiva y sus consecuencias. Y sobre el terrorismo islamista y el drama de los refugiados. Y sí, en cierto modo también sobre el yoga, que el escritor practica desde hace veinte años. El lector tiene en sus manos un texto de Emmanuel Carrère sobre Emmanuel Carrère escrito a la manera de Emmanuel Carrère. Es decir, sin reglas, lanzándose al vacío sin red. Hace tiempo que el autor decidió dejar atrás la ficción y el corsé de los géneros. Y en esta obra, deslumbrante y a la vez desgarradora, se entrecruzan la autobiografía, el ensayo y la crónica periodística. Carrère habla sobre sí mismo y da un paso más en su exploración de los límites de lo literario. El resultado es una descarnada expresión de las flaquezas y los tormentos humanos, una inmersión en los abismos personales a través de la escritura. El libro, que ha generado polémica ya antes de su publicación, no deja a nadie indiferente.
¿Alguna vez escuchaste la expresión “El cuerpo no miente”? ¿Por qué durante estas últimas décadas estuvimos más interesados en los misterios del cerebro y no de nuestro verdadero templo único, nuestro cuerpo? Luego de años de dedicarme al estudio del cerebro, me di cuenta de que nos faltaba algo: aprender a sentir lo que sentimos. La experiencia de nuestra experiencia. Escuchar, registrar y entender a nuestro cuerpo y su relación con el cerebro. ZensorialMente es la bitácora para que fortalezcas entonces la inteligencia que te falta, tu inteligencia sensorial: el vehículo fundamental para que aprendas cómo tus sentidos internos distribuidos por todo tu cuerpo se relacionan con el afuera y le envían información al cerebro. La sensación es tu primer sentido en desarrollarse y junto con el movimiento son los datos crudos que tu cuerpo aporta para construir tus emociones y tu realidad. Pensá en las sensaciones como la banda de sonido de una película. Tienen el poder de hacerte sentir feliz, triste, esperanzado o al límite. Te propongo seis movimientos a través de los cuales sentir tu cuerpo. Cuando desarrolles el poder de entenderlos y distinguirlos, podrás habitar un estado de calma atenta, uno de los pilares de la filosofía zen. Así tus acciones serán guiadas mucho más por tu intuición que por tu esfuerzo consciente. Solo necesitás dejar que tu cuerpo, esta vez, sea tu cerebro.