En estas páginas, mis colaboradores y yo intentamos volcar la fascinación que implica asomarse día a día al mundo de las personas con condiciones del espectro autista, a través del contacto permanente con ellas y de las lecturas sobre el tema. No todo lo que se cree saber hoy será la verdad de mañana. La ciencia intenta dar respuestas, una y millones de veces, a los mismos interrogantes y a los interrogantes de los interrogantes. Mientras escribo estas líneas, mucha de la información vertida en el libro está siendo revisada, muchos conceptos están siendo refutados, modificados y validados. Quien lea todos los capítulos recorrerá la historia, las dudas referidas al diagnóstico, las causas propuestas, los apoyos tanto psicoterapéuticos como de terapia del lenguaje y medicamentosos, paseará por afirmaciones y preguntas, tomará nota de alguna bibliografía interesante y podrá empatizar con dos padres de personas con condiciones del espectro autista, así como fiarse de la autenticidad de sus expresiones. María Susana Mosquera nació en el año 1971 en La Plata. Es médica especialistaen Pediatría y en Salud Mental Infanto-Juvenil. Se formó en la Universidad Nacional de La Plata, en la UBA y en los hospitales Sor María Ludovica y Pedro de Elizalde.Pertenece a la Asociación Argentina de Psiquiatría Infantil y Profesiones Afines y a la Asociación Americana de Psiquiatría Infantil y del Adolescente. Actualmente se desempeña como Psiquiatra Infanto-Juvenil en su consultorio particular
Antes de ser psicoanalista, Lacan fue psiquiatra. Sus primeros escritos no se publicarían si no invitaran a una lectura a posteriori. ¿Qué nos enseñan sobre la formación del futuro analista? Su clínica hunde sus raíces en la unicidad del caso. Jamás se lo elige más que por su “singularidad”. Debe presentar un “carácter original”, una “atipicidad”. Cabría reconocer en ello una orientación hacia el “uno por uno” impuesto por la práctica analítica. La singularidad del caso vuelve a encontrarse en el nivel del detalle clínico, circunscripto con un afán de precisión llevado al extremo de la minuciosidad. Más tarde, Lacan se referirá a su gusto por “la fidelidad a la envoltura formal del síntoma”. Otros tres rasgos constituyen huellas del porvenir. Uno es el uso del término estructura para designar la organización de una entidad que forma un todo, separada de la noción de desarrollo. Otro es la importancia otorgada al análisis de los escritos de los enfermos. Y, de ahí, la conexión establecida entre el síntoma y la creación literaria.
Jung y la imaginación alquímica nos introduce en el aspecto más espiritual de la psicología junguiana, tan deudora de las tradiciones esotéricas occidentales. Pero, en lugar de centrarse en el análisis psicológico de textos puramente alquímicos, Jeffrey Raff se sirve de los tres conceptos medulares de Jung (el sí-mismo, la función trascendente y la imaginación activa) para interpretar el simbolismo de diversas imágenes alquímicas. Mediante una cuidadosa selección de textos muy poco conocidos, interpretados por primera vez a la luz de la psicología junguiana, vamos comprendiendo cómo todas esas imágenes forman en conjunto un nuevo modelo espiritual para nuestra época.
“Lógica del fantasma”: la expresión insiste de punta a punta del Seminario como un leitmotiv. Sin embargo, no se le consagra ninguna clase, ni siquiera un desarrollo algo sostenido. ¿Quiere decir que la lógica del fantasma representa aquí el papel de una Arlesiana renovada? No, si admitimos que esta lógica es el punto de convergencia de las afirmaciones de Lacan. Es lo que quise indicar dando al capítulo final el título de “El axioma del fantasma”. Así, él comienza cruzando osadamente el grupo matemático de Klein con el cogito cartesiano, modificado para que dé lugar a la alternativa “O no soy, o no pienso”. Eso da a Lacan la ocasión de resumir en cuatro tiempos el recorrido de un análisis. Otro cruce matemático-psicoanalítico: el acto sexual explicado a partir del número de oro. De ello resulta que “no hay acto sexual”, esbozo del dicho que se convirtió en puente de los asnos: “no hay relación sexual”. También hallaremos la invención de un “valor de goce” inspirado por Marx, y nos sorprenderá ver que el gran Otro, “lugar de la palabra”, es redefinido como “el cuerpo”, lugar primordial de la escritura. Muchas otras perspectivas y construcciones impactantes esperan al lector que quiera acompañar en sus meandros, estancamientos, virajes, y también progresos y fulguraciones, un pensamiento obstinado y profundamente honesto que, cuando una piedra se interpone en su camino, jamás la esquiva, sino que se esfuerza para hacer de ella una piedra angular.
Nuestra exposición de este año eligió los cuatro conceptos que desempeñan en esa subversión una función originante: el inconsciente, la repetición, la transferencia, la pulsión, para definir a cada uno y mostrarlos anudados por la topología que los sostiene en una función común. Permanentemente, entonces, seguía siendo la pregunta que da radicalidad a nuestro proyecto: la que va de ¿es el psicoanálisis una ciencia? A ¿qué es una ciencia que incluya al psicoanálisis? El inconsciente, mantenido según nuestro propósito original como efecto de significante, y estructurado como un lenguaje, se retomó como pulsación temporal. En la repetición se sacó a la luz la función de rúxn que se cobija tras su aspecto de aúrómarov: el faltar al encuentro se aísla aquí como relación con lo real. La transferencia como momento de cierre ligado al engaño del amor, se integraba a esta pulsación. De la pulsión dimos una teoría que aún no ha sido posible deslindar, ahora que, a mediados de este año, el 65, se nos pide que resumamos. Aparecieron por primera vez, la razón de su constancia, la topología llamada de borde, que explica el privilegio de los orificios, el status de la acción de retorno, la disociación de la meta y el objeto.
Irvin D. Yalom hizo una profesión de indagar en las vidas de los demás. En estas esperadas memorias, vuelve su ojo terapéutico sobre sí mismo para analizar las circunstancias que dieron forma a su personalidad. Hijo de judíos rusos inmigrantes en los Estados Unidos, Yalom creció en un barrio de clase baja en los suburbios de Washington. Decidido a escapar de los límites que le imponía su origen, se propuso convertirse en médico. Lo que siguió fue una carrera esforzada pero siempre en ascenso, que comenzó en la Universidad de Stanford en plena década de 1960 y culminó con su transformación en una estrella internacional de la psiquiatría y las letras. Mientras tanto, Yalom conoció a su mujer Marilyn, también escritora, con la que formó una familia. En estas páginas, describe en qué consistió su original aporte a la psicoterapia de grupo; revela las fuentes de inspiración de libros tan famosos como El día que Nietzsche lloró y Un año con Schopenhauer; muestra cómo encontró en la combinación de psicología y filosofía un camino para interpretar la condición humana, y entrelaza anécdotas de pacientes con otras personales que brindan enseñanzas en torno del amor y la pérdida. Este libro generoso y sincero permite asomarse a la intimidad del célebre autor, a su singular técnica terapéutica y a los secretos de su proceso creativo.
Herramientas eficaces para promover la comprension, aumentar la estabilidad y construir relaciones duraderas. ¿Obtienes lo que deseas de tus relaciones más cercanas? ¿Qué pasos específicos puedes dar para desarrollar vínculos más felices y sanos? Si eres como la mayoría, las respuestas a esas preguntas podrían no ser evidentes. Este cuaderno de ejercicios, basado en un área de la psicología llamada teoría del apego, está diseñado para ayudarte a responder a esas preguntas y trabajar para crear relaciones más plenas y seguras con las personas que más te importan.
Con Está bien que no estés bien, Megan Devine ofrece un enfoque nuevo y profundo tanto para la experiencia del duelo como para la forma en la que ayudamos a otros que han sufrido una tragedia. Habiendo experimentado el dolor por ambos lados, como terapeuta y como mujer que presenció el ahogamiento accidental de su pareja, Megan escribe con una visión profunda sobre las verdades tácitas de la pérdida, el amor y la curación. Ella desafía la meta culturalmente prescrita de regresar a una vida 'normal y feliz', reemplazándola por un camino intermedio mucho más saludable, que nos invita a construir una vida desde el dolor, en lugar de tratar de superarlo o deshacerse de él. A través de historias, investigaciones, consejos y prácticas creativas basadas en la atención plena, ofrece una guía única a través de una experiencia que todos debemos enfrentar tarde o temprano: en nuestras vidas personales, en las vidas de aquellos que amamos y en el mundo en general. Está bien que no estés bien es un libro para personas afligidas, para quienes los aprecian y para todos aquellos que buscan quererse mejor a sí mismos y a los demás.
"La historia del psicoanálisis, según lo que propongo, es lo que se transforma de la práctica inaugurada por Freud a partir del contacto, de su relación con la experiencia de lo real, al que da su acceso. Y llamo experiencia de lo real a esta perspectiva que nos da un punto de vista distinto del que Lacan elaboró y difundió al comienzo, pero congruente a mi entender con su última enseñanza. En cierto sentido vuelvo a visitar con ustedes la historia del psicoanálisis desprendiéndome del influjo de lo que fue el comienzo de Lacan para considerarla desde su última enseñanza."
El arte de amar es una obra con la que Erich Fromm ha ayudado a varias generaciones a reflexionar sobre el amor y a responder a algunas preguntas aparentemente sencillas: ¿qué significa amar? ¿Cómo desprendernos de nosotros mismos para experimentar este sentimiento? Fromm nos explica que el amor no es solo una relación personal; sino además un rasgo de madurez que se manifiesta en diversas formas: amor erótico; amor fraternal; amor filial; amor a uno mismo. Nos dice también que el amor no es algo pasajero y mecánico; como a veces nos induce a creer la sociedad de hoy. Muy al contrario; el amor es un arte; el fruto de un aprendizaje. Por ello; si queremos aprender a amar debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte; ya sea la música; la pintura; la carpintería o el arte de la medicina. O; por lo menos; no dedicar nuestra energía a lograr el éxito y el dinero; el prestigio y el poder; sino a cultivar el verdadero arte de amar.
En este libro, Fromm analiza la situación del hombre en la moderna sociedad industrial y la paradójica noción de libertad/esclavitud que se produce al liberarse de los vínculos de la sociedad tradicional, cayendo preso de las nuevas trampas del consumo y la estandarización cultural. De permanente actualidad, los ensayos de Erich Fromm son un referente del humanismo cultural del que han disfrutado innumerables generaciones de lectores.
Jacques-Alain Miller dictó este curso dos años después de la muerte de Jacques Lacan, en un contexto de mucha efervescencia en torno al psicoanálisis en Francia. La discusión giraba alrededor de la ortodoxia de la Asociación Internacional de Psicoanálisis (IPA) y la contraortodoxia sostenida en la fascinación por el texto lacaniano. Lo real, como tema central, es el que Lacan construye desde los inicios de su enseñanza, dejándolo por fuera de la experiencia analítica. Miller se propone interrogar de dónde viene ese real. El énfasis está puesto en la palabra, en eso que dirá tanto el analista como el analizante, pero también el enseñante, en tanto que habla en posición de analizante. La transmutación que opera un análisis queda claramente explicada: “Hay que empezar por no saber lo que se dice para poder llegar a decir lo que no se sabe”. Lo real se aborda a partir de lo imposible: si todo fuera posible, nada sería real. La elección del título, Respuestas de lo real, va de la mano de la mitomanía, a partir de la afirmación de Lacan, de que lo real miente. Miller propone el significante “matemomanía”, que resulta de la condensación entre mitomanía y matema. Es así como mentira, verdad y exactitud son términos cuyas diferencias quedan claramente planteadas. Cabe destacar que en este curso se subraya la constancia de una cadena en la enseñanza de Lacan donde, con total contundencia, sigue paso a paso tanto la concepción del inconsciente como la de la interpretación, la transferencia y, sin duda, la del lugar del analista. La claridad expositiva y la precisión en los contenidos vuelven a ser los rasgos que reconocemos en todos sus cursos. A pesar de que este pertenece a los años 1983/84, después de recorrer su lectura comprobamos, una vez más, su renovada actualidad.
En una época en la que parece que nada podría escapar al ímpetu evaluador y a una exigencia de transparencia absoluta enarbolada por el bien de todos, la opacidad de la angustia pone un obstáculo mayor a la cuantificación universal. La publicación de estas clases del curso de Jacques-Alain Miller se inscribe en este contexto. Porque la angustia lacaniana, formula con la que Miller designa lo novedoso de la redefinición de la angustia freudiana operada por Lacan, cuestiona que la angustia pueda ser totalmente curada. Muestra incluso que -como momento lógico- es productiva, capaz de transformar el goce en el objeto de deseo. Así la experiencia analítica permite al sujeto localizar, reducir, aliviar y hasta franquear su angustia abriéndole las puertas del acto, y a la vez demuestra que, sin angustia, no hay sujeto digno de su existencia. Por eso la angustia lacaniana no se propone como el -trastorno- de una supuesta normalidad homeostática que habría que restaurar, sino que constituye la vía privilegiada de acceso al objeto a, es decir, al residuo incurable de la constitución subjetiva. La angustia lacaniana es así el resultado del trabajo con el que Lacan comenzó a construir ese objeto anómalo, incomparable, hecho de una falta topológica irreducible al significante, y por lo tanto, innombrable. El lector podrá sumarse a ese trabajo orientándose con la notable brújula que Miller nos ofrece en este libro: la suya, la que construyo leyendo y estableciendo El Seminario 10 de Jacques Lacan. Como Miller mismo advierte: 'ninguna fórmula de la angustia en este seminario nos ahorrará tener que rehacer el camino siguiendo las huellas de Lacan'. He aquí porque esta brújula constituye un valioso instrumento para la aventura.
El sujeto afectado por el encuentro con una lengua, ya sea hablada, escrita o digital, está inmerso en un espacio topológico que no es el de la geometría euclidiana ni tampoco el del espejo plano. Es un espacio que no se conecta fácilmente con el cuerpo. Los modos de tratamiento por los circuitos de la voz y de la mirada suponen el encuentro del sujeto con autismo con una la lengua en el baño de lenguaje en el que está inmerso. La ausencia de balbuceo, de equívoco de la lengua encarnada, figura desde el principio en los estudios sobre el autismo. El niño tiene un goce especial en cifrar de esta manera, sin centrarlo en el intercambio con el otro, modo de surgimiento de la lengua que no se dirige a nadie pero deja marcas en la superficie del cuerpo a través de la repetición. Aunque los niños autistas no se articulen con la función de la palabra, no por esto son insensibles a la instancia de la letra; sujetos autistas que presentan un retraso en la adquisición del lenguaje hablado disponen de la escritura. Una subjetividad autística [puede surgir]de la producción de un lenguaje privado, como siendo el testimonio por excelencia de la construcción de un borde específico entre el sujeto y el Otro. El sujeto no está hecho para comunicar sino para insertarse en el mundo de manera autoerótica. Y son los circuitos que el sujeto creará los que le permitirán obtener esa inclusión en el mundo. Éric Laurent
El diagnóstico entre neurosis y psicosis es una repartición que tiene sentido desde una perspectiva del Nombre del Padre y de la significación fálica. Los casos examinados dan consistencia a otra clínica donde la partición neurosis/psicosis no es la clave final. Son casos que necesitan otro tipo de herramientas de las que todavía no disponemos pero que estamos empezando a elaborar gracias a nuevos paradigmas. Como este significante original de filiación lacaniana, el desarraigo social. Neurosis y psicosis están en paz desde hace mucho tiempo, cada una en su territorio respectivo, y si dejamos ese terreno conocido donde están separadas la neurosis y la psicosis, necesitamos matemas, referencias, instrumentos. S0 es uno de ellos, que pone en el orden del día al objeto a como nada cuando se aborda la psicosis ordinaria: pareciera que está unido a ella y al mismo tiempo, en cierto modo, le otorga su lugar. Tratemos de articular S0 y el objeto nada que aquí no produce una anorexia delirante y que designa paradojalmente la causa de su deseo. Como se trata del objeto nada podríamos formular que se trata de la causa de su no-deseo. El objeto a como nada sería el único entre los objetos a en ser causa de no-deseo y causa de desierto.
Lo que les enseña un análisis no se obtiene por ningún otro camino: ni por la enseñanza, ni por ningún ejercicio espiritual. De otro modo, ¿para qué sirve? ¿Esto significa que hay que callar ese saber? Por muy particular que sea para cada uno, ¿no habría forma de enseñarlo, de transmitir por lo menos sus principios y algunas de sus consecuencias? Lacan se lo preguntó y respondió de distintas maneras. En su Seminario, argumenta a sus anchas. En sus Escritos, pretende demostrar, y atormenta la letra a su antojo. Pero también están sus conferencias, sus entrevistas, sus obras improvisadas, donde todo avanza más rápido. Se trata de sorprender las opiniones para seducirlas mejor. ¿Quién habla? Un maestro de sabiduría, pero de una sabiduría sin resignación, una antisabiduría, sarcástica, sardónica. Cada uno es libre de hacerlo a su manera.
Jacques-Alain Miller presenta su curso de 1989 como una carrera contra el reloj. En la prisa, y en tanto asume su posición analizante, elige trabajar sobre el pequeño detalle, las exquisiteces, los divinos detalles recortados del Uno que forman series. Es una carrera de doce clases que tendrá a la tortuga por delante de Aquiles para interrogar el justo lugar del concepto de goce forjado por Lacan. ¿Por qué el goce debe condescender al deseo por la vía del amor? Como se trata de un libro sobre el amor, el deseo y el goce en la práctica analítica, no faltarán las indicaciones directas sobre la transferencia. Evidenciar lo divino del detalle, tanto en la práctica analítica como en su elucidación, no implica su eternización, ya que el final del análisis conlleva la extracción del objeto y por lo tanto su desdivinización, si cabe la palabra. Los lectores de Los divinos detalles encontrarán en estas páginas una clarificación sobre el uso del análisis: a partir de esta experiencia el sujeto pierde sus cadenas. Y, de hecho, uno no tiene más que sus cadenas para perder. Un libro imperdible.
Esta es la primera y única obra de Carl G. Jung, el famoso psicólogo suizo, dedicada a explicar a los lectores cuál fue su mayor contribución al conocimiento de la mente humana: la teoría del simbolismo y, en especial, el papel que ésta desempeña en los sueños. El autor no se dedica solo a subrayar que el hombre únicamente podrá alcanzar su plenitud conociendo y aceptando el inconsciente, es decir, analizando los sueños y sus símbolos; sino también a demostrar que todo sueño es un mensaje directo, personal y significativo que utiliza los símbolos comunes a toda la humanidad de una forma totalmente individualizada, que a su vez debe interpretarse mediante una clave también individual. Acompañado de más de quinientas ilustraciones que proporcionan un comentario rápido y excepcional del pensamiento del autor y a partir del análisis de la naturaleza y la función de los sueños, en El hombre y sus símbolos Jung explora, entre otras cosas, el significado simbólico del arte contemporáneo y los significados psicológicos de las experiencias más corrientes de la vida cotidiana.
Imaginación activa alquímica reúne, por primera vez en castellano, una serie de conferencias sobre imaginación activa y alquimia que Marie-Louise von Franz ofreció en el Instituto C. G. Jung de Zúrich en 1969. Marie-Louise von Franz conoció a Carl G. Jung en 1933, cuando ella tenía dieciocho años y él cincuenta y tres. Al poco tiempo, la joven estudiante de Filología clásica e idiomas se convirtió en una colaboradora activa del gran investigador de las profundidades de la psique. Su aporte principal consistió en la traducción de textos alquímicos del latín. En tanto Jung tomó el simbolismo de la alquimia como paradigma principal para comprender las manifestaciones del Inconsciente en el alma humana, los estudios de Marie-Louise von Franz tienen hoy un interés extraordinario no solo para los terapeutas sino para todo aquel que quiera indagar en la realidad de su ser. “Mirando hacia atrás en la historia, podemos decir que lo que ahora vemos como dos cosas, y que en aras de la claridad tratamos de mantener separadas, o sea, una diferencia entre lo que en términos junguianos llamamos el inconsciente colectivo y lo que en física llamamos materia, Jung estaba convencido de que eran un único misterio que se nos presenta de manera diferenciada, según lo observemos desde afuera o desde adentro.
El enfoque sensible y multidisciplinario de Daniel López Rosetti nos devuelve a las grandes preguntas existenciales. En la era de Google, parece que cualquier duda puede ser respondida a golpe de clic y que el interés por esos interrogantes ha menguado. López Rosetti nos vuelve a despertar el apetito intelectual con un tratado lleno de respuestas didácticas y asombrosas, que coloca a Darwin y su psicología emocional de la evolución como una suerte de padre de Sigmund Freud, y que echa mano de Osiris, Séneca y Shakespeare para dilucidar la intimidad del teatro humano. Por ese camino, descifra la sonrisa más enigmática de la historia de la pintura y explica cómo la demencia influyó positivamente sobre Ravel para componer su legendario Bolero. El autor califica la emoción como algo ancestral y automático, y define el sentimiento como un sistema procesado, con sus múltiples manifestaciones: amor, odio, fe, culpa, vergüenza, envidia y celos. Y pone el dedo en la llaga cuando habla de analfabetismo emocional. Nos han enseñado múltiples materias en el colegio, desde física y aritmética hasta geografía. Pero nadie nos enseñó esa gran asignatura pendiente: la detección y el manejo de las emociones. Nuestra educación sentimental es muy pobre, y es por eso que nos pasamos la vida tratando de conectarnos con nuestros sentimientos más recónditos e intentando, a veces en vano, saber lo que realmente queremos. Y lo que pretenden los demás en relación con nosotros, sus demandas fantasmales.