La obra de Tolstói reflejó toda una época de la vida de Rusia: para él "la novela tiene como finalidad la descripción global de la vida humana"; y los sucesos que se desarrollan en "Anna Karénina" revelan una observación atenta y directa de un ambiente del que el propio autor fue partícipe. Aunque desde su aparición fue acogida como una reacción contra el movimiento naturalista francés, sigue en esta obra los modelos del naturalismo hasta superarlos.
Ensombrecidos por el enorme calado de sus novelas, los tres cuentos que se reúnen en este volumen son, sin embargo, tres piezas sobresalientes características del Dostoievski más maduro. Aunque en cada uno de ellos predomine un registro distinto -metafórico en el sueño de un hombre ridículo, satírico en Bobok, trágico en la sumisa-, todos giran en torno a dos de las preocupaciones mayores del autor, a saber: por un lado, la insensibilidad de la que el hombre es víctima a causa de su enajenación respecto a sus raíces, y por otro el sentido de su andadura sobre la tierra.
Novela situada en el Cáucaso, en la frontera chechena, en Los cosacos brilla la descripción viva de los hábitos y el carácter de este pueblo orgulloso y primario, libre y celoso de su autonomía, distribuido a lo largo de las fronteras del imperio zarista. Allí, a una stanitsa o puesto fronterizo cosaco situado a orillas del río Terek, acude destinado desde Moscú Olenin, joven aristócrata que se alista como junker. Sus vivencias y experiencias en este apartado lugar sirven a Tolstói para formular el conflicto que desata en el hombre refinado y civilizado, alienado por una cultura y una sociedad, la toma de conciencia de su irremediable separación de un mundo intuido, añorado y deseado, pero inconciliable con el ya grabado de forma indeleble en su formación y en su carácter. Presentación de Víctor Andresco
Escrita poco después de la decisiva etapa vital que representaron su reclusión en el penal siberiano de Omsk durante cuatro años y su posterior servicio como soldado durante cinco, HUMILLADOS Y OFENDIDOS es una novela clave en la trayectoria de Fiódor Dostoyevski (1821-1881), pues supuso la afirmación del rumbo que habría de tomar en adelante su extraordinaria carrera literaria. Influida aún por el carácter folletinesco de su publicación original en 1861, es a la vez crónica de amores imposibles y drama social, gran novela de entretenimiento y notable galería de personajes que mereció el elogio del gran Tolstói.
Maestro indiscutible del difícil género del cuento, Antón Chéjov (1860-1904) extrajo la materia narrativa de la mayoría de sus relatos de la vida cotidiana de sus contemporáneos, en especial de las esperanzas y desventuras de las gentes de la clase media del gran imperio zarista, como funcionarios, médicos, pequeños propietarios o profesores. Entre los diez cuentos reunidos en este volumen, seleccionados y traducidos por Juan López-Morillas, figuran títulos tan conocidos como «El amanuense», «Casa con desván» y "La señora del perrito", relato de exquisita finura, tratado con aguda penetración psicológica, que narra la historia de un gran amor entre una joven casada y un hombre maduro.
Si Lev Tolstói (1828-1910) alcanzó sin duda la celebridad gracias a sus grandes novelas, como "Guerra y paz", "Anna Karenina" o "Resurrección", no es menos cierto que sus obras más breves y sus cuentos comparten el mismo vigor literario y la misma profundidad. En "Cuánta tierra necesita el hombre y otros cuentos" encontramos reunido lo mejor de su producción en este género, con una variedad de registros que va desde el relato de aventuras, como "El prisionero del Cáucaso", a la incursión en el folclore ("Historia de Iván el Tonto"), sin olvidar otras piezas que se consideran unánimemente entre las mejores escritas nunca, como "Jolstomer", "Lo que mueve a los hombres" o el cuento que da título al volumen. Presentación de Víctor Andresco
Novela que, como "El eterno marido" o "El doble" (publicadas ya en esta colección), se puede encuadrar entre las pertenecientes al Dostoyevski humorístico o burlón, "La aldea de Stepánchikovo y sus moradores" hace un retrato afilado y mordaz de la Rusia provinciana del siglo XIX. La trama de la obra, en tono de jocosa comedia sentimental, permite al escritor ruso trazar el retrato psicológico de toda una galería de personajes, entre los que se encuentran el terrateniente, su familia, los siervos, los amigos, los parásitos... Buena parte de la ironía y el humor que destila, además, descansa en el recurso de otorgar a los personajes "apellidos parlantes" que definen su forma de ser. La relación de estos apellidos que acompaña oportunamente a la traducción permitirá al lector apreciar plenamente este rasgo humorístico.
Publicada en 1846, "El doble" constituye un caso sumamente representativo de esa clase de creaciones que, adelantadas a su tiempo, acaban siendo consagradas por la posteridad. Partiendo de un tema literario tradicional -el de la persona que trata de salvaguardar su dignidad ante una burocracia avasalladora y despreciativa-, y combinándolo, a través del patético personaje de Yakov Petrovich Goliadkin, con el tema del desdoblamiento de la personalidad, en esta novela el genio literario de Fiódor Dostoyevski (1821-1881) no sólo supera la mera tragedia grotesca, sino que extrae de ella posibilidades tan insospechadas como espeluznantes. Traducción de Juan López-Morillas
Los Apuntes del subsuelo son una obra singular que reviste especial atractivo para el lector contemporáneo, pues constituye una de las primeras incursiones de la literatura en el dominio del individuo, en esa corriente de la conciencia con la que habría de familiarizarnos tanto el psicoanálisis como la literatura posterior. Fiador Dostoievski (1821-1881) realiza así, en estas páginas, y a través del turbio narrador paralizado por el tedio, una vivisección del que empieza a ser el hombre moderno, el individuo que, descendiente del romanticismo y del racionalismo, se rebela contra ellos dispuesto a ejercer su libre albedrío aun cuando tal ejercicio vaya en contra de la razón y de la conveniencia y pueda incluso redundar en perjuicio de su provecho personal.
Pocos escritores han sabido observar mejor y conocer la naturaleza y la experiencia humanas que Antón Chéjov. El presente volumen, que incluye, entre otros, relatos tan conocidos e imborrables como «La señora del perrito», «El beso», «El profesor de lengua» o «Del amor», reúne una selección sumamente significativa y afinada de los cuentos de este maestro del género, en los que reconocemos rápidamente nuestras debilidades, nuestras reacciones, nuestras vacilaciones, los recónditos sentimientos, deseos y desilusiones que todos hemos podido experimentar o imaginar. Y es que leer a Chéjov es siempre como regresar a casa.
Bajo el título genérico de "Historias de San Petersburgo" se reúnen los cinco relatos breves más sobresalientes de la obra de Nikolái Gógol (1809-1852), vinculados por el nexo común de estar situados en la capital de la Rusia imperial. Junto a piezas tan célebres como «La nariz» y «El abrigo», encontramos otras, como «La avenida Nevski», «El retrato» y «Diario de un loco», que representan lo más característico del modo de contar del autor, a saber, su deliciosa combinación de sátira social, fantasía, ternura y compasión.
Ambientada en San Petersburgo, Noches blan cas cuenta la historia de un joven que lucha contra su inquietud interior. Con una escritura ligera y tierna, que ahonda en el tormento y la culpa del amor no correspondido, los dos protagonistas de esta nouvelle sufren un profundo sentimiento de alienación que, en un principio, los une.
Recuperamos el libro que introdujo la obra en prosa de la poeta en España. Marina Tsvietáieva (1892-1941) es una de las más grandes poetas que dio la literatura rusa del siglo pasado. Sin embargo, su obra y su nombre, injustamente ignorados durante mucho tiempo, no fueron ampliamente reconocidos y valorados en diversos países hasta casi medio siglo después de su muerte. El núcleo de El poeta y el tiempo, que en su momento fue el primer volumen en español de la prosa de Marina Tsvietáieva, está constituido por tres ensayos: «Un poeta a propósito de la crítica», «El poeta y el tiempo» y «El arte a la luz de la conciencia». Estos son el producto de la constante reflexión de la autora sobre el arte, de su meditación sobre la conciencia y el tiempo y de su profunda preocupación por el sentido de la tarea del poeta. El volumen se abre con la «Respuesta a un cuestionario», en la que la propia autora se presenta al lector hablando de sí misma, de sus orígenes, de su evolución espiritual. Y se cierra con las reflexiones de Tsvietáieva a propósito de las cartas de Rilke, «sólo un pretexto para desplegar su fuerza creativa, remontar el vuelo y contagiarnos de su poesía», en palabras de Selma Ancira, estudiosa de la literatura rusa, a cuyo cargo ha corrido la edición y traducción de los textos.
Notas del subsuelo es una novela clave para comprender el universo narrativo de Fiódor Dostoyevski. A través del monólogo del protagonista, el autor se aventura en las profundidades de la psique humana donde confuyen sentimientos tan antagónicos como el amor y el odio. Retrato ideológico de la Rusia de su época, Notas del subsuelo es una crítica a las corrientes de pensamiento del siglo XIX, las cuales el autor retrata para ridiculizarlas y así provocar en el lector un escepticismo que tiende a poner en duda la sumisión a cualquier tipo de autoridad ideológica.
Albinus, un respetable crítico de arte, conoce a Margot, mucho más joven que él. Albinus queda prendado y abandona a su esposa y a su hija para fugarse con ella. Pero entonces irrumpe Axel Rex, un joven y cínico artista, examante de Margot. Se completa así el último vértice de un triángulo amoroso de fatales consecuencias. Tras sufrir un accidente que lo deja ciego, Albinus se retira a una casa aislada con Margot. Pero lo que no sabe es que allí se instala también Axel, que hace el amor con Margot y se pasea retadoramente desnudo ante Albinus, que oye pasos e intuye que algo extraño está sucediendo. Fechada en 1932, esta novela aborda un tema clásico: un triángulo amoroso en el que se entremezclan la pasión y la degradación. «Una pequeña obra maestra rebosante de crueldad, uno de esos libros a los que no se puede quitar ni añadir nada sin causarles un daño irreparable» (Times Literary Supplement). «Una fábula moral sobre la dignidad y la perversión, entre paródica y farsesca. Novela espléndida» (Javier Aparicio Maydeu, El Periódico). «La escritura rezuma inteligencia; la disposición de los elementos narrativos es a menudo excelente; con un gran sentido de la elipsis, Nabokov rodea cada escena colocando detalles y matices de modo y manera tal que estos sugieren el corazón de la escena sin que necesite nombrarlo; este trabajo de gran sutileza y que realiza con evidente dominio de la técnica de la elipsis deja un amplio espacio para que el lector entre en la novela» (José María Guelbenzu, El País). «Fascinante novela, admirable artefacto literario, soberbio juego de contraespejos y de exquisito virtuosismo» (Francisco Solano, ABC).
Escritos en 1857 y 1858, estos dos relatos son un tributo a la pasión de Tolstói por la música y están inspirados en episodios de su vida. En «Lucerna» ofrece evocadoras descripciones de la ciudad junto al lago y recrea en primera persona los conflictos de su protagonista, el príncipe Nejliúdov, a quien una melodía encantadora saca por unos instantes de su pesadumbre y le devuelve el puro amor a la vida: «¿Qué más se necesita? Todo es tuyo, todo es bueno...». En «Albert» elabora la historia de un violinista de gran talento al que efectivamente tuvo ocasión de escuchar en San Petersburgo y cuya miserable suerte lo conmovió profundamente, a juzgar por una anotación en sus diarios donde se refería a él como un «maníaco genial». Dos cuentos en los que brilla el prodigioso talento para la observación y el detalle del gran escritor ruso.
La voz de Dostoievski, capaz de penetrar en las profundidades del alma humana para observar los sentimientos más sublimes o más terribles, sigue fascinando a los lectores, que reconocen en sus obras un universo común tan deslumbrante como peligrosamente actual y cercano. Tras varios años de apasionada lectura del autor, Tamara Djermanovic consigue tomar distancia para ofrecer un análisis sintético e iluminador que hace justicia a la riqueza de una obra llena de claroscuros y a un autor tan angélico como demoníaco.
Poco más de veinte años de escritura le valieron a Chéjov un lugar revolucionario en la historia del teatro occidental. La gaviota, Tío Vania, Las tres hermanas o El jardín de los cerezos, incluidas en este volumen junto al resto de su producción escénica, cambiaron los rumbos del realismo, abrieron las puertas a las principales poéticas del teatro moderno y sentaron las bases tanto de la expresión minimalista como de un realismo no naturalista que propició las mezclas con otras estéticas. Este tomo recupera la excelente traducción y prólogo preparados por la célebre pedagoga teatral Galina Tolmacheva. Se suma una traducción de Platónov, el “Don Juan” de Chéjov, primera pieza escrita por el dramaturgo. De lectura indispensable, el Teatro completo demostrará a los lectores que la revolución de Chéjov sigue aconteciendo en el presente. –Jorge Dubatti–
Escrita por Dostoyevski en un tiempo récord para saldar una deuda y no perder los derechos de autor de su obra posterior, El jugador documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe. El jugador es una novela intensa, apasionante y repleta de humor. Sin duda, una de las cumbres literarias del realismo psicológico ruso.
Chéjov refleja en su obra las contradicciones de la vida social de su país en las postrimerías del siglo XIX y vísperas de la revolución democrática burguesa de 1905 a 1907. Describe irónica y despiadadamente la degradación paulatina, tanto económica como cultural, de la nobleza latifundista, centrando su atención en la suerte de su propio estamento social. Chéjov introdujo un cambio radical en las formas de la dramaturgia, dando a la acción dramática una estructura nueva capaz de abarcar cualquier manifestación de la vida. Con una simple sucesión de cuadros cotidianos logra impresiones generales, a veces de una gran intensidad.