Épicos protagonistas de la crónica roja como los anarquistas Miguel Ángel Roscigna, los hermanos Vicente y Antonio Moretti, y Pedro Boades Rivas. Hechos que todavía están en el imaginario popular, como el asalto al «Liberaij», las cacerías a Carlos Basilio «Mincho» Martincorena y a Ovidio «el Negro» Viñas; la fuga cinematográfica del Penal de Libertad de Néstor «Cotorra Loca» Guillén Bustamante, quien se hizo famoso en las dos márgenes del Río de la Plata por su temeridad y escapes de cárceles de alta seguridad. Ronzoni y Barreneche, incansables hurgadores sobre hechos criminales, rescatan de las entrañas de episodios conocidos a personajes y circunstancias humanas –incluso sus vinculaciones históricas y políticas– que habían quedado a un costado del camino.
Una cálida conversación entre Caetano y Ribeiro. Diálogos en espejo, de Pablo Cohen, es un trabajo de una inusual potencia, escrito desde el Uruguay, pero con ecos de universalidad, protagonizado por dos brillantes historiadores que no necesitan presentación: Gerardo Caetano y Ana Ribeiro, quienes, sin rehuir sus diferencias ideológicas, nos invitan a pensar y a combatir toda grieta. Cohen pone en juego aquí lo mejor del bagaje de su oficio periodístico parAconvertirse en el catalizador perfecto de un recorrido por algunos momentos clave de la construcción de la orientalidad desde Artigas hasta la fecha; la socialdemocracia y la democracia republicana como señas de nuestra identidad; el rol del historiador en el universo de la posverdad; la literatura como motor para una posible ética del humanismo, y el legado imperecedero de una serie de magníficos pensadores. Esos son solo algunos de los elementos que se entrelazan en estas entrevistas profundas, dinámicas y atemporales, en las que también hay lugar para el abordaje de temas polémicos y actuales, como el debate en torno a la eutanasia, el fenómeno de lo políticamente correcto, el abuso del marketing político, los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, y las presidencias de Tabaré Vázquez, José Mujica y Luis Lacalle Pou. Caetano, Ribeiro y Cohen nos invitan a redescubrir el arte de la conversación, al punto de que al leerlos nos sentimos presentes en su mesa, como silenciosos partícipes de un encuentro en el que se nos ha reservado un rol esencial: el de continuar esa conversación más allá de los márgenes de estas páginas.
En este apasionante libro de Mauricio Almada recorremos la red cloacal junto con los primeros tupamaros, presenciamos fugas espectaculares, precipitadas huidas y cacerías por los subterráneos. Si el concepto relato no estuviera tan bastardeado por la política, podríamos afirmar que Almada es uno de los mejores constructores de relatos orales y escritos que tenemos hoy. Debemos entonces recurrir a otra forma más rudimentaria de expresarlo: sabe contar magistralmente. Este es un libro periodístico, refiere —con la exactitud posible—, episodios recordados por sus protagonistas, recogidos por la prensa y por la documentación oficial. Nada es inventado, ningún nombre cambiado y, cuando existen varias versiones de un hecho, son recogidas todas; paradigmática es la crónica de la muerte de Leonel Martínez Platero: está la versión de su hermano, la de un testigo y, al menos, dos versiones oficiales que difieren drásticamente entre sí. Pero, como Almada domina el arte de contar, esto es mucho más que una crónica sobre el uso de las alcantarillas. Nos muestra hechos de gran dimensión humana y nos presenta personajes que, hasta ahora, no protagonizaban las historias al uso. Nos narra complicadas cirugías realizadas sobre tablones en un rancho, amores nacidos en plena lucha clandestina, visiones nuevas sobre el diálogo con los militares y la debacle de la guerrilla.
Un análisis sobre el imaginario dictatorial a partir de los informativos para cine " Uruguay hoy", proyectados en nuestro país entre 1979 y 1984. Dicha fuente audiovisual permite indagar sobre la politica de la dictadura en áreas poco exploradas por la academia, pero que han permanecido en la memoria. El deporte, el discurso tradicionalista, las grande obras públicas, la apuesta a la juventud, el turismo y otros aspectos recorren el libro y permiten aproximarse al " nuevo Uruguay" que la dictadura militar creia estar construyendo...
Esteban Valenti plantea en este libro una revisión de su vida, las peripecias que ha tenido a lo largo de los años, y su participación en el accionar político desde diversos ámbitos. Se revela como una personalidad compleja, por momentos contradictoria, que ha dedicado la mayor parte de su existencia a la participación en la actividad política. Este libro finaliza analizando el fracaso del proyecto La Alternativa, y revelando los pormenores de ese proceso.
En Treinta y Tres, el 18 de abril de 1975, en la previa del desfile por la fecha patria, se llevó adelante una sesión de torturas a un grupo de adolescentes detenidos en el cuartel de dicha ciudad. Un oficial había acompañado especialmente al general Gregorio Álvarez para encargarse de la faena. ¿Quiénes eran estos adolescentes detenidos en el cuartel?: Un grupo de jóvenes y niños de Treinta y Tres pertenecientes a la Unión de Juventudes Comunistas, 25 menores de edad. El miércoles 30 de abril de 1975, apareció en los diarios uruguayos un comunicado del Comando General del Ejército, en donde se decía que había sido descubierta la actividad ilegal de estos jóvenes integrantes de UJC. Allí se hacía referencia a un campamento en el que, según decía el comunicado oficial, vivieron en total promiscuidad, los intercambios de parejas fueron moneda corriente y algunas jóvenes realizaron competencias de índole sexual. Para la moral provinciana de la sociedad uruguaya de la época, aquellas denuncias calaron hondo. La dictadura había lanzado a comienzos de abril de 1975 una ofensiva sobre la UJC en Treinta y Tres. El operativo militar, ordenado por el general Gregorio Álvarez, fue fulminante y casi ninguno pudo escapar. Esos adolescentes fueron sometidos a diferentes torturas, como plantón, submarino, picana, quemaduras, colgamiento y golpes de distinto tipo. En este libro —trabajo de investigación que recopila testimonios de aquellos que vivieron en carne propia las torturas, siendo aún adolescentes—, Almada busca esclarecer los hechos, dar voz a las víctimas y demostrar cómo el comunicado fue una estrategia para justificar el que 25 menores de edad estuvieran detenidos en el cuartel del Batallón N.o 10 de Infantería del Ejército en Treinta y Tres. Aquel comunicado intentó excusar el secuestro de niños y adolescentes con una acusación moral más que política. Detrás de la represión y del comunicado estuvieron algunos de los generales y civiles más importantes de la tiranía. Por eso se trató del comunicado más vil de la dictadura.
El fútbol como consagración de la uruguayidad La nostalgia con que se recuerdan los cuatro campeonatos mundiales de fútbol que consiguió Uruguay (1924, 1928, 1930 y 1950), a menudo hace desconocer la verdadera magnitud de las hazañas obtenidas por los celestes. Santiago Bernabeu, que presidió Real Madrid por treinta y cinco años y fue el creador del equipo galáctico que arrasó con todos los títulos, fue interrogado una vez sobre cuál era el mejor equipo que había visto en su vida. «Uruguay de 1924», respondió. Según Ondino Viera, el valorado entrenador compatriota, ese año los celestes dieron nacimiento al fútbol moderno. Su «fútbol arte», su revolución táctica y las innovaciones posicionales que fueron mostrando, asombraron al mundo, obligaron al cambio de las reglas de juego y sentaron las bases del popular deporte que se juega hoy por todo el mundo. Además, consagraron la identidad nacional. Pertenecían a una generación que creció en paz luego de casi un siglo de enfrentamientos que tiñeron de púrpura el territorio nacional. Fueron causa y consecuencia de la esencia de la uruguayidad que se fue formando a principios del siglo XX. Cuando volvieron al país después de su épica en suelo europeo, congregaron a todos los uruguayos que dejaron de lado sus diferentes orígenes, ideologías y credos y se unieron por primera vez en un propósito común.
Si reflexionamos sobre el destino histórico de los integrantes del panteón de los héroes, vamos a llevarnos la sorpresa de cómo los mismos, generalmente, fueron y aún hoy son utilizados, con fines pragmáticos, en la misma medida en que fueron y son necesarios el himno, la bandera y los símbolos patrios, para justificaciones no siempre legítimas de intereses políticos y económicos. El caso de José Gervasio Artigas no escapa a esta dinámica.
Si hubiera que precisar un momento para marcar la derrota militar definitiva del mln, ese sería el 27 de mayo de 1972, con la caída de la «cárcel del pueblo». La organización tupamara sabía de su relevante significado para mantener el prestigio que aún tenía en algunos sectores y también entre los militares. Dos rehenes, Pereira Reverbel y Frick Davies, fueron retenidos durante ocho meses en condiciones ínfimas en un escondite diseñado a esos fines en una casa de la calle Juan Paullier. Los tupamaros tenían –como se demostró en el fulminante accionar de las Fuerzas Armadas– muy debilitados sus criterios de seguridad; pese a ello cuidaron especialmente la compartimentación de la cárcel del pueblo debido a su valor simbólico. Solo un tupamaro conocía exactamente su ubicación, además de los dueños del local. Durante años se atribuyó a Amodio Pérez, el hombre que canjeó información por la libertad de su compañera y suya, la delación de la cárcel. Mauricio Almada, en una cuidadosa investigación, quita la bruma de rumores y especulaciones sobre el tema y responde con precisión a muchas interrogantes: ¿Cómo era y cómo funcionaba la cárcel del pueblo? ¿Quiénes eran los dueños del local y cuál era su grado de compromiso? ¿Quiénes fueron los carceleros? ¿Quiénes tenían los datos de la ubicación? ¿Quiénes y cómo decidieron entregar el local? ¿Cómo vivieron los prisioneros física y psicológicamente? ¿Había intercambio de ideas entre ellos y sus carceleros? ¿Cuánta autonomía de decisión tenían los tupamaros que custodiaban a los rehenes? ¿Por qué cambiaron la decisión de matarlos en caso de que las Fuerzas Armadas llegaran al local? ¿Qué piensan hoy los sobrevivientes que participaron en ese episodio?
Aquí desaparecen los eslóganes y emergen realidades que solemos desestimar: las viejas visiones autoritarias, el fuerte anticomunismo de la Guerra Fría, algunas estrategias del gobierno de facto para lograr consensos, las poco conocidas, y por lo general complacientes, actitudes de los intendentes respecto al proceso civil-militar, diversos comportamientos de rechazo y de asentimiento (real o presunto) de los ciudadanos, variadas y duras experiencias de detención y de libertad vigilada, etc. Gracias al enfoque elegido para las investigaciones que realizó, y a su propia condición de originario del departamento (aunque nacido en Argentina), el autor puede brindar una idea mucho más compleja y profunda de la sociedad duraznense que la que se aprecia comúnmente, llena de matices, un conocimiento más acabado de la persecución sufrida y de sus consecuencias…
Rosencof retrata a los protagonistas de las primeras marchas cañeras desde Bella Unión a Montevideo, que desploman la leyenda del Uruguay Suiza de América y retoman la vieja reivindicación artiguista de la tierra para los pobres.
El título completo del libro es Noticias del golpe de Estado. La toma del poder por los militares en febrero de 1973. "El verdadero golpe de Estado en el Uruguay se produjo el 9 e febrero de 1973, día en que los militares tomaron el poder", afirma el autor en la primera línea de la introducción. Da fe de ello, y su testimonio tiene valor pues fue el periodista a quien el diario El Día confió la cobertura de los hechos ocurridos entre el 8 y el 12 de febrero que significaron la irrupción militar contra el orden constitucional. A sus 19 años, Ricardo J. Lombardo -que luego sería conocido por una intensa actividad política- tenía la curiosidad y frescura para captar cada detalle de lo ocurrido primero en la Casa de Gobierno, y luego en sus guardias periodísticas frente a la residencia oficial de la avenida Suárez y a la base de Boiso Lanza, donde el Presidente de la República Juan María Bordaberry pactó con las Fuerzas Armadas y se pus o al frente de la rebelión. Sus testimonios, que aportan algunas intimidades desconocidos hasta ahora, refuerzan la convicción de que la escalada militar fue alentada por la mayoría de los sectores políticos, y que pocos, muy pocos, se pararon firmes frente a la embestida insurreccional, priorizando la conservación de las instituciones republicano-democráticas. Las revelaciones del autor, su propia investigación realizada con posterioridad y la visión crítica que expone, dan por tierra muchos de los mitos que ha ganado la cultura uruguaya en referencia a estos episodios. Una cabal comprensión de aquellos hechos, llenos de complejidades, matices y debilidades humanas, es fundamental para borrar las líneas divisorias trazadas sobre bases falsas y antojadizas, y que impiden, aún hoy, que la sociedad uruguaya avance sin resquemor.
Carmelo, es un pueblo con una historia intensa, una historia jalonada de vivencias de sus habitantes que forjaron y sintieron sus transformaciones. El Río de La Plata y el Arroyo de Las Vacas siempre han sido protagonistas de su identidad y de su desarrollo. El agua se convirtió en lazos que expandieron las fronteras. Ambas márgenes del Plata se han unido históricamente en este puente de naciones que es Carmelo. Carmelitano de nacimiento e involucrado desde niño con su ciudad natal y con la industria naval, Juan Francisco Bacigalupe Ransés (1956) navega por esa rica historia para revivir un Carmelo floreciente y productivo: el de los astilleros y varaderos que marcaron la vida económica, social y cultural de la ciudad. Historia de la industria naval en Carmelo, es mucho más que un libro de historia. Resultado de una investigación minuciosa realizada durante más de nueve años, recoge sucesos importantes, anécdotas, testimonios y mantiene vigentes los nombres de esas personas, trabajadores, empresarios y directivos, que dieron vida a la industria naval. Aflora en él la vida de la gente, sus ideales, sus costumbres, sus privacidades. A todas esas personas, hacedoras de una época de oro, y al pueblo de Carmelo de hoy está dedicado este libro que habla de un potencial que todavía late en sus costas.
«Peña y Trasante. Una marca registrada. Antes rivales, ahora socios. Antes rústicos jugadores de pierna fuerte, ahora actores. Antes campeones de América, ahora buscavidas. Otra vez la ficción cuerpeando a la realidad». Estos dos jugadores son la huella viva de una época del fútbol. Un tiempo más alejado de los millones de dólares, los esponsoreos y las redes sociales, pero una época exitosa del fútbol uruguayo a nivel mundial. Nacional y Peñarol campeones de América y el mundo y la selección uruguaya dejando su marcha de campeón por el continente. Castillo y Varoli hacen una exquisita literatura periodística con la vida de Peña y Trasante, que no es más ni menos sacrificada que la de cualquier jugador de fútbol, pero también la de cualquier hombre o mujer que vive de su trabajo y de sus sueños. El lector de La ropa en la cancha será testigo de los secretos de las concentraciones y vestuarios, las comidas y vinos antes de un partido definitorio, los entrenamientos y la intimidad de decenas jugadores de fútbol que marcaron un tiempo y la vida de un país. Este libro es una historia del fútbol y de la vida a la uruguaya.