Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y del insoportable primo Dudley. Harry se siente muy triste y solo, hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre. En ella le comunican que ha sido aceptado como alumno en el colegio interno Hogwarts de magia y hechicería. A partir de ese momento, la suerte de Harry da un vuelco espectacular. En esa escuela tan especial aprenderá encantamientos, trucos fabulosos y tácticas de defensa contra las malas artes. Se convertirá en el campeón escolar de quidditch, especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas, y se hará un puñado de buenos amigos... aunque también algunos temibles enemigos. Pero sobre todo, conocerá los secretos que le permitirán cumplir con su destino. Pues, aunque no lo parezca a primera vista, Harry no es un chico común y corriente. ¡Es un verdadero mago!
«Un hombre ha recibido siempre del cielo mucho para ser feliz, bastante para no serlo.» Los hermanos De Witt, protegidos del gran rey Luis de Francia, encuentran la muerte a manos de la enloquecida población de La Haya, que los cree culpables de conspiración. Pero antes de morir dejan a su ahijado Cornelius unos comprometedores documentos que lo llevarán a la cárcel. Allí, en compañía de la joven Rosa, se afanará en conseguir lo que más desea en el mundo: el bulbo del tulipán negro. Magníficamente introducida en esta edición por el estudio de la investigadora Robin Buss, El tulipán negro reúne los ingredientes necesarios para atrapar al lector desde la primera página y sumergirlo en la tumultuosa sociedad holandesa de finales del siglo XVII. Dumas despliega así su habitual talento narrativo en una novela de intriga extraordinaria.
Carlos Ruiz Zafón concibió esta obra como un reconocimiento a sus lectores, que le habían seguido a lo largo de la saga iniciada con La Sombra del Viento. «Puedo conjurar rostros de chiquillos del barrio de la Ribera con los que a veces jugaba o peleaba en la calle, pero ninguno que quisiera rescatar del país de la indiferencia. Ninguno excepto el de Blanca.» Un muchacho decide hacerse escritor al descubrir que sus invenciones le regalan un rato más de interés por parte de la niña rica que le ha robado el corazón. Un arquitecto huye de Constantinopla con los planos de una biblioteca inexpugnable. Un extraño caballero tienta a Cervantes para que escriba un libro como no ha existido jamás. Y Gaudí, navegando hacia una misteriosa cita en Nueva York, se deleita con la luz y el vapor, la materia de la que deberían estar hechas las ciudades. El eco de los grandes personajes y motivos de las novelas de El Cementerio de los Libros Olvidados resuena en los cuentos de Carlos Ruiz Zafón —reunidos por primera vez, y algunos de ellos inéditos— en los que prende la magia del narrador que nos hizo soñar como nadie.
Charles Bukowski, la más impactante prosa de alcantarilla: la indecente energía de la furia, el malhablado lenguaje de los bares y una exuberante impertinencia constituyen su voz experta en interrumpir la algarabía de «un mundo lleno de canciones de amor espantosas». Entre borrachos y suicidas, Bukowski ha conseguido que los miserables tengan su poeta y que la ironía sea capaz de derrotar a la peor de las tragedias. ¿No podría, entonces, llevarnos hasta el infierno y traernos sanos y salvos? Sanos, sí; a salvo, no. Y es que en este viaje, pleno en humor cruel y furia etílica, Bukowski despliega sus mejores artes de narrador despiadado para ofrecer una veintena de historias sarcásticas, explosivas y absolutamente inolvidables. Nadie sale ileso: ni el boxeador al que entre round y round le recomiendan tirarse, ni el escritor que va al hipódromo buscando una «acción» que lo arruina, ni el joven aburrido que lleva una prostituta a su casa, ni el actor que trata de escapar de la tiranía de la fama... Ni mucho menos, desde luego, el lector. "Hijo de Satanás", «un triste, cómico y potente libro como jamás escribió este importante autor», según la revista View, implica un paseo electrizante por el paisaje de la decadencia. A través de ese camino, Charles Bukowski ofrece la llave para abrir las secretas puertas del infierno. El callejón está abierto, y las emociones, aseguradas.
Una de las obras capitales de Jack Kerouack, el escritor paradigmático de la generación beat. Situada en la California, expone el descubrimiento del budismo y su primera ley. «la vida es sufrimiento», durante la época en que su autor se sentía un fracasado al no encontrar editor para sus libros. Pero además de un modo filosófico de encarar el fracaso y de la búsqueda del auténtico significado –el Dharma- por parte de unos jóvenes desharrapados y febriles, expresa la comunión con la naturaleza en la cima de altas montañas, la fraternidad y la poesía. Y todo entre vino, marihuana y orgías, donde Kerouac aparece como Ray Smith, aunque el auténtico protagonista sea el poeta y budista Gary Snyder, que figura bajo el nombre de Japhy Ryder. También pueden identificarse fácilmente Allen Ginsberg y Laurence Ferlinghetti, entre otros participantes en el llamado «renacimiento de San Francisco», narrado con suma brillantez en el libro. Los Vagabundos del Dharma elevó a Kerouac a representante esencial del resurgir de una espiritualidad que también era un nuevo modo de relacionarse entre los seres humanos y que hoy, cuando se imponen las realidades virtuales y las rutas cibernéticas, supone un soplo de aire puro y un impulso hacia otros mundos igual de poco sustanciales, pero donde los sentimientos adquieren proporciones insólitas.
Siempre que un dogma cae, un nuevo mundo nace. Vuelve Javier Sierra con una novela llena de misterios, intrigas y conocimiento El día que Arys cumplió dieciocho años recibió una extraña carta. Le llegó desde Atenas envuelta en papel de estraza con el apremio de que debía leerla de inmediato. Escrita en circunstancias excepcionales, en ella su tía evoca el último viaje que hicieron juntas por el sur de Europa y le confía un secreto que llevaba eones guardándose: que los antiguos mitos esconden la clave para comprender el origen de la vida, las enfermedades e incluso nuestro futuro. Estamos ante una fábula lúcida, deslumbrante, que expandirá nuestro punto de vista sobre cuestiones que están llamadas a alterar el equilibro de nuestra civilización.
Koba el Temible -un libro de memorias, una crónica, una meditación sobre Stalin y su legado– es una continuación de Experiencia, la aplaudida autobiografía de Martin Amis. Es básicamente un libro político sin dejar de ser personal. Se centra en un importante punto débil del pensamiento del siglo XX: la tolerancia de los intelectuales occidentales ante el comunismo. Entre el personal comienzo y el final personal, Amis nos ofrece el mejor «cursillo» que se ha escrito sobre Stalin: Koba el Temible,lósif el Terrible. El padre del autor, Kingsley Amis, aunque manifestó tendencias reaccionarias en la madurez, fue «un lacayo de la Komintern» (como él mismo acabaría diciendo) entre 1941 y 1956. Su segundo amigo más íntimo y luego su amigo más íntimo (después de la muerte del poeta Philip Larkin) era Robert Conquest, el destacado sovietólogo, cuyo libro El gran terror (1968) contribuyó más que ningún otro, con la única excepción de El archipiélago Gulag de Solzhenitsyn, a socavar los cimientos de la URSS. Este notable libro de memorias de Martin Amis analiza estas conexiones. Stalin dijo que la muerte era un hecho trágico, pero que la muerte de un millón era simple estadística. Koba el Temible gira alrededor de una muerte concreta y es una refutación del aforismo de Stalin.
Jane Austen ocupó un lugar preminente en la literatura británica. Reivindicada vehementemente por Rudyard Kipling y Edward Said, la elegancia estilística de su prosa, su ironía y, sobre todo, su perspicacia para el retrato social convierten sus obras en una referencia ineludible de la literatura del siglo XIX. Orgullo y prejuicio, su novela más conocida, narra cómo Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy se enfrentan a sus prejuicios movidos por el amor que, contra pronóstico, surge entre ellos.
Irresistibles, tronchantes, desopilantes, desenfrenados, salvajemente cómicos: tales son los calificativos que se aplican, merecida y habitualmente, a los libros de Tom Sharpe. En Reunión tumultosa, su primera novela, «salpicada de chistes brutales, recortada con precisión, cosida con ritmo trepidante y presidida por una ironía indesmayable, Tom Shapre se revela como un humorista de primera fila» (Llàtzer Moix, La Vanguardia). En esta novela, situada en África del Sur, Miss Hazelstone, de la mansión Jacarandá Park, mata a su cocinero zulú en un espectacular crimen pasional y no tardan en aparecer los gallardo agentes de la policía del lugar: un comandante, cuyo secreto anhelo de ser un gentelman inglés da lugar a un memorable transplante de corazón; un teniente, infatigable en la caza del comunista; un cabo, partidario de disparar sin contemplaciones y de disponer sexualmente de las negras, también sin más explicaciones. En el curo de los abracadabrantes acontecimientos que se suceden, asistimos a perversiones realmente inauditas, hasta desembocar, como es habitual en Tom Sharpe, en un apoteósico final.
Viktor Frankl fue víctima, como tantos otros, de la barbarie nazi, de un trato cruel y del intento de ser reducido a un número. Como muchos, resistió, y Terezín, Auschwitz, Türkheim, Kauferin y Dachau fueron las estaciones de un viaje intenso hacia sí mismo, hacia el descubrimiento de su propia resistencia espiritual. Frankl escribió esta obra de teatro poco tiempo después de haber dejado atrás su experiencia como prisionero en los campos de exterminio. Su título Birkenwald encierra un debate metafísico sobre el sentido del sufrimiento, que toma como punto de partida una escena en una barraca del campo de concentración Birkenwald, nombre de ficción resultado de la combinación de los nombres Buchenwald y Birkenau. En alemán, Birkenwald significa bosque de abedules, árboles cuya capacidad de generar vida en lo devastado les permite arraigarse y colonizar con nueva vida el terreno. La obra pone en escena, de modo creativo y original, diálogos humanos que manifiestan vivencias universales con las que no podemos dejar de sentirnos identificados.
Edward T. Topping IV, blanco, anglo y sajón, miembro de una pequeña dinastía –es el cuarto de su familia que lleva este nombre y que ha estudiado en Yale–, va con Mack, su mujer –también Yale– a cenar a un restaurante. Y mientras se desocupa una plaza para aparcar su pequeño y ecológico coche –como toca a personas progresistas y cultivadas como ellos–, un esplendoroso Ferrari, conducido por una latina no menos esplendorosa y cargada de oro y oropeles, les birla el lugar. Y luego la conductora se burla descaradamente de Mack. Quizá porque, como afirma Wolfe, Miami es la única ciudad de América, y quizá del mundo, donde una población venida de otro país, de otra cultura, con otra lengua, se ha hecho dueña del territorio en sólo una generación, y lo demuestra en las urnas, y en el posterior ejercicio del poder. Y por eso Ed Topping ha sido enviado a Miami a reconvertir el Miami Herald en un periódico digital, sin edición en papel, y lanzar El Nuevo Herald para las masas latinas. Y en esa Miami y en este diario viven y trabajan dos personajes fundamentales de esta inmensa, intensa, divertida novela: el joven John Smith, un periodista que persigue la gran exclusiva que hará que deje de ser novato y desconocido, y Nestor Camacho, policía, veintidós años, miembro de la segunda generación de cubano-americanos nacidos en Miami, que se expresa mucho mejor en inglés que en español, y será el protagonista de la exclusiva de John. Pero hay más, mucho más: está Magdalena, la muy guapa Magdalena, novia o algo parecido de Nestor, y su amante, un psiquiatra famosillo, especializado en el tratamiento de las adicciones sexuales y hábil trepador, que se aprovecha de uno de sus pacientes, un poderoso millonario que vive masturbándose con tal intensidad que tiene el pene casi deshecho, para circular entre la más selecta sociedad de Miami. Y hay mafiosos rusos, un alcalde latino y un jefe de policía negro. Y los fastos y las fiestas donde se congregan todos los que hacen que el mundo y Miami giren en la vida y en esta novela, tan torrencial como, a menudo, esperpéntica…
Quinnipak. Una ciudad imaginaria en la que convive una galería de extraordinarios personajes empeñados en construir castillos en el aire que irán desmoronándose hasta dejar un poso de tristeza o de rabia: el señor Rail, cuyo sueño es poseer un ferrocarril sólo para sentir el vértigo de la velocidad; su esposa, Jun, cuya belleza inspiró a Dios «la extravagante idea de pecado»; Pekisch, inventor de artilugios imposibles; Mormy, el niño bastardo capaz de detener el tiempo en su mirada... Una novela construida como un puzzle o una fuga de personajes, historias y digresiones que confluyen de forma independiente hacia un sorprendente epílogo en el que descubriremos una amarga verdad.
El nombre que da Federico a esta obra contiene la clave de lo que se va a leer. Yerma es la tierra que está despoblada o sin habitar, yerma es la tierra cuya esterilidad no está comprobada. El tema dominante en Yerma es la maternidad frustrada. Pero también y asociado a esto, la falta de libertad de la mujer para con su vida, la represión frente al instinto, el deseo frente a la realidad. Yerma desea, añora, sufre y hasta mata por un hijo que nunca llegará.
Los relatos que se incluyen en esta edición pertenecen a El regreso de Sherlock Holmes (1904) y fueron escritos después de que Conan Doyle se viera obligado a resucitar a su personaje por el éxito obtenido. Las aventuras del detective y de su ayudante están en la línea de los relatos cortos propios para ser publicados en la prensa y leídos rápidamente, por lo que el estilo queda en segundo lugar. En ellos pueden observarse las características del personaje (inteligencia, capacidad de deducción, ironía) y también los rasgos típicos de la narración policíaca: enigma a resolver por el detective-protagonista tras la observación de detalles aparentemente irrelevantes. Sir ARTHUR CONAN DOYLE (1859-1930), escritor inglés cuyo nombre estará siempre asociado al de su personaje, el detecti-ve Sherlock Holmes, es el iniciador del género policíaco. Junto a sus narraciones protagonizadas por Sherlock Holmes y Watson (Estudio en escarlata. El signo de los cuatro, Las aventuras de Sherlock Holmes, El perro de los Baskerville, El regreso de Sherlock Holmes,...) escritas y publicadas entre 1887 y 1927, hay que colocar sus novelas de anticipación (El mundo perdido, El cinturón envenenado) y de temática histórica (Micah Clarke, Rodney Stone, Sir Nigel....). así como algunas obras de historia, por ejemplo la Historia del espiritismo, tema que le interesó desde 1914, a raíz de su participa-ción como simple soldado en la Primera Guerra Mundial.
Esta obra es un buen ejemplo de novela conciliadora entre la novela gótica y la policiaca. Fue apareciendo en capítulos mensuales en la revista The Strand Magazine en 1901 y un año más tarde fue publicada en un único volumen. El éxito obtenido fue asombroso, la revista duplicó su tirada y la primera edición del libro se agotó enseguida. Parte de este éxito se lo debemos a la reaparición de Sherlock Holmes. Personaje e imagen que permanece grabado aún en nuestra memoria, gracias a las novelas, descripciones, ilustraciones o a las numerosas apariciones en el cine o la televisión.
Dublineses es una colección de relatos cortos del autor irlandés James Joyce (1882-1941). La obra fue concebida durante un período extremadamente complejo para Irlanda y el nacionalismo irlandés, cuando el Imperio Británico y la iglesia católica dominaban por completo los destinos del país. Joyce usó estas quince historias para armar una suerte de capítulo moral en la historia de Irlanda, como una forma de proponer un cambio y revertir el estancamiento de sus compatriotas. Dublineses ofrece una vista a la vida diaria de Dublín, a las rutinas de la gente afectada por los vientos de cambio del paisaje político y la opinión pública. Demuestra que tanto ha alcanzado, o no, el poder de ideas nuevas, sin convertirse en un panfleto o propaganda política.
Mientras Harry espera impaciente en casa de sus insoportables tíos el inicio del segundo curso del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, un elfo aparece en su habitación y le advierte de que una amenaza mortal se cierne sobre la escuela. Harry no se lo piensa dos veces y, acompañado de Ron, se dirige a Hogwarts en un coche volador. Pero, ¿puede un aprendiz de mago defender la escuela de los malvados que pretenden destruirla? Sin saber que alguien ha abierto la Cámara de los Secretos, dejando escapar una serie de monstruos peligrosos, Harry y sus amigos Ron y Hermione tendrán que enfrentarse con arañas gigantes, serpientes encantadas, fantasmas enfurecidos y, sobre todo, con la mismísima reencarnación de su más temible adversario.
«Bienvenido al autobús noctámbulo, transporte de emergencia para el brujo abandonado a su suerte. Levante la varita, suba a bordo y lo llevaremos a donde quiera.» Cuando el autobús noctámbulo irrumpe en una calle oscura y frena con fuertes chirridos delante de Harry, comienza para él un nuevo curso en Hogwarts, lleno de acontecimientos extraordinarios. Sirius Black, asesino y seguidor de lord Voldemort, se ha fugado, y dicen que va en busca de Harry. En su primera clase de Adivinación, la profesora Trelawney ve un augurio de muerte en las hojas de té de la taza de Harry... Pero quizá lo más aterrador sean los dementores que patrullan por los jardines del colegio, capaces de sorberte el alma con su beso.
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol. «Ningún amante ha pensado en su amada con tanta ternura, ninguna mujer ha sido tan embelesadamente evocada, con tanta gracia y delicadeza, como Lolita» (Lionel Trilling). «La obra más satisfactoria –quizá la única satisfactoria– de la literatura erótica que haya leído... Mientras nuestro siglo entra en sus años finales, la última carcajada puede ser la mejor de todas: la Gran Novela Americana fue escrita por un ruso» (Alan Levy). «Entre las más sutiles y complejas creaciones literarias de nuestro tiempo. Lo cual no significa, por cierto, que no sea un libro provocador» (Mario Vargas Llosa).
Demian (publicada en 1919) es una de las novelas más leídas de Hermann Hesse y la que lo catapultó a la fama. Se trata de una obra de iniciación de la infancia a la adolescencia, en parte autobiográfica, como El Lobo estepario, y que recurre a la filosofía gnóstica y al psicoanálisis. Plantea la eterna lucha entre el bien y el mal que el propio ser humano lleva en su interior y que debe asumir para abrirse enteramente a la vida con todo lo que ella ofrece. Obra de rebeldía que posee el gusto por el mito clásico, pero hermética al mismo tiempo. Tuvo una gran resonancia entre la juventud de la época por el impacto reciente de la Primera Guerra Mundial y el nuevo orden mundial.