Más de cincuenta años después, el sobreviviente que aún guardaba silencio cuenta el testimonio que faltaba. Cinco décadas después de la tragedia de los Andes, Antonio Tintín Vizintín, uno de los expedicionarios, cuenta su historia por primera vez, con la perspectiva que solo da el tiempo. Sin voluntad de ajustar cuentas ni de alimentar el mito, vuelve sobre aquellos setenta y un días en la cordillera, a la vez que reflexiona acerca de una vida transformada para siempre. Lejos del relato de la hazaña, estas páginas recuperan la experiencia de uno de sus protagonistas desde un lugar inédito: el de quien convivió durante décadas con una historia conocida por todos y, sin embargo, nunca terminó de contar la suya. Los recuerdos del accidente, la convivencia en la montaña, las decisiones extremas, el regreso, el peso de la memoria y el paso de los años encuentran aquí una voz serena, precisa y sin énfasis innecesarios. La montaña siempre vuelve completa una de las historias más extraordinarias del siglo XX con el testimonio de uno de los sobrevivientes que aún tenía algo esencial por decir
El escritor de viajes más divertido del mundo recorre el sendero de los Apalaches. Con casi 3.500 kilómetros de longitud, el sendero de los Montes Apalaches es el camino pedestre más largo del mundo. Discurre por el este de Norteamérica a lo largo de catorce estados, desde Maine hasta Georgia, y atraviesa algunos de los paisajes más indescriptiblemente bellos del continente. Sin apenas experiencia en senderismo, desafiando las adversidades meteorológicas y geográficas, y menoscabando el peligro de una fauna hostil, el socarrón Bill Bryson decide emprender el camino acompañado únicamente de su ácida capacidad descriptiva, una mochila cargada de cosas inútiles y su tosco amigo Katz, cuya forma física es incluso más lamentable que la suya propia. Autor de numerosos títulos de éxito, Bryson demuestra en tono humorístico que la descripción naturalista y el retrato de costumbres pueden convivir perfectamente con la sátira, la militancia medioambiental y la crítica mordaz al sistema en el que vivimos. Naturaleza salvaje, anécdotas hilarantes y un dúo inolvidable en la caminata de sus vidas.
Australia es el sexto país más grande del mundo y la isla más extensa. Isla, país, continente. Seco, árido, yermo y climáticamente agresivo. Un país donde el gusano más peludo mata con su venenoso pinchazo, donde las conchas marinas no sólo pican sino que se persiguen, donde un tiburón puede zamparte o unas irresistibles aguas arrastrarte mar adentro. Ignorando estas amenazas, Bill Bryson viajó a Australia y se enamoró del país. ¿Quién podría culparlo? La gente es alegre, ingeniosa y atenta; sus ciudades son seguras, limpias, casi siempre se sitúan cerca del agua; la cerveza está fría y el sol brilla con frecuencia. La vida no puede ser mucho mejor que esto.
Descripcion de Máxima pureza Fernando Butazzoni construye en este libro un relato incómodo y feroz sobre la adicción, la memoria y la búsqueda de la redención. Partiendo de la vida de un adicto que ha descendido hacia el fondo de la humillación, la pasta base y la intemperie, el libro se adentra en un territorio donde la verdad y la mentira se entrelazan, donde el narrador se funde con su protagonista hasta volverse indistinguibles. Nacho es un sobreviviente: de la calle, de la violencia, de sí mismo. Su historia - hecha de excesos, pérdidas, delirios y fugaces destellos de lucidez - es también la de una ciudad que convive con sus fantasmas sin mirarlos. Montevideo se muestra de un modo descarnado, con sus ferias, sus pensiones, sus rincones más oscuros y sus silencios cómplices. Con una prosa intensa, lúcida y por momentos despiadada, Butazzoni se sumerge en la mente de un adicto para explorar una pregunta que atraviesa todo el libro: ¿hasta dónde llega la responsabilidad individual y dónde comienza la enfermedad? Máxima pureza no presenta redenciones tranquilizadoras. Ofrece, en cambio, una experiencia literaria intensa, perturbadora y profundamente humana, que obliga a mirar de frente aquello que tantas veces decidimos ignorar.
V13: viernes 13 de noviembre de 2015. En tres puntos diferentes de París se producen atentados yihadistas. El más grave es el de la sala Bataclan, donde están actuando los Eagles of Death Metal. El resultado de los ataques en el corazón de Francia es de ciento treinta muertos y más de cuatrocientos heridos. Años después, durante nueve meses –entre septiembre de 2021 y junio de 2022–, se celebra el juicio en el Palacio de Justicia de la capital. Hay catorce acusados: el principal es el único superviviente de entre los terroristas de Estado Islámico que participaron en la masacre. Sobrevivió porque no detonó su cinturón con explosivos. ¿Falló el mecanismo? ¿Tuvo miedo? ¿O quizá un fugaz momento de arrepentimiento y humanidad? El resto son colaboradores en distintos grados. Y además están los testigos –que cuentan historias de una gran crudeza–, los familiares de los fallecidos, los severos fiscales, los abogados defensores, que utilizan argucias para tratar de salvar a sus clientes, el tribunal, que debe emitir sentencia… La justicia evalúa con frialdad la barbarie. Emmanuel Carrère cubre el juicio y envía sus crónicas semanales a L’Obs. Esos textos son la base de este libro. En sus páginas encontramos la narración del juicio, la voz de las víctimas, los advenedizos que han tratado de hacerse pasar por víctimas, los héroes que ayudaron a detener a los criminales, los corrillos de los abogados, los detalles entre bambalinas… La dimensión humana y la dimensión política. El resultado: un volumen sobrecogedor y un testimonio necesario. El periodismo hecho literatura a través de la perspicaz mirada de Carrère.
En Ensalada loca, la neoyorquina Nora Ephron demuestra su acerado sentido del humor y su temible capacidad de observación. La temática del libro gira básicamente en torno a la mujer, el feminismo y los conflictos de la vida cotidiana en los Estados Unidos. Entre los diversos temas que aborda: lo autobiográfico, en el divertidísimo relato «Algunas observaciones sobre pechos»; las fantasías sexuales de las mujeres; la «política vaginal» («Hemos pasado la época en que la felicidad era un perrito cariñoso y la época en que la felicidad era un martini seco y hemos llegado a la era en que la felicidad es “saber cómo es tu útero”»); la derrota de Betty Friedan, «la-madre-de-todas-nosotras», frente a Gloria Steinem, la representante de la nueva generación; la utilización del movimiento feminista por los partidos políticos; las reinas de la belleza; los grupos de concienciación; la inefable estrella del film porno Garganta profunda, Linda Lovelace; un apoteósico concurso nacional de cocina, que es un retrato al vitriolo del ama de casa de la mayoría silenciosa; la persistencia de comportamientos machistas entre varones presuntamente progresistas; la manipulación de la mujer por la industria cosmética; etc., etc.