Dos coordenadas organizan las exposiciones que presenta André Green en este libro. La primera es un estudio de los conceptos elaborados por Freud a partir de 1920. La segunda, un análisis de las exigencias de la clínica que llevaron a sus discípulos a mantener una relación contradictoria con las últimas enseñanzas del fundador del psicoanálisis. Los trabajos aquí reunidos tratan de las relaciones entre las neurosis, fundamento del psicoanálisis llamado clásico, y los denominados casos fronterizos, que parecen ocupar una posición-encrucijada, especie de plataforma de articulación que permite, desde el punto de vista del autor, comprender mejor la neurosis y la psicosis, así como la perversión y la depresión. El movimiento de la problemática clínica, y de su propia experiencia terapéutica, ofrece a Green un lugar de anclaje para repensar los conceptos teóricos, estudiando lo arcaico, los ideales del yo, el silencio impuesto por la técnica, la ensoñación del analista partiendo de las ideas de Bion, así como el lenguaje y la complejidad de las estructuras temporales del psiquismo y su aparición en la transferencia.
Cloé Madanes recoge aquí años de experiencia en la formación de terapeutas. Sus técnicas apuntan a cambiar la organización familiar, partiendo de la propuesta de que la conducta sintomática es adaptativa en alguna forma, y que al responder a estructuras familiares anormales, una persona debe conducirse de manera anormal. Expone una variedad de nuevas e inusuales intervenciones, insertadas en una tradición “lúdica” de la terapia. Entre las más interesantes se hallan las técnicas de “imaginación” en que se solicita a los familiares que finjan o simulen una determinada interacción. Desafiando la estrecha visión de las cosas que los sistemas familiares cristalizados imponen a sus miembros, Madanes propone un reordenamiento imaginario de la realidad en el que los individuos se desprenden de las amarras que los sujetaban a una única manera de ser. Se elucidan aquí cuestiones vinculadas con la paradoja, la metáfora y la jerarquía, así como los aspectos positivos del poder en las relaciones entre los miembros de la familia.
sueño es el punto de partida que elige André Green en este libro para su travesía por los conceptos esenciales del psicoanálisis hacia su tesis de un «tiempo fragmentado». Del itinerario freudiano (con los hitos de la Metapsico- logía, el «Fetichismo», Moisés y la religión monoteísta y otros) nace la convicción de que «no existe una historia (grande o pequeña), sino que existen distintas historias en el interior de las esferas del individuo, de la cultura, de la especie, que se imbrican, se mezclan y a veces se oponen, viviendo cada una a su ritmo propio, según su tiempo». Este trayecto incluye el examen riguroso de los conceptos de apres-coup y de verdad histórica, entrelazados en su raíz con los de fantasmas originarios, pulsión y objeto, y del que se desprende la imposibilidad de «considerar el árbol del tiempo en psicoanálisis sin atender a la desincronización entre los diversos aspectos des-criptos por Freud, reveladora de una heterocronía fundamental». El análisis del tiempo en la cura incluye consideraciones sobre la transferencia, la asociación libre y la intersubjetividad, mientras adquiere creciente relieve el abordaje del objeto como concepto clave en la indagación greeniana, así como todo cuanto atañe a la compulsión de repetición y al actuar pulsional y su correspondiente «proceso de desobjetalización». André Green (1927-2012), fue presidente de la Sociedad Psicoanalítica de París, vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional y miembro honorario de la Asociación Psicoanalítica Britá-nica. Sus principales obras —la mayor parte de ellas, publicadas por nuestro sello editorial— se han convertido en clásicos de la literatura psicoanalítica contemporánea.
"La ideología psiquiátrica menoscaba al hombre como persona y lo oprime como ciudadano." Con esta frase, Thomas Szasz resume el núcleo de esta obra tan implacable como urgente. Lejos de aceptar la noción de enfermedad mental como un hecho clínico, la deconstruye como una construcción ideológica que legitima la intervención médica, el disciplinamiento social y la supresión de la responsabilidad moral.La psiquiatría, sostiene, ha suplantado a la teología como tecnología de control: allí donde antes se hablaba de pecado, hoy se habla de trastorno. El diagnóstico reemplaza al juicio ético; la internación, al castigo; el "tratamiento", a la deliberación del sujeto. Todo en nombre de una supuesta neutralidad científica que, en realidad, encubre un poder profundamente político.Este libro es una denuncia argumentada y documentada contra los abusos del saber psiquiátrico, y una defensa encendida de la autonomía individual frente a las nuevas formas de tutela institucional. Con su estilo rebelde, sarcástico y sin concesiones, Szasz invita a cuestionar no sólo la práctica psiquiátrica, sino también los fundamentos morales del derecho, la medicina y la vida social contemporánea.Un texto imprescindible para quienes se atreven a pensar la locura más allá del diagnóstico.
Fragmentos del lazo social. ¿Por qué vivimos tan solos?, de Luciano Lutereau, muestra el claro quiebre del deseo y la deserotización que desgarra los vínculos. Si localizamos que nuestro mayor conflicto hoy no es con el otro, sino con la capacidad de abrirse al otro, la ecuación ofrece una nueva dimensión: quizás las respuestas a nuestras preguntas incluyan repensar el cortocircuito con el lazo. ¿Por qué vivimos tan solos, enojados, paranoicos, frustrados? ¿Qué ha pasado con nuestros lazos sociales en los últimos años? ¿Por qué los objetamos? ¿Cómo reconciliamos las asimetrías y las incomodidades de la vida en común? El Dr. Lutereau presenta –desde un abanico de síntomas y actos como la depresión, la crueldad, la soledad, la seducción, los celos, la falta de voluntad, la histeria, el narcisismo, la muerte, el sexo, el poder– una aproximación al porqué de los males de nuestra época.
La utilización creativa que hizo C. G. Jung de los experimentos de asociación constituyó una parte de la investigación pionera que llevó a cabo en Burghölzli bajo la rigurosa égida de Eugen Bleuler. Los ensayos aquí reunidos, basados en los trabajos de Freud, supusieron un progreso revolucionario en la aplicación de las técnicas experimentales y llevaron a Jung a formular la «teoría de los complejos». El contenido principal del volumen lo constituyen las seis aportaciones a los famosos Estudios diagnósticos de asociación.