Rodeado de montañas salvajes, el Valle de los Leones es un lugar legendario de Afganistán donde las costumbres y las personas apenas han cambiado con el paso de los siglos. Jane marchó allí con el médico francés Jean-Pierre cuando descubrió que su pareja, Ellis, trabajaba para el servicio de espionaje estadounidense. El pequeño pueblo de Banda, aislado en esta tierra perdida y árida, se convertirá en el escenario de un relato de espionaje e intriga en el que nada ni nadie está libre de sospecha. La etapa más terrible de la guerra contra los invasores soviéticos ha dado comienzo, y el enfrentamiento entre rusos y estadounidenses se encuentra en su momento más intenso y delicado. Cualquier paso en falso podría ser el último.
La segunda parte de la serie Dunas, de Cherry Chic: como el mejor verano de tu vida, no querrás que se acabe. En un rincón del sur, a orillas del mar, nuestra protagonista, que vive encerrada en una prisión de oro, casi como una princesa, se pregunta cómo será eso de la libertad plena. ¿Cómo será vivir sintiendo que eres dueña de tu propia vida? En el mismo rincón, a algunos metros de distancia, Jorge de las Dunas, nuestro protagonista, intenta sobrevivir a la convivencia con sus primos y se pregunta si alguna vez podrá centrar sus decisiones en lo que el quiere y no en lo que la familia necesita. Ella está habituada, por desgracia, a no tomar decisiones, ni siquiera cuando tienen que ver con su propia vida. Él lleva toda la vida tomando decisiones e intentando que todos esten lo mejor posible; haciendo lo correcto. Ella necesita recuperar su libertad. Él necesita empezar a luchar por lo que quiere para sí mismo. Ella está llena de dudas. Él no lo sabe, pero tambien. Una noche de tormenta, con la lluvia y el mar embravecido por testigo, la vida cruza sus caminos. Nuestros protagonistas se encuentran y, lo demás, tendrás que descubrirlo…
La nueva serie de Cherry Chic: como el mejor verano de tu vida, no querrás que se acabe. Tres primos, un verano, una casa y un chiringuito frente al mar. Felipe ha perdido su trabajo, su novia le ha puesto los cuernos con su mejor amigo y se ha visto arrastrado a vivir con sus inmaduros primos. Tiene un verano para encauzar su vida y, por si fuera poco, aparece una chica con pinta de tener más problemas que el a la que le resulta imposible resistirse... Si la vida te pone el mundo al reves... ¡disfruta de las vistas! Empieza una nueva serie, con los Dunas , una familia que nos dará mucho que leer.
Momentos estelares de la humanidad nos invita a ser espectadores, de esos instantes dramáticamente cargados, donde, en un breve intervalo de tiempo escogido por el autor, a lo largo de distintos siglos o milenios, asistimos al nacimiento de un nuevo ritmo histórico, un impás en el devenir de la humanidad. En una actualidad marcada por el flujo monótono de los acontecimientos, podemos disfrutar en cada uno de estos “momentos estelares” de la mayor virtud del autor como escritor e historiador: su instinto infalible para conjugar los umbrales psicológico e histórico, localizar ese justo punto de umbral, el instante crítico que termina desanudando las tensiones de una época.Con la clara influencia de los grandes clásicos griegos y latinos, la selección y combinación de materiales, de explicaciones, el trabajo de orfebre de Zweig en esta obra se acompaña de un trabajo narrativo que pretende seducir y elevar al lector hacia una perspectiva donde la trágica dignidad del hecho humano merece todo nuestro respeto y empatía. No tan interesado en registrar «lo que verdaderamente fue «como por lo grande que una vez existió», la prosa de Zweig busca condensar los hechos, subrayar el breve magnetismo de un gesto, el resplandor de una acción y los ensalza con la potencia de un estilo y una sutileza psicológica extraordinarias. Una gran obra en la que Zweig escribe como un educador que entiende que la historia es básicamente un relato, que debe conmover a todo tipo de lector para extraer lo mejor de sus disposiciones. Se ha dicho, y con razón, que Zweig busca casi siempre
Al compás del batir de las olas en la playa, seis voces, en monólogo interior, a veces discrepantes y aislados, otras veces en coloquio casi concordante, formulan seis vidas múltiples y dispares, desde su infancia hasta los últimos años. Diálogos, emociones, pensamientos, sensaciones, todo fluye en un solo tapiz de delicado y minucioso trazo que evoca, como indica el título, el flujo y reflujo constante y eterno, pero siempre mudable, del mar. Novela revolucionaria y de original belleza, desde su publicación en 1932, Las olas ha sido considerada una de las obras capitales del siglo XX, tanto por la original delicadeza de su prosa como por la perfección de su revolucionaria técnica, y, con el paso de los años, su influencia sobre la literatura no ha hecho sino acrecentarse.
"Soy joven , tengo veinte años, pero no conozco de la vida más que la desesperación, el miedo, la muerte y el tránsito de una existencia llena de la más absurda superficialidad a una abismo de dolor. Veo a los pueblos lanzarse unos contra otros y matarse sin rechistar, ignorantes, enloquecidos, dóciles, inocentes. Veo a los más ilustres cerebros del mundo inventar armas y frases para hacer posible todo eso durante más tiempo y con mayor rendimiento." Este clásico de la literatura antimilitarista es un relato inclemente y veraz de la vida cotidiana de un soldado durante la primera guerra mundial.
En La vida, el universo y todo lo demás prosiguen las cósmicas y cómicas aventuras iniciadas en la Guía del autoestopista galáctico y El restaurante del fin del mundo, la universalmente aclamada «trilogía en cinco partes», cuyos volúmenes (no nos cansaremos de repetirlo) pueden leerse de forma independiente, que se completa con Hasta luego, y gracias por el pescado e Informe sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva. En este libro encontramos a intrépidos y conocidos personajes: Arthur Dent, el único humano que sobrevivió a la demolición de la Tierra; Marvin, el androide paranoide, el más depresivo robot de la historia de la literatura; Zaphod Beeblebrox, antiguo Presidente de la Galaxia y un tipo muy presentable, a quien le ocurre que tiene dos cabezas. Y así. «La vida, el universo y todo lo demás no puede compararse con nada publicado hasta la fecha... exceptuando quizá la Guía del autoestopista galáctico» (Peter Stoler). «Un libro extraordinariamente ambicioso. Adams ha desarrollado la ciencia ficción hasta un grado casi imposible, jugando con las ideas y las palabras con un desenfreno que bordea la más absoluta temeridad... Cabe destacar, finalmente, un aspecto que, indiscutiblemente, confirma a Douglas Adams como un gran escritor: en este libro revela que el cricket es la clave para la vida, el universo y todo lo demás» (Pete Aston).
Armados de la Guía del autoestopista galáctico, los protagonistas del libro más divertido que se recuerda continúan sus disparatadas aventuras, que les conducirán al asombroso Restaurante del Fin del Mundo. En esta segunda entrega de la «trilogía en cinco partes» de Douglas Adams (que gracias a las paradojas espaciales permite ser leída en cualquier orden), Ford Prefect, Arthur Dent, Trillian, Zaphod Beeblebrox y Marvin, el Androide Paranoide, se enfrentan a una tetera automática de la que sólo mana un líquido asqueroso, al planeta condenado porque sus habitantes se empeñaron en tener más zapaterías de la cuenta, a un olvidado transporte espacial cuyos pasajeros, debido a toda clase de estúpidos retrasos, llevan novecientos años esperando que la nave arranque y, luego, al Restaurante del Fin del Mundo, situado en el momento del tiempo en el que el universo entero llega a su estrepitoso final: un inusitado número de cabaret, amenizado por la música ligera de la orquesta del restaurante. No termina ahí su odisea, porque a continuación viven otra aventura que les revelará el verdadero origen de la especie humana: una pandilla de ejecutivos de poca monta que fueron expulsados de su planeta por indeseables. Douglas Adams vuelve a explorar las posibilidades hilarantes de la ciencia ficción, pero tomando también como base la tradición del humor de Lewis Carroll, que le permite inventar espacios impensables, objetos charlatanes y paisajes pintorescamente absurdos. «Una de las mejores novelas de humor puro de los últimos años» (Antonio Saura Medrano). «Las situaciones más divertidas y disparatadas se suceden a un ritmo trepidante. El espacio es una fiesta» (Jorge Berlanga).
Ana Shirley deja su vida en Avonlea para empezar sus estudios en la universidad de Redmond. En la Casa de Patty encuentra un nuevo hogar y enseguida se siente a gusto en compañía de Priscilla, Stella, su nueva amiga Phil y tres gatos. Junto a la novedad de las clases, a Ana le esperan otras sorpresas… como alguna propuesta de matrimonio a la que se sumará también la declaración de amor de Gilbert. ¿Es realmente inesperada? ¿Le quiere ella del mismo modo o prefiere conservarlo como amigo?
Ya han pasado cinco veranos desde que la apasionada y parlanchina Ana Shirley llegó a Avonlea. ¡Y ahora sería imposible imaginar Tejas Verdes y el pequeño pueblo sin ella! Con dieciséis años y medios, Ana ha crecido y se ha convertido en maestra. Y, aunque sigue metiéndose en los líos de siempre, la pelirroja tiene nuevas preocupaciones. ¿Cómo ganarse la confianza de sus alumnos? ¿Cómo hacer realidad su sueño de ir a la universidad? ¿Qué le sucede al atractivo Gilbert Blythe?
Cuando se conocen por azar una noche en un bar de Manhattan, Kay y Franck son dos almas a la deriva. Él, un actor que roza la cincuentena y al que ya le quedan lejos los días de gloria, intenta olvidar a su mujer, que lo ha abandonado por un hombre más joven. Ella, que acaba de perder la habitación que compartía con una amiga, no tiene donde pasar la noche… ¿Bastará la inmediata atracción mutua para hacerles olvidar las heridas de la vida? Celoso del pasado de Kay, temiendo perderla, tan inseguro de ella como de sí mismo, Franck estará a punto de malograr la nueva oportunidad que el amor parece brindarle. En Tres habitaciones en Manhattan, Simenon se adentra en el corazón de la gran ciudad tras la pista de estos dos vagabundos que se aferran, ajenos al espacio y al tiempo, a un amour fou.
Patrick Martin Ashbridge, un abogado que se ha ganado la confianza de la clase acomodada de Tumacacori, en la frontera de Estados Unidos con México, recibe la inesperada visita de su hermano menor Donald, prófugo que cumplía condena por un intento de asesinato, hombre débil, irresponsable y, sin embargo, dotado de un extraño poder de persuasión. La llegada del fugitivo, que confía en cruzar la frontera aprovechando la crecida del río Bravo con las inmisericordes tempestades de la estación de lluvias, alterará la tranquilidad de la pequeña comunidad de rancheros y enfrentará a los dos hermanos, que se debatirán entre el amor y el odio, el rencor y la culpa. En este paisaje tan inexorable como el destino, cuya realidad social e histórica sigue invariable, Simenon urde uno de sus más notables romans durs, el primero de su etapa americana, donde recrea una compleja trama familiar de resonancias bíblicas, freudianas y, por qué no, autobiográficas.
Disparad a todos los arrendajos azules que queráis, si podéis acertarles, pero recordad que es un pecado matar a un ruiseñor. Este es el consejo que da a sus hijos un abogado que está defendiendo al verdadero ruiseñor del clásico de Harper Lee: un hombre de color acusado de violar a una joven blanca. Desde la mirada de Jem y Scout Finch, Harper Lee explora con humor y una honestidad insobornable la actitud irracional que en cuestiones de raza y clase social tenían los adultos del Sur profundo en los años treinta. La conciencia de una ciudad impregnada de prejuicios, violencia e hipocresía se enfrenta con la fortaleza y el heroísmo silencioso de un hombre que lucha por la justicia. 'Matar a un ruiseñor', audaz en la creación de una voz ingenua pero perspicaz, tan ocurrente como insolente, es también la novela de la formación de una niña tempera-mental y muy singular, movida por la aspiración de ser mejor y comprender a los otros. Los alegatos de Atticus ante el juez y el jurado, su valor, su aplomo, impregnan el libro, pero la corriente que sacude en todo momento a los lectores la conduce Scout, la chiquilla vestida de cualquier manera, sin coquetería, a la que le gusta leer, saber, escuchar.
La ruleta y sus azares como una vía de escape a una existencia anodina. Carrère retrata a una adicta al juego. Frédérique, mujer de clase media, profesora, separada y con un hijo, lleva una vida aburrida y banal, sin grandes alicientes. Hasta que un día descubre la ruleta y con ella la adrenalina del azar del juego y los caprichos del destino. La ruleta se convierte en una obsesión que la va despegando de su realidad cotidiana, conoce a otro jugador y con él emprende un periplo por todos los casinos de Francia... La escritura metódica de Emmanuel Carrère introduce al lector en la espiral autodestructiva de una mujer que trata de escabullirse de una existencia anodina ofrendando su destino al azar.
Esmeralda y Quasimodo: su historia de amor y de muerte, tal vez la mejor recreación del mito de la bella y la bestia, es una de las cumbres de la novela romántica universal. La seductora gitana que se gana la vida tocando la pandereta y bailando en las calles de París, en compañía de su cabra Djali, despierta dos pasiones irreprimibles: la loca atracción sexual del archidiácono de la catedral y el amor más absoluto y puro de su protegido, el forzudo jorobado campanero de la catedral. Pero la fascinante Esmeralda cae a su vez rendida de amor por Febo, el bello y egocéntrico capitán de los arqueros del rey… Esta trama de afectos entrelazados y enfrentados estará condenada a la tragedia y exigirá las mayores pruebas de amor y heroísmo. Con todo, por encima de estos personajes memorables, sobresale otro indiscutible: la propia Catedral de Nuestra Señora de París. Tal era el deseo de Víctor Hugo, quien comenzó a escribir su novela con el fin expreso de que sus contemporáneos fueran más conscientes del valor de la arquitectura gótica, por entonces descuidada y a menudo destruida para ser reemplazada por nuevos edificios. La obra es por ello, asimismo, un magnífico homenaje al arte prodigioso que alumbró la catedral.
Charles Bukowski se dio a conocer en España con sus «relatos de locura cotidiana», publicados en dos tomos: Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones y La máquina de follar, que le valieron una inmediata popularidad. Su obra ha provocado, entre otros, los siguientes comentarios: «Un maestro de la sátira anarquista. Una leyenda viviente» (New York Review of Books). «Los más honestos, directos, iluminadores e importantes relatos publicados en este país en los últimos 20 años» (San Francisco Chronicle). «Un humor sardónico que a veces da la impresión de que W. C. Fields se haya reencarnado como escritor» (Rolling Stone Magazine). «Bukowski. Considerado por muchos como el mejor escritor americano. Y por otros posiblemente el peor. Yo estoy entre los primeros» (Jim Christy, Toronto Hobe). «Un profeta de nuestro tiempo» (The New York Times Book Review). «Ha dejado a Jack Kerouac muy lejos... Escribiendo se parece a Charlie Parker tocando jazz» (Die Welt). «Chirriantes exposiciones de un escéptico revolucionario... Es el campeón mundial de los escritores peso pesado» (Der Spiegel). «Corred enseguida a comprarlo, sin duda tendréis uno de los mejores impactos de vuestra vida» (Cavanna, Charlie Hebdo).
En los años de entreguerras, un transatlántico, el Virginian, recorría las rutas entre Europa y América, con su carga de millonarios, de turistas, de emigrantes. En el Virginian tocaba cada noche un pianista extraordinario, llamado Novecento, con una técnica maravillosa, capaz de arrancar notas mágicas, inauditas. Se hablaba de su inusitado duelo pianístico nada menos que con Jelly Roll Morton, el inventor del jazz. Se decía que el melancólico pianista había nacido en el barco, del que jamás habría descendido. Se decía que nadie sabía la razón. Un monólogo teatral, recientemente llevado al cine por Giuseppe Tornatore con el título La leyenda del pianista en el océano, del que Alessandro Baricco ha afirmado: «Más que un texto teatral, lo considero una novela corta o un relato largo, surgido tras la estela de Océano mar, como si en esta novela no hubiera podido contar todas las historias que quería.»
El Abraham Lincoln, fragata de la marina de guerra estadounidense comandada por el almirante Farragut, se hace a la mar con la misión de acabar con un extraño y gigantesco cetáceo, a ratos fosforescente y de largo y filoso cuerno en el hocico, que está sembrando el pánico en los mares. Abordo del buque viaja también un naturalista, el profesor Arronax, y su ayudante Conseil. Ambos, junto con el arponero canadiense Ned Land, caerán al agua cuando su embarcación sea embestida por el monstruoso animal. Cuando los tres logran llegar a nado a un lugar seguro, descubren que el lugar al que han llegado no es en realidad una isla, sino una superficie metálica que esconde un maravilloso mundo en su interior… Invitados forzosamente a permanecer en el Nautilus, el poderoso submarino del capitán Nemo, los tres personajes asistirán a un prodigioso mundo abismal invisible hasta entonces para el ser humano.
¿Y si la humanidad fuese una mota insignificante en la vastedad de un cosmos mecánico y materialista, totalmente indiferente hacia ella, y poblado de deidades monstruosas? ¿Y si la capacidad del ser humano para saber si existe un sentido o propósito en la acción de los seres cósmicos fuese equivalente a la de una ameba para entender los motivos del comportamiento humano? ¿Y si todos estuviésemos ya condenados por un destino tan caprichoso como el que condena a un prodigioso hormiguero a desaparecer bajo la suela de un zapato en un parque? Inquietudes como éstas son las que dieron lugar a los turbadores relatos con los que H. P. Lovecraft renovó el género del terror. Ya no estamos ante un universo de horrores etéreos, sino ante un terror palpable que se materializa en criaturas monstruosas y entes alienígenas, seres primigenios provenientes de las estrellas o de oscuros rincones de la Tierra, y que acechan nuestro mundo desde antes incluso del inicio de los tiempos.
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol. «Ningún amante ha pensado en su amada con tanta ternura, ninguna mujer ha sido tan embelesadamente evocada, con tanta gracia y delicadeza, como Lolita» (Lionel Trilling). «La obra más satisfactoria –quizá la única satisfactoria– de la literatura erótica que haya leído... Mientras nuestro siglo entra en sus años finales, la última carcajada puede ser la mejor de todas: la Gran Novela Americana fue escrita por un ruso» (Alan Levy). «Entre las más sutiles y complejas creaciones literarias de nuestro tiempo. Lo cual no significa, por cierto, que no sea un libro provocador» (Mario Vargas Llosa).