Este volumen reúne toda la narrativa breve de la autora que insufló vida a las inquietudes universales de la existencia cotidiana o los eternos interrogantes de la condición del ser humano. Autora de brillantes y personalísimos relatos que figuran entre los más emblemáticos de la literatura brasileña, Clarice Lispector está unánimemente considerada como una de las más importantes voces del siglo XX. Su figura y su legado irradian hoy en día el mismo magnetismo que ha conseguido cautivar a los lectores de todo el mundo desde que apareciera publicado su primer libro.
Un soplo de vida representa una de las experiencias más esplendorosas y radicales del lenguaje literario, que lleva al límite las posibilidades del discurso. En los años finales de su vida, antes de su prematura desaparición —una partida inesperada, ya que su enfermedad se manifestó apenas unos meses antes de su fallecimiento—, Clarice Lispector plasmó en esta obra muchas de sus reflexiones más profundas sobre la literatura y la existencia. Un soplo de vida puede entenderse como una indagación literaria en la que la autora se entrega a una meditación exhaustiva sobre el acto de escribir y sus implicaciones. Escrito en paralelo a La hora de la estrella, este texto adopta la forma de un diálogo casi místico entre un autor —una proyección de la propia Lispector— y su creación, Ángela Pralini, que encarna las inquietudes de la autora. La obra explora con intensidad la fascinación de dar vida a personajes y mundos imaginarios. Tras la muerte de Lispector, su secretaria organizó y estructuró los fragmentos que conforman esta obra siguiendo las indicaciones que ella había dejado. Como pieza póstuma, Un soplo de vida ofrece una perspectiva reveladora sobre la trayectoria de Lispector.
El primer libro de Clarice Lispector, con el que obtuvo el Premio de la Fundación Graça Aranha 1945 y se reveló como una de las grandes promesas de la literatura brasileña de todos los tiempos. Nadie duda hoy de que la obra de Clarice Lispector es, en nuestro tiempo, una de las expresiones más profundas de temas que nos desbordan: el silencio y el ansia de comunicación, la soledad en un mundo en el que la comunicación ficticia nos abisma en el desamparo, la situación de la mujer en un mundo creado por los hombres… Así, Cerca del corazón salvaje es el intento de construir la biografía de Joana desde la infancia hasta la madurez a través de la búsqueda de la verdad interior, del estudio de la complejidad de las relaciones humanas, y del olvido de la muerte, la del padre, que ella no aceptará jamás.
Este libro nace de un deseo profundo que me acompañó durante muchos años: el de ser madre. Durante más de tres décadas mi vida estuvo dedicada al ballet. En el escenario aprendí el valor de la disciplina, del esfuerzo y de la perseverancia. Sin embargo, cuando decidí emprender el camino hacia la maternidad comprendí que hay experiencias que desbordan cualquier forma de control y que exigen, ante todo, paciencia, confianza, amor y fe. Mucha fe. En estas páginas relato, en primera persona, el recorrido que me llevó hasta Salvador. Un camino atravesado por la ilusión, la incertidumbre, los tratamientos médicos, los momentos de desaliento y también por la esperanza persistente de que ese deseo, tan íntimo y tan poderoso, finalmente pudiera hacerse realidad. Esta historia es también la de un proyecto compartido con Nacho, de la importancia del amor, del acompañamiento, de la amistad y de la generosidad de quienes hacen posible que otras personas puedan cumplir el sueño de formar una familia. Escribo estas páginas con Salvador ya en mi vida, consciente de que cada paso de este proceso —incluso los más difíciles— formó parte del camino que nos condujo hasta aquí. Este libro es, en definitiva, el testimonio de una búsqueda, de un deseo sostenido en el tiempo y de la inmensa felicidad de su llegada.
Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941), Premio Cervantes 2021, se ha convertido en una poeta imprescindible para cualquier lector de poesía. Tras haber reunido en 2021 su obra poética en un volumen que parecía ya definitivo, la autora sorprende ahora con La ronda de la vida, un libro que confirma que su poesía está más viva que nunca. Si en Inmovilidad de los barcos (1997) Peri Rossi había escrito: «Líbranos, Señor, / de encontrarnos, / años después, / con nuestros grandes amores», en este libro la vida se revela como un juego de azar que desoye sus oraciones y vuelve posibles los reencuentros con el pasado; «Me hubiera quedado con el dulce y doloroso recuerdo», escribe ahora la poeta, con la gracia que la caracteriza. Pero Cristina Peri Rossi es, ante todo, una romántica —como ella misma se define— y por eso, frente al dolor, la vejez, la soledad, y la melancolía que se conjuga como un verbo, frente a las injusticias del mundo y las leyes irrefutables de la vida, ella reivindica el amor —como fusión de cuerpos y también como recuerdo y como fantasía— y el sentido del humor. Y mantiene, siempre fiel a sí misma y a su estilo, su ironía dulce y compasiva, su mirada aguda de niña todavía capaz de encontrar belleza en una orquídea o en los ojos de un perro, y su firme devoción por la palabra y por una lengua a la que se siente pegada «como el feto a la madre».
En esta obra, la prosa poética de Mauricio Rosencof alcanza una hondura inusual. A través de un diálogo imposible con su hermano mayor, fallecido en la niñez, el autor ilumina las sombras de su cautiverio durante la dictadura uruguaya. Leonel -conservado en la memoria como un niño suspendido en el tiempo- se vuelve presencia que acompaña y confronta al "Ruso" en los días más oscuros del calabozo. En ese recorrido aparecen también las figuras de su madre, quebrada tras la pérdida de su hijo; su padre, sobreviviente del Holocausto en Polonia y testigo de un nuevo horror en el sur de América; y hasta un Dios que pasa a visitarlo con frecuencia. Mi hermano Leonel es un texto atravesado por la ternura, la compasión, el humor y la poesía, donde Rosencof ofrece una nueva página íntima y existencial de su vida. "Pero hay algo fantástico: todo esto ocurre acá, en un trozo de territorio del universo de dos por uno, donde no termino de saber qué soy, porque no hago nada… No espero a nadie. Solo venís vos, cuando se te canta. Pero tal vez no estés viniendo a mi mundo. Lo más sensato es pensar que soy yo quien está avanzando hacia el tuyo".
El tiempo de la naturaleza y el tiempo humano se enlazan en las historias de navegantes y aventureros del Río de la Plata que, desde épocas remotas, protagonizan una épica de trabajo, conflictos y audacias reveladoras de las tensiones entre los puertos, el comercio, el contrabando y la lucha por la sobrevivencia. Carlos María Domínguez regresa sobre crónicas de libros anteriores para concentrar la ilusión de un solo y definitivo viaje por el río más ancho del planeta y el tercero más caudaloso, detrás del Amazonas y el Congo. La calidad y precisión de su prosa dan vida a los silencios del agua, que por su intensidad y exuberancia cargan con asombros aun mayores que los de la imaginación.
Hache lleva poco menos de un año en su nuevo colegio -masculino, religioso- y se acerca a los chicos más rebeldes del grupo. Como cualquier adolescente en busca de pertenencia, hace todo lo posible para ser aceptado por ellos, sin saber qué significará eso para su destino. Un jueves a la tarde, después de un trabado partido de fútbol en el colegio, borrachos y enardecidos, los amigos deciden vengarse de uno de los jugadores rivales. Sin que Hache comprenda bien cómo ni por qué, una serie de hechos vertiginosos culmina en un acto grupal que tendrá consecuencias irreparables. Después de su ensayo Coger y comer sin culpa. El placer es feminista, María del Mar Ramón construye una ficción alrededor de un ataque en manada que involucra al protagonista y a su mejor amigo. Esta exploración novelística de las motivaciones y las frustraciones de un puñado de muchachos extraviados es, al mismo tiempo, el retrato de una sociedad horrorizada ante la imagen que le devuelve el espejo deforme de la violencia.
Marzo, 1870. Un viaje entre Nueva Palmira y San Fernando cambió la vida de Emilia Burton para siempre. Su barco fue abordado por la banda del Correntino “Malo”, un marginal que sin reparos pasó a degüello a todos los pasajeros. A todos, menos a Emilia y a María del Carmen Rivero, una partera que viajaba con su pequeña de ocho años. En nada, la “Marica” Rivero pasó a ser amante del verdugo de su hijita y a liderar una de las más feroces bandas de piratas del delta del Río de la Plata. Como testigo y como parte, Emilia –la cautiva– escribe su bitácora. Cala profundo en una naturaleza que es refugio y a la vez ahogo, se abisma en esa figura endiablada y salvaje que llegó a ser temida como pocas: la Malparida. Inés Arteta ancla en una historia real para redimensionarla en una ficción que lo pulveriza todo.
Una oda al disparate como antídoto a la incertidumbre y el desamor Javiera es una joven chilena que ha llegado a Barcelona gracias a una beca de posgrado en Literatura. Estudiar es el pretexto más decente, y genuino, que ha encontrado para dejar su país y descubrir el hemisferio del bienestar. Pero la disponibilidad apabullante de libros en la biblioteca y de papel higiénico en los supermercados se ve contrarrestada por unas condiciones habitacionales tan desastrosas como las del Cono Sur, aunque el doble de caras. De habitación en habitación, Javiera acabará instalándose en un piso compartido en el que vive Manuel, un peruano cuyo signo zodiacal se rige por Venus, que toca el bajo en dos bandas de punk y escribe una tesis de pregrado sobre los boleros en el melodrama de Almodóvar. Hará falta menos de una semana para que Javiera caiga rendida ante los encantos de su compañero, junto al cual se le revelará una de las mayores sorpresas que le depara la vida adulta: las relaciones no monógamas. Pero pronto Javiera se dará cuenta de que, quizá, solo se entrega al amor libre para evitar la cronología lineal e irreversible de la monogamia, una especie de obsolescencia programada que termina en tedio, en engaños o en ambos. Con la entrada en escena de Laura y Armonía, con quienes Manuel mantiene una relación a tres, Javiera se adentrará en una espiral de celos e inseguridades que, sumada a su temeridad y a su tendencia innata a lo absurdo, convertirá a esa amante inocua y discreta en una femme fatale de manual… Con una voz a medio camino entre Violeta Parra y Bad Bunny, Paulina Flores traza en esta tragicomedia el retrato de una ciudad, una generación y sus tipismos. Admirada por su compatriota Alejandro Zambra y seleccionada por Granta como una de las mejores narradoras en español, es considerada hoy una de las autoras más innovadoras del panorama contemporáneo en lengua castellana.
Poco después de cumplir los ocho meses de embarazo, a Alina le anuncian que su hija no podrá sobrevivir al nacimiento. Ella y su compañero emprenden entonces un doloroso pero también sorprendente proceso de aceptación y duelo. Ese último mes de gestación se convierte para ellos en una extraña oportunidad para conocer a esa hija a la que tanto trabajo les cuesta renunciar. Laura, la gran amiga de Alina, refiere el conflicto de esta pareja, mientras reflexiona sobre el amor y su lógica a veces incomprensible, pero también sobre las estrategias que los seres humanos inventamos para superar la frustración. Laura nos cuenta igualmente la historia de su vecina Doris, madre soltera de un niño encantador con problemas de comportamiento. Escrita con una sencillez solo aparente, La hija única es una novela profunda y llena de sabiduría sobre la maternidad, sobre su negación o su asunción; sobre las dudas, incertidumbres e incluso sentimientos de culpa que la envuelven; sobre las alegrías y las angustias que la acompañan. Es también una novela sobre tres mujeres –Laura, Alina, Doris– y los vínculos –de amistad, de amor– que establecen entre ellas. Una novela sobre las formas diversas que puede tomar la familia en el mundo actual.
Inspirada en la infancia de la autora, El cuerpo en que nací es la historia de una niña con un defecto de nacimiento en un ojo. Su vida, durante los años setenta, se ve influida por su escasa visión pero también por la ideología dominante en esa época: el matrimonio abierto de sus padres, las escuelas activas, las comunas hippies, la libertad sexual y su correlato. Las diferencias físicas y psicológicas que la distinguen hacen que la protagonista se identifique con los seres que viven al margen de las modas y de las convenciones sociales. Escrita a modo de soliloquio en el diván de un psicoanalista, la narradora nos hace partícipes de sus recuerdos más íntimos y de las interpretaciones que hace de su propia vida. Se trata de una historia llena de sentido del humor pero también de realismo, en la que el mundo infantil se presenta mucho más ominoso de lo que parece a simple vista. Una conmovedora novela de iniciación a la vida y a la literatura, que recorre el camino de vuelta hacia la dignidad y hacia la aceptación de uno mismo; un Bildungsroman situado entre América Latina y Europa, de las que muestra las facetas menos obvias: el exilio sudamericano, la migración magrebí o las prisiones de la ciudad de México constituyen parte de su contexto. Guadalupe Nettel confirma con El cuerpo en que nací lo que la crítica ha celebrado desde su debut: que es una de las revelaciones en lengua española de la última década. Así, por ejemplo, el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez afirmó: «Hacía mucho tiempo no me encontraba, en la literatura de mi generación, con un mundo tan personal e intransferible como el de Guadalupe Nettel.»
Los seres humanos piensan que saben de qué son capaces. Creen que no podrían escapar de los policías, que nunca le harían mal a un niño. Yo no podría matar a mis padres; hagan lo que hagan, me dieron la vida. O yo no llegaría jamás hasta la violación. No sería capaz de acelerar al volante en un puente con mis hijos en el auto y caer al vacío. Pero todo eso lo decimos antes; no somos capaces, es cierto, nos resulta impensable el crimen, hasta que pasamos al acto. Perder el juicio cuenta la historia de un robo, de una apropiación, de un incendio provocado. Esta obra es el viaje de un secuestro donde la vida es vista como el armado de una evasión. Como dice Harwicz, se escribe una novela cuando se está en desacuerdo con el sentido de las palabras, cuando dejar de mentir es imposible.
La premisa de este trepidante thriller es sencilla: tres amigos montevideanos acampan en Semana de Turismo a orillas del río Yi para pescar y pasar un tiempo juntos, lejos de la rutina que con el paso de los años ha ido apartándolos. Los problemas comienzan cuando se encuentran con un par de cazadores que no parecen demasiado felices de tener que compartir con ellos su coto de caza. A partir de ese momento, la tensión de Caza y pesca comienza a incrementarse página a página, al tiempo que la acción se acelera hacia un desenlace muy difícil de olvidar. Santullo demuestra aquí, una vez más, su talento para la narración visual de ritmo frenético.
Cristina Peri Rossi fue la primera mujer que obuvo el Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe en su vigésimo primera edición. La escritora ha declarado: «Escribo con mis voces»; varía en cada libro su estilo, pasando de lo lírico a lo irónico, de lo alegórico a lo coloquial, de la prosa a la poesía, mezclando los géneros. Pero cada uno de sus libros sí hay una unidad de estilo. Playstation es diferente a sus poemarios anteriores: explora la soledad urbana, el anecdotario irónico de la vida de una escritora que contrapone la poesía a la realidad de su escasa presencia en la vida diaria. Cada poema es una peripecia autobiográfica: el encuentro en un sex-shop con un profesor de filosofía, una larga y solitaria noche en un hospital, las citas amorosas ilusorias o las pesadillas incestuosas repetitivas. así, los poemas son una especie de monólogo lleno de humor negro, pero más allá de la sonrisa hay una secreta piedad y conmiseración por el destino de cada uno de nosotros, abocado a la soledad, al azar, a los desencantos. Y en el fondo la maquinita, la Playstation como refugio adictivo que nos consuela de nuestros fracasos, pero propone un pérdida simbólica: la partida ya está echada. Un universo urbano donde no queda el refugio ni en el marxismo ni en el psicoanálisis, sólo en la triste técnica.
Las Heras es una localidad ubicada en la provincia argentina de Santa Cruz, que brotó en el desierto patagónico con la llegada del ferrocarril y la explotación del petróleo por parte del Estado. Cuando la prosperidad se desvaneció, entre otras cosas por la privatización de la petrolera, solo quedaron el viento, la indiferencia y un puñado de habitantes. Entre 1997 y 1999, el suicidio de doce jóvenes, todos muy conocidos en la ciudad, sacudió a Las Heras. No hubo un listado oficial de aquellas muertes, nadie encendió las luces de alarma. Se decía que en el pueblo pasaban cosas raras, que detrás de las muertes se encontraba una secta, pero también que, en aquella tierra desolada, no había futuro para la juventud. Publicado en 2005, Los suicidas del fin del mundo fue el libro fundacional de Leila Guerriero. La periodista argentina viajó a Las Heras para indagar en la serie de suicidios. Recorrió las mismas calles ventosas por las que habían caminado los suicidas y entrevistó a madres, novios, hermanas y amigos de los muertos, a prostitutas, peluqueros y profesores de colegio que los habían conocido. Para reconstruir aquellas vidas, escuchó testimonios a veces inconclusos, a veces contradictorios, que daban cuenta de existencias duras y olvidadas. La cronista se mueve por las páginas con voz recogida y observa, con una sensibilidad que no se permite el sentimentalismo, el relato comunitario que revela la tragedia. Las voces de los dolientes atraviesan esta crónica, rodeadas por un paisaje yermo que Guerriero convierte en parte fundamental de la narración. Con lenguaje crudo y eficaz, se hunde en las profundidades de la pérdida, el dolor, la violencia, el desempleo y la marginalidad en un pueblo que podría contar la historia de tantos otros. De fondo, persiste el alarido del viento que chirría en un presente aún sin perspectiva ni esperanza.
Las tragaperras, el bingo y los casinos son para muchos una distracción inofensiva, un vicio socialmente aceptado, lo más parecido a ir al burdel en familia. Para otros, en cambio, el juego es una experiencia extrema: erótica y mística, lúcida y absurda, una forma de enfrentarse al destino cuando ya no queda nada que perder. A punto de cumplir cuarenta años, Jorge —periodista y lector fervoroso de Dostoievski— deambula en ese territorio ambiguo donde el azar gobierna y la razón se suspende. Entre salas de bingo y casinos tan lujosos como decadentes, sesiones de psicoanálisis, viajes, amantes ocasionales y escapadas al refugio que alguna vez fue hogar, el protagonista ensaya una exploración radical del deseo, la adicción y la libertad. Publicada originalmente en 1992, esta novela se lee hoy con una vigencia inquietante: porque el juego sigue siendo el único lugar donde, como escribió Dostoievski, nada depende de nada. Si Dios juega a los dados, el jugador puede contestarle: «Yo, también». Cristina Peri Rossi despliega aquí una prosa incisiva, sensual y lúdica, capaz de convertir una noche de juego en una metáfora del mundo contemporáneo.
Un relato autobiográfico intenso e inolvidable, con los referentes y las claves de la escritura de Camila Sosa, el nuevo huracán literario latinoamericano. Con rabia y poesía, este es el relato descarnado de la propia vida de Camila Sosa Villada, de sus orígenes, de su dolorosa infancia —un cuerpo clandestino de mujer azotado por la furia alcohólica de su padre—, de la vivencia como travesti que conoce la prostitución, pero también el éxito en el teatro, y de este el ejercicio de la escritura, que no puede ser sino radical, intensa, en busca de una imposible reparación: «Escribo para que una historia se sepa. La historia de mi travestismo, de mi familia, de mi tristeza en la niñez, de toda esa tristeza prematura que fue mi familia, el alcoholismo de mi papá, las carencias de mi mamá. Las mudanzas que me apartaban para siempre de los amigos, del clima de mis habitaciones, de la costumbre de los patios, de la seguridad de un escondite. Escribo para poder decir las imágenes que poblaron mi infancia. También para decir la lucha de mi familia en contra de la pobreza, una pelea que nos devastó y nos enfermó de rencores y desamor e indiferencia, todos contra todos.»
Una meditación sobre el duelo ecológico, la violencia, la finitud, el arte como resistencia y la posibilidad de una esperanza. ¿Qué puede hacer la literatura en un mundo fracturado por la crisis ecológica, la descomposición de la democracia y la pérdida de sentido? En una Nueva York oscura, todavía conmocionada por la pandemia y bajo el espectro del nuevo autoritarismo de Trump, un escritor recibe el encargo de emprender la biografía de Benjamin Fondane, poeta y cineasta francés de origen rumano, testigo del surrealismo parisino, autor de una película maldita en Buenos Aires y asesinado en Auschwitz. Pero el proyecto se interrumpe. Una enfermedad, un duelo y un acontecimiento devastador abren una grieta por la que se cuelan el pasado familiar, la desaparición de un paisaje, las ruinas del siglo y el recuerdo de un zorro cuya mirada reveló un don extraordinario a su abuelo inmigrante en Argentina. En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una novela mutante, a medio camino entre el ensayo, la autobiografía, la biografía apócrifa y el tratado filosófico; un texto atravesado por notas que lo expanden, un texto que se pregunta cómo vivir hoy, y cómo escribir, en medio del colapso. Es, también, una elegía por un mundo que se desmorona, el mundo físico, pero también el simbólico y el moral. Y es un intento ambicioso, desesperado, necesario, de devolverle un sentido, a través de la imaginación, la creación artística y la atención por la que abogaba Simone Weil. Una meditación sobre la finitud, el duelo ecológico, la violencia visible e invisible, el arte como resistencia y la posibilidad de una esperanza. Con ecos de W. G. Sebald, Sigrid Nunez, Zadie Smith, Annie Dillard o Rachel Cusk, este libro confirma a Patricio Pron como uno de los narradores más singulares y arriesgados de su generación: radical, elegante, feroz y melancólico. Un escritor que trasforma la desolación en pensamiento vivo y la narración en una emoción luminosamente memorable.
En este libro, los lectores y lectoras encontrarán todas las colecciones de cuentos de Cortázar publicadas entre 1945 y 1966 y, como novedad, aquellos relatos aparecidos póstumamente en Papeles inesperados (2009) que por título o fecha pudieron pertenecer a ellas. La otra orilla, Bestiario, Final del juego, Las armas secretas, Historias de cronopios y de famas y Todos los fuegos el fuego conforman este primer volumen de los cuentos completos cortazarianos.