El nuevo hogar de los Carver está rodeado de misterio. En él aún se respira el espíritu de Jacob, el hijo de los antiguos propietarios, que murió ahogado. Las extrañas circunstancias de esa muerte sólo se empiezan a aclarar con la aparición de un diabólico personaje: el Príncipe de la Niebla, capaz de conceder cualquier deseo a una persona a un alto precio.
Una bellísima novela sobre la gratitud, sobre lo importante que es poder dar las gracias a aquellos que nos han ayudado en la vida. «Hoy ha muerto una anciana a la que yo quería. A menudo pensaba: ”Le debo tanto.“ O: ”Sin ella, probablemente ya no estaría aquí.“ Pensaba: ”Es tan importante para mí.“ Importar, deber. ¿Es así como se mide la gratitud? En realidad, ¿fui suficientemente agradecida? ¿Le mostré mi agradecimiento como se merecía? ¿Estuve a su lado cuando me necesitó, le hice compañía, fui constante?», reflexiona Marie, una de las narradoras de este libro. Su voz se alterna con la de Jérôme, que trabaja en un geriátrico y nos cuenta: «Soy logopeda. Trabajo con las palabras y con el silencio. Con lo que no se dice. Trabajo con la vergüenza, con los secretos, con los remordimientos. Trabajo con la ausencia, con los recuerdos que ya no están y con los que resurgen tras un nombre, una imagen, un perfume. Trabajo con el dolor de ayer y con el de hoy. Con las confidencias. Y con el miedo a morir. Forma parte de mi oficio.» A ambos personajes –Marie y Jérôme– los une su relación con Michka Seld, una anciana cuyos últimos meses de vida nos relatan estas dos voces cruzadas. Marie es su vecina: cuando era niña y su madre se ausentaba, Michka cuidaba de ella. Jérôme es el logopeda que intenta que la anciana, que acaba de ser ingresada en un geriátrico, recupere aunque sea parcialmente el habla, que va perdiendo por culpa de una afasia. Y ambos personajes se involucrarán en el último deseo de Michka: encontrar al matrimonio que, durante los años de la ocupación alemana, la salvó de morir en un campo de exterminio acogiéndola y ocultándola en su casa. Nunca les dio las gracias y ahora querría mostrarles su gratitud... Escrita con un estilo contenido, casi austero, esta narración a dos voces nos habla de la memoria, el pasado, el envejecimiento, las palabras, la bondad y la gratitud hacia aquellos que fueron importantes en nuestras vidas. Son las respectivas gratitudes las que unen a los tres inolvidables personajes cuyas historias se entrelazan en esta conmovedora y deslumbrante novela.
A su muerte en 1994, Charles Bukowski dejó en su estela medio centenar de libros, pero también unos abundantes archivos de material inédito o publicado únicamente en revistas underground y periódicos de índole diversa. Aquí se reúnen treinta y seis piezas que, a decir de John Martin, su editor desde la década de los sesenta, constituyen «el eslabón perdido en la obra de Bukowski que de súbito hace que todo adquiera sentido». En efecto, hay ya muestras de su pericia narrativa desde sus primeros cuentos publicados y de su peculiar forma de escribir, a caballo entre la autobiografía y la ficción, con ejemplos tan destacados como «La noche que nadie se creyó que fuera Allen Ginsberg» o «El Cristo de plata de Santa Fe». Este volumen alberga también ensayos de carácter literario, a modo de manifiestos que permiten rastrear la evolución del autor y su afianzamiento de una estética ferozmente personal. Eso nos permite constatar cómo, tras la deliberada pose de malditismo y rechazo por la alta cultura, hay en Bukowski un notable bagaje literario y musical. Destacan también la pieza de carácter experimental que da título al libro y un largo relato en el que cuenta cómo se hizo amigo del escritor John Fante. Este libro puede ser una espléndida puerta de entrada al universo de Bukowski o también un rotundo colofón para sus lectores. «Suculento y excelente volumen. Tres lustros después de su muerte, su obra sigue plenamente vigente» (Jordi Planas, Ruta 66). «Un ser excepcional, el único autor de culto a ras de suelo» (Toni Montesinos, La Razón).
Un médico atraviesa la desolada estepa en el crepúsculo y se pierde. Llega a una cabaña junto al nuevo ferrocarril donde dos hombres, un ingeniero y su joven ayudante, están pasando la noche. Después de tomar unos tragos, el ingeniero se maravilla ante la belleza de las luces en la distancia, mientras que al joven las luces le recuerdan a las muerte. No le ve sentido al amor o a los logros humanos porque, al fin y al cabo, todos tenemos el mismo destino: la muerte. Esto anima al viejo ingeniero a contar una historia de su juventud. Luces cuenta una historia dentro de otra, y la historia exterior ilumina a la interior.
La bestia en la jungla, uno de los relatos más importantes de Henry James, se centra en la relación entre John Marcher, un hombre atormentado por la premonición de que su vida se verá definida por algún acontecimiento catastrófico, y May Bartram. En última instancia, John Marcher sella su destino con la verdadera «Bestia»: la devastadora comprensión de que no ha sabido apreciar su propia vida mientras esperaba atentamente alguna calamidad fantasma.
Caminar comenzó como una conferencia, leída por primera vez en 1852. Thoreau utilizada sus instancias de oratoria para probar ideas y pulirlas; así Caminar evolucionó en un ensayo que se publicó en 1862, un mes después de la muerte del autor. Aunque tardío, este texto se convirtió, para Thoreau y para su público, en una introducción al resto de su obra, como un brote medular de su pensamiento donde elogia al caminar y al acercamiento que esto proporciona con la naturaleza y sus ritmos.
Johann Wolfgang von Goethe nace en Frankfurt del Main en 1749. Poeta, dramaturgo y filósofo, se halla a la altura de los grandes genios del Renacimiento. No solamente se dedicó a las letras, sus estudios científicos son de gran valía. Ocupó diferentes cargos públicos en la corte de Weimar, donde llegó a ejercer el cargo de ministro de Minas, así como se encargó de organizar las finanzas de la Corte.
Una deslumbrante exploración sobre la memoria, el amor, la soledad, la monotonía y la libertad de decisión. Tara Selter y su marido Thomas viven en Clairon-sous-Bois y son libreros anticuarios especializados en libros ilustrados del siglo XVIII. El 17 de noviembre Tara se despide de su esposo y viaja a Burdeos para asistir a una subasta. A última hora de la tarde toma un tren de Burdeos a París y se aloja en el hotel de siempre, situado en la rue Almageste, donde hay muchas librerías anticuarias. Su plan es dedicar los dos días siguientes a visitar a colegas y realizar más compras para su negocio. El 18 de noviembre va a una de esas librerías y se quema la mano con una estufa de gas. De vuelta en el hotel se lo cuenta a Thomas por teléfono y se acuesta. Y entonces sucede algo inaudito: al despertarse por la mañana en el hotel, no tarda en descubrir que continúa en el 18 de noviembre. Su marido no es consciente de ese bucle temporal y es inútil intentar explicárselo. Solo ella parece percatarse de que están atrapados en un día que se repite hasta el infinito. Y solo ella parece sometida al paso del tiempo: su quemadura sana, lo cual quiere decir que −a diferencia de los demás− ella sí envejece. Y Tara, que es la angustiada narradora de su propia historia, se va quedando cada vez más aislada en un tiempo sin tiempo… Utilizando los mimbres de la ciencia ficción, la autora nos propone una deslumbrante exploración de la memoria, el amor, la soledad, la monotonía y la libertad de decisión. Este libro es la primera entrega de un ambicioso proyecto consistente en siete volúmenes, de los que ya han aparecido cinco en su lengua original. Todavía en marcha, se ha convertido en un hito de las letras danesas y está en proceso de traducción en múltiples idiomas, de la mano de prestigiosas editoriales.
Cuando caminas, mueves más que el cuerpo: mueves la mente, el espíritu, todo el sistema del ser. A medida que atraviesas la distancia espacial, ganas una distancia espiritual vital con la que puedes ver de nuevo los problemas que acechan tu día, tu trabajo, tu vida. En esta obra breve y honesta, acompañada de las magníficas ilustraciones de Manuel Marsol, Leslie Stephen defiende una de sus pasiones: «Es posible que me arrepienta en algún momento de algunos placeres que no merecen tal calificación, pero el placer que aquí me ocupa es señalada y fundamentalmente inocente. Caminar es a las actividades lúdicas lo que labrar y pescar son a la industria: es primitivo y simple; nos pone en contacto con la madre tierra y la sencilla naturaleza; no requiere de un equipo complejo ni de un entusiasmo fuera de lo común».
«Dios del mar, protege a mi bondadosa madre y a mi hermano, que todavía es un niño. Cuando llegue la temporada del buceo y mi madre se sumerja, te ruego que la protejas de los numerosos peligros... Y ahora me gustaría hacerte una petición diferente... Concede algún día, incluso a una persona como yo, una novia hermosa y de buen corazón... digamos una chica como la hija de Terukichi Miyata, que acaba de volver...» Considerada una de las más bellas historias de amor de la literatura, "El rumor del oleaje" narra el idilio entre dos adolescentes de una minúscula isla japonesa en la que sobrevive una comunidad de pescadores apartada de la civilización moderna, y donde se percibe por doquier el olor salobre del mar y el rumor de un oleaje azul intenso que todo lo circunda. Traducción de Keiko Takahashi y Jordi Fibla
Originaria de la pequeña ciudad de Yonago, donde vive su familia, Kyoko es una joven soltera de gran belleza. Todo lo contrario que su hermana menor, Anzu, divorciada, madre de un niño y reconocida ceramista. A Kyoko siempre le ha atraído la gran ciudad, y lleva trece años trabajando como secretaria ejecutiva en una empresa de cosméticos de Tokio. Su éxito profesional se debe, en buena medida, a su eficacia, su capacitación y su discreción: sabe guardar secretos. Así, pese al ritmo frenético de su vida diaria, disfruta del magnetismo que ejerce sobre los hombres, también durante sus viajes de trabajo. Pero la repentina marcha de su jefe y la llegada de uno nuevo, más joven y encantador, zarandeará muchas de sus certezas. Con esta novela añadimos un capítulo más a la historia de la familia Niré, que en Suzuran se centró en la hermana menor y, en Luna llena, en la entrañable pareja que forman los padres.
El mundo de ayer es uno de los más conmovedores y atractivos testimonios de nuestro pasado reciente, escrito además con mano maestra por un europeo empapado de civilización y nostalgia por un mundo, el suyo, que se iba desintegrando a pasos agigantados. Escritor extraordinariamente popular y testigo de excepción de los cambios que convulsionaron la Europa del siglo XX entre las dos guerras mundiales, Zweig recuerda, desposeído y en tierra extraña en unas circunstancias personales de insospechado dramatismo, los momentos fundamentales de su vida, paralela en mucho a la desmembración de aquella Europa central que se quería más libre y segura, al abrigo de la locura y la tormenta. El resultado es un libro capital, uno de los mejores de Zweig y referencia inexcusable para entender los desvaríos de un siglo devastador.
¿Qué sucede cuando el vínculo más fundamental se convierte en una fuente de temor y alienación? En Carta al padre, Franz Kafka nos ofrece una ventana a su alma atormentada, revelando una relación tumultuosa con su padre que marcó profundamente su vida y su obra. A través de una carta nunca entregada, Kafka explora el abismo emocional que los separa, en un intento desesperado por encontrar paz y comprensión. Este conmovedor texto nos invita a reflexionar sobre las complejidades de las relaciones familiares y el impacto duradero que pueden tener en nuestra psique. La honestidad brutal y la introspección de Kafka nos ofrecen una visión única del conflicto interno que enfrentó, y que resuena con aquellos que han sentido el peso de expectativas incumplidas y el anhelo de reconciliación. Sumergirse en las páginas de la Carta al padre nos hace descubrir un testimonio desgarrador de la lucha por la identidad y la libertad emocional. Una obra esencial para entender no sólo a Kafka, sino también la naturaleza humana en su faceta más vulnerable.
Una joven encuentra accidentalmente un libro dejado fuera de lugar por un extraño: un lector intrigado, embelesado por la historia y su misterioso autor, como lo revelan las notas escritas al margen. Ella responde escribiendo más notas y vuelve a dejar el libro para que lo coja el chico. Así comienza un intercambio en el que los dos se adentrarán en lo desconocido. El libro: S. El barco de Teseo, la última novela de un prolífico pero enigmático autor llamado V. M. Straka, en el que un hombre sin pasado es secuestrado y llevado a un extraño barco con una tripulación siniestra, comenzando un viaje desconcertante y lleno de peligros.
Un diálogo ficticio ―o no― con la obra de Louise Bourgeois, para cuestionarnos de qué forma impacta la maternidad en el desarrollo de una obra creativa. ¿Cuándo surgen estos poemas? No en el momento en el que los leemos, no en el momento en el que se escriben, sino en el instante en el que la artista Louise Bourgeois concibe “Ode à Eugénie Grandet (Oda a Eugénie Grandet)”, que presentó en su última exposición. Surgen cuando Sara Herrera Peralta se cuestiona de qué forma ―un modo, una intensidad también― impacta la maternidad en el desarrollo de una obra creativa, en sus espacios simbólicos y físicos, incluso en la elección de los materiales. ¿Tela e hilo? ¿Verso y brevedad, con la urgencia del apunte? Desde esa “Oda”, desde las piezas bordadas que Bourgeois afrontó en la misma época, El piar de los pájaros y el goteo del agua que cae del techo recoge un diálogo ficticio ―o no― entre la artista y Sara Herrera Peralta. La invitación a profundizar en su obra escrita y bordada, menos conocida que sus esculturas y grandes instalaciones, y la invitación al cuestionamiento del ejercicio de la escritura poética, del gesto del bordado o de la traducción, frente al confinamiento del espacio doméstico, los conflictos y las amenazas sociales, el desplazamiento, la migración o la identidad: poemas con los que conversamos ―que preguntan, que escuchan, que responden― a través de la memoria íntima y colectiva, de la genealogía propia de la autora y de las imágenes del mundo que habitamos. En El piar de los pájaros y el goteo del agua que cae del techo caben poemas en verso y poemas en prosa, imágenes y prosas atravesadas por la lírica. Sara Herrera Peralta ha escrito un libro sobre las circunstancias desde las que se aborda la creación artística, con sus límites y con sus posibilidades, y sobre las dificultades con las que siempre se han encontrado las creadoras. La experiencia personal como experiencia colectiva y política: una obra de riesgo, libre y brillante.
¿ Cuál es el precio de la juventud eterna ? El joven Dorian Gray , cautivado por la visión hedonista de la vida de su mentor Lord Henry , para quien lo único que merece la pena es la belleza y la satisfacción de los sentidos .
Asistimos en esta novela al proceso de seducción de Cordelia, una joven pura e inocente, por parte de Juan, seductor experto en las artes del engaño y la manipulación. Nada más, y nada menos, es esta pequeña joya a caballo entre la novela y la filosofía, esencial para comprender el pensamiento de Kierkegaard. Al ahondar en la psicología del seductor, el filósofo danés desentraña el alma de lo que cuatro décadas más tarde Nietzsche llamaría «el último hombre», es decir, aquel ser despreciable que en la vida solo persigue ser feliz. En ’Diario de un seductor’, Kierkegaard nos muestra, a través de cartas, entradas de diario y reflexiones personales, la complejidad del deseo humano y la lucha interna entre el placer y la moralidad.
Nada hacía suponer a Mauro Larrea que la fortuna que levantó tras años de tesón y arrojo se le derrumbaría con un estrepitoso revés. Ahogado por las deudas y la incertidumbre, apuesta sus últimos recursos en una temeraria jugada que abre ante él la oportunidad de resurgir. Hasta que la perturbadora Soledad Montalvo, esposa de un marchante de vinos londinense, entra en su vida envuelta en claroscuros para arrastrarle a un porvenir que jamás sospechó. De la joven república mexicana a la espléndida Habana colonial; de las Antillas al Jerez de la segunda mitad del XIX, cuando el comercio de sus vinos con Inglaterra convirtió la ciudad andaluza en un enclave cosmopolita y legendario. Por todos estos escenarios transita La Templanza, una novela que habla de glorias y derrotas, de minas de plata, intrigas de familia, viñas, bodegas y ciudades soberbias cuyo esplendor se desvaneció en el tiempo. Una historia de coraje ante las adversidades y de un destino alterado para siempre por la fuerza de una pasión.
Una nueva entrega del fenómeno feel-good japonés que ha enamorado a más de 5.000.000 de lectores en todo el mundo. Una historia llena de esperanza y optimismo que nos enseña que siempre podemos reescribir nuestras vidas. En Japón se oculta un lugar legendario. Muchos van en su busca, pues creen que allí pueden encontrar las respuestas que necesitan. Tan solo hay que dejarse llevar por el intenso aroma del café, cruzar la puerta del local, sentarse y pedir una taza. Antes de que su bebida se enfríe, los clientes podrán revivir el pasado y revisitar aquel momento en el que tomaron una decisión que les atormenta, en el que callaron cuando querían decir la verdad, en el que se equivocaron. Entre ellos están el profesor Kadokura, que ha descuidado a su familia por el trabajo; Sunao y Mutsuo, afligidos por haber tenido que despedirse de su querido perro; Hikari, arrepentida por no haber aceptado la propuesta de matrimonio de su novio Yoji; y, por último, Michiko, que ha regresado al sitio donde vio a su padre por última vez. Si demuestran ser lo bastante valientes como para mirar al pasado, podrán verlo bajo una luz diferente y vivir el presente con serenidad. ¿Serán capaces de aprovechar la oportunidad?
Premio Nobel de Literatura en 2024, Han Kang se revela en Guardé el anochecer en el cajón como la gran poeta que alienta tras sus muy celebradas ficciones. El «anochecer», ese espacio ambiguo entre dos luces, se convierte en el escenario en el que una voz dolida e inteligente nos habla de la soledad, la enfermedad, el encuentro entre muertos y vivos, la fuerza frágil de la palabra, la necesidad del arte. Sin conocer en detalle la anécdota que genera el poema, el lector ingresa sin embargo en un ámbito de inmediata y poderosa intimidad que acaba haciéndole partícipe de una especial trascendencia cotidiana. Se trata de una poesía delicada, oscura, inquietante y tremendamente visceral, que poneel cuerpo y las emociones en su mismo centro. Como ha dicho la autora en The New Yorker, «el lenguaje es como una flecha que siempre falla el blanco por un margen estrecho y es también algo que transmite emociones y sensaciones que producen dolor».