Todos conocemos a alguien como Thomas. El vecino gruñón que se queja de tu comportamiento incívico en las reuniones de la comunidad de vecinos. El señor que te chista si tiene que esperar un minuto detrás de ti en la cola del supermercado. El compañero que manda un mail con copia a toda la empresa si por error acabas el último rollo de papel higiénico. Thomas está perfectamente satisfecho yendo siempre por su cuenta, alejándose de los demás y de sus problemas. Pero bajo esa fachada gruñona se esconden una historia y una tristeza que a todos nos resultan dolorosamente familiares. Y está a punto de encontrar una familia que cambiara su manera de ver las cosas. Un hombre que había dado el mundo por perdido. Una familia que le enseñará a vivir. El hombre que se fue a Marte porque quería estar solo es una historia irresistible y reconfortante sobre sobre amistades improbables y segundas oportunidades, perfecta para los lectores de La tentación de ser felices, El insólito peregrinaje de Harold Fry y Un hombre llamado Ove. Te hará reír, llorar y reconciliarte con todos los cascarrabias que han pasado por tu vida.
Misales (1993) contiene lo que contienen los misales: oraciones. 35 historias suspendidas entre la tierra y el cielo, entre lo real y lo imaginario, 35 episodios de deseo que rozan lo animado y lo inanimado, que confunden lo abyecto y lo sublime. La religiosidad del libro es desde luego herética, y todos sus evangelios y santos y milagros son los interdictos de siempre: pasión, sexo y perversión en una atmósfera de cuento de hadas, de teleteatro y pesadillas como en una pintura de El Bosco. (…) Marosa se ocupa de recrear un ámbito endogámico, terriblemente familiar, poblado de secretos y prejuicios, transgresiones y perversiones. Mercedes Estramil En el mundo de di Giorgio nada es imposible, la libertad impide juzgar cualquier situación que allí acontezca con el estigma de lo escandaloso. Cualquier mecanismo de censura racionalista se halla desactivado y sus breves argumentos se instalan o fugan hacia un territorio que anula todo juicio moral. Luis Bravo La literatura uruguaya, a diferencia de otras, está llena de escritoras mujeres. Entre ellas, Marosa hace las delicias de las rarezas. Cristina Peri Rossi
Historia de piratería en estado puro, la isla del tesoro es la aventura de Jim Hawkins, enviado casi por azar en busca de un legendario tesoro enterrado, empresa encabezada por un siniestro pirata con una pierna de madera conocido como John Silver el largo más famoso pirata de la historia de la literatura. Una vez allí las dos facciones formadas por los representantes gubernamentales y los piratas se harán fuertes cada uno en su fortaleza y pugnaran por ser los primeros en hacerse con el tesoro. En las peripecias del joven Jim del capitán Smollet, del pirata John Silver y el resto de los tripulantes de la hispaniola cristaliza la esencia de la novela de aventuras la que da forma literaria a la búsqueda mítica de un objeto preciado, un sueño que puede ser real y actúa como móvil para la huida hacia escenarios exóticos donde la libertad es posible. Es esta edición la gran obra de Stevenson se acompaña por la esplendidas ilustraciones en color del reconocidos artista.
Gustav von Aschenbach, un reconocido escritor alemán, decide visitar Venecia para pasar allí los meses de verano. Coincide en el hotel con una familia polaca y descubre el ideal de belleza en el joven hijo de la familia, Tadzio. Aschenbach observa cada vez más al chico y cae en una especie de enamoramiento que le sirve para reflexionar sobre temas como la verdad y la belleza. La devoción por Tadzio se da en el plano platónico, pues el temor al rechazo impide que el escritor se acerque físicamente. A medida que crece la fascinación por el joven, sobre Venecia se cierne una epidemia de cólera. Las autoridades mienten para no ahuyentar al turismo, pero cada vez más personas mueren. El escritor, que ha rechazado alejarse de Venecia y disfruta con la contemplación de Tadzio, cae enfermo y muere víctima de la peste.
En el escenario opresivo de un escarpado, oscuro y ventoso paisaje rural de la Inglaterra victoriana, entre las cumbres borrascosas que simbolizan el agitado mundo interior de los protagonistas, Emily Brontë situó la imposible relación entre el joven Heatcliff, de origen humilde, y la adinerada Catherine Earnshaw. Rechazado y humillado por su baja clase social, obligado a renunciar al paraíso, Heatcliff se rebelará contra su destino con el poder de un ángel caído que se rebela contra Dios, consagrando su fuerza y su energía salvaje, implacable, a destruir esos valores tradicionales y eternos que le han sido negados: «He vencido a mis antiguos enemigos y ahora puedo, si quiero, completar mi venganza en sus descendientes». Amor y odio en su máxima expresión, atracción fatal y deseo de venganza, pasiones románticas y caracteres arrebatados y escindidos en el eterno combate entre la realidad y el deseo, tal es la esencia de esta grandiosa novela, una de las obras cumbres de la narrativa universal y tal vez el ejemplo más aquilatado de la novela romántica.
La más famosa novela de Tom Sharpe, en la que el autor no deja títere con cabeza. El protagonista, Henry Wilt, encadenado a un empleo demencial como profesor en un politécnico, acaba de ver postergado su ascenso una vez más. Mientras, las cosas no marchan mejor en casa, donde su maciza esposa, Eva, se entrega a imprevisibles arrebatos de entusiasmo por la meditación trascendental, el yoga o la última novedad recién olfateada. Wilt, que se siente impotente con respecto a su empleo, no vacila en entregarse a fantasías cada vez más concretas y asesinas acerca de su mujer, con la colaboración de una espectacular muñeca hinchable. A partir de la inopinada desaparición de Eva, Wilt se convierte en el principal sospechoso de la presunta muerte de su esposa, y se pone en marcha una desopilante investigación policíaca...
Viktor Frankl fue víctima, como tantos otros, de la barbarie nazi, de un trato cruel y del intento de ser reducido a un número. Como muchos, resistió, y Terezín, Auschwitz, Türkheim, Kauferin y Dachau fueron las estaciones de un viaje intenso hacia sí mismo, hacia el descubrimiento de su propia resistencia espiritual. Frankl escribió esta obra de teatro poco tiempo después de haber dejado atrás su experiencia como prisionero en los campos de exterminio. Su título Birkenwald encierra un debate metafísico sobre el sentido del sufrimiento, que toma como punto de partida una escena en una barraca del campo de concentración Birkenwald, nombre de ficción resultado de la combinación de los nombres Buchenwald y Birkenau. En alemán, Birkenwald significa bosque de abedules, árboles cuya capacidad de generar vida en lo devastado les permite arraigarse y colonizar con nueva vida el terreno. La obra pone en escena, de modo creativo y original, diálogos humanos que manifiestan vivencias universales con las que no podemos dejar de sentirnos identificados.
Koba el Temible -un libro de memorias, una crónica, una meditación sobre Stalin y su legado– es una continuación de Experiencia, la aplaudida autobiografía de Martin Amis. Es básicamente un libro político sin dejar de ser personal. Se centra en un importante punto débil del pensamiento del siglo XX: la tolerancia de los intelectuales occidentales ante el comunismo. Entre el personal comienzo y el final personal, Amis nos ofrece el mejor «cursillo» que se ha escrito sobre Stalin: Koba el Temible,lósif el Terrible. El padre del autor, Kingsley Amis, aunque manifestó tendencias reaccionarias en la madurez, fue «un lacayo de la Komintern» (como él mismo acabaría diciendo) entre 1941 y 1956. Su segundo amigo más íntimo y luego su amigo más íntimo (después de la muerte del poeta Philip Larkin) era Robert Conquest, el destacado sovietólogo, cuyo libro El gran terror (1968) contribuyó más que ningún otro, con la única excepción de El archipiélago Gulag de Solzhenitsyn, a socavar los cimientos de la URSS. Este notable libro de memorias de Martin Amis analiza estas conexiones. Stalin dijo que la muerte era un hecho trágico, pero que la muerte de un millón era simple estadística. Koba el Temible gira alrededor de una muerte concreta y es una refutación del aforismo de Stalin.
A fines de los setenta, Bukowski, santo patrón de los escritores bebedores, autor de las novelas y relatos más implacables y certeros sobre el gran sueño americano devenido pesadilla, aún no era demasiado conocido en su país. Pero en Europa el gran Hank ya era un escritor de culto. Y en 1978, invitado por sus editores, emprende una gira que comenzará en París y transcurrirá entre ríos de alcohol, y amenizada por algunos escándalos. Bukowski, que viaja acompañado por Linda Lee, su joven novia, acude borracho al programa cultural totémico de la televisión francesa, Apostrophes, lo sientan junto al psiquiatra que trató -o maltrató- a Artaud y, tras tocarle las piernas a otra invitada y decir algunas de sus terribles boutades -o verdades-, acaba insultando al presentador, Pivot, que se niega a dejarlo hablar, y abandona el plató estrepitosamente indignado. Después, Niza, a visitar a familiares de Linda, que no quieren verlo tras el escándalo de París; Alemania y recitales de poesía donde descubre que conovca a muchos jóvenes que lo aman, y también emocionados encuentros con sus fieles amigos, el director de cine Barbet Schroeder y su traductor Carl Weissner. Largas noches de vino y charlas; el viaje a Andernach, su ciudad natal, donde su padre, un sargento de las fuerzas de ocupación americanas, conoció a su madre, y donde aún vive su tío Heinrich; Hamburgo, sus putas y su hipódromo, y muchas máss noches de vino y amigos... Éste es el diario de un viaje insólito, de todo lo que Shakespeare no hubiera hecho ni dicho, contado con la brutal sinceridad y desgarro de siempre, y acompañado por las espléndidas fotografías de Michael Montfort.
Porterhouse es un college de Cambridge que, si nunca se ha distinguido por su buen nivel académico, destaca, en cambio, por su excelente cocina y por sospechosa facilidad con la que «expenden» títulos universitarios. De hecho, su decadencia empezó cuando uno de sus administradores dilapidó los bienes de Porterhouse en Montecarlo, lo que obliga a que su subsistencia se base en donaciones con las que los padres de los alumnos logran que estos ingresen y se gradúen. Más he aquí que, en tan anticuada y sobornable institución, aparece un nuevo rector, un ex político bastante ñoño, pero con espíritu reformista, que decide darle aires nuevos a Porterhouse, sin saber que con su actitud puede dar al traste con los sucios manejos a los que el college estaba acostumbrado. El zafarrancho está servido. Tom Sharpe, con su maestría habitual, manejará los hilos de la trama de modo que se vaya preparando el desastre, ¡y qué desastre! El nuevo rector tendrá que enfrentarse a las fuerzas vivas de la oposición reaccionaria, representadas por un enemigo nada pequeño: el portero del college, un clásico personaje de Sharpe que, a la manera de Blott, luchará con todas sus fuerzas por impedir que las cosas cambien, por el «buen» nombre de la casa. «Uno de esos productos infrecuentes que siempre se reciben con alegría: un libro intelegentísimo y divertidísimo» (Sunday Times). «Un libro que garantiza las carcajadas» (Books and Bookmen). «El novelista más divertido de nuestros días», según el Times, galardonado en Francia con el Gran Premio del Humor Negro.
A media noche de un día de marzo de 1860 un terrible huracán se abate sobre la goleta Sloughi hasta hacerla naufragar. A bordo de la embarcación viaja un grupo de grupo de escolares del colegio Chairman de Auckland, Nueva Zelanda. Los quince niños supervivientes del naufragio arriban a una isla desierta del Pacífico, a cientos de millas de su país. La llamarán isla Chairman, en honor a su colegio, y del mismo modo empezarán a poner nombre a todo su entorno. Como nuevos robinsones, durante dos años se verán obligados a reconstruir su mundo y luchar por sobrevivir en un paraje inhóspito y salvaje. A los peligros de la naturaleza se sumará la llegada de otros náufragos a la isla, una cuadrilla de asesinos que arriban en una chalupa después de haber masacrado a la tripulación del barco Severn en el que navegaban..
Con sus relatos, reunidos en este volumen, escritos en total libertad para la revista underground Open City, Charles Bukowski se convirtió de inmediato en una celebridad «una leyenda viviente» (New York Review of Books), cuya fama fue aumentando vertiginosamente con la publicación de sus otros libros de relatos y poemas: «el sucesor de Miller y Burroughs», comentó Le Nouvel Observateur. Con su brutalidad, su salvaje y tierno sentido del humor, su tremenda sinceridad, Bukowski borracho, enloquecido, atrapado en una sociedad cuyos presuntos valores le asquean consigue, con su estilo descarnado y escueto, conectar inmediatamente con el lector.
En esta colección de historias entrelazadas, el narrador anónimo conoce a El Hombre Ilustrado, un curioso personaje con el cuerpo completamente cubierto de tatuajes. Sin embargo, lo más remarcable e inquietante es que las ilustraciones están mágicamente vivas y cada una de ellas empieza a desarrollar su propia historia, como en La pradera donde unos niños llegan un juego de realidad virtual más allá de sus límites. O en «Calidoscopio», el sobrecogedor relato de un astronauta que se dispone a reentrar en la atmósfera terrestre sin la protección de una nave espacial. O en La hora cero, en el que los invasores extraterrestres han encontrado unos aliados lógicos y sorprendentes: los niños humanos.
Manuel Roca y sus dos hijos viven en una vieja granja aislada. Un día, un Mercedes viejo con cuatro hombres sube por el camino que lleva a la casa. Como si desde siempre hubiera esperado ese momento, Manuel Roca llama a sus hijos. Algo tan terrible como indescriptible está a punto de suceder, algo que cambiará la vida de todos ellos de manera irremediable. Una historia vibrante que hurga en las profundidades del alma humana. Una historia de masacre y venganza, en dos tiempos; en el primero ha hecho evocar los nombres de Sergio Leone y A sangre fría de Capote, mientras que en el segundo, cincuenta años después, asistimos a un encuentro tan dramático como sorprendente.
Dominic Molise tiene 17 años, es feo, bajo y desgarbado, su familia está en la ruina y él aspira a ser un gran lanzador de béisbol. Los acontecimientos de su vida predicen su glorioso porvenir: se le aparece la Virgen María, su brazo privilegiado le habla; y cuando el padre quiere hacerle comprender la realidad de la vida, Dominic le roba una hormigonera oxidada para costearse el viaje a la celebridad. Un año pésimo es un diálogo inconcluso con el padre, trata de la decadencia de la familia y del redescubrimiento de los sentimientos familiares. Y como factor determinante, la voz cínica, delirante y cruelmente autoparódica de un protagonista-narrador irritado con el mundo y consigo mismo. La novela de Fante que concentra en estado más puro los recursos y características de su narrativa.
Hay secretos de familia que merecen ser contados. Esta es la historia de uno de ellos. Una noche de febrero de 1900, recién estrenado el siglo XX, en el pazo de Espíritu Santo llegan al mundo dos niñas, Clara y Catalina, cuyos destinos ya estaban escritos. Sin embargo, una venganza inesperada sacudirá para siempre sus vidas y las de todos los Valdés. Doña Inés, matriarca de la saga y fiel esposa de don Gustavo, deberá sobrevivir al desamor, al dolor del abandono y a las luchas de poder hasta convertir a su verdadera hija en heredera de todo un imperio, en una época en la que a las mujeres no se les permitía ser dueñas de sus vidas.
Con El sabotaje amoroso, Amélie Nothomb, volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los más sugestivos fenómenos de las últimas décadas: es una escritora jovencísima de una enorme madurez que conecta con las inquietudes de su tiempo y las plasma en ficciones contundentes. El sabotaje amoroso recoge las conmovedoras vivencias de su infancia en China. En el gueto de los diplomáticos del barrio de San Li Tun, en Pekín, la narradora, que entonces tenía siete años, se enamora de una bellísima niña italiana, Elena. Ella le enseñará, con la cruel ingenuidad de la infancia, todos los padecimientos del amor. Nothomb es magistral tejiendo los géneros –el lirismo, el exotismo veraz, la voz profunda y tierna a la vez de quien aprende precozmente los laberintos de la pasión y se ve obligada a reflexionar sobre ellos–, y eso hace de esta novela una aventura irresistible en la senda de Lolita y de Ada o el ardor.
Con esta novela, una de las cumbres de la literatura de esta década, Antonio Tabucchi logró la unanimidad de la crítica, los más prestigiosos galardones y la respuesta masiva de los lectores. Lisboa, 1938. La opresiva dictadura de Salazar, el furor de la guerra civil española llamando a la puerta, al fondo el fascismo italiano. En esta Europa recorrida por el virulento fantasma de los totalitarismos, Pereira, un periodista dedicado durante toda su vida a la sección de sucesos, recibe el encargo de dirigir la página cultural de un mediocre periódico, el Lisboa. Pereira tiene un sentido un tanto fúnebre de la cultura: prefiere la literatura del pasado, dedicarse a la elegía de los escritores desaparecidos, preparar necrológicas anticipadas. Necesitado de un colaborador, contacta con un joven, Monteiro Rossi, quien a pesar de haber escrito su tesis acerca de la muerte está inequívocamente comprometido con la vida. Y la intensa relación que se establece entre el viejo periodista, Monteiro y su novia Marta, cristalizará en una crisis personal, una maduración interior y una dolorosa toma de conciencia que transformará profundamente la vida de Pereira. En esta novela, Tabucchi ha conseguido crear un inolvidable personaje que sin duda dejará una profunda huella en el lector, Pereira. Y con la historia de este periodista, Tabucchi nos ofrece también una espléndida historia sobre las razones de nuestro pasado que pueden ser perfectamente las razones de nuestro incierto presente.
Al leer la obra de Carolina Bello se me vienen a la mente muchos nombres propios; entre los que saltan a la luz de su escritura: Juan Carlos Onetti, Juan Rulfo, Virginia Woolf o Scott Fitzgerald. Leí todos estos cuentos con la esencia de mi alma metida en las palabras escritas, mientras volaba por el aire del libro, por los sucesos que a mí mismo me han pasado, en mi casa, con los míos, con las enfermedades y los perros, con el susto y con el dolor que se junta con el silencio para apagarlo todo. Esta de Los niños se ahogan en silencio es una lectura que ordena el espíritu, como un aire de madrugada cuando ya no hay insomnio sino sueño. En esta sorpresa callada del dolor que transmite Carolina Bello con su hermoso modo de contar el amor deshilachado y la vida asustada de las personas hay una visita a la soledad, a una vida que en algún momento sentimos que podría ser también múltiple y multitudinaria, cuando en realidad nos está esperando con la palabra fin para convocarnos a la tristeza manca que se fabrica dentro de un silencio de bóveda.