La serie de Maple Hills continúa después de Romper el hielo con dos monitores de campamento que se reencuentran tras un intenso lío de una noche. Russ Callaghan y Aurora Roberts coinciden en una fiesta de fin de curso y, después de dejarse llevar por un juego, acaban enrollándose. Sin embargo, Aurora se escabulle antes de que él tenga la oportunidad de preguntarle su nombre completo. Sin saberlo, ambos van a trabajar en el mismo campamento de verano: Russ espera poner suficiente distancia con su padre, mientras que Aurora solo desea volver al último lugar donde se sintió como en casa. Russ sabe perfectamente que tiene prohibido «fraternizar» con Aurora si no quiere que lo echen. Desgraciadamente para él, a ella nunca le han importado mucho las reglas...
La rom-com perfecta para las lectoras de romance, con todos sus tropos literarios favoritos Se ha leído todas las novelas románticas, menos la suya. A Irene Park le encantan las novelas románticas; le gustan tanto que se ha labrado una carrera como reseñadora de libros en internet y tiene muchísimos seguidores. Pero ¿y su vida amorosa? Nada. Cero. Es inexistente. Así que, cuando entra en la universidad, se propone encontrar el amor verdadero valiéndose de lo único que conoce de verdad: los tropos de las novelas románticas. Ojalá fuera tan fácil, claro. Aquí entra en escena Aiden Jeon, el rival de Irene en el mundo de las reseñas literarias y su mayor enemigo. Cuando Aiden la reta a ver quién encuentra primero el amor siguiendo los tropos de los libros, este se convierte en la única persona que se interpone en su camino para conseguir todo lo que quiere, tanto en lo profesional como en lo personal. Sin embargo, cuando la competición da un giro inesperado y los obliga a formar pareja en el típico cliché del fake dating, Irene no está preparada para que todo lo que creía sobre el amor -y sobre Aiden- termine patas arriba. Mientras Irene se enfrenta a la vida universitaria, se esfuerza por descubrir lo que quiere para sí y, al mismo tiempo, intenta vencer en la carrera por el amor, dándose cuenta de que las respuestas quizá no se encuentren en una novela romántica. Los finales felices parecen facilísimos entre las páginas, pero para encontrar el suyo, tendrá que salir de los libros y ser la protagonista de su propia historia.
Cuidado con lo que deseas… Grayson Masters está concentrado en sus estudios, y lo que menos falta le hace es que lo distraiga su nueva y atractiva compañera de piso. Y, aunque la lengua afilada de Sam es irresistiblemente irritante, es innegable que la química entre ambos está por las nubes. Samantha Fitzgerald oculta secretos, así que no tendría por qué hurgar entre los de Grayson, pero no por eso va a dejar de intentar derribar los muros tras los que este se esconde. Y no está preparada para la verdad: otra mujer se hizo con el corazón de Grayson hace ya mucho tiempo. Ninguno de los dos se puede permitir el lujo de enamorarse; ya que cuando cruzan esa línea, descubren que a veces los deseos cumplidos son lo que te lleva al infierno...
El capitán de los New York Admirals, Scott Hunter, se toma muy en serio sus rituales previos al partido. Cuando un batido en particular precede al fin de la mala racha de Scott sobre el hielo, está desesperado por recrear la magia... y por conocer al chico sexy y divertido que está detrás del mostrador. Kip Grady sabía que las frecuentes visitas de Scott iban más allá de los batidos de frutas, pero nunca se atrevió a imaginar que lo invitaría a su ático. O que lo besaría apasionadamente... y más. Lo que ocurre entre ellos es ardiente, increíble y frecuente... pero solo según las condiciones de Scott y siempre a puerta cerrada en su apartamento. Scott necesita a Kip en su vida, pero con la temporada de playoffs acercándose, los focos que le iluminan son más brillantes que nunca. No puede permitirse hacer nada que pueda descarrilar su carrera o la imagen pública de lo que debe ser un capitán de hockey. Kip está listo para ir a por todas con Scott, pero ¿cuánto tiempo más tendrá que permanecer en secreto?
Hay muchas cosas que Nash odia de sí mismo. La primera es su timidez. La segunda que, debido a su altura, le cuesta especialmente pasar desapercibido. Si fuera invisible, su vida en el instituto no le parecería un infierno. Todo cambia cuando conoce a Eleonor, presidenta de Un Amigo Gratis, la asociación a la que acuden todos los alumnos que, como él, sienten que no encajan. Eleonor sonríe todo el rato y se ha propuesto enseñar a Nash a disfrutar de la vida. Él tiene un corazón herido que ya no confía en nadie. Y ella es de esas personas que se te meten dentro y te hacen sentir que brillas.
Violet Sorrengail creía que a sus veinte años se uniría al Cuadrante de Escribas para llevar una vida tranquila, estudiando sus amados libros y las historias antiguas que tanto le fascinan. Sin embargo, por órdenes de su madre, la temida comandante general, debe unirse a los miles de candidatos que, en el Colegio de Guerra Basgiath, luchan por formar parte de la élite de Navarre: los jinetes de dragón. Cuando eres más pequeña y frágil que los demás tu vida corre peligro, porque los dragones no se vinculan con humanos débiles; de hecho, los incineran. A esto se le suma que, con más jinetes que dragones disponibles, buena parte de los candidatos mataría a Violet con tal de mejorar sus probabilidades de éxito; y hay otros, como el despiadado Xaden Riorson, el líder de ala más poderoso del Cuadrante de Jinetes, que la asesinarían simplemente por ser la hija de la comandante general. Para sobrevivir, necesitará aprovechar al máximo todo su ingenio. Día tras día, la guerra que se libra en el exterior del Colegio se torna más letal, las defensas del reino se debilitan y los muertos aumentan. Por si fuera poco, Violet sospecha que los líderes de Navarre esconden un terrible secreto. Amistad, rivalidad y pasión... En el Colegio de Guerra Basgiath todos tienen un plan oculto y saben que, una vez dentro, solo hay dos posibilidades: graduarse o morir.