Novela publicada en 1897. Contituye uno de los libros sobre vampiros más célebres y conocidos. Mito, leyenda, miedo, erotismo, tabúes y transgresiones, se mezclan en esta apasionante novela.
Danny tenía cinco años, y a esa edad poco niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM... MURDER, asesinato. Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio. su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos. ¿Solos?... Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y, aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror.
¿Y si la humanidad fuese una mota insignificante en la vastedad de un cosmos mecánico y materialista, totalmente indiferente hacia ella, y poblado de deidades monstruosas? ¿Y si la capacidad del ser humano para saber si existe un sentido o propósito en la acción de los seres cósmicos fuese equivalente a la de una ameba para entender los motivos del comportamiento humano? ¿Y si todos estuviésemos ya condenados por un destino tan caprichoso como el que condena a un prodigioso hormiguero a desaparecer bajo la suela de un zapato en un parque? Inquietudes como éstas son las que dieron lugar a los turbadores relatos con los que H. P. Lovecraft renovó el género del terror. Ya no estamos ante un universo de horrores etéreos, sino ante un terror palpable que se materializa en criaturas monstruosas y entes alienígenas, seres primigenios provenientes de las estrellas o de oscuros rincones de la Tierra, y que acechan nuestro mundo desde antes incluso del inicio de los tiempos.
Milo Buriel, un acomplejado adolescente de dieciséis años, se muda junto a su madre al tranquilo pueblo de Cabo Frío, ubicado en las costas del sur de Uruguay. Allí, sufre de la vida del recién llegado: solo, sin amigos, y víctima frecuente del bullying en la escuela. Sin embargo, su vida cambia cuando un día se encuentra con una mansión abandonada en medio del bosque. La visión de aquella enorme y magnifica mole -la mansión Drayton- lo obsesiona a tal punto que sueña todas las noches con ella. Convence al único amigo que a conseguido hacer, el extrovertido David Ackerman, a visitarla durante una tarde. Los chicos entran a la vieja y mohosa casa, y a partir de este hecho, sus existencias se verán alteradas de una forma inimaginable. Las más aterradoras leyendas cobrarán vida; los chicos han abierto un portal prohibido mediante un poderoso y arcano amuleto, El Símbolo de la Muerte, y deberán arriesgar sus vidas para detenerlo.
Roland y su ka-tet han conseguido escapar de la ciudad de Lud a bordo de Blaine, el tren enloquecido. Vencen a este último en un concurso de adivinanzas y siguen su camino hacia la Torre Oscura. Roland ahora cuenta su historia, una historia trágica de traiciones y de destierro, sin hogar, entregado a una búsqueda quizá imposible. Pero lo que fundamentalmente narra Roland es la historia de su primer amor, Susan Delgado, y probablemente el único verdadero de su vida, y de las maniobras para separarlos. Y es que Roland era demasiado joven para defenderse de las fuerzas naturales y sobrenaturales que conspiraban contra él... Este volumen incluye una nueva introducción del autor y todas las ilustraciones que Dave McKean creó para la edición original limitada publicada por Donald M. Grant en 1997.