La Guerra Grande fue el evento bélico más importante y extendido en nuestras tierras, 12 años. No solo fue un conflicto entre «compatriotas», sino que involucró a las grandes potencias de la época. Este episodio es el escenario para pintar un país, una región y personalidades que actuaron en este conflicto. En estas páginas el lector se encontrará con historias dramáticas y figuras como el disciplinado Manuel Oribe, un envejecido Juan Antonio Lavalleja, el astuto y pragmático don Frutos Rivera e incluso, desde una gran distancia e impartiendo órdenes, el prócer oriental. También con un personaje que fue clave: Giuseppe Garibaldi.Conocido como el Héroe de los Dos Mundos, su destreza militar se extendió a América, donde desempeñó un papel importante en la lucha de Brasil por la independencia, de Uruguay en la Guerra Grande y luego definitivamente en la unificación italiana. Con un profundo trabajo histórico y un ritmo de novela, en Un episodio de la Guerra Grande Fernando Klein nos presenta un misterio que sobrevoló la historia: el tesoro Garibaldi.
Hace más de sesenta años, en la mesa de un bar que ya no existe, se daban cita para debatir algunas personalidades de la cultura y la política montevideana, en medio de una sociedad amenazada por el miedo. A partir del espacio simbólico de esta mesa de boliche, y con la máquina de escribir Olivetti comandando las acciones, el Ruso Rosencof conjura recuerdos y personajes clave de nuestra historia reciente. La memoria guía el recorrido, y por sus páginas aparecen la dictadura que se avecina, los movimientos revolucionarios que buscan cambiar la historia, los políticos de la época, las crónicas del cautiverio, junto a la ternura de un padre que quiere contarle una historia a su hija y así conjurar el horror. Y, sobre todo, campea la libertad, que encuentra cualquier hendija para salir a la luz. «Quiero fijar, en el pliego, instantes de mi vida. De mi vida quedan esos vientitos que la conforman. Sobre esas ráfagas puedo hablar, contar, escribir. Porque hay una masa infinita de tiempos que quedaron por ahí. Días, tiempos que hicieron posible que los que me construyeron permanezcan nítidos; todos tal cual fueron y conformaron, más allá de anaqueles de recuerdos, sentimientos, conductas, amores, dolores. Y como si fueran parte del mismo film, entre esos remolinos de memorias aparezco jugando con una pelota de trapo en la vereda, y atajando el Fito. Y sin cortes comerciales estoy en una reunión clandestina, remangando una camisa blanca sin dejar de hablar, y por ahí aparezco abrazando a una piba, la Margarita, rumbo al parque».
«Podemos ganar, podemos perder, pero lo que no podemos hacer es abandonar la lucha. Yo la voy a dar hasta mi último suspiro y espero que quienes me acompañan en Cabildo tengan la misma disposición para darla, incluso a costa de nuestras propias vidas personales». -Guido Manini Ríos, mayo 2024. La figura de Guido Manini Ríos emergió en la arena política como la de un “outsider”, y bajo un manto de polémicas e incertidumbres fue ganando terreno en el período electoral que llevó a Luis Lacalle Pou a la presidencia. Finalmente, el aporte de Cabildo Abierto en las elecciones pasadas representó un sorpresivo 11 % de los votos, clave para que la coalición republicana lograra la mayoría en el Parlamento. Pero las «mieles» entre el partido del general devenido en político y los otros sectores partidarios no han sido el rasgo más característico de esa convivencia. De todo esto y mucho más habla esta profusa investigación del periodista Esteban Leonís. Además, realiza una minuciosa reconstrucción de los Manini Ríos como una de las familias fundadoras del Uruguay. También, de los vaivenes personales, militares y políticos que han acompañado a Guido Manini Ríos hasta el hoy, en plena campaña hacia su segunda elección. Un hombre defensor de sus principios y negociador firme con socios y adversarios, que busca mantener un lugar en el juego político contemporáneo.
Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941), Premio Cervantes 2021, se ha convertido en una poeta imprescindible para cualquier lector de poesía. Tras haber reunido en 2021 su obra poética en un volumen que parecía ya definitivo, la autora sorprende ahora con La ronda de la vida, un libro que confirma que su poesía está más viva que nunca. Si en Inmovilidad de los barcos (1997) Peri Rossi había escrito: «Líbranos, Señor, / de encontrarnos, / años después, / con nuestros grandes amores», en este libro la vida se revela como un juego de azar que desoye sus oraciones y vuelve posibles los reencuentros con el pasado; «Me hubiera quedado con el dulce y doloroso recuerdo», escribe ahora la poeta, con la gracia que la caracteriza. Pero Cristina Peri Rossi es, ante todo, una romántica —como ella misma se define— y por eso, frente al dolor, la vejez, la soledad, y la melancolía que se conjuga como un verbo, frente a las injusticias del mundo y las leyes irrefutables de la vida, ella reivindica el amor —como fusión de cuerpos y también como recuerdo y como fantasía— y el sentido del humor. Y mantiene, siempre fiel a sí misma y a su estilo, su ironía dulce y compasiva, su mirada aguda de niña todavía capaz de encontrar belleza en una orquídea o en los ojos de un perro, y su firme devoción por la palabra y por una lengua a la que se siente pegada «como el feto a la madre».
Solitario de amor, es el relato de una pasión amorosa y erótica, narrada desde la soledad que crea la imposibilidad de fusión-posesión con el cuerpo amado. El centro de esa pasión absoluta es Aída, el eje de toda la obra, no sólo su persona, sino especialmente su cuerpo, sus gestos, sus olores, sus secreciones, sus vísceras, sus palabras. Cada capítulo es una instantánea de Aída, la poetización de la intensidad emocional padecida por el narrador casi anónimo ("me siento un hombre sin pasado, sin rencores, sin heridas viejas: he nacido de Aída, soy el hijo virgen") desde el desamparo y la adoración sin límites. El amante ha contraído una adicción: el cuerpo de Aída, y necesita dosis cada vez mayores para sobrevivir. Por eso llega a decir:"El amor es una droga dura". El mundo exterior es hostil al amor: ha sido creado por el desamor. El estilo sutil, cargado de sensualidad de la autora, dibuja lenta y amorosamente el cosmos y el paraíso del amor, y el desierto y la soledad de su falta.
El cantar popular -de hondas raíces peninsulares- trasciende y se renueva en el Río de la Plata. Desde el albor independentista -cielos y coplas de Hidalgo- pasando por la copla hernandiana y sus caminos hasta un tiempo más cercano con Yupanqui y Meloni (con quien Gerardo Molina compartió el libro "De Coplas Somos"), sigue fluyendo -más allá de los ismos de moda- desde aquel ancestral legado hispánico. Así, nuestro autor amplía y enriquece sus variantes formales y crea la "copla gerardiana" que han cultivado, también otros autores hispanoamericanos.
En esta versión definitiva -considerablemente ampliada con respecto a su primera edición-, ¡Bernabé, Bernabé! de Tomás de Mattos nos introduce en los años 1831-1832 de nuestra historia nacional de la mano de la narradora Josefina Péguy O'Dojherty, quien relata los hechos desde su singular mirada, inquieta y poco convencional. Josefina nos revela datos incuestionables desde el punto de vista histórico que habilitan nuevas valoraciones sobre acontecimientos y personas poco conocidos o silenciados por la historia oficial, y el sentir y pensar de una sociedad -el desprecio por las minorías-, las limitaciones y desbordes del poder, la justificación "racional" de las mayores atrocidades. El sutil y complejo entramado de historia y ficción, las referencias bíblicas y clásicas, el dilema ético, configuran una novela apasionante que incita al lector a replantearse su historia personal y colectiva.
«Un desaparecido por fin hallado es justo eso: un desafío. Es la restitución de un cierto orden, de una secuencia que borre el caos de la desaparición.» ¿Qué pasa cuando se descubre una sepultura clandestina en un cuartel? ¿Quiénes se ocupan de desenterrar el esqueleto? ¿Qué sienten ellos cuando hablan con los muertos? Después de investigar durante casi una década, en agosto de 2019 un puñado de antropólogos forenses logró encontrar otra aguja en el inmenso pajar del Ejército: los restos del dirigente comunista Eduardo Bleier, desaparecido cuarenta y cuatro años antes. Tierra mínima reflexiona sobre los puentes que unen este presente con aquel pasado de oscuridad y resistencia. El autor interpela los hechos, duda de los testigos, analiza las búsquedas y los ocultamientos, revisa cada error y habla con los protagonistas. En sus páginas están la jueza y el fiscal, el coronel a cargo, unos maquinistas, el pequeño universo en la noche del monte. Y los antropólogos con su trabajo, sus pesadillas y sueños.
Mauricio Bergstein teje un relato apasionante que recorre el ascenso y la caída del emblemático jugador de la generación del 23, que llevó a Uruguay a la cima de un deporte que se estaba transformando en la mayor atracción del siglo XX. Una vida cruzada por la suerte y la desgracia. En Cincuenta días de gloria se reconstruye el comienzo del fútbol profesional en Suramérica, los Años Locos de las vanguardias parisinas y el cortejo erótico del tango; siempre con el repique del tambor africano como música de fondo.
La historia sigue las peripecias de Ana, una joven con aspiraciones políticas que se ve inmersa en un mundo lleno de intrigas, ambiciones y corrupción en el ámbito político de Uruguay. A través de un tono satírico y humorístico, la novela ofrece una mirada irónica y crítica sobre la realidad política del país, explorando temas como la manipulación mediática, la corrupción y la lucha por el poder. La trama se desarrolla en un contexto contemporáneo, lo que le otorga relevancia y actualidad a la narrativa.
Al momento de su publicación en 1977 Borges sostiene que este es su libro más íntimo. Los veinticinco poemas y seis textos en prosa que reúne lo confirman. En casi todos ellos, unas veces de modo explícito, otras de forma evocada, puede leerse algo del orden de lo personal declinado en sus temas más caros. La eternidad, los espejos, los tigres, el amor, el tiempo, los cuchilleros, lo que es frente a lo que pudo haber sido, la mitología, los clásicos, la noche: "Nunca sabremos quién forjó la palabra / para el intervalo de sombra / que divide los dos crepúsculos; / nunca sabremos en qué siglo fue cifra / del espacio de estrellas". Borges afirma aquí que nunca salió de la biblioteca de su padre, el hecho capital de su vida; así, la abundancia de referencias librescas en este volumen es otra forma de indicar lo íntimo.
Siempre se entra a la vida del sentido in medias res, en medio de una trama ya empezada, y nos toca emprender el trabajo sostenido de comprender cuál es esa historia que será la nuestra, una vez que manejemos con soltura el fluir constante de signos que se confunde con nuestra existencia. En un mundo mediático de creciente aceleración, saturado de ruido, vértigo y confusión, los textos que dan forma a este trabajo de Fernando Andacht abren un paréntesis propicio para la reflexión crítica que llevará a sus lectores a un auténtico viaje del pensamiento. Al bucear en materiales de la más diversa índole —desde celebrados largometrajes a efímeras series contemporáneas, pasando por reality shows, poderosas instalaciones artísticas y discursos de figuras políticas de inmensa popularidad— el autor enfoca su mirada en aspectos que muy probablemente hayamos pasado por alto la primera vez que los observamos. De este modo, detalles aparentemente mínimos adquieren una dimensión nueva y aparecen ante nosotros con una inusual y reveladora potencia. En Signos del imaginario cotidiano, mediante la praxis de su penetrante capacidad de interpretación, Andacht nos invita a dejar de ser pasivos e inadvertidos consumidores de sentidos prefabricados para convertirnos en libres creadores de nuestro propio destino al acceder a una comprensión más profunda y verdadera de los signos que nos rodean y que dan forma a la sociedad en la que vivimos.
Yanisa la mulita es creadora de música. Pero un día ocurre algo que perturba la tranquilidad del pueblo y la de Yanisa: el vecino que vive al lado de su casa comienza a hacer ruidos molestos en el jardín. Y él no comprende que esto es un problema. Y ahora, ¿Cómo podrá concentrarse?
Zoilo, el zorrillo, no salía mucho de su casa salvo cuando llegaba la primavera; para él era la estación del amor. Pero esta vez, algo pasaba. No lograba llamarla atención de ninguna zorrilla. ¡Y qué sorpresa se lleva cuando los bichos le cuentan que todavía es invierno!
Quedan muy pocos firules en el planeta. Dos viven en el pueblo, son Firulí y Firulá, y están planificando aumentar la familia. Pero un día se siente el ladrido de un perro que se acerca y eso significa que ellos están en peligro. Los bichos dan la voz de alarma. Deberán usar su inventiva y su inteligencia para protegerlos.
El verano es la época en que el arroyo y la playa son invadidos por los humanos. Suena la alarma para que todos estén preparados. Los humanos ya empezaron a hacer lo que siempre hacen. Los pobladores tendrán que prepararse para lo que va a ocurrir, y para eso necesitarán de la ayuda de Ferdinando, el recolector.
Un día en el que hace mucho calor, Peripecio decide darse un baño para refrescarse. Pero vaya sorpresa que se llevó, abrió la canilla y de ella no salió nada. Y no había agua en su casa, ni en ninguna casa del pueblo. Peripecio tendrá que averiguar qué está ocurriendo y buscar una solución.
Idea Vilariño reconoció en la traducción «una extraña tarea, hermosa y endiablada» a la que entregó décadas de vida y su sabiduría de poeta. Tradujo del inglés y del francés: novelas, ensayos, teatro, versos. La traducción acompañó la creación de su poesía y fue parte de su biografía intelectual, una vía al conocimiento y un medio de vida. Ha sido considerada «la mejor traductora de Shakespeare al español». Ella se figuró «su esclava». Desde la perspectiva de los estudios de traducción, este libro redescubre el caudal y el sentido de aquella tarea secreta. Fija la cronología y establece la bibliografía de sus traducciones. Encuentra traducciones inéditas y detecta las extraviadas. Traza su biografía de traductora en el contexto de la generación del 45, de las reglas del mercado editorial, de la escena teatral y la censura. Reúne análisis en profundidad hechos de sus traducciones de Raymond Queneau, J. S. Alexis, T. S. Eliot y Oscar Wilde. Estudia la génesis de sus traducciones de Shakespeare en los manuscritos y versiones que guardan las carpetas de la Colección Vilariño en el Archivo Literario de la Biblioteca Nacional. La poesía de Idea en otras lenguas —alemán, italiano, portugués, sueco, guaraní, esloveno, inglés— es también estudiada y expuesta a través del testimonio y el razonar de quienes la tradujeron.
Eduardo Perotti relata el camino transitado como pediatra de INAU junto a los niños, niñas y adolescentes que extinguieron su inocencia en el río de la violencia y el abandono familiar. Nos narra con espíritu catalizador historias conmovedoras que, aunque todos conozcamos, quizás preferimos olvidar. Busca los motivos por los cuales tantos jóvenes se encadenan al dolor, al abuso y al consumo. Es imposible erradicar la pobreza, la drogadicción y la delincuencia sin políticas de inclusión social familiar y de universalización educativa, sostiene. En su prólogo, el Dr. Roberto Canessa apunta: «En estas páginas hay mucho para meditar, mucho para pensar y, evidentemente, nos va a revolver el alma, porque vamos a llegar a rincones de nuestro interior que no conocemos. Creo que es un buen ejercicio. No pretendo que dejes las lágrimas que este libro te provoque, pero sí que busques alguna acción para ayudar en esta terrible problemática que nos aqueja». El autor advierte que al sistema político parece importarle poco que nada crezca a la sombra de las rejas y que los jóvenes privados de libertad no tengan la resiliencia necesaria para superar la exclusión social. Por estas páginas desfilan las voces de cuatro expresidentes de Uruguay que jugaron un rol fundamental en diferentes momentos históricos. Estas crónicas nos conducen por un camino de esperanza y solidaridad en que no sobran las palabras que acolchonen el sufrimiento de los jóvenes despojados de sus sueños. Pintan la realidad con todos los colores posibles, aun aquellos más oscuros, con la esperanza de que el lector no sea el mismo cuando llegue a la página final.
¿Por qué "La palabra del sordo"? Porque ellos son, en el acierto o en el error, los que deben hablar sobre su educación. Quiénes más que ellos, saben lo que es la vida del silencio. Quiénes mejor que ellos, saben las dificultades de los aprendizajes. Quienes mejor, saben la importancia de no poder hacerse entender.