Los Ayakashi son unos monstruos malignos que habitan Japón, pero existen unos poderosos ninjas exorcistas que dedican su vida a combatirlos. Matsuri es uno de ellos, aunque su máximo objetivo es proteger a su querida amiga de la infancia Suzu, que atrae a los Ayakashi desde que es una niña y tiene la habilidad de contactarse con ellos. Su vida dará un vuelco el día que tiene que enfrentarse al gato Ayakashi Shirogane, un ser poderoso que se resiste a ser capturado y que cuando se ve acorralado usa una técnica inesperada: ¡Cambia a Matsuri de sexo! Matsuri seguirá teniendo como su principal misión proteger a Suzu, pero ahora también tendrá que pensar cómo volver a ser un chico, mientras se enfrenta a las dificultades de su nueva vida femenina.
Hodaka Morishima se muda/escapa a Tokyo, podrido de su vida en una de las más remotas islas del archipiélago japonés. Mientras va rebotando de un lugar a otro por falta de experiencia para conseguir trabajo, la pega con dos cosas: un editor de notas paranormales se apiada de él y le da una changa; y conoce a Hina Amano, una de las llamadas “chicas del sol”, que tiene la increíble habilidad de manipular el clima para cortar con la incesante lluvia y hacer salir el sol. Claro que este poder no es gratis, y las consecuencias de su uso prolongado no se demoran en aparecer…
Shota Takeuchi (Take) es un chico que perdió parte de su vida escolar por problemas de salud. Una chica cercana a su familia, Haruko Umezawa (Umeko), lo cuidó durante mucho tiempo. Ella simplemente ve su relación como una amistad que apareció por circunstancias de la vida, no como algo que ella eligió. Tiempo más tarde, Shota ya recuperado es una persona huraña y con dificultades para relacionarse con los demás, debido a sus años de reclusión. Pero eso no echa para atrás a Yohei Matsuki (Macchan), un chico muy agradable que se acerca a él y gana confianza. Ambos chicos pasan cada vez más tiempo juntos y Haruko se da cuenta de que Shota siente algo por Yohei.
Kazuya Kinoshita es un veinteañero universitario que está muy feliz con su novia, ¡a la que incluso llegó a besar! (¡Kyaaa, hentaiiii!) Pero cuando ella lo deja de golpe, le pega el bajón y encuentra su único consuelo en una app que te permite alquilar una novia. Y así llega a su vida Chizuru Mizuhara, una morocha increíblemente linda, tanto que parece demasiado buena para ser real. Aunque las sospechas de que “acá debe haber trampa en algo” llevan al muchacho a no querer seguir con el jueguito, la abuela termina internada justo a tiempo para salvar la trama. Así es como Kazuya acaba yendo a ver a la abuela con Chizuru y ella queda tan encantada con la preciosa novia de su nieto que él no va a tener otra que continuar con el trato. Muy pronto ambos descubrirán que sus caminos están mucho más interconectados de lo que pensaban. Pero para que no sean felices ni coman perdices, la más disparatada variedad de personajes secundarios entrarán en escena para enquilombar las cosas.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas. Este manga quintaesencial nació como un one-shot en enero de 2017 que tuvo gran aceptación en la revista Shonen Magazine, así que para agosto del mismo año, después de unas leves modificaciones, se convirtió en el capítulo 1 de la serialización que lleva hasta la fecha 10 tomos publicados en Japón. Se convirtió en anime en 2018 y ya está programada una segunda temporada para el año que viene. La adaptación condensa con bastante fidelidad los primeros tomos del manga.
Naoto Hachioji está en segundo año de la secundaria, es un chico tan tímido e introvertido como buen dibujante. Un día, mientras busca un lugar donde sentarse a dibujar en la biblioteca, se le caen las páginas del manga que hacía, justo al lado de un grupo de chicas que, al verlas, se le cagan de risa en la cara y se van… salvo una estudiante de primer año, Hayase Nagatoro, que básicamente empieza a boludearlo hasta hacerlo llorar. Desde entonces, Nagatoro y consecuentemente sus amigas no van a parar de joder a su “senpai” y molestarlo de todas las maneras posibles… Pero hay tres cosas a tener en cuenta: Nagatoro es especialmente jodona cuando están a solas, se molesta bastante si sus amigas buscan propasarse con él, y en definitiva lo que ella busca es que su senpai salga de su burbuja autoimpuesta para que se divierta y conozca un poco el mundo que lo rodea… y quizás algo más…
Resignado a vivir su vida de mierda, Takemichi Hangaki se sorprende con la noticia de que Hinata Tachibana fue asesinada por una especie de mafia, la Tokyo Manji. Cuando pensaba que no podía empeorar aún más, repentinamente alguien lo empuja a las vías, pero acto seguido viaja en el tiempo y despierta ¡¡doce años atrás, durante su etapa en la escuela secundaria cuando era un intento de patotero!! A partir de ahí, y tras chequear que lo que hace durante su regreso al pasado sí cambia lo que pasa en el futuro, Takemichi empieza su desesperada carrera por corregir todo lo que lo volvió un fracasado de adulto. El tema es que si bien tiene un par de golpes de suerte, hay cosas con las que no va a poder lidiar y que no va a poder evitar que ocurran.
Ryoichi ve en sus sueños algo perturbador: decenas de cadáveres y una mujer grotesca que se lo quiere comer. Un día, aparece en su clase Kikuko, que es igualita a la chica de sus sueños. Después de protegerla de un ataque, decide llevarla a su casa y ahí es donde empieza su auténtica pesadilla.
Naoto Hachioji está en segundo año de la secundaria, es un chico tan tímido e introvertido como buen dibujante. Un día, mientras busca un lugar donde sentarse a dibujar en la biblioteca, se le caen las páginas del manga que hacía, justo al lado de un grupo de chicas que, al verlas, se le cagan de risa en la cara y se van… salvo una estudiante de primer año, Hayase Nagatoro, que básicamente empieza a boludearlo hasta hacerlo llorar. Desde entonces, Nagatoro y consecuentemente sus amigas no van a parar de joder a su “senpai” y molestarlo de todas las maneras posibles… Pero hay tres cosas a tener en cuenta: Nagatoro es especialmente jodona cuando están a solas, se molesta bastante si sus amigas buscan propasarse con él, y en definitiva lo que ella busca es que su senpai salga de su burbuja autoimpuesta para que se divierta y conozca un poco el mundo que lo rodea… y quizás algo más…
Shota Takeuchi (Take) es un chico que perdió parte de su vida escolar por problemas de salud. Una chica cercana a su familia, Haruko Umezawa (Umeko), lo cuidó durante mucho tiempo. Ella simplemente ve su relación como una amistad que apareció por circunstancias de la vida, no como algo que ella eligió. Tiempo más tarde, Shota ya recuperado es una persona huraña y con dificultades para relacionarse con los demás, debido a sus años de reclusión. Pero eso no echa para atrás a Yohei Matsuki (Macchan), un chico muy agradable que se acerca a él y gana confianza. Ambos chicos pasan cada vez más tiempo juntos y Haruko se da cuenta de que Shota siente algo por Yohei.
Llega la obra más reciente de Kentaro Yabuki: Ayakashi Triangle. El autor de Darling in the FRANXX (serie que comenzaremos a publicar a finales de diciembre), nos trae esta historia en la que se unen los ninjas y lo sobrenatural, con el romance y el ecchi que son su marca personal. Los Ayakashi son unos monstruos malignos que habitan Japón, pero existen unos poderosos ninjas exorcistas que dedican su vida a combatirlos. Matsuri es uno de ellos, aunque su máximo objetivo es proteger a su querida amiga de la infancia Suzu, que atrae a los Ayakashi desde que es una niña y tiene la habilidad de contactarse con ellos. Su vida dará un vuelco el día que tiene que enfrentarse al gato Ayakashi Shirogane, un ser poderoso que se resiste a ser capturado y que cuando se ve acorralado usa una técnica inesperada: ¡Cambia a Matsuri de sexo! Matsuri seguirá teniendo como su principal misión proteger a Suzu, pero ahora también tendrá que pensar cómo volver a ser un chico, mientras se enfrenta a las dificultades de su nueva vida femenina. La serie se publica en la revista Shonen Jump y cuenta hasta ahora con seis tomos. Nuestra edición será en formato tankoubon con sobrecubierta y comenzará a publicarse en ENERO 2022.
Resignado a vivir su vida de mierda, Takemichi Hangaki se sorprende con la noticia de que Hinata Tachibana fue asesinada por una especie de mafia, la Tokyo Manji. Cuando pensaba que no podía empeorar aún más, repentinamente alguien lo empuja a las vías, pero acto seguido viaja en el tiempo y despierta ¡¡doce años atrás, durante su etapa en la escuela secundaria cuando era un intento de patotero!! A partir de ahí, y tras chequear que lo que hace durante su regreso al pasado sí cambia lo que pasa en el futuro, Takemichi empieza su desesperada carrera por corregir todo lo que lo volvió un fracasado de adulto. El tema es que si bien tiene un par de golpes de suerte, hay cosas con las que no va a poder lidiar y que no va a poder evitar que ocurran.
Mao y Hisashi son dos estudiantes que comparten habitación en la residencia de un colegio para chicos. Pese a contar con personalidades muy distintas, Hisashi es el típico lobo solitario rebelde, ambos logran llevar una buena convivencia respetando a rajatabla 3 reglas fundamentales: Mao no debe contar que Hisashi es gay, Hisashi no debe mirar con otros ojos a Mao ni intentar meterle mano y ninguno de los dos debe interrumpir al otro cuando esté masturbandose. Las cosas cambiarán cuando el director de cine del que Mao forma parte le pida convencer a Hisashi de que interprete el papel protagónico de una película, un apuesto y rebelde chico gay. A los dos adolescentes darán los primeros pasos para transformar su "amistad" en una fogosa relación amorosa, mientras intentan comprender los sentimientos que tienen por el otro y descubrir qué significa el amor para cada uno de ellos.
Naho Takamiya es una muchacha que cursa el segundo año de bachillerato, cuyas inquietudes son las correspondientes a las muchas de las jóvenes de su edad: la escuela, el amor y el miedo, combinado con la excitación sobre lo que el futuro traerá con él. Pero un día, una carta remitida por ella misma diez años en el futuro, llega a sus manos y le narra poco a poco los eventos que la marcarían para siempre. Naho debe descubrir si conocer el futuro resulta una ventaja o es tan solo otra forma de caminar hacia lo desconocido.
Naoto Hachioji está en segundo año de la secundaria, es un chico tan tímido e introvertido como buen dibujante. Un día, mientras busca un lugar donde sentarse a dibujar en la biblioteca, se le caen las páginas del manga que hacía, justo al lado de un grupo de chicas que, al verlas, se le cagan de risa en la cara y se van… salvo una estudiante de primer año, Hayase Nagatoro, que básicamente empieza a boludearlo hasta hacerlo llorar. Desde entonces, Nagatoro y consecuentemente sus amigas no van a parar de joder a su “senpai” y molestarlo de todas las maneras posibles… Pero hay tres cosas a tener en cuenta: Nagatoro es especialmente jodona cuando están a solas, se molesta bastante si sus amigas buscan propasarse con él, y en definitiva lo que ella busca es que su senpai salga de su burbuja autoimpuesta para que se divierta y conozca un poco el mundo que lo rodea… y quizás algo más…
Narumi Momose, una fan del yaoi que trata de esconder su afición a la sociedad, y Hirotaka Nifuji, un gamer sin remedio al que no le importa mostrarse tal cual es, empezaron una relación. Al descubrir que otra pareja de la empresa donde trabajan, Tarô Kabakura y Hanako Koyanagi, también es otaku, se hacen amigos y comparten sus aficiones como no pudieron hacer nunca antes. Sin embargo, un día Narumi se reencuentra con un chico misterioso, Naoya, con el que se muestra muy cercana... ¿Va a peligrar su relación con Hirotaka?
Resignado a vivir su vida de mierda, Takemichi Hangaki se sorprende con la noticia de que Hinata Tachibana fue asesinada por una especie de mafia, la Tokyo Manji. Cuando pensaba que no podía empeorar aún más, repentinamente alguien lo empuja a las vías, pero acto seguido viaja en el tiempo y despierta ¡¡doce años atrás, durante su etapa en la escuela secundaria cuando era un intento de patotero!! A partir de ahí, y tras chequear que lo que hace durante su regreso al pasado sí cambia lo que pasa en el futuro, Takemichi empieza su desesperada carrera por corregir todo lo que lo volvió un fracasado de adulto. El tema es que si bien tiene un par de golpes de suerte, hay cosas con las que no va a poder lidiar y que no va a poder evitar que ocurran.
La historia se sitúa exactamente después del epílogo de la serie anterior, con los personajes a punto de iniciar la secundaria baja, tras un período de tranquilidad una vez que Sakura logró recapturar a todas las cartas. Ahora es momento de que la protagonista pueda relajarse y disfrutar de un nuevo ciclo escolar, con sus amigas de siempre y el regreso de Syaoran… Hasta que surgen complicaciones: las cartas de Sakura pierden su poder, y una vez más tiene que reiniciar su captura. Así nacen las “clear cards”, unas misteriosas cartas transparentes. Pero eso no es todo… Ahora guiada por la “Llave de los Sueños” y a su vez desorientada por las premoniciones que le surgen al soñar (a veces dormida, a veces despierta), Sakura se embarca en una nueva aventura, que por supuesto incluye nuevos personajes, diseños impresionantes y las impredecibles vueltas de tuerca a las que nos tienen malacostumbrados las autoras de este manga.
Narumi y compañía se enfrentan a una nueva aventura: un viaje de la empresa para los trabajadores. Para Hirotaka, este va a ser el primer viaje que hace en mucho tiempo y su primera vez en un balneario, por lo que Narumi decide darle espacio para que se divierta con sus nuevos amigos... y controlar sus ganas de hablar con él. Al mismo tiempo, el grupo finalmente conocerá a Ko y va a comenzar a acercarse a ella a través de los arcade y los juegos online.
Desde que se conocieron cuando eran niños, Narumi y Hirotaka han vivido muchas cosas. Cuando Narumi cambió de trabajo y se reencontraron, por dentro Hirotaka no lo vivió como parece. Ambos han cambiado, pero Narumi sigue ocultando su lado otaku a la sociedad, asustada por la posible reacción de sus compañeros. Sin embargo, un pequeño descuido pondrá en peligro todos sus esfuerzos y, encima, la llevará a pelearse con Hirotaka...