En el año 2006 Azucena Berrutti, ministra de Defensa, se apersona sin previo aviso en una unidad militar y se hace con un gigantesco archivo de inteligencia militar microfilmado del período 1985-2005. Ordena un trabajo de digitalización que se concluye en 2009. Luego, hasta 2016, no se promueve ninguna iniciativa o, quizás, se cede al ánimo obstruccionista de quienes quedarían inculpados de actividades ilegales a través de los documentos. En diciembre de 2016 —y hasta agosto de 2018— se instala una comisión investigadora del espionaje ilícito en democracia en la Cámara de Representantes. Esta comisión accede a las casi tres millones de páginas del archivo mencionado y, luego de su estudio, propone y logra el envío de lo actuado a la Justicia.
¿Qué pasaría en Uruguay si moviéramos el eje de la discusión abocándola a buscar soluciones en vez de simplemente opinar sobre nuestros problemas? ¿Cuánto habríamos avanzado como país hacia el desarrollo? En este libro Nicolás Albertoni toma como punto de partida la inserción internacional del país para contribuir a un debate orientado a las soluciones. Un país que no está en contacto económico, comercial y político permanente con el mundo no se interpela a sí mismo y tiene a comparaciones facilistas que no lo alientan a crecer.
En la década de 1960, una generación de jóvenes latinoamericanos ingresó a la política con una visión heroica de la militancia que convivió con nuevas pautas culturales provenien ves de Europa y Estados Unidos. Este trabajo atiende al efecto de esas ideas y prácticas de circulación global en la conformación de identidades políticas a nivel local, especialmente en el caso del movimiento estudiantil uruguayo de 1968 y las discusiones generadas en su seno sobre los requerimientos de la lucha y las vías de la revolución. Explora la articulación entre militancia de izquierda, violencia política y cultura juvenil para pensar las particularidades de Uruguay en un proceso a todas vistas global de centralidad de los jóvenes como actores políticos y portadores de cambios culturales. Esta es la primera edición uruguaya de un libro importante para entender una década que marcó a fuego a sus protagonistas y a todas las generaciones posteriores, Después del 68, ser joven ya no volvió a ser lo mismo
Con la agudeza de análisis que lo caracteriza en sus columnas periodísticas, Tomas Linn nos desafía a repensar el Uruguay de hoy con una observación crítica hacia diversos sucesos del pasado y del contexto cotidiano. Esta recopilación nos provoca a mirar con el ojo de la cerradura a un país que desde la vereda de enfrente nos molesta y en ocasiones no queremos reconocer como propio. Uruguay es un rincón escondido en el mapa, lejano y ajeno a los acontecimientos que sacuden al mundo, alejado también de las discusiones que en otros países afectan a su desarrollo y evolución. Acá no parece haber nuevas tendencias y solo se discuten los temas de siempre. Desde aquel país complaciente de los años 50, con sus vacas gordas y su confort, sucedieron muchas cosas. Los uruguayos sufrieron, se enojaron, se agredieron, les pegó una durísima crisis económica, y ahora están una vez más, en una etapa de autocomplacencia que no es aquella, pero se le parece demasiado. Sin embargo, entre esa autosatisfacción y la actual, ocurrieron hechos. Cuando llegaron los tupamaros no había dictadura en Uruguay. Es verdad, su democracia no pasaba por su mejor momento pero funcionaba. Había libertad. Se complicaba en cambio, la cuestión económica. La bonanza del Uruguay feliz llegaba a su fin. En todo caso, será la uruguaya una viabilidad construida a los tropezones y sembrada en dudas.
Testimonios de ex presas políticas en el interior del país, en el Establecimiento Militar de Reclusión N.° 1 Femenino, Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó (1972-1977 y 1977-1980) Con la perspectiva del tiempo estas mujeres cuentan vivencias y evocan sus recuerdos de un pasado que vuelve en forma fragmentaria y las cruza en el presente, que las mantiene unidas por una relación que supieron afianzar cuando todo parecía derrumbarse; un grupo que fue soporte de cada una y las unió en torno a ideales y sentimientos así como también en el esfuerzo de las pequeñas cosas de vivir cada día en condiciones de encierro e incertidumbre. Como parte sustancial de este relato, la peripecia de los familiares es contada a través de la óptica de algunos de sus protagonistas, con su propia voz. Desde la construcción de historias cotidianas a través de años de convivencia en situaciones especiales se van dando las diferentes perspectivas del momento que les tocó vivir, formando un caleidoscopio de versiones que nos ayuda a vislumbrar el todo.
En "Milicos y tupas" Leonardo Haberkorn narra la historia de tres protagonistas de la guerra entre las Fuerzas Armadas y el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros: un militar y dos guerrilleros. El hoy coronel retirado Luis Agosto fue capitán durante el enfrentamiento. Es el primer oficial del Ejército que acepta contar con nombre y apellido sus vivencias antes, durante y después del combate. Afirma que lo hace como un aporte a la reconciliación nacional. Los años de violencia política, el uso que entonces hizo el gobierno de las Fuerzas Armadas como rompehuelgas, su ilusión con las primeras acciones tupamaras, el posterior combate, el miedo a morir, los interrogatorios, los apremios, la tortura, los excesos, Agosto habla sobre todos los temas y Haberkorn no omite ninguna pregunta. El profesor de historia Armando Miraldi fue un cuadro medio del MLN, con responsabilidades en la organización. No se arrepiente de haber sido guerrillero, pero lamenta los muchos errores cometidos y las vidas que costaron. Vivió de cerca episodios dolorosos: la muerte de amigos queridos y el asesinato de Roque Arteche, sobre el que aporta nuevos elementos. El contador Carlos Koncke siempre quiso hacer la revolución. Por eso, cuando el general Velasco Alvarado estableció una dictadura militar de izquierda en Perú en 1968, allá fue. Su entusiasmo se vio recompensado y llegó a encargarse de una radical reforma agraria. El MLN lo fue a buscar a Perú: querían aprovechar su experiencia una vez que fueran gobierno. Koncke volvió pero el MLN que descubrió no se parecía en nada a lo que había imaginado. Agosto, Miraldi y Koncke coincidieron en 1972 en el cuartel de Artillería conocido como "La Paloma", en el Cerro. Agosto era capitán de Inteligencia. Miraldi y Koncke eran tupamaros presos. Los tres participaron de la tregua que militares y guerrilleros llevaron adelante durante varios meses ese año. Haberkorn investiga en profundidad ese episodio que dio lugar a las situaciones más sorprendentes: hasta clases de marxismo de dictaron dentro de La Paloma. Además del testimonio de los tres protagonistas, el libro recoge la visión de otros militares, guerrilleros, políticos, ciudadanos que fueron testigos de episodios clave. Cartas y diarios personales completan la documentación de un libro que, pese a su densidad informativa, no deja de ser ágil y de lectura absorbente. La corrupción política, las diferencias y coincidencias entre tupamaros y militares, la participación de cuadros del MLN en los interrogatorios a los detenidos por delitos económicos durante la tregua, la tortura, los distintos límites que se fijaron los oficiales del Ejército, la existencia de nazis dentro de las Fuerzas Armadas, la cárcel, la dictadura, las respectivas historias oficiales establecidas por cada bando, los falsos mitos y la vida posterior de los "veteranos de guerra" son algunos de los temas que plantea este libro apasionante y removedor. Útil para entender el pasado y el presente del Uruguay.
Es preciso reconocer el desfase existente entre los cambios procesados en la economía mundial y en las sociedades latinoamericanas y nuestra capacidad de comprenderlos a cabalidad. Los hechos que se suceden y las nuevas realidades nos llevan varios cuerpos de ventaja. A nivel global se hace cada vez más visible que el capitalismo está incubando una crisis de envergadura. A escala regional, el agotamiento de los procesos progresistas abre paso al realineamiento de las derechas. En Uruguay, la creciente complejidad política urge desplegar una reflexión colectiva que desmalece el terreno y haga inteligibles los rasgos fundamentales de la estructura económica y social sobre la que estamos parados, y que, sobre todo, dispare un proceso de regeneración teórica y política del proyecto popular posible. De esta manera, la Confederación de Obrero y Funcionario del Estado (COFE) asume el desafío de promover una reflexión que, yendo más allá del día a día del quehacer sindical, aborde el debate de las grandes problemáticas de nuestro tiempo y brinde herramientas para la reflexión del conjunto del movimiento sindical y la sociedad en general. Para ello pone a disposición del público el conjunto de miradas sobre diferentes artistas de la economía política de América Latina y el Uruguay actual que componen este libro. La realización de este estuvo a cargo del espacio de investigación y formación de COFE, el Instituto de Estudios Sindicales Universindo Rodríguez (INESUR), y el equipo de trabajo de la Fundación Trabajo y Capital. Esperamos que el material entre manos sea capaz de señalar tensiones relevantes o algunos focos medulares de nuestra formación económica y social, y colabore, de esta manera, al necesario salto de nuestros debates hacia el terreno de lo estratégico.
Si hubiera que precisar un momento para marcar la derrota militar definitiva del mln, ese sería el 27 de mayo de 1972, con la caída de la «cárcel del pueblo». La organización tupamara sabía de su relevante significado para mantener el prestigio que aún tenía en algunos sectores y también entre los militares. Dos rehenes, Pereira Reverbel y Frick Davies, fueron retenidos durante ocho meses en condiciones ínfimas en un escondite diseñado a esos fines en una casa de la calle Juan Paullier. Los tupamaros tenían –como se demostró en el fulminante accionar de las Fuerzas Armadas– muy debilitados sus criterios de seguridad; pese a ello cuidaron especialmente la compartimentación de la cárcel del pueblo debido a su valor simbólico. Solo un tupamaro conocía exactamente su ubicación, además de los dueños del local. Durante años se atribuyó a Amodio Pérez, el hombre que canjeó información por la libertad de su compañera y suya, la delación de la cárcel. Mauricio Almada, en una cuidadosa investigación, quita la bruma de rumores y especulaciones sobre el tema y responde con precisión a muchas interrogantes: ¿Cómo era y cómo funcionaba la cárcel del pueblo? ¿Quiénes eran los dueños del local y cuál era su grado de compromiso? ¿Quiénes fueron los carceleros? ¿Quiénes tenían los datos de la ubicación? ¿Quiénes y cómo decidieron entregar el local? ¿Cómo vivieron los prisioneros física y psicológicamente? ¿Había intercambio de ideas entre ellos y sus carceleros? ¿Cuánta autonomía de decisión tenían los tupamaros que custodiaban a los rehenes? ¿Por qué cambiaron la decisión de matarlos en caso de que las Fuerzas Armadas llegaran al local? ¿Qué piensan hoy los sobrevivientes que participaron en ese episodio?
El título completo del libro es Noticias del golpe de Estado. La toma del poder por los militares en febrero de 1973. "El verdadero golpe de Estado en el Uruguay se produjo el 9 e febrero de 1973, día en que los militares tomaron el poder", afirma el autor en la primera línea de la introducción. Da fe de ello, y su testimonio tiene valor pues fue el periodista a quien el diario El Día confió la cobertura de los hechos ocurridos entre el 8 y el 12 de febrero que significaron la irrupción militar contra el orden constitucional. A sus 19 años, Ricardo J. Lombardo -que luego sería conocido por una intensa actividad política- tenía la curiosidad y frescura para captar cada detalle de lo ocurrido primero en la Casa de Gobierno, y luego en sus guardias periodísticas frente a la residencia oficial de la avenida Suárez y a la base de Boiso Lanza, donde el Presidente de la República Juan María Bordaberry pactó con las Fuerzas Armadas y se pus o al frente de la rebelión. Sus testimonios, que aportan algunas intimidades desconocidos hasta ahora, refuerzan la convicción de que la escalada militar fue alentada por la mayoría de los sectores políticos, y que pocos, muy pocos, se pararon firmes frente a la embestida insurreccional, priorizando la conservación de las instituciones republicano-democráticas. Las revelaciones del autor, su propia investigación realizada con posterioridad y la visión crítica que expone, dan por tierra muchos de los mitos que ha ganado la cultura uruguaya en referencia a estos episodios. Una cabal comprensión de aquellos hechos, llenos de complejidades, matices y debilidades humanas, es fundamental para borrar las líneas divisorias trazadas sobre bases falsas y antojadizas, y que impiden, aún hoy, que la sociedad uruguaya avance sin resquemor.
Los debates entre las dos grandes familias ideológicas de republicanos solidaristas y liberales individualistas configuraron el escenario de la principal contienda política e institucional en el Uruguay del largo Novecientos. En el marco de una fuerte disputa, en aquellas décadas se construyó una matriz ciudadana sólida y perdurable, sustentada en el campo ideológico por una síntesis de republicanismo liberal. En su apuesta por consolidar un cambio en el modelo ciudadano, por cargarlo de acentos de republicanismos, por contribuir a forjar una moral laica alternativa, el primer batllismo impulsó una estrategia que, además de expresar sus preferencias ideológicas, se adecuaba con realismo y capacidad prospectiva a las posibilidades transformadoras de su tiempo. ¿Sobre qué agenda polemizaron estas dos grandes familias ideológicas? ¿Cuáles fueron sus propuestas alternativas de sociedad, de nación, de fronteras entre lo público y lo privado, de moral cívica, de educación o de laicidad? ¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a periodistas y viajeros a calificar al Uruguay de entonces como "laboratorio de los locos" o "Rusia sudamericana"? ¿En qué sentido aquel país de utopías puede ser un espejo válido para el Uruguay actual? Estas y otras preguntas son consideradas en este libro fundamental.
Desde nuestros primordios nacionales, Uruguay navegó en luchas entre caudillos y doctores, tormentas partidarias contaminadas en general por carísimas intervenciones extranjeras. Mientras iban vadeando los años, como un preso que marca en su calendario, los uruguayos iban estampando cada levantamiento, revolución, rebelión o tiroteo, en lo más íntimo de nuestra fibra nacional. La historia del Uruguay del siglo xix es la historia de las mecáni-cas que llevaron a esta población a luchar hasta el hartazgo. Nacen pues, en aquellos tiempos bárbaros, las víctimas y victimarios de la historia. Pero en esta historia también se confunden las victimas y perpetradores constantemente, en un enorme charco de sangre, las víctimas de hoy, perpetradores de ayer. Así se forjó Uruguay, entre sangre y barro.
“Ramón Díaz fue abogado y economista, presidente del Banco Central del Uruguay y fundador de la revista Búsqueda, pero ante todo un filósofo y un humanista. Un pensador. Un transgresor. Un provocador. Un hombre adelantado a su tiempo. Uno de los intelectuales más influyentes del país en los últimos treinta años del siglo pasado. Su Historia Económica de Uruguay es una obra monumental que, en el acuerdo o en el desacuerdo, todo economista y estudioso de la realidad del país debe conocer.” Historia Económica de Uruguay es el resultado de una investigación minuciosa, que profundiza una a una en las etapas de la vida del país, desgranándolas también en clave social y política. Su estilo ágil lo vuelve un instrumento imprescindible para el público interesado en general… Originalmente se publicó en 2003 y fue ampliamente elogiada. La presente es una edición revisada y actualizada a 2017, en homenaje al autor a un año de su fallecimiento.
Uruguay como Problema, de Alberto Methol Ferré, es uno de los libros que mayor influencia han tenido en el pensamiento político del Río de la Plata en la segunda mitad del siglo XX. Es también, posiblemente, la más trascendente y lúcida reflexión sobre el papel histórico y el destino del Uruguay. Publicado en 1967 y hace tiempo agotado, la lectura actual de esta obra destaca la naturaleza visionaria y profética de muchos de sus planteos, que al momento de ser escritos resultaban de una audacia temeraria y fuera de lo común.
¿Por qué Artigas es nuestro prócer y no otro? ¿Cuáles son las distintas visiones históricas con respecto a la Independencia nacional? ¿Cómo votaban a sus gobernantes los uruguayos decimonónicos? ¿Existieron partidos políticos desde el principio de nuestra vida como nación? ¿Por qué había tantas guerras civiles? ¿Hubo algún proyecto de cambiar la capital a otro punto del país? ¿La esclavitud fue efectivamente abolida en el Uruguay del siglo XIX? ¿Qué fue lo que motivó la irrupción de los gobiernos militaristas en el último cuarto del siglo XIX? ¿Nos gobernó alguna vez un argentino luego de la independencia? ¿Cuáles fueron los motivos de los levantamientos de Aparicio Saravia? ¿Por qué se dice que Batlle y Ordóñez es el creador del país moderno? ¿Cuáles fueron las causas de la primera dictadura del siglo XX? ¿Cómo el país se favoreció con la coyuntura de la Segunda Guerra Mundial? ¿Por qué se produce la inédita experiencia de la guerrilla urbana en el Uruguay? ¿Cómo se va gestando el golpe de Estado de junio de 1973? ¿Por qué no logra afirmarse la Dictadura en el Plebiscito de 1980? ¿Cómo sale el país de esos años de autoritarismo? ¿Por qué el Uruguay tiene un gobierno de las fuerzas de izquierda luego de 175 años de vida institucional?