Así habló Zaratustra no solo está considerado como el libro más representativo de este genial pensador, sino también como una de las obras de mayor calidad literaria en lengua alemana de todos los tiempos. Nietzsche puso en boca del legendario filósofo persa Zaratustra la quintaesencia de su mensaje: el superhombre, la muerte de Dios, la voluntad de poder y el eterno retorno de lo idéntico. El anticristo constituye la más dura e implacable crítica jamás lanzada, no ya contra la «buena nueva» de Jesús, sino contra la manipulación que de la figura y del mensaje de este hizo, según Nietzsche, la Iglesia católica y, en concreto san Pablo. El autor expone lo que para él fue la actitud vital genuina de Cristo, y desenmascara la doctrina que, históricamente, le atribuyó un estamento sacerdotal movido por el odio, el rencor y el resentimiento.
Inazō Nitobe (1862-1933) fue un escritor y político japonés de finales de la Era Meiji. Su obra culmen, «Bushido, el alma de Japón», fue publicada en 1899. Escrito originalmente en inglés, el libro pretende ser una ventana abierta a occidente para mostrar uno de los tesoros nacionales de Japón: la figura del samurái. Con este libro, Nitobe puso de manifiesto su intención de compartir la cultura de su país con el mundo. A través de sus páginas, nos explica las bases sobre las que se construye el camino del samurái, resaltando las siete virtudes que todo buen samurái debía portar: rectitud, valor, benevolencia, cortesía, sinceridad, honor y lealtad.
Los apuntes recopilados por Mrongovius alrededor de 1783, inéditos hasta ahora en lengua española, ofrecen en este sentido una ocasión ideal para hacernos testigos de cómo Kant asumió el pensamiento de sus contemporáneos y de cómo desarrolló su docencia siguiendo las líneas maestras dibujadas por la Crítica de la Razón Pura. Estas lecciones están, en efecto, plagadas de referencias a autores de su mismo siglo: Baumgarten, Meier, K¤stner, Leibniz, entre otros. Pero, además, el texto muestra muy a las claras diversas formulaciones de aspecto fundamentales del idealismo trascendental, como lo son, por ejemplo: el papel de Dios en la determinación de la voluntad o la importancia de los conceptos de espacio y tiempo para la metafísica trascendental.
En gran parte de la obra ciceroniana se advierte la huella del estoicismo antiguo. Así ocurre, por ejemplo, en este tratado sobre la vejez, atravesado por la idea de que «lo natural es bueno». En De senectute, el viejo Catón toma la palabra para rebatir los achaques que comúnmente se atribuyen a la edad, con una idea muy clara: cómo hayamos actuado de jóvenes marca lo que nos espera en la ancianidad. Si hemos sembrado bien en nuestra primavera, la última estación de la vida servirá para disfrutar recolectando. «Todo el mundo quiere alcanzar la vejez, pero todos se quejan una vez llegados a ella.»
En los orígenes de la revolución permanente no es una biografía erudita del joven Trotski, sino la evocación comprometida de un itinerario político, teórico y militante. A lo largo de la obra, el autor se esfuerza, pues, por seguir las sinuosidades de ese itinerario complejo, frecuentemente contradictorio: del antimarxismo al marxismo "iskrista" del muy joven Bronstein, del antibolchevismo virulento de 1904 al bolchevismo crítico de 1917. En esta primera fase de la vida política de Trotski, el "trotskismo" anda con una extremidad coja: es la época del primer desarrollo de la teoría de la revolución permanente, apoyada sobre la genial intuición del perfil de la revolución rusa, y también la época de la política "desgraciada" de Trotski, metido en los atolladeros del conciliacionismo y del equilibrismo, en medio de las dos fracciones de la socialdemocracia rusa. El autor concluye con una evocación de 1917. La revolución de octubre no significa solamente el ascenso de Trotski a la dimensión histórica. En el plano teórico representa para Trotski la segunda mutación fundamental, la que le conduce a fundir la teoría de la revolución permanente en el crisol político y organizativo del bolchevismo. El libro incluye tres textos publicados por Trotski entre 1906 y 1908: La duma y la revolución, La tercera duma y El consejo de diputados obreros y la revolución.
Según Jean Baudrillard, el resorte principal de la sociedad moderna debe localizarse en la esfera del consumo y en el sistema cultural en general y no, como se ha pensado durante mucho tiempo, en la esfera de la producción económica. Al igual que sucede con la producción artística, intelectual y científica, la cultura se produce como un signo y como un valor de cambio. En la sociedad moderna el consumo define las fases en las que los productos son generados como signos y los signos como productos. Esta colección de ensayos continúa con los problemas planteados en El sistema de los objetos y La sociedad de consumo —también publicados por Siglo XXI— a la vez que propone un análisis de la forma del signo tal como Marx buscaba un análisis de la forma del producto en su crítica de la economía política: el producto como valor de uso y como valor de cambio y el signo como significante y significado. El autor analiza estos dos niveles enfrentándose a todos los obstáculos semiológicos que se encuentra para concluir realizando una crítica de la economía política clásica tan radical como la que hizo Marx.
Se considera a Friedrich Nietzsche el filósofo moderno más fascinante para los lectores. Sin duda, su capacidad para crear un sistema filosófico radical, acuñando conceptos tan iconoclastas como los de superhombre, voluntad de poder o muerte de Dios, explica en gran medida su fama. Pero acceder y profundizar en sus aguas exige cierta preparación, y para ello nada mejor que Ecce Homo. Cómo llega uno a ser lo que es. Escrito en 1888, este es el ejercicio del filósofo que destripa las claves de su pensamiento y de su obra, en una suerte de relato autobibliográfico que brama contra los ideales obsoletos de su época. «Para sentir es preciso ser profundo, ser abismo, ser filósofo… Todos nosotros tenemos miedo de la verdad.»
El filósofo nos enseña a escuchar a los adversarios –hábiles detectores de nuestras debilidades– y a desconfiar de nuestro amor propio –el defecto más útil para los aduladores–, pues solo así sabremos distinguir la verdadera amistad: aquella en la que encontraremos virtud en la honestidad y deleite en el diálogo. Un bien exquisito que exige espacio, tiempo y cuidado.
El presente volumen reúne tres diálogos fundamentales de Platón. En Fedón, ambientado durante las últimas horas de vida de Sócrates, Platón expone sus ideas sobre la madurez y la inmortalidad del alma. Fedro, reconocido como uno de los diálogos platónicos más bellos, gira en torno al amor. El mismo tema es objeto de reflexión en El banquete, una conversación entablada durante una reunión de amigos e intelectuales que no en vano se ha convertido en una obra capital sobre el asunto. La edición de este magnífico volumen, que recupera la traducción clásica de Luis Gil y María Arujo, está a cargo de Fernando Pérez-Borbujo, filósofo y profesor titular en la facultad de humanidades de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
La filosofía está más de moda que nunca, en particular la escuela estoica. Su éxito se debe a que ofrece un camino práctico para vivir bien, especialmente en los momentos complicados. Porque en eso consiste el estoicismo: en adquirir resiliencia emocional, desarrollar la autoconfianza, centrarse en lo que se puede cambiar y adquirir un sentido profundo de la vida, sean cuales sean las circunstancias. Jonas Salzgeber, un joven autor que encontró en el estoicismo las claves para dominar el arte de la vida, comparte en este libro eso que nunca nos enseñaron en el colegio: a convertirnos en nuestra mejor versión, a ser más productivos, seguros, resilientes, conscientes y carismáticos. Y lo hace con un formato accesible y eminentemente práctico, que se distingue por un lenguaje cercano y deliciosas ilustraciones. Filosofía estoica para principiantes, incluidos consejos y ejercicios para poner en práctica los principios de esta antigua filosofía en los tiempos de internet.
En el último periodo de su vida lúcida, Nietzsche resume su lucha contra las falsas concepciones que conforman la tradición de la filosofía, la moral y la religión de Occidente. Para llevar a cabo tal ataque, el filósofo decide analizar aquellos ídolos que han aparecido a lo largo de esa tradición como valores supremos que guían y regulan un tipo de comportamiento que se corresponde con un modo de vida. Esos ídolos, cuando se les toca con el martillo, suenan a hueco, no son nada más que fuegos fatuos que el propio hombre ha introducido en la realidad y que se desvanecen ante la sola mirada atenta de quien los contempla con atención y sensatez. El crepúsculo de los ídolos es el ocaso de los grandes valores “eternos” que han dominado una civilización y una forma de vida, un ocaso que tal vez preceda aun a nueva aurora llena de promesas, a un cambio de todos los valores.
Vivimos inmersos en el fetichismo de «lo auténtico». Queremos consumir cosas genuinas y aspiramos a ser originales. La consagración de la autenticidad se desparrama por lo que comemos (lo bio), los lugares que visitamos (con historia, con tradición), las prendas que vestimos (la moda de lo vintage) e incluso la vida interior que desearíamos alcanzar... El siempre sagaz Lipovetsky rastrea el origen de esta obsesión en el siglo XVIII y en la sacralización que hace Rousseau de la sinceridad como valor moral supremo, y a partir de ahí recorre el camino que nos lleva al presente. ¿Pero esta pasión por lo auténtico es inocua? ¿Todo lo auténtico es necesariamente bueno por el mero hecho de serlo? ¿Y, por defecto, es nocivo todo lo artificioso? A través de su lápiz siempre afilado, Gilles Lipovetsky nos presenta, aquí, otro de sus incisivos análisis sociológicos de la hipermodernidad.
Las anotaciones autobiográficas, las reflexiones y sentencias que Marco Aurelio fue escribiendo para sí mismo, durante sus últimos años de vida, componen un texto singular en la literatura antigua. Ningún otro gran personaje del mundo antiguo nos ha legado un testimonio personal tan sincero, tan hondo y tan patéticamente filosófico. Marco Aurelio tuvo que vestir la púrpura y la coraza del guerrero al frente de un inmenso y amenazado imperio. Sin ilusionarse con una República como la de Platón, intentó portarse siempre como un filósofo estoico y un digno romano. Y lo consiguió. Este extraño diario recoge sus pensamientos en las noches de vigilia, sus vacilaciones, sus recuerdos agradecidos, los consejos repetidos a sí mismo, sus máximas y su desesperanza. Con todo ello, consiguió una de las obras más perfectas sobre lo que debe ser un buen gobierno.
El emperador Marco Aurelio Antonino fue consignando en privado este ejemplo único de escritura de sí y sobre sí, enmarcado en la filosofía estoica, durante los años en los que comenzó la decadencia de Roma. Al margen de la corte, la púrpura y las convulsiones de la época en la que fue redactado este diario de mejora personal, sus hondas reflexiones apuntan a la constitución desnuda de cualquier ser humano.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) impartió sus lecciones de filosofía del derecho a lo largo de siete cursos entre 1817 y 1825. Esta nueva edición crítica ofrece la suma de este work in progress reuniendo por primera vez en castellano la integridad de los niveles textuales (epígrafes, comentarios, apostillas y acotaciones) con sus distintas notas y variantes. El lector ve así configurarse la trabazón lógica del sistema a partir del rico universo de referencias filosóficas, jurídicas e históricas como la tarea de «captar su época en pensamientos».
Escrito literalmente intempestivo, la Ética de Baruj Spinoza (1632-1677) ha ejercido siempre, desde antes incluso de ser entregada a las prensas, una fascinación en verdad obsesiva. Para mal como para bien. Las posiciones que en ella se defienden, extrañas al sentido filosófico común de su tiempo —y todavía del nuestro—, han suscitado a la vez el más violento rechazo y la más rendida admiración. Pero quizás no tanto una comprensión cabal de sus envites. Todo lector de la Ética ha sido, sigue siendo, el lector de una filosofía por venir.
Las "Meditaciones" del emperador Marco Aurelio recopilan las anotaciones y apuntes que hacia el final de su vida fue tomando al hilo de las circunstancias, de los caprichos de la imaginación y del discurrir de la propia existencia. Estas reflexiones están impregnadas de estoicismo, antigua corriente de pensamiento que, sin embargo, habla también al hombre de hoy y encuentra resonancia en su ser. ¿Por qué? En una época de desconcierto, de prisas y cambios acelerados, de falta de puntos de referencia y de inseguridad creciente, la lectura de estos cortos pero sustanciosos textos proporciona una alternativa para tomarse en serio uno mismo, recobrar la autoestima como ser humano y, a partir de ahí, encontrar herramientas con que enfrentar las propias debilidades y las adversidades de la vida.
«La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma eligió: una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su ser mismo cuando el amor le es rehusado. Sería en vano buscar moralejas en estos relatos; proponer lecciones, no; mi intención ha sido totalmente diferente. No se vive más que una sola vida, pero, por la empatía, a veces es posible salirse de la propia piel. Me siento solidaria de las mujeres que han asumido su vida y que luchan por lograr sus objetivos; pero eso no me impide, al contrario, interesarme por aquellas que, de un modo u otro, han fracasado y, en general, por esa parte de fracaso que hay en toda existencia».
Tras El hombre en busca de sentido, en esta obra Viktor E. Frankl nos explica cómo podemos crear significado para nosotros mismos y revela cómo la vida puede ofrecernos más de lo que jamás podríamos imaginar. Poniendo de manifiesto nuestro deseo inconsciente de descubrirle un sentido definitivo a la vida, tanto si este deriva de una fuente espiritual como si proviene de otro tipo de inspración o influencia, Viktor E. Frankl aborda un tema de especial relevancia en un momento en el que la sensación de que nuestra vida carece de un significado auténtico ha penetrado considerablemente en los cimientos de la sociedad contemporánea. Aunque la cultura actual parezca definitivamente sumida en la vulnerabilidad y la desesperación, Frankl demuestra de una forma brillante que el ser humano aún puede encontrar un sentido cierto a su vida cotidiana. Al tratar del «deseo de significado» como fuerza central motivadora y presentar evidencias específicas de que la vida puede hablarnos de su propio sentido en cualquier momento o situación, Frankl afirma que incluso aquellas personas que deben soportar sobre sus hombros la carga de la culpabilidad o que deben hacer frente a un sufrimiento inevitable disponen, en principio, de oportunidades para convertir sus súplicas en logros o, dicho de otro modo, su tragedia personal en un triunfo de la humanidad.
Publicado por primera vez en 1532, El Príncipe de Nicolás Maquiavelo es uno de los tratados políticos más influyentes y polémicos de la historia. Lejos de idealismos, Maquiavelo ofrece una visión cruda y realista del poder: cómo se conquista, se mantiene y, sobre todo, cómo se ejerce. A través de ejemplos históricos y aguda observación, propone que los fines pueden justificar los medios cuando se trata del bienestar del Estado. Esta obra, escrita en una época de guerras y traiciones, continúa siendo clave para entender la política, el liderazgo y la naturaleza humana. Provocador y profundo, El Príncipe desafía al lector a repensar la moral y el poder en su forma más pura y pragmática.