“El poeta romántico francés Gérard de Nerval exploró lo irracional con lucidez y exquisita destreza; y Carl Gustav Jung consideró que dichas exploraciones constituían una obra de ‘una magnitud extraordinaria’. Al igual que los poetas-filósofos alemanes Novalis y Johann Wolfgang von Goethe, Nerval rechazaba el universalismo racionalista del Iluminismo y privilegiaba, en cambio, la imaginación subjetiva individual como una forma de desentrañar lo divino para volver a conectarse con lo que los románticos llamaban ‘principio de vida’.”
El renombrado psicoanalista y psicoterapeuta argentino Gabriel Rolón presenta El duelo. Cuando el dolor se hace carne, su ensayo de mayor éxito. «El duelo es un territorio oscuro, misterioso, casi inaccesible. Una conmoción que nos sorprende, nos toma desprevenidos y cambia nuestro mundo en un instante. No importa lo preparados que creamos estar para enfrentar una pérdida, esa preparación jamás será suficiente. […] Cuando eso ocurre, todo se desmorona y por un tiempo nada tiene sentido. […] algo se quiebra en nosotros, el mundo se derrumba y nos muestra su aspecto más cruel». Con estas palabras describe Gabriel Rolón cuál será el camino que va a transitar en su nuevo ensayo: la pérdida. Sí, la muerte, sin rodeos (la propia y la de los que amamos), pero también la falta imprevista (o no tanto) de todo aquello que nos sostiene anclados a la vida. La pérdida de un trabajo, una pareja, un hogar, del reconocimiento de un otro y hasta de la juventud nos empujan al duelo. Y es ahí, en ese soplo en el que el dolor se hace carne y la pena devora las palabras, donde Gabriel Rolón comparte su reflexión aguda, certera, siempre lúcida. Por eso, su nuevo libro se nutre de mitología y de música, de cine y de literatura, de casos clínicos y de teoría analítica. Porque es una mirada que indaga en el padecimiento y a la vez en los mecanismos que el Psicoanálisis como disciplina y que el arte como forma de entender el mundo nos tienden a modo de puentes para superar lo ausente. Y es que el duelo —y en esto Rolón es tan claro como firme— es una «guerra» íntima. Una prueba, tal vez la más dura, que nos pone cara a cara con lo que perdimos y con lo que podemos crear a partir de lo perdido. Una batalla salvaje que nos transforma de una vez y para siempre. Y que en su impiadosa deriva nos lleva hacia un renacer que nos hace más humanos.
Lukas y Batthyány formulan en esta obra una logoterapia actualizada, capaz de dar respuestas, todavía hoy en día, a las inquietudes existenciales de nuestra vida. Para la logoterapia el sufrimiento es un elemento constitutivo de la existencia que es necesario situar en un lugar adecuado de nuestra vida y otorgarle un sentido. Viktor Frankl (1905-1997) desarrolló esta corriente de pensamiento filosófico y terapéutico en la segunda mitad del siglo pasado, después de la penosa experiencia de su paso por los campos de concentración y la pérdida de su familia. A su juicio, carecer de este horizonte de sentido es la causa de gran parte de los trastornos emocionales, afectivos y psicológicos que el individuo sufre o puede sufrir, así como la razón de que inflijamos daño a los demás. En esta obra, a través de un hondo y enriquecedor diálogo, los máximos expertos en la obra de Frankl, Elisabeth Lukas y Alexander Batthyány, se sumergen en la logoterapia a la luz de las circunstancias actuales, aplicándola a aquellos temas que Frankl no pudo conocer, como las patologías causadas por el uso de dispositivos electrónicos, la migración global, los nuevos radicalismos o la creciente negación de un sentido de la vida en las sociedades occidentales. De este modo, Lukas y Batthyány formulan una logoterapia actualizada, capaz de dar respuestas, todavía hoy día, a las inquietudes existenciales de nuestra vida.
La autora, colaboradora de Carl G. Jung durante veintiocho años, nos propone, de forma inteligente y brillante, un estudio para descubrir lo que pueda existir después de la muerte. Para ello utiliza el material arquetípico y simbólico que aparece en los sueños y, con ayuda de la etnología, analiza las diferentes religiones y mitologías, así como la tradición alquímica y la parapsicología.
Con un estilo agradable y fluido, evitando el lenguaje especializado que suele caracterizar este género, el autor desarrolla la fascinante historia de uno de los terapeutas más importantes del siglo XX, que pasó del flechazo intelectual con Freud a la enemistad definitiva. Carl Gustav Jung es el más desconcertante de los fundadores del psicoanálisis.
En una acepción un tanto indeterminada, casi siempre coincide con lo angustiante en general. Sin embargo, podemos suponer que el uso del término específico –lo siniestro– sirve para denotar un núcleo particular de lo angustiante: un sentido esencial y propio que permite discernir, en lo angustioso, algo que además es siniestro. E. T. A. Hoffmann es, en la literatura, el maestro sin par de lo siniestro, cuyas características nos ayudará a identificar gracias a su cuento del arenero: "Ese hombre malo que viene a ver a los niños cuando no quieren dormir, les arroja puñados de arena a los ojos, haciéndolos saltar ensangrentados de sus órbitas