Narumi y compañía se enfrentan a una nueva aventura: un viaje de la empresa para los trabajadores. Para Hirotaka, este va a ser el primer viaje que hace en mucho tiempo y su primera vez en un balneario, por lo que Narumi decide darle espacio para que se divierta con sus nuevos amigos... y controlar sus ganas de hablar con él. Al mismo tiempo, el grupo finalmente conocerá a Ko y va a comenzar a acercarse a ella a través de los arcade y los juegos online.
Han pasado cinco años desde que Shun y Mio se trasladaron a Hokkaidô para iniciar una nueva vida junto a la familia Hashimoto. El día a día transcurre con sosiego. Tras cinco años de vida en común y después de sufrir los primeros estallidos de la violenta ebullición adolescente de Fumi, la pareja decide iniciar un nuevo camino y mudarse a Tokio, poniendo fin a la vida en familia. Comienza una nueva etapa para Shun y Mio en la gran ciudad, donde cada uno de ellos se topará con una persona inesperada...
Noshiro es un estudiante súper extrovertido que, acostumbrado a cambiarse constantemente de colegio, tiene una gran facilidad para conocer gente nueva y hacer amigos. Al entrar a su nuevo curso, un compañero solitario, llamado Sanada, despierta su curiosidad. Por culpa de los rumores de que es gay, Sanada no se lleva con ninguno de sus compañeros de clases y apenas tiene vínculo con una chica de otro curso que es su amiga de la infancia. Pese a que Noshiro no cree en los rumores, e incluso intenta defenderlo de estos, Sanada no quiere saber nada con él y rechaza cualquier intento de acercamiento. Pero después de que Sanada le revele la verdad, se irán rompiendo las barreras que había levantado y ambos comenzarán una amistad especial que los llevará a crecer como personas.
Tras perder el contacto con su familia desde que salió del clóset, Shun viaja junto a su novio Mio a Hokkaido para reencontrarse con su padre. Acostumbrados a vivir solos, la pareja comienza a tener algunos problemas para acostumbrarse a la forma en que vive la familia de Shun, sobre todo a raíz de los constantes ataques que Fumi, el menor de la familia, les hace. Pero gracias al carácter alegre de Mio, quien sabe muy bien lo que es no tener a sus padres con él, comenzarán a acortar las distancias que los separan.
Kobayashi es una programadora de 25 años que vive una vida aburrida que gira en torno a su trabajo. Un día después de trabajar, se toma unas copas y borracha se va a dar un paseo por la montaña donde conoce a Tohru, una dragona de otro mundo a la que ayuda. Al día siguiente, Tohru aparece en la casa de Kobayashi convertida en humana y le ofrece sus servicios como sirvienta en forma de agradecimiento. Así, y pese a que en un principio no le agrada nada la idea, Tohru comienza a trabajar para Kobayashi, simplificándole y complicándole la vida en igual proporción y logrando ablandar su duro y antisocial corazón. Con el pasar del tiempo, y mientras la amistad entre Tohru y Kobayashi comienza a virar en otro dirección, la presencia de la dragona en nuestro mundo comenzará a atraer a otros de su misma especie que le complicarán aún más las cosas a Kobayashi.
Naoto Hachioji está en segundo año de la secundaria, es un chico tan tímido e introvertido como buen dibujante. Un día, mientras busca un lugar donde sentarse a dibujar en la biblioteca, se le caen las páginas del manga que hacía, justo al lado de un grupo de chicas que, al verlas, se le cagan de risa en la cara y se van… salvo una estudiante de primer año, Hayase Nagatoro, que básicamente empieza a boludearlo hasta hacerlo llorar. Desde entonces, Nagatoro y consecuentemente sus amigas no van a parar de joder a su “senpai” y molestarlo de todas las maneras posibles… Pero hay tres cosas a tener en cuenta: Nagatoro es especialmente jodona cuando están a solas, se molesta bastante si sus amigas buscan propasarse con él, y en definitiva lo que ella busca es que su senpai salga de su burbuja autoimpuesta para que se divierta y conozca un poco el mundo que lo rodea… y quizás algo más…
Tras perder el contacto con su familia desde que salió del clóset, Shun viaja junto a su novio Mio a Hokkaido para reencontrarse con su padre. Acostumbrados a vivir solos, la pareja comienza a tener algunos problemas para acostumbrarse a la forma en que vive la familia de Shun, sobre todo a raíz de los constantes ataques que Fumi, el menor de la familia, les hace. Pero gracias al carácter alegre de Mio, quien sabe muy bien lo que es no tener a sus padres con él, comenzarán a acortar las distancias que los separan.
Naoto Hachioji está en segundo año de la secundaria, es un chico tan tímido e introvertido como buen dibujante. Un día, mientras busca un lugar donde sentarse a dibujar en la biblioteca, se le caen las páginas del manga que hacía, justo al lado de un grupo de chicas que, al verlas, se le cagan de risa en la cara y se van… salvo una estudiante de primer año, Hayase Nagatoro, que básicamente empieza a boludearlo hasta hacerlo llorar. Desde entonces, Nagatoro y consecuentemente sus amigas no van a parar de joder a su “senpai” y molestarlo de todas las maneras posibles… Pero hay tres cosas a tener en cuenta: Nagatoro es especialmente jodona cuando están a solas, se molesta bastante si sus amigas buscan propasarse con él, y en definitiva lo que ella busca es que su senpai salga de su burbuja autoimpuesta para que se divierta y conozca un poco el mundo que lo rodea… y quizás algo más…
Antes era el mafioso más poronga del bajo fondo y ahora es un Lita de Lázzari de un barrio residencial! GOKUSHUFUDO cuenta la historia de Tatsu el Inmortal, el asesino más implacable de la mafia hasta que un día, por cierta causa, decidió apartarse del camino del yakuza y sentar cabeza, para convertirse en el amo de casa ideal y devoto servidor de Miku, su laboriosa mujer. Sin embargo, por más que luche por dejar atrás su pasado entre clases de cocina, rutinas de gimnasio y actividades barriales con las vecinas, el pasado está menos muerto de lo que él cree, y volverá para intentar llevarlo por el mal camino de las maneras más rebuscadas, violentas y, por supuesto, hilarantes que pueda haber.
Azemichi Shijima y Taiyô Higashikata son dos estudiantes de bachillerato muy distintos. El primero es un crack de la comedia que, aunque hace gala de un excelente sentido del humor, sufre de un miedo escénico atroz. El segundo es un antiguo niño prodigio de la actuación con mucho desparpajo pero incapaz de escribir nada gracioso. A pesar de todas las diferencias que los caracterizan, hay algo que tienen en común: el deseo de llegar hasta lo más alto del mundo de la comedia.
Cuenta la historia que una joven que cae en el reino de los demonios, un lugar donde rara vez se ve a seres humanos y cuyos habitantes están más que dispuestos a alimentarse con ellos. Allí, la chica es encontrada por un demonio llamado Kuro, quien a pesar de no poder comunicarse con ella termina enamorándose y dándole el nombre de Pochi.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.