Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Kaori Ozaki es una talentosísima autora que viene haciendo manga desde los 90s, aunque es en esta década que alcanzó su pico creativo y artístico. Ya era hora de ver algo de esta genia publicado en el país, y vinimos a hacer justicia con una de sus mejores obras: Kamisama Ga Uso Wo Tsuku (literalmente “Los Dioses Mienten”). Natsuru Nanao es un chico de 11 años extrovertido, muy bueno jugando al fútbol y popular entre las chicas. Al menos hasta el día que rechazó a una compañera de clase y todas le dejaron de hablar. En pleno verano encuentra un gatito abandonado al que no puede tener en casa porque su mamá es alérgica. Al final gracias al felino forja un vínculo con Rio Suzumura, una chica de su división de la que todos se burlan por su altura. La relación entre ambos transcurre con normalidad, y va tirando al “más que amigos”, hasta que Rio le confiesa un oscuro secreto… Los Dioses Mienten es una historia de crecimiento y empatía en la que tanto miedos por la incertidumbre del futuro como muertos del pasado (literalmente) saldrán a la superficie.
Esta es una historia de tragedias, pero también de decisiones. Y de sus consecuencias. De un chico que mata al que le hacía bullying. Dos adolescentes, compañeros de una escuela en la que el acoso escolar y la violencia entre pares son moneda corriente, terminan entrelazados por un único evento que cambia por completo su futuro: Yuuya Matsuda se topa una noche fatídica con Naoko Wakatsuki, otro chico de su misma escuela víctima constante de bullying; una más entre miles a quienes golpean, acosan, violan y se ven obligados a cometer atrocidades. Pero esa noche, Wakatsuki se cansó y prefirió convertirse en victimario antes que seguir siendo víctima. Yuuya, lleno de culpa por siempre mirar al costado, decide ser su cómplice y convencerlo de escapar. Pero con el mundo real por delante, al final del camino una verdad inevitable los espera.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas.
Un aporte distinto a nuestro cada vez más extenso catálogo, una historia que trata de desentrañar los misterios y reflejar las emociones del amor. Cuando una amistad entre dos chicos de secundaria deriva en algo más, y surge la pregunta inevitable e imposible de responder con exactitud: ¿qué se siente al estar enamorado? Chiharu es un chico popular, atractivo y con una personalidad cautivante. Wataru en cambio es más introvertido, pero eso no evita que un día se hagan amigos al descubrir que ambos son apasionados por ver películas. Se la pasan juntos, dentro y fuera de la escuela. Pero de repente una pregunta cambia todo: “¿Quién te gusta?”. Nagisa Furuya es la autora de esta hermosa historia, originalmente llamada Kimi wa Natsu no Naka, cuyos capítulos fueron serializados entre 2016 y 2017 en la revista Gateau de la editorial japonesa Ichijinsha, y recopilados luego en este tomo único que en Argentina sale idéntico a la edición japonesa: formato B6 con sobrecubierta, incluyendo páginas a color.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas.
Shoko Nishimiya es una chica hipoacúsica que empieza sus clases en una escuela común y corriente. Aunque trata de hacer amigos, su discapacidad la vuelve blanco fácil para las burlas de sus crueles compañeros, al punto de forzarla a cambiarse de colegio. En vez de hacerse cargo de sus bajezas, tanto la clase como el profesor prefieren echarle toda la culpa a Shouya Ishida, uno de los más conflictivos del aula. A partir de ahí, él también padecerá la discriminación y el aislamiento, y se vuelve un chico solitario, amargado y con tendencias suicidas. Cinco años después del incidente, Shoya se encuentra pensando con culpa en su vieja compañera y se pregunta si habría algún modo de remediar el mal que hizo cuando era chico... Como por arte de magia, se cruza con Shoko nuevamente, y a su manera tratará de redimirse haciéndose amigo de ella y ayudándola a encontrar su propia voz, aunque no sabe si será suficiente.
Shoko Nishimiya es una chica hipoacúsica que empieza sus clases en una escuela común y corriente. Aunque trata de hacer amigos, su discapacidad la vuelve blanco fácil para las burlas de sus crueles compañeros, al punto de forzarla a cambiarse de colegio. En vez de hacerse cargo de sus bajezas, tanto la clase como el profesor prefieren echarle toda la culpa a Shouya Ishida, uno de los más conflictivos del aula. A partir de ahí, él también padecerá la discriminación y el aislamiento, y se vuelve un chico solitario, amargado y con tendencias suicidas. Cinco años después del incidente, Shoya se encuentra pensando con culpa en su vieja compañera y se pregunta si habría algún modo de remediar el mal que hizo cuando era chico... Como por arte de magia, se cruza con Shoko nuevamente, y a su manera tratará de redimirse haciéndose amigo de ella y ayudándola a encontrar su propia voz, aunque no sabe si será suficiente.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
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Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
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Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.